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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8, 23-27: ¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,23-27: ¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!

En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron.
De pronto se levantó un temporal tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía.
Se acercaron los discípulos y lo despertaron gritándole:
-¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!
El les dijo:
-¡Cobardes! ¡Qué poca fe!
Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma.
Ellos se preguntaban admirados:
-¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos encontramos con la tempestad calmada. Y también con el reproche del Señor a sus discípulos: ¡Que poca fe!.
Por una parte con el poder de Dios que nos invita a no temer, donde viene a resaltarnos que en el amor no tiene cabida el miedo, para Dios somos importantes, Él se preocupa por nosotros y por nuestras cosas.
Y por la otra, nuestra falta de confianza en el Señor, nuestros miedos, nuestras angustias… que muchas veces nos hacen dudar, desconfiar, son oportunidades que nos presenta la vida para crecer en el abandono en el Señor. En los momentos de dificultad, de dolor, Cristo es quien nos sostiene, es a Él a quien nos tenemos que agarrar en los momentos de peligro, en los momentos de incertidumbre. El milagro de la barca azotada por las olas nos hace ver que la fe es la que nos salva.

Traigo aqui las palabras del Papa Emérito, Benedicto XVI, comentando este pasaje del Evangelio, creo que nos pueden ayudar en nuestra meditación: “El milagro de la barca azotada por las olas nos hace ver que la fe es la que nos salva. La esperanza y la oración, la confianza y el abandono, tocan el corazón de Dios. Dios se hace presente, Dios da su paz, su compañía y su gracia a quien se la pide. Aprendamos de los apóstoles. Ellos hicieron todo lo posible por impedir que la barca naufragara y al mismo tiempo imploraron la ayuda del Señor. Jesús no nos quiere personas pasivas, de brazos cruzados, nos quiere instrumentos activos, responsables, pero a la vez, llenos de esperanza. Esta es la clave para afrontar las tempestades de la vida: tener cerca de nosotros a Jesús, llevarlo dentro de nosotros siempre. Cuando tengamos alguna queja con el Señor recordemos que “el que cree nunca está solo”. (Benedicto XVI, 12 de septiembre de 2006).

Otro de los puntos para nuestra meditación es como el Señor reprocha a los discípulos su poca fe. Es como si les amonestara porque su fe es como si no existiera, como si la fe estuviera dormida. Lo mismo quiere decirnos a nosotros. También a ti y a mí nos corrige porque muy a menudo nuestra fe parece como si no existiera. Necesitamos salir de nuestra fe cansada, acomodada, casi sin esperanza. Dejémonos corregir por el Señor y salgamos de nuestro letargo.

Los discípulos nos muestran el camino de acudir al Señor, Él que esta siempre dispuesto a darnos la paz que necesitamos y a salvarnos de todo aquello que amenaza nuestra estabilidad. Ellos con su actitud nos muestran el camino de confiar y acudir al Señor. Puede parecer a veces que no nos escucha… quizás lo que quieres es que me acerque más a Él, que entienda que por la fe he de introducirme a tener un diálogo más frecuente, más familiar… que el miedo se vence con la confianza en Él… y que solamente Él puede transformar la tormenta de mis pasiones, en paz y sosiego para el alma.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8, 18-22: Sígueme.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,18-22: Sígueme.

En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de atravesar a la otra orilla.
Se le acercó un letrado y le dijo:
-Maestro, te seguiré adonde vayas.
Jesús le respondió:
-Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.
Otro que era discípulo, le dijo:
-Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.
Jesús le replicó:
-Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con dos breves relatos vocacionales. El lenguaje empleado por Ntro. Señor, “el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza”, y “Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos”. Estas exigencias pueden parecer demasiado duras, pero en realidad expresan la novedad y la prioridad absoluta del reino de Dios. El Señor desde un principio nos resalta la radicalidad del seguimiento, desea que desde el primer momento se cuente con las dificultades, ante el primero que se le presenta diciéndole que le seguirá donde vaya, a este le resalta que quien quiera seguirlo debe estar dispuesto a todo y aceptarlo todo por amor, y ante el segundo que le presenta una necesidad, le dice que quien quiera seguirlo no debe poner condiciones en su seguimiento, el Reino de Dios tiene que ser su prioridad.

La vida en Cristo es siempre nueva, exige abandono, pero siempre en clave de amor y desde allí no pesa lo mismo lo que se deja, pensad en una pareja de enamorados, ninguno se plantea que ha tenido que abandonar al resto de la humanidad por la persona que ha elegido, desde este prisma la invitación al seguimiento, no resaltando lo que se deja sino más bien lo que se recibe.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 16, 13-19: Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 16,13-19: Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
-«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron:
-«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó:
-«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
-«Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.»
Jesús le respondió:
-«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos en nuestra diócesis hoy la festividad de S. Pedro y S. Pablo, unidos los dos en una misma fiesta. S. Pedro nos invita a confesar y testimoniar la fe. “Tu eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Tu eres nuestro único Redentor”. Los mártires ponen delante de nosotros nuestra capacidad de entrega, ¿qué estoy dispuesto a hacer por el Señor y el Evangelio? También nos desenmascaran nuestros miedos y cobardías. ¿qué valor ocupa la fe en mi vida? ¿He llegado al sufrimiento por el Señor? Recuerda que donde no hay nada por lo que valga la pena sufrir, incluso la vida misma pierde su valor. El amor sabe de sufrimiento, de entrega, de donación, de olvido de sí mismo, de transformación, de purificación… Nosotros vivimos del amor que se entrega.

Pedro hombre sin estudios, vivía del trabajo de sus manos, era pescador; en cambio Pablo como él mismo nos narra en su vocación, persona docta, de la escuela de Gamaliel. Sin embargo el Señor es quien llama y cuenta con cada uno de ellos. Pablo no iba buscando al Señor, fue el Señor quien le salió al paso en su iglesia: ¿Por qué me persigues? A partir de ese encuentro con el Resucitado, su vida se transforma, su vida cambia, y de perseguidor pasa a ser perseguido, a ir a la cárcel, a ser apaleado por formar parte de ese grupo de seguidores de Cristo. Tocados por el Señor, se convirtieron en dos enamorados de Él hasta el martirio en Roma.

Ellos nos dan ejemplo que la autoridad es servicio, a ejemplo de Cristo mismo, que no vino a ser servido sino a servir. Uno con el pueblo judío y el otro con los gentiles, con los no creyentes. Pero ambos necesarios.

Recuerda es domingo, día del Señor, día donde los cristianos participamos del alimento de su Palabra y de su Cuerpo.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8, 5-17: Que se cumpla lo que has creído.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,5-17: Que se cumpla lo que has creído.

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó diciéndole:
-Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho.
El le contestó:
-Voy yo a curarlo.
Pero el centurión le replicó:
-Señor, ¿quién soy yo para que entres bajo mi techo? Basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes: y le digo a uno «ve», y va; al otro, «ven», y viene; a mi criado, «haz esto», y lo hace.
Cuando Jesús lo oyó quedó admirado y dijo a los que le seguían:
-Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de Oriente y Occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el Reino de los Cielos; en cambio a los ciudadanos del Reino los echarán afuera, a las tinieblas.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
Y al centurión le dijo:
-Vuelve a casa, que se cumpla lo que has creído.
Y en aquel momento se puso bueno el criado.
Al llegar Jesús a casa de Pedro, encontró a la suegra en cama con fiebre; la cogió de la mano, y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirles.
Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él con su palabra expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías:
«El tomó nuestras dolencias
y cargó con nuestras enfermedades».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con dos pasajes de curación. En la primera curación, es el centurión el que se acerca al Señor con humildad, para interceder por otro, después manifestará su conciencia de pequeñez ¿quién es él para merecer algo?. La fe y la humildad van de la mano, los santos nos han dado ejemplo que cuando uno más se acerca a la luz, más se acerca a Dios, más ve la llamada a la conversión porque se encuentra muy lejos con sus miserias del gran amor de Dios y no puede menos que exclamar como S. Pedro: “apártate de mí que soy un pecador” o bien la aclamación del Evangelio de hoy: “¡Señor, yo no soy digno!”.

Nos encontramos también con el gran poder de la intercesión, este oficial no pide para él, tiene en cuenta el sufrimiento de su criado e intercede al Señor por él. La oración de intercesión consiste en pedir a favor de otro. Esta oración nos une y conforma con la oración de Jesús, que intercede ante el Padre por todos los hombres, en particular por los pecadores, y esta oración debe extenderse también por los que no nos desean bien, por nuestros enemigos.

