simeon

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 2,22-35: Luz para alumbrar a las naciones

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 2,22-35: Luz para alumbrar a las naciones.

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.»
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.»
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María su madre:
– «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos encontramos con la purificación de María Santísima y la presentación del Niño al Templo. No era necesario que María fuese a purificarse, pues fue preservada del pecado, preparada por Dios para la misión encomendada de ser la Madre del Hijo de Dios. También podemos afirmar que no hacía falta presentar al Niño al Templo, parece como más propio que el Templo se presentase ante el mismo Dios hecho hombre. Hay aquí una llamada a aprender de la humildad de la familia de Nazaret. No querían los padres escapar a ningún precepto de la ley de Moisés. Simplemente amaban a Dios con toda el alma y querían darle gusto hasta en los mínimos detalles. No se sentían obligados, obedecían por puro amor.

Otro acento nos lo da la ofrenda realizada. La ley prescribía el sacrificio de un cordero para las familias con recursos económicos, o un par de tórtolas si eran pobres.
La familia de Nazaret presentaba un par de tórtolas o dos pichones, nos esta hablando que se encontraban dentro del grupo de los humildes.

La sencilla acción de los padres de Ntro. Señor tuvo una repercusión trascendental en la vida de Simeón y de Ana. De esta manera cumplió Dios lo que había prometido al justo y piadoso Simeón por una revelación particular del Espíritu Santo por la que “no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor”.

Otro punto, para nuestra meditación, es el bien que puede sacar el Señor cuando intentamos responder a la tradición heredada y las llenamos de espiritualidad, se nos escapa de nuestras previsiones, pero todo bien repercute en la extensión del Reino. Dios siempre saca bien, en la medida que somos fieles a la Palabra, fieles al Señor, fieles a nuestra conciencia podemos ser fuente de bendiciones para los demás. Aunque no sea esa nuestra intención, podemos cambiar la vida de otras personas, con el testimonio, con las buenas acciones de cada día, como le sucedió a Simeón cuando la Virgen y San José acudieron al Templo siendo fieles a la tradición de Moisés, fueron instrumento de Dios para el encuentro con Simeón y la profetisa Ana.

Quiero terminar con la invitación para nuestra oración con la suplica a Dios que nos ayude a aprender de Simeón a recibir a Ntro. Señor con el deseo y la misma intensidad de búsqueda , entregando a Jesucristo, nuestro corazón y entendimiento. Y también, solicitar a nuestra Madre, la Santísima Virgen María, poder llenarnos de su inmensa alegría y rogarle a Ella, que colabore con nosotros, en la tarea de llevar su Hijo a los demás.
Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

MATANZA DE LOS INOCENTES.-Poussin.-BARROCO

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 2,13-18: Herodes se enfureció tanto que mandó matar a todos los niños de Belén y de todos sus alrededores que tuvieran menos de dos años

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 2,13-18: Herodes se enfureció tanto que mandó matar a todos los niños de Belén y de todos sus alrededores que tuvieran menos de dos años.

Después que los Magos se fueron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
«Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
José se levantó de noche, tomó al niño y a su madre, y partió hacia Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que había anunciado el Señor por el profeta: De Egipto llamé a mi hijo.
Entonces Herodes, viéndose burlado por los Magos, se enfureció tanto que mandó matar a todos los niños de Belén y de todos sus alrededores que tuvieran menos de dos años, conforme a la información que había recibido de los Magos. Así se cumplió lo anunciado por el profeta Jeremías:
Se ha escuchado en Ramá un clamor, un gran llanto y lamento: es Raquel que llora por sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con el pasaje del sacrificio de los niños de Belén ordenado por Herodes. Celebramos hoy la fiesta de los santos inocentes. Lo primero que nos suscita es lo difícil que es encajar esta fiesta en el espíritu de la Navidad que nos introduce en la ternura, la bondad y la misericordia de Dios. ¿Dónde poner el sufrimiento?, y mucho menos, cuando hablamos del sufrimiento de niños, cuando el que tiene que sufrir es inocente. El sufrimiento nos suscita siempre multitud de interrogantes, y muchas veces puede ser un motivo para dudar de Dios. ¿Porqué no evita Dios que es todopoderoso tanto dolor aparentemente inútil? ¿Si Él todo lo puede porque permite el sufrimiento del inocente? El dolor es un misterio y, sin embargo, el cristiano no esta hecho de otra carne y puede verse como el Señor en la noche de Getsemaní, clamando: “ aparta de mí este cáliz”. Esta situación me esta llevando al limite, supera mis fuerzas, no sé que querrá el Señor de mí. Sin embargo el verdadero creyente no duda de Dios, sino aprende a confiar en quien tanto lo ama, y como el Señor, también clama: “no se haga lo que yo quiero”, que se haga su voluntad, se sabe en las manos amorosas de Dios. Difícil entender el sufrimiento sin mirar a Cristo en la Cruz, el más grande de los inocentes, aprendió sufriendo a obedecer, el camino de la redención pasa por abrazar la Cruz. Desde entonces el dolor tiene un nuevo sentido, sólo comprensible, junto a Él. El Señor no modificó las leyes de la creación: quiso ser un hombre como nosotros. No se lo evitó a sí mismo. Él quiso pasar hambre, y compartió nuestras fatigas y penas. Su alma experimentó todas la amarguras: la indiferencia, la ingratitud, la traición, la calumnia, la infamante muerte de cruz, y cargó con los pecados de la humanidad.

