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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 16, 15-20: ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 16,15-20: ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo:
«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy la festividad de San Marcos, Evangelista, a él le agradecemos contar con uno de los Evangelios. Fue discípulo de San Pedro. Se le atribuye la fundación de la Iglesia de Alejandría. En el pasaje evangélico de hoy se nos invita a la misión de anunciar la Buena Nueva, de ser testigos de lo grande que el Señor ha estado y esta en nuestras vidas, la tarea encomendada: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación”. Nadie puede ocultar lo que ama, uno irradia lo que valora en su vida. Contagia aquello que para él es muy importante. Sentirse implicado en hacer presente a Cristo en la vida, tener el pleno convencimiento que si el Señor ha llenado de plenitud mi vida, también puede llevar a plenitud la vida de los que me rodean. Tener experiencia del amor de Dios, solo desde allí resulta más fácil anunciarlo y corresponder a su amor. El amor de Dios por cada persona es el centro de la misión y estamos llamados a dar a conocer esta buena noticia. Uno se llena de inmenso gozo al ser instrumento de transmisión a los demás del amor que brota del corazón de Cristo. Ser apóstol es salir al encuentro de las necesidades de los demás, es buscar el bien del prójimo y el mayor bien que podemos ofrecer a los demás es compartir nuestra fe. Hay muchos hombres que buscan y buscan… no terminan de saciar su sed de dicha, necesitan que alguien le lleven a quien puede colmar todas sus ansias de plenitud. Si conocieras el don de Dios, muchos tienen hambre de Dios y no lo saben y necesitan a discípulos del Señor que les lleven a su encuentro. El Señor sigue contando con tu testimonio. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 13, 31-33a.34-35: Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 13,31-33a.34-35: Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros.

Cuando salió judas del cenáculo, dijo Jesús:
Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará.
Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.
Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos habla de la glorificación unida a la entrega, pasión, muerte, en la primera lectura de este domingo, los apóstoles, Pablo y Bernabé, animan a las comunidades cristianas a perseverar en la fe recordándoles que hay que pasar mucho para entrar en el Reino de Dios. El pasaje del Evangelio se encuentra en el marco de la última cena, allí el Señor le destaca lo esencial a los discípulos , les presenta podríamos decir su testamento. ¿Qué es lo que nos debería distinguir a los que creemos en Cristo? El distintivo de un cristiano en un mundo sumido en la increencia es la fe, fe que actúa por la caridad. Lo que verdaderamente importa es amar, pero amar como nos ha amado Cristo, amar perdonando, amar dando vida, amar hasta la entrega total, amar hasta dar la vida por amor.

Acudo a la homilía del Papa Emerito, Benedicto XVI, realizada el 2 de mayo de 2010, en ella, nos habla de la novedad del mandamiento dado por el Señor:

“Jesús habla de un «mandamiento nuevo». ¿Cuál es su novedad? En el Antiguo Testamento Dios ya había dado el mandato del amor; pero ahora este mandamiento es nuevo porque Jesús añade algo muy importante: «Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros». Lo nuevo es precisamente este «amar como Jesús ha amado». Todo nuestro amar está precedido por su amor y se refiere a este amor, se inserta en este amor, se realiza precisamente por este amor. El Antiguo Testamento no presentaba ningún modelo de amor, sino que formulaba solamente el precepto de amar. Jesús, en cambio, se presenta a sí mismo como modelo y como fuente de amor. Se trata de un amor sin límites, universal, capaz de transformar también todas las circunstancias negativas y todos los obstáculos en ocasiones para progresar en el amor.”

Es domingo, día del Señor, alimentémonos de la eucaristía para que podamos vivir firmes en la fe que hemos recibido, la que esta dando sentido a nuestra vida, que nos da fuerza para amar; a no perder nunca la luz de la esperanza en Cristo resucitado, que es capaz de transformar la realidad y hacer nuevas todas las cosas; a vivir de modo sencillo y concreto el amor de Dios cada día y con los que el Señor va poniendo en nuestro peregrinar. Que tengas un buen día.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 14, 7-14: Quien me ha visto a mí ha visto al Padre.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 14,7-14: Quien me ha visto a mí ha visto al Padre.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.»
Felipe le dice:
– «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.»
Jesús le replica:
– «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el evangelio de hoy nos encontramos con dos partes bien diferenciadas. En la primera se centra en el conocimiento de Dios, y en la segunda en la eficacia de la fe. El conocimiento del Padre va condicionado al conocimiento de Jesús. “Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre”. Jesús es la imagen visible y el rostro humano de Dios. La pregunta de Felipe conduce a la afirmación más decisiva: «yo estoy en el Padre y el Padre en mí… el Padre permanece en mí y él mismo hace las obras».