Otro punto importante para nuestra meditación son las palabras de Ntro. Señor: “que se cumpla lo que has creído”. “Se haga según tu fe”, -se repite en mucho de los milagros-, el Señor siempre pide permiso, pero también espera nuestra colaboración para que Él haga su obra, importante nuestra confianza, nuestro fiarnos de Él.

Hoy sábado día especial consagrado a María , donde se nos invita a acudir a su escuela, como gustaba decir a S. Juan Pablo II , de Ella tenemos mucho que aprender, desde su gran humildad hasta como acoger el regalo de la fe y vivir para los demás en nuestra entrega y servicio.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1, 57-66.80: ¿Qué va a ser este niño? Porque la mano de Dios estaba con él.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,57-66.80: ¿Qué va a ser este niño? Porque la mano de Dios estaba con él.

A Isabel se le cumplió el tiempo y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban.
A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre.
La madre intervino diciendo:
– ¡No! Se va a llamar Juan.
Le replicaron:
– Ninguno de tus parientes se llama así.
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. El pidió una tablilla y escribió: Juan es su nombre. Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo
– Qué va a ser este niño? Porque la mano de Dios estaba con él.
El niño iba creciendo y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy una solemnidad del calendario litúrgico, pocos nacimientos celebra la liturgia, y uno de esos pocos, es el de Juan Bautista, la iglesia hoy nos pone la mirada contemplativa en la misión de Juan, misión que se caracteriza, sobre todo, por ser el que prepara el camino al Señor, desde antes de nacer ya salta de gozo al encuentro con su Salvador, al saludarse su madre con su prima María, la madre del Señor, nos resalta el evangelista que desde el seno materno salto de gozo, ya desde la elección antes de nacer fue instrumento del Espíritu Santo, misión que intento desarrollar llevando al encuentro con el Mesías. La predicación de Juan estaba en perfecta armonía con su estilo de vida. Su predicación se veía reforzada con el testimonio de su vida. De la misión de Juan el Señor nos hace participes y nos encomienda ahora, en nuestros días: preparar los caminos, ser sus heraldos, los que le anuncian a otros corazones. Nuestro mundo tiene necesidad de testigos del amor de Dios, no necesita teóricos, necesita testigos, es decir, los que con su vida puedan manifestar lo grande que ha estado y esta el Señor en sus vidas.

La misión del heraldo es desaparecer, quedar en segundo plano, cuando llega el que es anunciado. Una de las máximas de Juan: “conviene que Él crezca y yo disminuya”. Vivir para buscar en todo la gloria de Ntro. Señor. Es muy importante que el discípulo aprenda del maestro, de Ntro Señor, la virtud de la humildad. En el apostolado, la única figura que debe ser conocida es Cristo. Ése es el tesoro que anunciamos, a quien hemos de llevar a los demás.

Juan, ante el Señor, se considera indigno de prestarle los servicios más humildes, reservados de ordinario a los esclavos de ínfima categoría, tales como llevarle las sandalias y desatarle las correas de las mismas. El hombre de Dios ante cualquier misión encomendada, lo primero que experimenta es que “no soy digno…” y también que quien capacita es el Señor con la ayuda de su gracia, que el Señor nos conoce y sabe a quien llama, y que no esta solo para la misión, que aprenda a descansar en El, y que confie en la ayuda de la providencia.

Es necesario que Él crezca y que yo disminuya. Ésta es la tarea de nuestra vida: que Cristo llene nuestro vivir. En la medida en que Cristo, por el conocimiento y el amor, penetre más y más en nuestras pobres vidas, nuestra alegría será incontenible. Permaneced en mi amor para que vuestra alegría llegue a plenitud. Solo el Señor sacia el corazón del hombre.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 7, 21-29: El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a …

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 7,21-29: El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a …

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No todo el que me dice «Señor, Señor» entrará en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la, voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Aquel día muchos dirán: Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?
Yo entonces les declararé: Nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente.
Al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los letrados.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, el Señor nos pregunta: cómo estamos construyendo la casa de nuestra vida y de nuestra fe. ¿Cuánto hay de roca y cuánto hay de arena? ¿Es el Señor mi roca? ¿O apoyo mi existencia en muchas cosas que son al fin y al cabo accidentales? Recuerda que el único que no falla nunca es Dios, roca inquebrantable de fidelidad y de amor.

Construir sobre roca quiere decir poner todas las esperanzas en lo que no se pasa, es edificar sobre Dios. La presencia cercana y fiel del Señor es la roca que da firmeza a nuestra vida aun en medio de las contrariedades. Dios nos acompaña y se nos manifiesta en la obra de la creación, en la sagrada Escritura y en la Eucaristía. Su compañía es nuestra fuerza. Jesús, Dios hecho hombre, está a nuestro lado en todos los momentos de nuestra vida, en los felices y los tristes. No nos debemos desanimar ante las contrariedades, porque si edificamos sobre roca, cuando lleguen esos momentos, tendremos la seguridad de contar con Cristo. El momento de la prueba, es una oportunidad donde mostrar nuestro amor, recuerda que es en los momentos difíciles donde es fácil descubrir a los amigos, siempre permanecen. Las pruebas, son siempre oportunidades que se nos brindan, para hacernos más fuertes y vencer, poniendo mas amor.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 7, 15-20: Por sus frutos los conoceréis.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 7,15-20: Por sus frutos los conoceréis.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis.
A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos?
Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos.
Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos.
El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego.
Es decir, que por sus frutos los conoceréis.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos advierte el Señor de los falsos profetas. ¿Cómo conocerlos? Por su conducta, por sus obras; éstas delatan sus verdaderas intenciones, como el fruto al árbol. ¿Cómo distinguir al verdadero profeta, del falso? El criterio evangélico será siempre contrastar, verificar y comprobar con su vida, discernir sobre su persona, su palabra, su conducta. Jeremías acusaba a los falsos profetas de anunciar sólo lo que la gente quería oir. ¡Cuidado! La cultura que nos ha tocado vivir de la apariencia potencia estos falsos profetas, ¡Ojo! con los encantadores de serpientes, con los que venden humo, estamos en una semana muy dada a vender falsas promesas que no se pueden cumplir, sospecha de los que sus palabras sean halagadoras, aduladoras, elogiosas y zalameras, ¡atención! Ante los que no te contradicen en nada es posible que les mueva otros intereses más mezquinos. Recuerda la advertencia de hoy: Sus frutos no sus palabras.

¿Y cuales son los frutos por los que se conoce al verdadero discípulo del Señor? Pues lo que estamos escuchando en estos días dentro del sermón del monte, o las promesas de las bienaventuranzas, el perdón, el amor a todos, incluido a los que nos hacen mal, la gratuidad, el desprendimiento, la oración, el no juzgar, el no condenar, en definitiva el que se mueve con los frutos del espíritu: amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad y dominio de sí. –como nos indicará S. Pablo. (Gal 5,22).

Celebramos hoy la memoria de Santo Tomás Moro, fue gran canciller del reino de Inglaterra, modelo para los que sirven al pueblo desde la política, eligió ser fiel a sus creencias, eso le llevó a no adular al rey Enrique VIII, no contar con su aprobación, por ello fue encarcelado en la Torre de Londres y decapitado. Es un cristiano que eligió el camino de la fidelidad a Dios y a su conciencia por encima de las conveniencias de la política del momento. Es estremecedor el diálogo que mantiene con su esposa y su hija que le reprochan su falta de amor a la familia al no poner a salvo su vida. Murió por defender la verdad y ser fiel a su conciencia. Todo un testigo para todos los cristianos y de una manera especial aquellos que tienen cargos de responsabilidad en la vida pública. La máxima de “Obedecer a Dios antes que a los hombres”.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 7,6.12-14: Tratad a los demás como queréis que ellos os traten.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 7,6.12-14: Tratad a los demás como queréis que ellos os traten.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozaros.
Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la ley y los profetas.
Entrad por la puerta estrecha.
Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos.
¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el evangelio de hoy el Señor nos ofrece tres caminos para vivir de un modo nuevo.

El primero, suena un poco desconcertante: “No deis lo santo a los perros”. En la liturgia oriental se usa una expresión muy significativa cuando llega el momento de la comunión: “Lo santo para los santos.” (se utiliza también en la liturgia hispano-mozárabe) Parece que, en el contexto de la iglesia primitiva, este dicho se refería a la conveniencia de no anunciar el secreto del Reino a aquellos que con toda seguridad lo van a rechazar o se van a mofar de él. Cuando el mismo Señor no ha venido a condenar a nadie sino a salvar, el cristiano no le compete juzgar pero si velar por el respeto y la defensa de lo sagrado.

El segundo camino, se refiere al tipo de relaciones entre nosotros: “Tratad a los demás como queréis que ellos os traten”. Es la regla de oro donde se nos formula el primado del amor. Todos nosotros deseamos ser tratados bien. Queremos que se respeten nuestros derechos, nuestra fama. Queremos que se comprendan y perdonen nuestros errores. Queremos que se nos ofrezcan nuevas oportunidades. Sin embargo, cuando pensamos en los demás, no solemos aplicar estos principios. Nos cuesta meternos en su piel y sentir como ellos.

El tercer camino, tiene un tono sapiencial: “Entrad por la puerta estrecha”. Se trata del camino de la cruz. Jesucristo es la puerta hacia la vida, el nos dice: “Yo soy la puerta, quien entre por mí se salvará”. No escatimar esfuerzos por ser fieles a Dios, no dejarse arrastrar por el camino fácil, hedonista y buscando únicamente satisfacer los gustos y el placer. Al contrario, el camino del amor sabe de entrega, servicio, esfuerzo, sacrificio, olvido de uno mismo,…

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 7, 1-5: Os van a juzgar como juzguéis vosotros.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 7,1-5: Os van a juzgar como juzguéis vosotros.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No juzguéis y no os juzgarán.
Porque os van a juzgar como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros.
¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?
¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Déjame que te saque la mota del ojo», teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy la exhortación que nos hace es la del juicio, nos invita a no juzgar. Y nos da varias razones: No debemos juzgar a los demás, primero porque el juicio pertenece a Dios, sólo Dios conoce el corazón del hombre. Nosotros siempre nos equivocamos, nos falta misericordia y comprensión ante los demás. La segunda razón ya que la medida que usemos con los demás la usaran con nosotros. Esta tendría que ser suficiente para ayudarnos a controlar nuestros pensamientos, y nuestra boca. Es mejor elegir la medida de misericordia que la legalista, ya que si nos cae el peso de la ley todos andamos faltos. Y en tercer lugar porque todos somos imperfectos, tanto y más que los otros. Aprendamos a ser intransigentes con el pecado -¡comenzando por el nuestro!- e indulgentes con las personas. Una mirada a nuestra pequeñez, si llegamos a conocer nuestra debilidad, estoy seguro que nos ayudará a ser un poco más comprensivos para con nosotros y con los que nos rodean, con aquellos que nos toca compartir nuestro tiempo y nuestra persona, conocer nuestras propias limitaciones, admitirlas y aceptarlas nos capacitará para darnos cuenta que los otros también tienen que soportar nuestras carencias. Solo el amor sana muchas heridas. Mis pecados, mis equivocaciones, mis errores me tienen que servir para crecer en comprensión, amabilidad y humildad para con los demás. Necesito aprovechar mis fallos y aprender de mis errores.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 9,18-24: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 9,18-24: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?.

Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó:
-¿Quién dice la gente que soy yo?
Ellos contestaron:
-Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
El les preguntó:
-Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Pedro tomó la palabra y dijo:
-El Mesías de Dios.
El les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió:
-El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Y, dirigiéndose a todos, dijo:
-El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá pero el que pierda su vida por mi causa, la salvará.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor les plantea una pregunta a sus discípulos, de vital importancia, nos encontramos con la cuestión de su identidad, no es cuestión de saber la respuesta, no se trata de teorizar, más bien, lo que decimos con nuestra vida, nuestra relación con Él, el lugar que ocupa en nuestro corazón. Después de la confesión de Pedro, el Señor anuncia su pasión y resurrección, y tras este anuncio imparte una enseñanza relativa al camino del discípulo, que consiste en seguirlo a Él, y seguirlo por la senda de la cruz. Ser discípulo significa “perderse a sí mismo”.

En el Ángelus del 20 de junio de 2010, el Papa Emérito, Benedicto XVI, nos comenta este pasaje: “Tomar la cruz significa comprometerse para vencer el pecado que obstaculiza el camino hacia Dios, aceptar diariamente la voluntad del Señor, aumentar la fe sobre todo ante los problemas, las dificultades y el sufrimiento… También en la época actual son muchos los cristianos en el mundo que, animados por el amor a Dios, toman cada día la cruz, tanto la de las pruebas cotidianas, como la que procura la barbarie humana, que a veces requiere la valentía del sacrificio extremo. Que el Señor nos conceda a cada uno poner siempre nuestra sólida esperanza en él, con la seguridad de que, al seguirlo llevando nuestra cruz, llegaremos con él a la luz de la Resurrección”.

Feliz día del Señor. Feliz domingo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.