El dolor –pequeño o grande-, aceptado y ofrecido al Señor, produce paz y serenidad; cuando no se acepta, el alma sufre muchísimo y cae en rebeldía, y se manifiesta en forma de tristeza y mal humor. Que distinto quien se abraza a su Cruz, termina encontrándose con Cristo, y la Cruz deja de ser una carga para ser la escalera para el cielo,-diría Santa Teresa- se transforma en camino de salvación, purifica nuestro ser, nuestra entrega, nuestro amor.

Hoy, en la festividad del día de los santos inocentes, como no traer a la mente a tantos niños inocentes e indefensos que hoy siguen sufriendo. Y a tantos inocentes que fruto del pecado tienen las heridas del dolor en sus vidas. Un recuerdo en nuestras súplicas al Señor para que cambie el corazón del ser humano y también, para ofrecer nuestro dolor, y la colaboración de nuestro tiempo, disponibilidad y servicio para ayudar a paliar el sufrimiento de los que nos rodean.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2015-12-27 08.53.51

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 2,41-52: El niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 2,41-52: El niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
-«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.»
Él les contestó:
-« ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?»
Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En este primer domingo después de Navidad, mientras estamos aún inmersos en el clima gozoso de la fiesta, la Iglesia nos invita a contemplar a la Sagrada Familia de Nazaret. Nos vamos a introducir en este día de fiesta de la mano de los últimos Papas, comenzamos con unas palabras del Papa emérito, Benedicto XVI en el Ángelus del 30 de diciembre de 2007: “Siguiendo los evangelios de san Mateo y san Lucas, fijamos hoy nuestra mirada en Jesús, María y José, y adoramos el misterio de un Dios que quiso nacer de una mujer, la Virgen santísima, y entrar en este mundo por el camino común a todos los hombres. Al hacerlo así, santificó la realidad de la familia, colmándola de la gracia divina y revelando plenamente su vocación y misión.

A la familia dedicó gran atención el concilio Vaticano II. Los cónyuges —afirma— “son testigos, el uno para el otro y ambos para sus hijos, de la fe y del amor de Cristo” (Lumen gentium, 35). Así la familia cristiana participa de la vocación profética de la Iglesia: con su estilo de vida “proclama en voz alta tanto los valores del reino de Dios ya presentes como la esperanza en la vida eterna” (ib.).

Como repitió incansablemente mi venerado predecesor Juan Pablo II, el bien de la persona y de la sociedad está íntimamente vinculado a la “buena salud” de la familia (cf. Gaudium et spes, 47). Por eso, la Iglesia está comprometida en defender y promover “la dignidad natural y el eximio valor” —son palabras del Concilio— del matrimonio y de la familia (ib.).

… invito a las familias cristianas a experimentar la presencia amorosa del Señor en sus vidas. Asimismo, les aliento a que, inspirándose en el amor de Cristo por los hombres, den testimonio ante el mundo de la belleza del amor humano, del matrimonio y la familia.

…Me dirijo de modo especial a los niños, para que quieran y recen por sus padres y hermanos; a los jóvenes, para que estimulados por el amor de sus padres, sigan con generosidad su propia vocación matrimonial, sacerdotal o religiosa; a los ancianos y enfermos, para que encuentren la ayuda y comprensión necesarias. Y vosotros, queridos esposos, contad siempre con la gracia de Dios, para que vuestro amor sea cada vez más fecundo y fiel. En las manos de María, “que con su “sí” abrió la puerta de nuestro mundo a Dios” (Spe salvi, 49), pongo los frutos de esta celebración. Muchas gracias y ¡felices fiestas!”

