Santísima Trinidad

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 28,16-20: Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 28,16-20: Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
-«Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy la solemnidad de la Santísima Trinidad. Dios se revela a si mismo. Es la intimidad de Dios mismo, Dios es comunidad de amor, Él no es soledad, sino comunión, relación. En palabras de nuestro Obispo D. José Manuel Lorca, (en su reflexión sobre el evangelio en la revista “Nuestra Iglesia”): “¡Esta es la fiesta del amor supremo de Dios a los hombres!”.

Acudimos a la voz del magisterio de la Iglesia y nos vamos a acercar a través de la voz de nuestros últimos Papas, comenzamos con las palabras del Papa santo, Juan Pablo II, dichas en el ángelus del 15 de junio de 2003:
“Este domingo, que sigue al de Pentecostés, celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad. La unidad y la trinidad de Dios es el primer misterio de la fe católica. Llegamos a él al final de todo el camino de la revelación, que se realizó en Jesús:  en su encarnación, pasión, muerte y resurrección”.

Seguimos con las palabras dichas en el ángelus del 7 de junio 2009 por el Papa, hoy Emérito, Benedicto XVI:
“Hoy contemplamos la Santísima Trinidad tal como nos la dio a conocer Jesús. Él nos reveló que Dios es amor “no en la unidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia” (Prefacio): es Creador y Padre misericordioso; es Hijo unigénito, eterna Sabiduría encarnada, muerto y resucitado por nosotros; y, por último, es Espíritu Santo, que lo mueve todo, el cosmos y la historia, hacia la plena recapitulación final. Tres Personas que son un solo Dios, porque el Padre es amor, el Hijo es amor y el Espíritu es amor. Dios es todo amor y sólo amor, amor purísimo, infinito y eterno. No vive en una espléndida soledad, sino que más bien es fuente inagotable de vida que se entrega y comunica incesantemente.”

Y terminamos con las palabras del Papa actual, Francisco, vamos a tomar dos referencias, en dos momentos distintos, una primera en el ángelus del 26 mayo 2013:
“La Santísima Trinidad no es el producto de razonamientos humanos; es el rostro con el que Dios mismo se ha revelado, no desde lo alto de una cátedra, sino caminando con la humanidad. Es justamente Jesús quien nos ha revelado al Padre y quien nos ha prometido el Espíritu Santo. Dios ha caminado con su pueblo en la historia del pueblo de Israel y Jesús ha caminado siempre con nosotros y nos ha prometido el Espíritu Santo que es fuego, que nos enseña todo lo que no sabemos, que dentro de nosotros nos guía, nos da buenas ideas y buenas inspiraciones.”

Y en el ángelus del 15 de junio de 2014:
“Todos estamos llamados a testimoniar y anunciar el mensaje de que «Dios es amor», de que Dios no está lejos o es insensible a nuestras vicisitudes humanas. Está cerca, está siempre a nuestro lado, camina con nosotros para compartir nuestras alegrías y nuestros dolores, nuestras esperanzas y nuestras fatigas. Nos ama tanto y hasta tal punto, que se hizo hombre, vino al mundo no para juzgarlo, sino para que el mundo se salve por medio de Jesús (cf. Jn 3, 16-17). Y este es el amor de Dios en Jesús, este amor que es tan difícil de comprender, pero que sentimos cuando nos acercamos a Jesús. Y Él nos perdona siempre, nos espera siempre, nos quiere mucho. Y el amor de Jesús que sentimos, es el amor de Dios.”

Unida a esta solemnidad celebramos la Jornada pro Orantibus, un día para orar por los consagrados a la vida contemplativa, el lema propuesto para este año: “Solo quiero que le miréis a Él”, esta tomado de un poema de Sta. Teresa de Jesús, invitación extensible para cada uno de nosotros. Y me uno a la felicitación realizada por nuestro Obispo: “Felicidades hermanas y hermanos, felicidades por vuestra vida llamada a la santidad en la oblación y muchas gracias por vuestras oraciones y sacrificios por la Iglesia, por nuestra Iglesia”.