La importancia de la fe. Jesús hace una promesa para decir que la intimidad que él tiene con el Padre no es un privilegio que sólo le pertenece a él, sino que es posible para todos aquellos que creen en él. “Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago y aun mayores”.Nosotros también, a través del Señor, podemos llegar a hacer cosas grandes para los demás como Jesús hacía para la gente de su tiempo. El va a interceder por nosotros. Todo lo que la gente le pide, él lo va a pedir al Padre y lo va a conseguir, con tal que sea para servir.

Nos encontramos en sábado, día especialmente mariano, donde se nos invita a entrar en la escuela de María. Que la Santísima Virgen nos ayude en el conocimiento interno de Ntro. Señor y nuestra relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Que tengas un buen día

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 14, 1-6: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 14,1-6: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, «estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.»
Tomás le dice:
– «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde:
– «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Comienza el Evangelio de hoy invitándonos a vencer nuestros miedos. No se aflijan como los hombres sin esperanza y no se desalienten. “No perdáis la calma, Creed en Dios y creed también en Mí” nos dice el Señor. “Creed en Mí”. Fiaros de Mí, Confiad en Mí. Nos iría muchísimo mejor, segurísimo.

Es importante como el Señor se nos presenta como EL CAMINO. Para ir
adonde va Jesús, hay que ir a través de Jesús. “Jesús es nuestro camino” significa ir configurándonos con Él. Es decir: obrar como él, llevar una vida como la suya, dejarnos mover por un amor como el suyo. Para llegar a la plenitud solo lo podemos hacer de la mano de Jesús, no podemos alcanzarla si lo queremos hacer por otro medio, Él es el camino, el verdadero camino, el único camino.

En Santo Tomás nos podemos ver reflejados con nuestro no saber de tantas situaciones en las que nos cuesta trabajo descubrir en esa situación la presencia de Dios: “¿cómo podemos saber el camino?” . Necesitamos meditar el evangelio, descubrir a Jesús, mirarle, hablar con Él; y sentirnos mirados y queridos por aquél que vino a estar con los hombres y sigue vivo junto a nosotros.

También se nos presenta como la VERDAD. Cuando esta tan arraigado en el espíritu de nuestro mundo que no hay verdades sino puntos de vista distintos, donde todo es relativo, donde todo depende, donde no hay certezas, donde se vive de la mentira, de la apariencia, …Él viene a iluminar nuestras vidas y nuestro obrar, a sacarnos de la gran confusión y a fundamentar nuestras vidas en grandes infalibilidades. Él es la VERDAD, y el príncipe de este mundo le ha declarado la guerra con las armas de la mentira, de toda falsedad y apariencia de veracidad.

Y la VIDA. Una vida en plenitud, una vida en Dios. El Papa Francisco comentando este pasaje del Evangelio decía que para conocer a Jesús hay que abrir tres puertas: “Primera puerta: rezarle a Jesús. Sepan que el estudio sin la oración no sirve. Rezar a Jesús para conocerlo. Los grandes teólogos hacen teología de rodillas ¡rezar a Jesús! Y, con el estudio y con la oración, nos acercamos un poco… Pero sin la oración nunca conoceremos a Jesús ¡nunca, nunca!. Segunda puerta: celebrar a Jesús. No basta la oración, es necesaria la alegría de la celebración. Celebrar a Jesús en sus Sacramentos, porque allí nos da la vida, nos da la fuerza, nos da el alimento, nos da el consuelo, nos da la alianza, nos da la misión. Sin la celebración de los Sacramentos, no llegamos a conocer a Jesús. Esto es propio de la iglesia: la celebración. Tercera puerta: Tomar el Evangelio. Qué cosa ha hecho Él, cómo era su vida, qué cosa nos ha dicho, qué cosa nos ha enseñado e intentar imitarlo”.
En el tiempo de Pascua hemos de reconocer al resucitado que vive para siempre, junto al Padre y junto a cada uno de los hombres. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 13, 16-20: El que recibe a mi enviado me recibe a mí.


EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 13,16-20: El que recibe a mi enviado me recibe a mí.

Cuando Jesús acabó de lavar los pies a sus discípulos, les dijo:
– «Os aseguro, el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: “El que compartía mi pan me ha traicionado.” Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy.
Os lo aseguro: El que recibe a mi enviado me recibe a mí; el que a mí me recibe, recibe al que me ha enviado.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor acaba de darnos la mayor muestra de humildad y de servicio al lavar los pies a sus discípulos. Resuena fuertemente las palabras de Jesús: “El criado no es más que su amo”. El discípulo esta llamado a seguir a su Maestro, hemos sido llamados a imitar a Jesús, que siendo Dios no retiene para sí ese título y se hace uno de nosotros; que siendo el Señor se hace siervo; que siendo maestro, se hace discípulo del Padre. Si entendemos esto y lo ponemos en práctica, seremos dichosos. Seguir el ejemplo del Señor no es repetir ritos, sino configurarnos con sus mismos sentimientos, es cuestión de amor y servicio, entrega y renuncia, obediencia y abajamiento. Dios es amor como nos recuerda S. Juan; y la medida del amor es amar sin medida, observó S. Bernardo. Con el gesto del lavatorio nos habla de servicio y entrega de sí mismo hasta dar la vida, haciéndose el hombre para los demás. El Señor más de una vez ha invitado a los suyos: “Aprended de Mí que soy manso y humilde”. Mansedumbre y humildad. Nos invita a amar como Él nos ha amado. El pasaje de hoy nos resalta tres actitudes a tener en cuenta: primera, que somos servidores de Cristo, y no amos. Segundo, que esa realidad no solo hemos de conocerla sino practicarla, es decir que pase por nuestra vida y la transforme. Y tercera, que hemos de intentar buscar la presencia de Dios en cada momento, acoger al otro como sería acogido por el Señor y aprovechar la ocasión para recibir en el otro al mismísimo Señor que nos da la oportunidad de servirlo en el otro.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 12, 44-50: Yo he venido al mundo como luz.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 12,44-50: Yo he venido al mundo como luz.

En aquel tiempo, Jesús dijo, gritando:
– «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.
Al que oiga mis palabras y no las cumpla yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, ésa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo lo hablo como me ha encargado el Padre.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor nos presenta su misión en el mundo: “Yo he venido como luz al mundo”… “No he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo”. También nos advierte que algunos no lo acogen. Comenta S. Agustín esta pasaje en el tratado 54,4 sobre el Evangelio de S. Juan:

“No les dijo. “Vosotros sois la luz, habéis venido al mundo para que quien crea en vosotros no permanezca en tinieblas”. Yo os aseguro que no leeréis esto en ningún lugar. Candelas son todos los Santos. Pero la Luz aquella que les da luz no puede separarse de sí misma, porque es inconmutable. Creemos, pues, a las candelas encendidas, como son los profetas y los apóstoles, pero de tal modo les damos fe, que no creemos en la misma candela iluminada, sino que por medio de ella creemos en aquella Luz que las ilumina, para que seamos también iluminados, no por ellas, sino con ellas, por aquella Luz de quien ellas reciben la suya.

Y al decir que vino “para que todo aquel que crea en Mí no permanezca en tinieblas”, claramente manifiesta que a todos encontró envueltos en las tinieblas; pero para que no permanezca en las tinieblas en que fueron hallados debe creer en la Luz que vino al mundo, porque por Ella fue hecho el mundo”.