Y concluimos con las palabras del Papa Francisco (29 diciembre 2013): “Hoy, nuestra mirada a la Sagrada Familia se deja atraer también por la sencillez de la vida que ella lleva en Nazaret. Es un ejemplo que hace mucho bien a nuestras familias, les ayuda a convertirse cada vez más en una comunidad de amor y de reconciliación, donde se experimenta la ternura, la ayuda mutua y el perdón recíproco. Recordemos las tres palabras clave para vivir en paz y alegría en la familia: permiso, gracias, perdón. Cuando en una familia no se es entrometido y se pide «permiso», cuando en una familia no se es egoísta y se aprende a decir «gracias», y cuando en una familia uno se da cuenta que hizo algo malo y sabe pedir «perdón», en esa familia hay paz y hay alegría”.

Recordaros que el Obispo en la Catedral celebrará el día de la Sagrada Familia a las doce. Feliz domingo, feliz día del Señor. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 10,17-22: No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 10,17-22: No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
– «No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy la fiesta de S. Esteban, el primero de los mártires. El relato del martirio de S. Esteban hace eco a la pasión y muerte de Cristo. Poco antes de morir apedreado por sus enemigos. Esteban repite casi literalmente su intercesión por aquellos que le están haciendo tanto daño. Él supo orar por sus perseguidores, por eso nos muestra el camino de llegar a amar a nuestros enemigos. “Señor, no les tengas en cuenta esta pecado”. Esta es la novedad del Evangelio hace al hombre capaz de orar y amar a quien los destruye.

En el Evangelio de hoy se nos advierte sobre la persecución. Y la razón es porque “como no sois del mundo, por eso os odia el mundo”. Cuando el mundo es enemigo de Dios es casi lo más normal que el discípulo de Cristo sufra también de esa mal aversión. Si no se diera tal enemistad habría que sospechar que algo esta fallando. También puede ser además de autenticidad, un aviso de fidelidad. “El que persevere hasta el final se salvara”. “Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros”. Efectivamente, hay muchas situaciones que se nos presentan y que nos agobian, que pueden quitarnos la tranquilidad interior: incomprensiones, injurias, malentendidos, difamaciones… pero Jesús es categórico: si somos fieles, el Espíritu Santo actuará y vendrá la paz. Mira al Portal, mira a Jesús, conviértete en testigo, y notarás que el Príncipe de la paz te devuelve la paz. La misma paz que en la Nochebuena proclamaba el ángel a los pastores, esa paz que surge al adentramos en la oración y contemplar a Dios en lo más humilde…, esa misma paz que el mundo nunca podrá dar hasta que reconozca a Cristo como su Señor y Rey… Aprenderás también a mirar con más simpatía a Esteban, porque aprenderás de él a ser mártir y ver la gloria de Dios donde otros ven amargura. Es sábado, día mariano, vívelo hoy en la escuela de María. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2015-12-24 08.13.20

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,67-79: Por la entrañable misericordia de Dios,nos visitará el sol que nace de lo alto

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,67-79: Por la entrañable misericordia de Dios,nos visitará el sol que nace de lo alto.

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo:
«Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en la sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos el Benedictus o canto de Zacarias, quien recuperado el habla, bendice a Dios por el cumplimiento de sus promesas. El Benedictus, al igual que el Magnificat, se repite cada día en la oración de la Iglesia, en la liturgia de las horas, en laudes y vísperas, respectivamente.

La primera parte del Benedictus es un himno de bendición y acción de gracias a Dios, y la segunda es una visión esperanzadora del futuro, gracias a la intervención del precursor, que abre paso al mesías ya inminente.

El Benedictus es un canto de optimismo y de alegre esperanza, gracias a la presencia del Dios redentor que ama al hombre.

Cuando estemos tentados de pesimismo, hemos de recordar que Dios ama al hombre.

Hoy concluye el Adviento, el tiempo de la espera. ¿Estamos preparados para la llegada del Señor?. El Señor que tiene todo en sus manos, baja realmente hasta cada uno para mostrarnos su amor. ¡Dios con nosotros! que nace y nos pide el establo de nuestro corazón. No espera hallar grandezas o perfección, sólo nos pide las pajas de nuestra voluntad para recibirlo. ¿Podemos desconfiar o dudar de Él? Pequeño, dependiente, necesitado, débil… sólo podemos amarle. Dejemos todas las distracciones y recibamos esa luz de Dios que viene a iluminar nuestra vida. Dejemos que su humildad nos cambie. Sintamos su gracia salvadora que se nos entrega personalmente. Adiós tristezas, adiós soledad, adiós amargura. Dios nos ama. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

zacarias-isabel

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,57-66: El Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,57-66: El Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban.