Feliz día del Señor, feliz domingo desbordado por el misterio De Dios amor, que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 10,13-16: De los que son como ellos -(niños)-es el Reino De Dios.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 10,13-16: De los que son como ellos -(niños)-es el Reino De Dios.

En aquel tiempo, presentaron a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban.
Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:
-Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor aprovecha cualquier circunstancia para mostrarnos las cualidades del seguidor de Cristo, del discípulo y del hombre del Reino.

Otra vez, la corrección realizada a los discípulos “no se lo impidáis”, cuanto cuidado tenemos que tener para no ser obstáculo para que se puedan encontrar con el Salvador, a veces, nuestra manera de proceder puede alejar del encuentro con el Señor. Viene a decirles el Señor no seáis vosotros los que pongáis obstáculos para que puedan llegar a Mí (Señor).

Hoy viene a poner a los niños como modelo, de ellos tenemos mucho que aprender: Confianza, abandono pleno en sus padres, no vivir preocupados por las necesidades. Comentando este pasaje evangélico el Papa emérito Benedicto XVI: “Jesús había dicho a sus discípulos que, para entrar en el reino de Dios, deberían hacerse como niños. Él mismo, que abraza al mundo entero, se hizo niño para salir a nuestro encuentro, para llevarnos hacia Dios. Para reconocer a Dios debemos abandonar la soberbia que nos ciega, que quiere impulsarnos lejos de Dios, como si Dios fuera nuestro competidor. Para encontrar a Dios es necesario ser capaces de ver con el corazón. Debemos aprender a ver con un corazón de niño, con un corazón joven, al que los perjuicios no obstaculizan y los intereses no deslumbran. Así, en los niños que con ese corazón libre y abierto lo reconocen a Él la iglesia ha visto la imagen de los creyentes de todos los tiempos, su propia imagen”. (Benedicto XVI, 16 marzo 2008).

El Señor ya sabe que todo lo que realizan los niños no es laudable, no solo tienen virtudes, suelen ser egoístas, caprichosos… pero sin embargo nos dan grandes lecciones en confianza, necesitan de los demás, son receptivos, perdonan con facilidad… Nos esta invitando a crecer en relación con Dios nuestro Padre y crecer en confianza.

Hoy es sabado, día donde ponemos nuestra mirada de manera especial en Nuestra Madre MARÍA. Ella nos enseña a vivir esa confianza plena en las manos de Dios.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 10,1-12: Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 10,1-12: Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino, y según costumbre les enseñaba.
Se acercaron unos fariseos y le preguntaron para ponerlo a prueba:
-¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?
El les replicó:
-¿Qué os ha mandado Moisés?
Contestaron:
-Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio.
Jesús les dijo:
-Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.
En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. El les dijo:
-Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor nos habla del matrimonio, de la indisolubilidad del matrimonio. Ante Dios son “una sola carne”, unión de vidas, de proyectos, de corazón. La doctrina de la iglesia se ha basado en la fidelidad a la palabra de Cristo, hoy, se corre el riesgo de ser catalogado de retrogrado por mantener la fidelidad de la pareja, la unión entre un hombre y una mujer, el deseo de Dios es la indisolubilidad de la unión entre el hombre y la mujer que se unen para formar “una sola carne”. Podemos profundizar en los puntos del catecismo de la iglesia católica a partir de los números de 1646 (fidelidad del amor conyugal).

El Papa Francisco en abril del 2014 en la audiencias las dedicó a los sacramentos y concretamente dedica una al matrimonio: “… somos creados para amar, como reflejo de Dios y de su amor. Y en la unión conyugal el hombre y la mujer realizan esta vocación en el signo de la reciprocidad y de la comunión de vida plena y definitiva”.

Llevemos a nuestra oración de una manera especial a los matrimonios, a los que conocemos, a los que la vida nos ha presentado, a los que pueden necesitar más de nuestras oraciones, a los que están viviendo momentos de prueba, pidamos por su vocación, para que crezcan en el amor, irradien ese amor en el mundo.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 22,14-20: He deseado ardientemente comer esta Pascua con vosotros.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 22,14-20: He deseado ardientemente comer esta Pascua con vosotros.

Llegada la hora, se sentó Jesús con sus discípulos, y les dijo:
– He deseado enormemente comer esta comida pascual con vosotros antes de padecer, porque os digo que ya no la volveré a comer hasta que se cumpla en el Reino de Dios.
Y tomando una copa, dio gracias y dijo:
– Tomad esto, repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé desde ahora del fruto de la vid hasta que venga el Reino de Dios.
Y tomando pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo:
– Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía.
Después de cenar, hizo lo mismo con la copa diciendo:
– Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por vosotros.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Para la meditación de la fiesta que celebramos hoy, Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, traigo aquí,  la segunda lectura del Oficio Divino, la  lectura Patrística, Cristo, sacerdote y víctima, de Pío XII. De la carta encíclica Mediator Dei:

“Cristo es ciertamente sacerdote, pero lo es para nosotros, no para sí mismo, ya que él, en nombre de todo el género humano, presenta al Padre eterno las aspiraciones y sentimientos religiosos de los hombres. Es también víctima, pero lo es igualmente para nosotros, ya que se pone en lugar del hombre pecador. Por esto, aquella frase del Apóstol: Tened los mismos sentimientos propios de Cristo Jesús exige de todos los cristianos que, en la medida de las posibilidades humanas, reproduzcan en su interior las mismas disposiciones que tenía el divino Redentor cuando ofrecía el sacrificio de sí mismo: disposiciones de una humilde sumisión, de adoración a la suprema majestad divina, de honor, alabanza y acción de gracias. Les exige asimismo que asuman en cierto modo la condición de víctimas, que se nieguen a sí mismos, conforme a las normas del Evangelio, que espontánea y libremente practiquen la penitencia, arrepintiéndose y expiando los pecados. Exige finalmente que todos, unidos a Cristo, muramos místicamente en la cruz, de modo que podamos hacer nuestra aquella sentencia de san Pablo: Estoy crucificado con Cristo”.

Jesucristo es Sumo y Eterno Sacerdote que instituye el sacerdocio y la Eucaristía. En este jueves hagamos una reflexión de agradecimiento. Al despedirse Él, también promete su presencia viva, poniendo en manos de los Doce al Espíritu Santo que hará realidad el misterio de la Eucaristía. Demos gracias al Señor por cada sacerdote que hace posible, por medio del Espíritu, la presencia viva de Cristo. Oremos por las vocaciones, que no falten hombres que con sus manos consagradas hagan presente a Cristo para poder recibir la vida de Dios en la Eucaristía. Presentemos nuestras peticiones al Dueño de la mies para que siga enviando obreros a su mies. Pidamos para que continúe bendiciendo a nuestra iglesia con nuevas y santas vocaciones. Recuerda de una manera especial y encomienda en tus oraciones a los sacerdotes que el Señor ha puesto en tu camino, pide por los sacerdotes de tu parroquia.

Muchísimas gracias y que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu),sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 9,38-40: No se lo impidáis.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 9,38-40: No se lo impidáis.

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús:
-Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.
Jesús respondió:
-No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, el Señor ante lo contado por el discípulo Juan, le había contado que habían querido impedir una acción buena porque no viene con nosotros, en definitiva, el celo exclusivista, el “capillismo”, no es de los nuestros, no es de mi grupo, esa tendencia a pensar que solo nuestro grupo, nuestro movimiento, es el único que tiene la verdad, no admitir al que tiene otra manera de pensar, porque no es del grupo. El Señor les corrige y tiene una amplitud de miras mas grande, invita a sumar en la vida, “no se lo impidáis”, más de una vez, el Señor tiene que corregir a sus discípulos, recordar cuando el pasaje de la cizaña, los discípulos suplicaban permiso para quitar la cizaña, les enseña a practicar la paciencia, o cuando desean que lloviera fuego porque no habían acogido o no había sido bien recibido el mensaje. Siempre detiene esos prontos el Señor, corrige, es paciente, no separa, une, ve lo bueno, el otro siempre es bienvenido para trabajar en la construcción del reino, no se debe caer en el monopolio del bien, no somos los exclusivos del Espíritu Santo, es bueno aprender de los otros, reconocer los valores, enriquecernos con sus aportaciones y apreciaciones, es bueno aprender a vislumbrar los distintos carismas, a descubrir la semillas del verbo que nos rodean y saber aprender a trabajar conjuntamente en la búsqueda del bien, de la verdad, de lo que agrada a Dios.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 9,30-37: El Hijo del hombre va a ser entregado.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 9,30-37: El Hijo del hombre va a ser entregado.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía:
-«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.»
Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó:
-«¿De qué discutíais por el camino?»
Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
-«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.»
Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
-«El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con un anuncio dado a los discípulos de su pasión y muerte. El Señor quiere ir preparandoles para que entiendan que el seguimiento es un camino arduo, difícil y apasionante. Lleva consigo sacrificio, entrega e incomprensión. Los esta previniendo contra las adversidades y luchas que se les presentaran, segurísimo, no hay atajos en el camino del reino, se tiene que contar con la cruz y la entrega, hacer de la vida una ofrenda, sin embargo, los discípulos parece que no se enteran, que siguen con sus preocupaciones, que tienen el mismo espíritu del mundo, lo único que les preocupa es quien es el más importante, alcanzar gloria, prestigio, fama. NO han entendido nada. Buscan los puestos de honor, de responsabilidad, de estima y consideración.

Ante este espíritu mundano contrarresta con la necesidad de humildad, parece que les dice, aprender de mí que soy manso y humilde. “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. En todo servir y amar. Este lema ignaciano es el centro de la vida de quien acoge la invitación a seguir al Señor. Cuando uno acoge el amor de Dios, experimenta ese amor en si mismo, ese mismo amor le muestra la “SED” de Dios de ser amado, y amado en la acogida a los otros, que también son fruto del amor de Dios, siempre es catapultado al encuentro en el otro, amar es servir y el servicio acrecienta el amor, vivir el amor de Dios es donarse, hacer de la vida una entrega, un donarse sin reservar a amar a los que el Señor ponga en nuestro camino. El mundo tiene necesidad de que los cristianos demos testimonio de este mensaje: humildad, servicio por amor y amando.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Juan 19,25-34: Mujer, ahí tienes a tu hijo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Juan 19,25-34: Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena.
Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»
Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.»

Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca.
Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu.

Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado – porque aquel sábado era muy solemne – rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran.
Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él.
Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy la memoria de la “Bienaventurada Virgen María Madre de la Iglesia”. El Papa Francisco, considerando la importancia del misterio de la maternidad espiritual de María, que desde la espera del Espíritu en Pentecostés no ha dejado jamás de cuidar maternalmente de la Iglesia, peregrina en el tiempo, ha establecido, con decreto del día 11 de febrero de 2018, que, el lunes después de Pentecostés, la memoria de María Madre de la Iglesia sea obligatoria para toda la Iglesia de Rito Romano.

Es evidente el nexo entre la vitalidad de la Iglesia de Pentecostés y la solicitud materna de María hacia ella. “Esperamos que esta celebración, extendida a toda la Iglesia, recuerde a todos los discípulos de Cristo que, si queremos crecer y llenarnos del amor de Dios, es necesario fundamentar nuestra vida en tres realidades: la Cruz, la Hostia y la Virgen –Crux, Hostia et Virgo. Estos son los tres misterios que Dios ha dado al mundo para ordenar, fecundar, santificar nuestra vida interior y para conducirnos hacia Jesucristo. Son tres misterios para contemplar en silencio”.

Jesús al pie de la cruz, nos da a María, como Madre, al entregársela al discípulo más joven, se la encomienda a todos sus discípulos y seguidores, para que la acojan, y acudan a la escuela de María, haciéndola Madre de la Iglesia.

Es mucho lo que los seguidores del Señor tenemos que aprender de Ntra. Madre, la bienaventurada Virgen María. Ella nos enseña a confiar, a hacer de nuestra vida un HAGASE, y buscar la voluntad de Dios. La grandeza de la obediencia, que siempre es lo que agrada a Dios, a buscar lo que Dios quiere, aborreciendo cualquier ápice de soberbia, grandeza o prepotencia. Dios se ha fijado en su pequeñez, el camino es el de la humildad, empequeñecimiento, austeridad, con prontitud para servir y con urgencia por el amor, en gratitud, proclamado lo grande que Dios ha estado y está en nuestra vida, a ser fuertes y permanecer de pie ante la adversidad y la cruz, que vendrá, no hay resurrección, ni gloria, que no pase por la purificación de la Cruz, el discípulo no es más que el Maestro. No hay otro atajo, es necesario abrazar la Cruz para encontrarnos con nuestro Redentor y dejar que sea Él quien nos ayude a llevarla. Con atención y sensibilidad a las necesidades de los que nos rodean y llevando a su Hijo las carencias, penurias y urgencias que apreciemos, solicitando su ayuda y ejerciendo la intercesión por los demás: “No les queda vino”, confiando plenamente en la intervención de Ntro. Señor, siempre escucha nuestras suplicas, no hace oídos sordos a nuestras necesidades. No nos deja huérfanos, cumple su promesa de estar siempre con nosotros hasta el final de los tiempos, viviendo en Él.

Con su “Haced lo que el os diga”, nos invita a tomarnos muy en serio nuestra obediencia a Dios, esperando y confiando, queriendo que se cumpla su plan en nuestras vidas, queriendo lo que Él quiere. Buscando y deseando su voluntad.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 20,19-23: Recibid el Espíritu Santo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 20,19-23: Recibid el Espíritu Santo.

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
– «Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
– «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
– «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Hoy celebramos la gran fiesta de Pentecostés. El protagonista es el Espíritu Santo, sigue resonando las palabras de Ntro. Señor conviene que yo me vaya para que recibáis el Espíritu Santo, es el Espíritu el protagonista en la nueva etapa de la historia de la salvación. Nuestro defensor, el Espíritu de la Verdad, nuestro abogado, nuestro consolador.

“Recibid el Espíritu Santo”. Hemos de aclamarlo, solicitarlo, pedirlo, quererlo, desearlo, sabiendo que lo penetra todo, el amor que nos purifica, que nos santifica, igual que el fuego también ilumina nuestra existencia y nuestra vida.  Espíritu como intimidad de Jesús, quién transformó radicalmente a los apóstoles al principio encerrados en el Cenáculo por miedo, los cambió en celosos heraldos del Evangelio.

El Espíritu supera todo tipo de rupturas, toda confusión de corazones que pueda enfrentar a unos con otros. El Espíritu nos introduce en el misterio del Dios vivo, es el que da el valor para reconocer los caminos del mundo llevando el Evangelio.

Los discípulos estaban con mucho miedo, con las puertas cerradas… nosotros cerramos continuamente nuestras puertas; continuamente buscamos seguridades y no queremos que nos molesten ni los demás ni Dios. La fuerza que abre y permite superar toda división es la fuerza del perdón, el perdón viene siempre de la Cruz; él transforma el mundo con el amor que se entrega.  ¡Ven, Espíritu Santo, e inflama los corazones de tus fieles! Para aprender a acoger al Espíritu Santo, nadie nos puede enseñar mejor que la Santísima Virgen María, que supo secundar como ninguna otra criatura las inspiraciones del Espíritu Santo. Los Apóstoles, antes del día de Pentecostés, perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres y con María la Madre de Jesús. Terminamos nuestra meditación con la oración de la secuencia que escucharemos hoy en la liturgia de la Palabra, en la santa Misa:

Secuencia del Espíritu Santo (Veni Creator):

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.

Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.

Feliz domingo, feliz día del Señor. Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 21,20-25: Señor, y éste ¿qué?

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 21,20-25: Señor, y éste ¿qué?

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?»
Al verlo, Pedro dice a Jesús:
– «Señor, y éste ¿qué?»
Jesús le contesta:
– «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme.»
Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?»
Éste es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que los libros no cabrían ni en todo el mundo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos ha transmitido el testimonio del discípulo amado sobre el misterio y mensaje de la Palabra de Dios hecha carne. “Y sabemos que su testimonio es verdadero”.

Nosotros nos acercamos a la meditación de hoy de la mano del Papa Francisco en su comentario al pasaje evangélico:

“El amor de Jesús debe ser suficiente para Pedro. Él no debe ceder a la tentación de la curiosidad, de la envidia, como cuando, al ver a Juan cerca de allí, preguntó a Jesús: “Señor, y éste, ¿qué?”. Pero Jesús, frente a estas tentaciones, le respondió: “¿A ti qué? Tú, sígueme”. Esta experiencia de Pedro es un mensaje importante también para nosotros, queridos hermanos.
El Señor repite hoy, a mí, a ustedes y a todos los Pastores: “Sígueme”. No pierdas tiempo en preguntas o chismes inútiles; no te entretengas en lo secundario, sino mira a lo esencial y sígueme. Sígueme a pesar de las dificultades. Sígueme en la predicación del Evangelio. Sígueme en el testimonio de una vida que corresponda al don de la gracia del Bautismo. Sígueme en el hablar de mí a aquellos con los que vives, día tras día, en el esfuerzo del trabajo, del diálogo y de la amistad. Sígueme en el anuncio del Evangelio a todos, especialmente a los últimos, para que a nadie le falte la Palabra de vida, que libera de todo miedo y da confianza en la fidelidad de Dios. Tú, sígueme.» (Homilía del Papa Francisco, 29 de junio de 2014).

La liturgia de esta tarde nos introducen en la gran solemnidad de Pentecostés, clamemos con la oración de la secuencia dada en la liturgia: VEN, ESPÍRITU SANTO, don, en tus dones espléndido, fuente del mayor consuelo, mira el vacío del hombre, si tú le faltas. Ven a nuestras vidas y transfórmalas, sana el corazón enfermo, reparte tus siete dones… pongamos en nuestra oración a tantos jóvenes que en este tiempo pascual están recibiendo el sacramento de la confirmación, en nuestra parroquia serán 68 jóvenes, que igual que los apóstoles vivirán su Pentecostés, pedimos por ellos y que el gozo del espíritu colme sus vidas.

Al contemplar hoy, sábado, de una manera muy especial a nuestra Madre, vemos que ninguna criatura se dejó llevar y guiar por el Espíritu Santo como nuestra Madre Santa María: ninguna vivió la filiación divina como Ella. El Espíritu Santo, que ha habitado en María desde el misterio de su Concepción Inmaculada, en el día de Pentecostés vino a fijar en Ella su morada, de una manera nueva. Todas las promesas que Jesús había realizado acerca del Paráclito se cumplen plenamente en el alma de la Virgen: Él os recordará todas las cosas .Él os guiará a la verdad completa.

Santa María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros y ayúdanos a preparar la venida del Paráclito, del Defensor, del Abogado, del Consolador de nuestras almas.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 21,15-19: Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 21,15-19: Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro:
– «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?»
Él le contestó:
– «Sí, Señor, tú, sabes que te quiero.»
Jesús le dice:
– «Apacienta mis corderos.»
Por segunda vez le pregunta:
– «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?»
Él le contesta:
– «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.»
Él le dice:
– «Pastorea mis ovejas.»
Por tercera vez le pregunta:
– «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?»
Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó:
– «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.»
Jesús le dice:
– «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.»
Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió:
– «Sígueme.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos encontramos con una pagina bellísima, donde el corazón de Pedro es sanado, necesitaba ser curado, había experimentado hasta donde podía llegar, de lo que podía ser capaz, el mismo lloró su pecado, si tres veces pudo ser vencido por el miedo y cobardemente decir que no lo conocía, ahora, el Señor, le concede la oportunidad de sanar esa negación confesando su amor por Él. Según el doctor de la iglesia, San Agustín, Nuestro Señor busca curar la herida de la negación en San Pedro y le da la oportunidad de confesar su amor tres veces. “Tu lo sabes todo, Tú sabes que te quiero”.

Tú, Señor, sabías que el amor de Pedro te pertenecía y sin embargo, querías que él te lo dijera personalmente. Tres veces le preguntas y tres veces le dices: “Apacienta mis ovejas” y me haces ver la confianza total que depositas en él. Antes de la misión, antes del envío, antes de pedirle que “apaciente tus ovejas”, siempre el mismo examen: ¿Me amas? Todo cristiano, todo discípulo, todo seguidor del Señor, en el inicio de la jornada, en el ofrecimiento del día, debería escuchar esta pregunta: ¿Me amas?. ¿que es lo que te mueve?

Si nuestra respuesta es un “SI, Señor”, o “mi fuerza y mi poder es el Señor”, el que va ocupando el centro de mi corazón es el Señor, lógicamente esta respuesta o esta confesión, este querer responder a su amor, ese vivir amando, ese aprovechar todas las ocasiones para ejercer el amor concretamente, iluminará nuestra jornada, se nos brindarán muchas oportunidades para responderle con hechos, que todo es por Él, que merece la pena hacer de la vida una ofrenda, una entrega, un servicio por amor, y ese amor se materializa en acciones concretas a lo largo de la jornada. Vivir sirviendo, vivir amando, vivir para los demás, vivir acogiendo, vivir escuchando, vivir ofreciendo una palabra de consuelo, de ánimo, vivir intensamente cada momento cargándolo de vida, esperanza y amor. A la luz de tu Evangelio, pienso que a todos, se nos demanda dar razón de nuestra fe y de nuestra esperanza. Esta pregunta nos pone delante lo esencial, como mas tarde afirmaría San Juan de la Cruz: “al atardecer de la vida seremos examinados de amor”. Es el examen mas crucial e importante que tenemos que aprobar.

Para poder llevar a feliz término la misión encomendada, amar, amar sin medida, “apacentar sus ovejas”, debo tener conciencia que son del Señor y necesito cuidarlas para Él, necesito amarle, crecer en ese amor, contar con Él, trabajar para Él, no son “mías”, “son suyas”; claramente lo dice: “mis ovejas”, he de ser instrumento para llevarlas a Él, que descubran al Señor, que puedan amarle, abandonarse, descansar y dejarse apacentar y salvar por “el buen pastor”.

En nuestra meditación de hoy, resuena fuertemente la pregunta: ¿Tú me amas? Convendría que todos y cada uno recibamos esa pregunta por parte del Señor, responder a ella es lo mas importante, todo por Él, sabiendo que si nos falta el amor, como nos recuerda San Pablo, lo que hagamos, por muy bueno que pueda parecer, no me sirve. Si me falta el amor no es grato a Dios, si me falta el amor no entra en la voluntad de Dios. ¿Me amas?

Ojalá podamos confesarle igual que S. Pedro a esta pregunta: «Sí, Señor, tú, sabes que te quiero.» quiero vivir acogiendo tu amor y siendo instrumento tuyo para amar con el amor que me amas, irradiando ese amor en todo y a todos.
Que tengas un buen día, el Señor nos regala un nuevo día para crecer en su amor, y sobre todo amando. Feliz día.

J.A.M.(Chechu)sacerdote