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EVANGELIO DEL DÍA Lc 9, 51-56: El Hijo del Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos.

EVANGELIO DEL DÍA
Lc 9,51-56: El Hijo del Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos.

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante.
De camino entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron:
-Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo y acabe con ellos?
El se volvió y les regañó, y dijo:
-No sabéis de qué espíritu sois. Porque el Hijo del Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos.
Y se marcharon a otro aldea.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor experimenta el rechazo, eso a sus discípulos les hace sentir cierta ira, será Santiago y Juan quienes le pedirán permiso para actuar con violencia: “Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo y acabe con ellos?” y el Señor los corregirá recordándoles cual debe ser su espíritu. Espíritu, que vence el mal a fuerza de bien, que es paciente, que sabe devolver a la ofensa, perdón; que lo importante es ganar uno para el reino, que las armas han de ser las utilizadas por Ntro. Señor, que se debe dar la vida y nunca quitarla, que estamos llamados incluso a amar a los que no nos quieren, aquí viene oportuno recordar una frase que se atribuye a San Vicente de Paúl: “hacer el bien no es difícil; lo difícil es hacer bien el bien”. Yo diría que muchas veces también es difícil haber el bien, que necesitamos la ayuda de lo alto para no dejarnos llevar por el hombre viejo que todavía pervive en nosotros.

Hoy celebramos la memoria obligatoria de San Vicente de Paul, nació en el año 1581, fue ordenado sacerdote y ejerció de párroco en Paris, la visita a un moribundo en Gannes, marcará en el corazón de Vicente, quiere ir a los campos más remotos para expresar a todos los que se sienten perdidos que existe un Dios de ternura que no los ha olvidado. Quiere ser testimonio de ese amor divino. Inicia el origen de la “Congregación de la Misión”, instituida para dar misiones populares y trabajar en la formación del clero de Francia y en otros países. Otro hecho fue cuando le llamaron a visitar a unos enfermos, el presenciar a todos los miembros de una familia dolientes y que nadie podía hacerse cargo, no tenían quien les pudiera ayudar, marcaria el inicio de las “hermandades de la caridad” que terminarían en la fundación que con la cooperación de santa Luisa de Marillac dará como fruto la Compañía de las Hijas de la Caridad. El camino de Vicente serán los pobres, viendo el rostro del Señor en cada persona necesitada, quiere sacerdotes para la “misión”, para ser enviados a las zonas rurales.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 9,46-50: El más pequeño de vosotros es el más importante.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 9,46-50: El más pequeño de vosotros es el más importante.

En aquel tiempo, los discípulos se pusieron a discutir quién era el más importante.
Jesús, adivinando lo que pensaban, cogió de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo:
-El que acoge a este niño en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, acoge al que me ha enviado.
El más pequeño de vosotros es el más importante.
Juan tomó la palabra y dijo:
-Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y, como no es de los nuestros, se lo hemos querido impedir.
Jesús le respondió:
-No se lo impidáis: el que no está contra vosotros, está a favor vuestro.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy comienza utilizando la discusión que mantenían los discípulos, para partiendo de ese hecho, instruirlos sobre los valores del Reino, si nuestro mundo aspira a los primeros puestos que no sea así entre vosotros, -más de una vez lo recuerda el Señor-, para el Reino el más pequeño debe ser el más grande, el que marque nuestra cercanía, acogida, ayuda,… todo un camino de humildad y de servicio. Vemos como el Señor aprovecha las circunstancias para formarlos, “El más pequeño es el más importante”. Nos recuerda que una condición para seguir al Señor es la humildad. Ser humildes es vivir en la verdad de nuestro propio ser. Ejercitémonos en la humildad de pensamiento, que nuestra razón se deje iluminar por la fe y por la caridad. ¡Qué mayor recompensa saber que en la medida en que nos hagamos humildes seremos grandes para Dios! El propio Señor nos enseñó el camino: “Aprended de Mí que soy manso y humilde”. Todo su camino fue un abajarse, un anonadamiento, un entrar en el camino de la pequeñez. No es fácil debido a nuestra soberbia entrar por los senderos de la verdadera humildad.

Y la otra propuesta que nos trae el pasaje evangélico de hoy, nos la presenta el Señor valiéndose de otra reacción de otro discípulo, concretamente Juan, que aprendamos a trabajar juntos, incluso con los que no quieran formar parte de nuestro grupo (no son de los nuestros) pero realizan el espíritu del evangelio, trabajan por la justicia, por la paz, defienden la libertad…, “no se lo impidáis: el que no está contra vosotros, está a favor vuestro”, unir esfuerzos con todos aquellos que luchen contra el maligno, combatan contra las fuerzas del mal, sumar con todos aquellos que batallen y trabajen por construir el bien.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 10, 7-15: Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 10,7-15: Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles:
-Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca: Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios.
Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.
No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni otra túnica, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.
Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies.
Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra; que a aquel pueblo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Todavía tenemos en la memoria el Evangelio del domingo pasado de San Lucas, hoy nos encontramos con otro envió, en vez de los setenta y dos, hoy es al grupo de los doce, pero las instrucciones son las mismas, en la versión de San Mateo. Después de la elección envía a los apóstoles a la misión y les da unas instrucciones muy concretas a realizar. Les habla de la tarea evangelizadora el mensaje unido a unos signos que liberan y después les habla del estilo: gratuidad, desprendimiento, relación de paz… el Señor acentúa que el estilo de vida vaya de acuerdo con la proclamación.

El Señor envía a los discípulos. Primeramente les hace mención del anuncio: ” id y proclamad que el Reino de Dios está cerca”, son muchos los que no lo conocen, bastantes los que tienen sed de plenitud y desconocen su mensaje, “si conocieras el don de Dios”, numerosos los que sin saberlo esperan que alguien les ayude a descubrir como saciar su corazón en la búsqueda de plenitud. Todo ser humano anhela ser feliz, desea amar, ser amado.

“Lo que habéis recibido gratis , dadlo gratis”. Gratuidad. Todo un estilo que choca en el ambiente de la época y también en nuestra cultura. No es el proceder en nuestro actuar el borrar todo tipo de interés en las relaciones, ni material, ni afectivo, ni… Desde la libertad , sin generar dependencias. Desde la donación sin esperar nada a cambio. Que hermosura, todo es don, todo es gracia, todo se nos regala, todo se nos da. Actuar vosotros con el mismo proceder. Dar siempre con generosidad, sirviendo al prójimo sin segundas intenciones y sin esperar nada a cambio. También nos indica que no hay que esperar a tener todos los medios materiales o todo el tiempo del mundo antes de decidirnos a trabajar o a hacer algo por los demás. Igualmente nos anima a ser siempre pacíficos y llevar en todas las situaciones un mensaje de paz, de perdón, de unión, de conciliación, de bondad.

Nuestra tarea es continuación de la misión de Cristo. Hemos recibido el encargo de llevar a todos el amor de Dios, anunciándolo no sólo con palabras, sino con el testimonio concreto de caridad delicada, abierta y universal.

Que tengas un buen día.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 10, 1-7: Jesús llamó a sus doce discípulos.

EVANGELIO DEL DÍA:

Mt 10,1-7: Jesús llamó a sus doce discípulos.

En aquel tiempo, Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia.
Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, el llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el fanático, y Judas Iscariote, el que lo entregó.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
-No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel.
Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor nos aparece enviando a sus discípulos en misión. El Señor los llama por su nombre, nos resalta que la llamada es personalizada, donde espera la respuesta de cada uno a su invitación, valora la entrega y disponibilidad, el que sean capaces de seguirle hasta el final. Esto me enseña que yo, como cristiano, también he sido invitado por el Señor, que Él cuenta conmigo. ¡En la viña del Señor hay trabajo para todos!

Quien acoge esta invitación al seguimiento del Señor, ha de estar atento a escuchar primero la voz de Dios en la oración. Es importante que la misión se enriquezca de la relación íntima con el Señor. Dios, cuando llama, Él mismo da las capacidades necesarias para aquello a lo que se es enviado. Uno experimenta ese don y la gratuidad con la que se nos concede, y desde esa experiencia, su proceder debe ser con gran humildad, ya que él se sabe portador de un inmenso tesoro recibido, sabe de sus carencias y limitaciones, como muy bien expresaba S. Pablo: “este tesoro lo llevamos en vasijas de barro”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar,
Sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9, 18-26: Tu fe te ha curado.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,18-26: Tu fe te ha curado.

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo:
-Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá.
Jesús lo siguió con sus discípulos.
Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría.
Jesús se volvió, y al verla le dijo:
-¡Animo, hija! Tu fe te ha curado.
Y en aquel momento quedó curada la mujer.
Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:
-¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida.
Se reían de él.
Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie.
La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con dos milagros: la curación de la mujer que piensa que con solo tocar al Señor se curará y la vuelta a la vida de una niña. En ambos milagros vemos la respuesta del Señor a la fe.

El primer milagro se le presenta un padre, agobiado por el dolor, desesperado por la perdida de su hija, acaba de morir, se acerca al Señor, se arrodilla y con confianza le pide algo imposible, necesita que le ayude. Así nos debemos acercar al Señor. Debemos presentarle nuestras necesidades, nuestros dolores, nuestras penas y preocupaciones. En seguida hemos de confesarle que esperamos en Él. El Señor siempre pregunta: ¿qué puedo hacer por ti?. Hemos de abandonarnos en sus manos con absoluta confianza, convencidos de que el Señor nos volverá a la vida, es decir, nos sostendrá y nos dará lo que nos conviene.

En el segundo milagro una mujer que arrastra una enfermedad muchos años y que hace todo lo que depende de ella para tocar al Señor, la respuesta que recibió es: ¡Ánimo, tu fe te ha curado!. Que importante es la fe, hace posible el milagro, no sólo la salud, que sufría los efectos de la penosa enfermedad, le devolvió la paz, la integra en una vida normal y sobre todo, una relación espiritual más fuerte con el Señor. Él espera que le pidamos por nuestras necesidades. Hoy tenemos también la posibilidad de tocar a Cristo, madre Teresa de Calcuta invitaba a sus religiosas a tocar a los moribundos con la misma devoción que el sacerdote toca la sagrada eucaristía, sabiendo que en ellos esta el Señor, “lo que a uno de estos hagáis a mí me lo hacéis” –son palabras del Señor-. Recuerda el pasaje del juicio final, estuve enfermo… necesitado. Tenemos la posibilidad de tocar al Señor, servirle, amarle. Y el Señor nos toca con su Palabra, en los sacramentos, en la oración…¡Dejémonos tocar por el Señor!

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 10, 1-12.17-20: La mies es abundante.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 10,1-12.17-20: La mies es abundante.

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía:
-La mies es abundante y los obreros pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: «Paz a esta casa.» Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan: porque el obrero merece su salario.
No andeis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: «está cerca de vosotros el Reino de Dios.»
Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: «Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros.» «De todos modos, sabed que está cerca el Reino de Dios.»
Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo.
Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron:
-Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.
El les contestó:
-Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno.
Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con el envío a la misión. Después de la misión de los apóstoles, relata que el Señor envío además otros discípulos, el envío de los 72. Podríamos detenernos en las claves que les da para la misión:

Primeramente les hace mención que hay mucho trabajo por hacer, “la mies es mucha”, son muchos los que no lo conocen, bastantes los que tienen sed de plenitud y desconocen su mensaje, “si conocieras el don de Dios”, numerosos los que sin saberlo esperan que alguien les ayude a descubrir como saciar su corazón en la búsqueda de plenitud. Todo ser humano anhela ser feliz, desea amar, ser amado.

Urge, apremia a todo el que haya acogido su invitación a la misión a ponerse en camino. A salir de su comodidad, a no cruzarse de brazos, cuando el reto es tan inmenso quedan tantos que necesitan descubrir este tesoro, anunciarles el kerigma, acoger el amor que Dios les tiene, experimentar la gratuidad con que somos amados. ¿No escuchas la propuesta? ¡Poneos en camino!

El Señor nos advierte que nos envía como ovejas en medio de lobos. Tenemos que contar que si elegimos este camino se presentaran dificultades que hemos de aprovechar para crecer en el amor, que el maligno no descansa y no nos lo va a poner fácil, que él siempre generara división, separación, mentira… procuremos no caer en sus redes, luchar contra la tentación de tirar la toalla, y sacar todo el bien que podamos de los retos que se nos presentarán. Las armas para el combate deben ser siempre las del Señor, no venceremos nunca al mal dando una respuesta en la misma medida, el mal se vence poniendo más amor, el mal se vence a fuerza de bien, el mal se vence cuando se rompe la cadena de un mal mayor. ¡Animo! Mucho trabajo por hacer.

Entre las instrucciones que nos da para la misión, la primera el desprendimiento, no recuerdas, negarse uno a si mismo, vayan despegados de todo, sin alforjas, sin dinero… no poniendo la fuerza en los medios, con austeridad, sencillez y confiando que esto lo lleva el Señor, no es obra nuestra.

Importante siendo constructores de paz, es el mismo mensaje del resucitado: mi paz os doy , mi paz os dejo. Dichosos los que trabajan por la paz… en la casa que entréis desead la paz. El Señor nos envía a nosotros a llevar la paz de Cristo. Que podamos cumplir esa advertencia que la beata Teresa de Calcuta recomendaba a sus hijas: “Procurad que todo el que entre en contacto con vosotras salga mejorado”.

Y si alguien no os recibe, anunciadle el Evangelio y bendecir, no maldigáis, seguid siendo constructores de paz, que si no son hombres de paz, esa misma paz volverá a vosotros. ¡Animo, nos queda mucho por hacer!

Y con la inmensa alegría no puesta en el éxito, ni en los frutos de la misión, sino más bien en las palabras con las que concluye el Evangelio “estas alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo”.
Feliz domingo, feliz día del Señor.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9, 14-17: El vino nuevo se echa en odres nuevos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,14-17: El vino nuevo se echa en odres nuevos.

En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercaron a Jesús, preguntándole:
-¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
Jesús les dijo:
-¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?
Llegará un día en que se lleven al novio y entonces ayunarán.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres: se derrama el vino y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor declara la necesidad de acoger su doctrina con un espíritu nuevo. Abiertos con la capacidad de dejarnos sorprender por el Señor. Siempre que los hombres han experimentado el encuentro con Él, algo nuevo va transformando su vida. “Nadie echa el vino nuevo en odres viejos…” Con esto el Señor nos indica que quiere que vivamos siempre un tiempo nuevo, una vida nueva, un continuo cambio y conversión. Nos anima a darle a nuestro seguimiento a Él el carácter radical de la entrega, de la valentía, de la generosidad, de la caridad. Cada uno estamos llamados a ser protagonistas de la evangelización, a orientar nuestras cualidades. El Papa Francisco no se cansa de recordarnos que tenemos que salir fuera. 

 No dejemos echar a perder los odres de la fe. Renovémosla constantemente. “La renovación antes de todo es en nuestro corazón, porque a veces pensamos que ser cristianos significa hacer esto o aquello. Pero no es así. Ser cristianos significa dejarse renovar por Jesús con esta vida nueva…”(Cf. S.S. Francisco, 6 de julio de 2013, homilía en Santa Marta).

Hoy es sábado, día donde se nos invita a vivirlo junto a nuestra Madre, la Santísima Virgen María, en la escuela de María. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9, 9-13: Misericordia quiero…

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,9-13: Misericordia quiero…

En aquel tiempo, vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
-Sígueme.
El se levantó y lo siguió.
Y estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos.
Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:
-¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?
Jesús lo oyó y dijo:
-No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa «misericordia quiero y no sacrificios»: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con un pasaje vocacional, la invitación al seguimiento de Mateo. Nos hallamos que la respuesta a la invitación al seguimiento es inminente, lo hace con prontitud. El Señor pone su mirada en una persona que no esta bien considerada entre los suyos, en un publicano. Para él nadie queda al margen, este modo de proceder despertara entre los que se creen buenos la critica y la intransigencia, aprovechará el Señor para corregir esa actitud y plantear dos temas cruciales para ser sus discípulos:

El primero que ante el Señor todos andamos necesitados, todos estamos faltos de amor, de aquí la llamada a la conversión, “he venido a los enfermos” y cuando uno descubre ese amor tan inmenso de Dios, no merecido por nuestra parte, una vez acogido este inmenso regalo, quien lo recibe se siente pertenecer a Cristo y quiere corresponder con su vida, como pagare al Señor tanto bien. Por eso la llamada a los que tienen necesidad de cambiar en su corazón y en su vida.

Y la segunda llamada nos la expresa con la petición: “misericordia quiero”, el Papa Francisco nos ha invitado en este año a adentrarnos en la misericordia del Padre, tenemos que tener un corazón como el suyo, la misericordia es algo más que justicia. Es un amor comprensivo, dispuesto a perdonar que acoge a todos, que esta cerca del que más lo necesita, no da a nadie por perdido, ha venido a curar, a perdonar, a salvar.

Que tengas un buen día.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9, 1-8: Le presentaron un paralítico.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,1-8: Le presentaron un paralítico.

En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico:
–¡Animo, hijo!, tus pecados están perdonados.
Algunos de los letrados se dijeron:
–Este blasfema.
Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo:
–¿Por qué pensáis mal? ¿Qué es más fácil decir: «tus pecados están perdonados», o decir «levántate y anda»? Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados –dijo dirigiéndose al paralítico–:
–Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa.
Se puso en pie, y se fue a su casa.
Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con una nueva curación, la de un enfermo que es llevado al encuentro con el Señor. El paralítico no podría haberse encontrado con Él si no hubiera habido otros que le llevaran en la camilla. Es siempre hermoso poder contar con personas que nos acercan a Jesús con el ejemplo de sus buenas obras, con el testimonio de su vida; es reconfortante que otros recen por nosotros e intercedan por nosotros ante Dios. La santidad personal ayuda a otros a ser santos, la oración puede alcanzar grandes gracias, grandes milagros, grandes conversiones para muchos otros.

Comentando este pasaje el Papa Emerito Benedicto XVI nos dice que: «El paralítico es imagen de todo ser humano al que el pecado impide moverse libremente, caminar por la senda del bien, dar lo mejor de sí. En efecto, el mal, anidando en el alma, ata al hombre con los lazos de la mentira, la ira, la envidia y los demás pecados, y poco a poco lo paraliza. Por eso Jesús, suscitando el escándalo de los escribas presentes, dice primero: “Tus pecados quedan perdonados”, y sólo después, para demostrar la autoridad que le confirió Dios de perdonar los pecados, añade: “Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”, y lo sana completamente. El mensaje es claro: el hombre, paralizado por el pecado, necesita la misericordia de Dios, que Cristo vino a darle, para que, sanado en el corazón, toda su existencia pueda renovarse.

También hoy la humanidad lleva en sí los signos del pecado, que le impide progresar con agilidad en los valores de fraternidad, justicia y paz, a pesar de sus propósitos hechos en solemnes declaraciones. ¿Por qué? ¿Qué es lo que entorpece su camino? ¿Qué es lo que paraliza este desarrollo integral? Sabemos bien que, en el plano histórico, las causas son múltiples y el problema es complejo. Pero la palabra de Dios nos invita a tener una mirada de fe y a confiar, como las personas que llevaron al paralítico, a quien sólo Jesús puede curar verdaderamente»
(Benedicto XVI, 19 de febrero 2006).

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8, 28-34: Le suplicaron que se fuera de su territorio.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,28-34: Le suplicaron que se fuera de su territorio.

En aquel tiempo, cuando Jesús desembarcó en la otra orilla del lago, en tierra de los gadarenos, dos endemoniados salieron de entre los sepulcros y fueron a su encuentro. Eran tan feroces, que nadie se atrevía a pasar por aquel camino. Los endemoniados le gritaron a Jesús: “¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Acaso has venido hasta aquí para atormentarnos antes del tiempo señalado?”. No lejos de ahí había una numerosa piara de cerdos que estaban comiendo. Los demonios le suplicaron a Jesús: “Si vienes a echarnos fuera, mándanos entrar en esos cerdos”. Él les respondió: “Está bien”. Entonces los demonios salieron de los hombres, se metieron en los cerdos y toda la piara se precipitó en el lago por un despeñadero y los cerdos se ahogaron.
Los que cuidaban los cerdos huyeron hacia la ciudad a dar parte de todos aquellos acontecimientos y de lo sucedido a los endemoniados. Entonces salió toda la gente de la ciudad al encuentro de Jesús, y al verlo, le suplicaron que se fuera de su territorio.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En nuestra diócesis se adelanto al fin de semana anterior la solemnidad de San Pedro y San Pablo, con lo cual, litúrgicamente la hemos celebrado, hoy felicitaremos a todos los que celebran su santo y se encuentran bajo el patrocinio de estas dos grandes columnas de la iglesia. Por este motivo, el Evangelio propuesto a la meditación es el del miércoles de la decimotercera semana del tiempo ordinario.

En el Evangelio de hoy, todo el pasaje esta cargado de simbología: país pagano, posesión diabólica, cementerios como lugar de muerte, y traspaso de los demonios a los cerdos, los animales inmundos por excelencia para la cultura del tiempo. Parece como si quisiera acumular todos los grados del mal para recalcar después el poder del Señor, que es superior al mal, al maligno, y lo vence eficazmente.

Son muchos los pasajes de la Escritura que nos muestran cómo Nuestro Señor Jesucristo vence el poder del mal liberando a las personas de su influjo. Así pues, el demonio sólo puede afectarnos si libremente se lo permitimos. Dios nos llama al buen camino, pero respeta la libertad que nos ha dado, por eso, cuando damos lugar al pecado en nuestra vida somos los primeros responsables.

 En nuestra vida como cristianos tenemos muchos medios para alejarnos del mal y permanecer cerca de Dios. Entre estos medios podemos señalar la oración, la amistad personal con Cristo, la mortificación, la frecuente recepción del sacramento de la Penitencia y de la Eucaristía, la protección de la Santísima Virgen María,… en definitiva todo lo que nos ayuda a vivir en gracia.
Llama la atención como concluye el Evangelio, el Señor haciendo el bien y así se lo pagan, no solo no se lo agradecen, no valoran que ha sanado a dos paisanos suyos que estaban muy mal, solo se detienen en la perdida material, ven la desgracia, les molesta su presencia, como consecuencia, la comunidad rechaza al Señor.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.