Descubrir el tesoro que nos aporta el Señor, es un primer paso, para que nos dejemos iluminar por Él, para acogerlo, para darnos cuenta lo mucho que nos da, para agarrarnos a Él y no permitir perder su Luz. Cuando nos dejamos iluminar por el Señor, por su Palabra, nuestra vida se va transformando, va recibiendo sus dones, nos vamos inundando de su amor y nos lleva a amar a nuestros hermanos (que son todos, los que piensan como yo y los que no). La llamada a la misión es por todos, para que todos puedan conocerlo, lo amen y se salven. Y nuestra actitud, debe asemejarse a la del Maestro, que no ha venido a condenar sino a salvar, con lo cual , nada humano nos debe ser ajeno y no es cuestión de transmitir mis ideas sino las del que nos envía, hemos de buscar al que no lo conoce y mostrarle el rostro misericordioso de Dios que lo ama, aunque no lo sepa y crea que por sus muchos pecados no lo puede amar.

Que el Señor nos permita ser fieles a Él y a su mensaje, que nos ayude a ser instrumentos suyos, que nos conceda un celo grande por anunciarlo a los demás, y a todos los que nos ponga en nuestro camino. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 10, 22-30: Os lo he dicho, y no creéis.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 10,22-30: Os lo he dicho, y no creéis.

Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban:
– «¿Hasta cuando nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente.»
Jesús les respondió:
– «Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mi. Pero vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos al Señor diciendo a los judios sus dificultades para creer. Haciéndole ver que incluso con el testimonio de las obras se resisten a creer. Continuamos con el Evangelio del “Buen Pastor”, hoy el acento lo pone en las ovejas. Nosotros somos invitados a ser “sus ovejas”. La característica que nos resalta de las ovejas es que conocen perfectamente cuál es la voz del pastor. Y le siguen dóciles y sin oponer resistencia. El auténtico cristiano es el que “escucha la voz del Pastor”, es decir del Señor, tiene familiaridad con su Palabra, y oyendo esta voz desea hacerla vida. ¿Qué nos esta pasando a los que nos llamamos cristianos?: ¿o que no escuchamos su palabra? ¿o que escuchándola no buscamos la manera de hacerla vida?

Termina el Evangelio manifestándonos que Jesús y el Padre son uno. Quien nos ve a nosotros deberíamos mostrarle el rostro del Dios vivo. Y no son sólo nuestras palabras, sino también nuestras obras y nuestra vida, las que deben mostrar que en verdad Dios permanece en nosotros y nosotros en Dios. La Iglesia está llamada a convertirse en un signo creíble del Señor, Buen Pastor, que da la vida por sus ovejas; que se preocupa de que todos aquellos que el Padre puso en sus manos para que no se pierda ni uno solo.

Que tengas un buen día

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 10, 1-10: Yo soy la puerta de las ovejas.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 10,1-10: Yo soy la puerta de las ovejas.

En aquel tiempo, dijo Jesús:
-«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.»
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
-«Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mi son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy continuamos con la parábola del buen pastor pero nos centramos en una de las imágenes: la puerta, el Señor se autodefine como la puerta de las ovejas. Él es la puerta que conduce a la vida. Jesús es la puerta que nos abre el paso para el encuentro con Dios y con los hermanos. Acudiremos al comentario del Papa Francisco para que nos ayude en la meditación:

«La imagen de la puerta se repite varias veces en el Evangelio y se refiere a la de la casa, del hogar doméstico, donde encontramos seguridad, amor, calor. Jesús nos dice que existe una puerta que nos hace entrar en la familia de Dios, en el calor de la casa de Dios, de la comunión con Él. Esta puerta es Jesús mismo. Él es la puerta. Él es el paso hacia la salvación. Él conduce al Padre. Y la puerta, que es Jesús, nunca está cerrada, esta puerta nunca está cerrada, está abierta siempre y a todos, sin distinción, sin exclusiones, sin privilegios. Porque, sabéis, Jesús no excluye a nadie. Tal vez alguno de vosotros podrá decirme: “Pero, Padre, seguramente yo estoy excluido, porque soy un gran pecador: he hecho cosas malas, he hecho muchas de estas cosas en la vida”. ¡No, no estás excluido! Precisamente por esto eres el preferido, porque Jesús prefiere al pecador, siempre, para perdonarle, para amarle. Jesús te está esperando para abrazarte, para perdonarte. No tengas miedo: Él te espera. Anímate, ten valor para entrar por su puerta. Todos están invitados a cruzar esta puerta, a atravesar la puerta de la fe, a entrar en su vida, y a hacerle entrar en nuestra vida, para que Él la transforme, la renueve, le done alegría plena y duradera» (S.S. Francisco, 25 de agosto de 2013).