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo:
– «¡No! Se va a llamar Juan.»
Le replicaron:
-«Ninguno de tus parientes se llama así.»
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió:
«Juan es su nombre.»
Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo:
– «¿Qué va a ser este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos presenta el nacimiento de Juan. El nacimiento del Precursor nos habla de la proximidad de la Navidad. ¡El Señor está cerca!; ¡preparémonos!. Hemos de hacer examen para ver cómo nos estamos preparando para recibir a Jesús el día de Navidad: Dios quiere nacer principalmente en nuestros corazones. La vida del Precursor nos enseña las virtudes que necesitamos para recibir con provecho a Jesús; fundamentalmente, la humildad de corazón. Él se reconoce instrumento de Dios para cumplir su vocación, su misión. Busquemos sólo la gloria de Dios. La virtud de la humildad nos dispondrá a prepararnos debidamente para las fiestas que se acercan.

Zacarías vuelve a hablar. El que no creía en la promesa de Dios, ahora la conoce ante su realización. El niño nace de una mujer estéril, es don de Dios y está llamado a llevar a cabo una misión en el pueblo de Dios: ser el profeta precursor del Mesías; ser el que allanará sus caminos, llamará a la conversión y nos presentará al Mesías.

La acción de Dios dentro de la historia humana se va desarrollando para incluir en ella la historia salvífica. ¿Estamos descubriendo el paso de Dios por nuestras vidas?

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

magnificat

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,46-56: El Magnificat

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,46-56: El Magnificat.

En aquel tiempo, María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
– como lo había prometido a nuestros padres –
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la oración de la Santísima Virgen María, donde resuenan muchos ecos bíblicos, cantando la grandeza de Dios y su predilección por los pobres y los más humildes.

El canto de María recoge la fe del pueblo elegido, de sus aspiraciones, fiado en las promesas de Dios hechas a los patriarcas y su descendencia.

La Santísima Virgen María nos presenta todo un canto de liberación mesiánica, donde los pobres, los olvidados, los humildes, los hambrientos los protagonistas de la historia de Dios, donde son preferidos a los soberbios, a los poderosos y a los ricos de este mundo.

El Dios con entrañas de misericordia que nos presenta la Santísima Virgen María: “la misericordia del Señor llega a sus fieles de generación en generación”. El nuevo orden de Dios no se puede compaginar con ninguna situación de opresión e indignidad humana.

En este himno se transparenta la interioridad de María, canta las cosas grandes que Dios ha hecho. Dios es el Salvador y es fiel a sus promesas. Maria confiesa su misma experiencia de Dios: “ha hecho en mí cosas grandes”. Expresa los sentimientos más profundos de la oración: alabanza a Dios, gratitud, fe, confianza, humildad, reconocimiento de la misericordia divina. El Magnificat es la oración por excelencia de la Santísima Virgen Maria, el canto de los tiempos mesiánicos. Es el cantico que la iglesia como esposa de Cristo recita diariamente en la liturgia de vísperas y en otros muchos momentos de devoción tanto personal como comunitaria, la iglesia lo considera como “cantico de acción de gracias” por la plenitud de las gracias derramadas en la economía de la salvación.

Que tengas un buen día y junto con María demos gracias al Señor de tantas gracias recibidas diariamente.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2015-12-20 18.08.51

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,39-45: María se puso en camino y fue aprisa

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,39-45: María se puso en camino y fue aprisa.

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías, y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo, y dijo a voz en grito:
-¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
¡Dichosa tú, que has creído! porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos encontramos con el mismo que se nos regalaba ayer, se nos entrega de nuevo, ¿qué querrá decirnos el Señor?, ¿acogemos en nuestra vida a la Santísima Virgen?, ¿le abrimos nuestro corazón?, ¿aprendemos de Ella?, ¿Acudimos a la escuela de María? ¿de su humildad, ternura, silencio, entrega…?,

María se nos presenta como el gran ejemplo de cómo abrirse a la venida del Señor. En Ella resplandece la iniciativa divina, de un Dios que nos ama primero. Dios entra sin imponerse, espera una respuesta libre y generosa. Entra con el amor inmenso de quien ofrece la salvación y quiere ser acogido por amor. La respuesta de María a la invitación de Dios,, es una respuesta TOTAL. Su absoluta disponibilidad al plan de Dios pasa por la entrega y se materializa en el servicio. Por medio de la fe se confió a Dios sin reservas y se consagró totalmente a sí misma, cual esclava del Señor, a la persona y a la obra de su Hijo. Podemos ver su entrega sin reservas, entrega total, donación de si misa, como expresaría S. Ignacio, con un amor tan grande que se materializa en el servicio, en todo amar y servir. Con prontitud acudió a servir. Y es piropeada como “bendita”, y también llamada “dichosa” por haber creído.

Que tengas un buen día, llevado de la mano de la Santísima Virgen María, crece y sirve , dándote por amor.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2015-12-20 18.08.51

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,39-45: ¡Dichosa tú, que has creído!

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,39-45: ¡Dichosa tú, que has creído!

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías, y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo, y dijo a voz en grito:
-¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
¡Dichosa tú, que has creído! porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la visita de María a su prima Santa Isabel. Termina con una nueva bienaventuranza dirigida a María: “Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”. María encarnó la espera y la fe de su pueblo y se fió plenamente del Señor. La fe de María está en el origen de la fe de la iglesia. Recordemos que los Padres de la iglesia afirmaban que María concibió no sólo físicamente a Jesús en su cuerpo, sino también en su espíritu y en su corazón. “concibió antes en su corazón que en su seno”.

Es la mujer del “Hágase”. Es la que acepta la voluntad de Dios, la que con su vida hizo realidad: “aquí estoy para hacer tu voluntad”. Quiso hacer de su vida una entrega al plan de Dios, quería lo que Dios quisiese. Deseaba hacer lo que le agradaba, “que se cumpla en mí su palabra”.

María es modelo para crecer en la fe, ella cuando no entendía nos enseña a guardar y meditar en el corazón, nos enseña a confiar incluso cuando no entendamos o comprendamos. Podemos apreciar en el Evangelio como el Señor respondiendo a una mujer que bendice a su madre por haberlo llevado en sus extrañas, dirá que la verdadera dicha consiste en creer en la palabra de Dios y en practicarla. Y en otra ocasión afirmará que su madre y sus hermanos son todos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.

La fe es un don de Dios, que hemos de pedírselo al Señor y junto con los apóstoles decirle: Señor, auméntanos la fe, o con el padre que acudía al Señor para interceder por la curación de su joven enfermo: Señor, yo creo, pero aumenta mi fe.

Por medio de María, Dios nos muestra su ternura y misericordia. A Ella le podemos confiar nuestras necesidades y preocupaciones. María también nos enseña a entregarle nuestra voluntad a Dios, a no querer afirmar nuestros deseos, por muy importantes que nos parezcan, sino a dejar todo en manos del Señor. Imitemos la bondad y disposición de María para ayudar a los demás. María, se puso al servicio de su prima. Importante el vivir para servir, siempre es un reflejo de la grandeza del amor.

Feliz domingo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,5-25: No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,5-25: No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan.

En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada. Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según el ritual de los sacerdotes, le tocó a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor. Pero el ángel le dijo:
– «No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelitas al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacía los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto.»
Zacarías replicó al ángel:
– «¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.»
El ángel le contestó:
– «Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado a hablarte para darte esta buena noticia. Pero mira: te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento.»
El pueblo estaba aguardando a Zacarías, sorprendido de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo. Al cumplirse los días de su servicio en el templo volvió a casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir cinco meses, diciendo:
– «Así me ha tratado el Señor cuando se ha dignado quitar mi afrenta ante los hombres.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos habla de la visita del ángel Gabriel a Zacarías. El primer mensaje del ángel de Dios a Zacarías es: “¡No temas!” . Sigue siendo el mismo mensaje que los ángeles siguen repitiendo de parte de Dios a toda la humanidad, después del triunfo de la Resurrección, son las mismas palabras, en el amor no cabe el miedo.

Inmediatamente después, el ángel dice: “¡Tu oración ha sido escuchada!”
. Dios no hace oídos sordos al sufrimiento de nadie…, ya desde el principio del A. T. la misión de Moisés surge porque Dios ha oído el clamor de su pueblo, y lo escoge para una misión, hoy sigue escuchando atentamente nuestro dolor y el sufrimiento de todo ser humano, y sigue contando con cada uno de nosotros para seguir paliando tantas heridas provocadas por el pecado.

A través de Zacarías se nos revela un gran mensaje, no podemos dudar de Dios, su amor por nosotros no falla. Zacarías se sorprende y duda del poder de Dios, quiere garantías: ¿cómo estaré seguro de eso? Veía sus dificultades, se veía viejo y su mujer de edad avanzada. Olvidaba que para Dios nada hay imposible. Por no haber creído se quedó mudo hasta el nacimiento de su hijo. Es verdad que todo tiene consecuencias, pero el mayor perjudicado siempre es uno mismo, recuerda las palabras dichas a S. Pedro: ¿Por qué has dudado?, cuantas veces nuestra falta de confianza, nuestras dudas, terminan enfriándonos y nos aportamos del gran tesoro que nos aporta el don de la fe. Que sea un día para crecer en confianza. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.