Con las palabras del lema de la jornada de la juventud del año 1986, celebrado en Roma, aquel domingo de Ramos, con la invitación del Papa S. Juan Pablo II: “¡Abrid las puertas al Redentor. No temáis!”. Con esta misma invitación te deseo que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 10, 27-30: Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 10,27-30: Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna.

En aquel tiempo, dijo Jesús:
-Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre y nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre.
Yo y el Padre somos uno.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy se nos presenta al Señor como el Buen Pastor. Sin embargo, en el pasaje que se nos propone, resalta la relación con el Buen Pastor: “Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen y yo les doy la vida eterna”. Seguir al Buen Pastor es mantener con Él una relación, escuchar sus palabras, dejarnos guiar por Él. Como rezamos con el Salmo 23: “El Señor es mi Pastor, nada me falta”. Esa confianza plena, abandono en Él.

En la Segunda lectura del libro del Apocalipsis: “El Cordero será su pastor”. Es el pastor porque se hizo cordero, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo y por cuya sangre hemos sido purificados y reconciliados con el Padre. Los que son de Cristo escuchan la voz del Señor y es Él el que los conduce, el que los reúne, el que les da la vida eterna. El Señor no utiliza la fuerza, la coacción, la respuesta nace desde la libertad. No se puede obligar a nadie a creer. Como nos decía el Papa S. Juan Pablo II en Cuatro Vientos, en su ultima visita a España: “la fe no se impone, se propone”. La fe es una opción libre, basada en el conocimiento y en el amor a Cristo.

El Señor nos promete la vida eterna y nos dice que el que le sigue no perecerá para siempre. Los que reciben ese amor, los que se dejan abrazar por ese amor, superan con el Señor todas las dificultades de la vida y resucitan con él. Participan de su resurrección y la muerte no es para ellos ya otra cosa que el paso a la verdadera vida, al Padre.

Unido al domingo del Buen Pastor la iglesia celebra la jornada de oración por las vocaciones, pidamos al Señor por nuestros pastores -Papa, Obispo, sacerdotes- , por los seminaristas, su perseverancia y por las nuevas vocaciones que no nos falten. Que el Señor nos bendiga con pastores santos. Feliz día del Señor, feliz domingo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 6, 60-69: ¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 6,60-69: ¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.

En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron:
– «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?»
Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo:
– «¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.»
Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo:
– «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.»
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce:
– «¿También vosotros queréis marcharos?»
Simon Pedro le contestó:
– «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la fidelidad y testimonio de Pedro:” ¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.” Que vital es el descubrir el gran tesoro que nos aporta la fe, su palabra, el Señor. Algunos discípulos abandonan al Señor el lenguaje le parece duro, tienen miedo, no parece fácil, no les agrada el camino de la cruz, sin embargo, cuando aparece el camino fácil, el de la mayoría, el apóstol Pedro, proclama su fe en Él, el Mesías, el Hijo de Dios. Comenta San Agustín:

«¿Nos alejas de Ti? Danos otros igual que Tú. ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Mirad cómo comprendió esto Pedro con la ayuda de Dios y confortación del Espíritu Santo. ¿De dónde le viene esta inteligencia sino de su fe? Tú tienes palabras de vida eterna. Porque Tú das la vida eterna en el servicio de tu cuerpo y de tu sangre y nosotros hemos creído y entendido. No entendimos y creímos, sino creímos y entendimos. Creímos, pues, para llegar a comprender; porque si quisiéramos entender primero y creer después, no nos hubiera sido posible entender sin creer. ¿Qué es lo que hemos creído y qué lo que hemos entendido? Que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, es decir, que Tú eres la misma vida eterna y que no comunicas en el servicio de carne y sangre sino lo que Tú eres» (Tratado 27,9 sobre el Evangelio de San Juan).

También hoy se nos invita a poner la mirada en nuestra Madre, la Santísima Virgen María que nos muestra el camino de dicha, que se construye desde la fidelidad al plan de Dios, querer siempre lo que Dios quiere, haciendo de nuestra vida un SI a la voluntad de Dios, HÁGASE, que se cumpla en mí lo que te agrada. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote