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Reflexiones del Papa Francisco sobre la Virgen

1.-Un cristiano sin la Virgen está huérfano. También un cristiano sin Iglesia es un huérfano. Un cristiano necesita de estas dos mujeres, dos mujeres madres, dos mujeres vírgenes: La Iglesia y la Madre de Dios
2.-La Virgen hace precisamente esto con nosotros, nos ayuda a crecer humanamente y en la fe, a ser fuertes y a no ceder a la tentación de ser hombres y cristianos de una manera superficial, sino a vivir con responsabilidad, a tender cada vez más hacia lo alto.
3.-Es la mamá cuida a los hijos para que crezcan más y más, crezcan fuertes, capaces de asumir responsabilidades, de asumir compromisos en la vida, de tender hacia grandes ideales
4.- María es madre y una madre se preocupa sobre todo por la salud de sus hijos…. La Virgen custodia nuestra salud. ¿Qué quiere decir esto? Pienso sobre todo en tres aspectos: nos ayuda a crecer, a afrontar la vida, a ser libres
5.-La Virgen María, por tanto educa a sus hijos en el realismo y en la fortaleza ante los obstáculos, que son inherentes a la vida misma y que ella misma padeció al participar de los sufrimientos de su Hijo
6.-Es una madre que lleva al hijo no siempre sobre el camino “seguro”, porque de esta manera no puede crecer. Pero tampoco solamente sobre el riesgo, porque es peligroso. Una madre sabe equilibrar estas cosas. Una vida sin retos no existe y un chico o una chica que no sepa afrontarlos poniéndose en juego ¡no tiene columna vertebral!
7.-María lucha con nosotros, sostiene a los cristianos en el combate contra las fuerzas del mal.
8.-María lucha con nosotros, sostiene a los cristianos en el combate contra las fuerzas del mal.
9.-María es la madre que con paciencia y ternura nos lleva a Dios, para que desate los nudos de nuestra alma.
10.-Toda la existencia de María es un himno a la vida, un himno de amor a la vida: ha generado a Jesús en la carne y ha acompañado el nacimiento de la Iglesia en el Calvario y en el Cenáculo.

¿Qué nos dice el Papa para este Pentecostés 2016?

“El Espíritu Santo nos hace cristianos “reales”, no virtuales”.

“El Espíritu Santo es el que mueve a la Iglesia, el que trabaja en la Iglesia, en nuestros corazones. El que hace que todo cristiano sea una persona distinta de la otra, pero de todos juntos hace la unidad.
Es el que nos lleva adelante, abre de par en par las puertas y nos envía a dar testimonio de Jesús.
La vida cristiana no es una “ética”, es un encuentro con Jesucristo. Y es el Espíritu Santo quien nos lleva a ese encuentro con Jesús.

Reflexionemos esta semana sobre qué hace el Espíritu Santo en nuestra vida. Si nos impulsa a salir de nosotros mismo para testimoniar a Jesús, o si tenemos miedo. Pensemos ¿creo de verdad? ¿O el Espíritu Santo es sólo una palabra para mí? Y tratemos de hablar con Él y de decirle: Sé que estás en mi corazón, que estás en el corazón de la Iglesia. Que llevas adelante a tu Iglesia. Que Tú haces la unidad entre todos nosotros. Haznos dóciles a tu Espíritu. Esta semana hagamos esto: pensemos en el Espíritu Santo y hablemos con Él”.

francisco

IGNORAR EL SUFRIMIENTO DEL PRÓJIMO SIGNIFICA IGNORAR A DIOS

El Papa nos dice… (27 abril)

«La parábola del buen samaritano nos ofrece una enseñanza: no es automático que quien frecuenta la casa de Dios y conoce su misericordia sepa amar al prójimo. ¡No es automático!

Vosotros podéis conocer toda la Biblia, conocer todas las normas litúrgicas, toda la teología, pero del conocer no se pasa automáticamente al amar: el amar tiene otro camino, el amor tiene otro camino. Es necesaria la inteligencia, pero también algo más…
El sacerdote y el levita de la parábola ven al hombre herido, pero lo ignoran. Y sin embargo, no existe un verdadero culto si no se traduce en servicio al prójimo.
No lo olvidemos jamás: ante el sufrimiento de tanta gente agotada por el hambre, por la violencia y la injusticia, no podemos permanecer como espectadores.
Ignorar el sufrimiento del hombre, ¿qué cosa significa? ¡Significa ignorar a Dios! Si yo no me acerco a aquel hombre, a aquella mujer, a aquel niño, a aquel anciano o aquella anciana que sufre, no me acerco a Dios.
El samaritano se comporta con verdadera misericordia: venda las heridas de aquel hombre, lo lleva a un albergue, lo cuida personalmente, provee a su asistencia.
Todo esto nos enseña que la compasión, el amor, no es un sentimiento vago, sino significa cuidar al otro hasta pagar personalmente. Significa comprometerse cumpliendo todos los pasos necesarios para acercarse al otro hasta identificarse con él: “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”. Este es el mandamiento del Señor».

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El Papa en la Amoris laetitia…

La nueva exhortación apostólica Amoris Laetitia del Papa Francisco contiene algunas hermosas frases que llenan de esperanza a los fieles ante las dificultades y las diversas situaciones de las familias y matrimonios del siglo XXI.

1. “En este breve recorrido podemos comprobar que la Palabra de Dios no se muestra como una secuencia de tesis abstractas, sino como una compañera de viaje también para las familias que están en crisis o en medio de algún dolor, y les muestra la meta del camino” (numeral 22, capítulo 1)
2. “Cristo ha introducido como emblema de sus discípulos sobre todo la ley del amor y del don de sí a los demás, y lo hizo a través de un principio que un padre o una madre suelen testimoniar en su propia existencia: ‘Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos’” (numeral 27, capítulo 1)
3. “La familia está llamada a compartir la oración cotidiana, la lectura de la Palabra de Dios y la comunión eucarística para hacer crecer el amor y convertirse cada vez más en templo donde habita el Espíritu”. (numeral 29, capítulo 1)
4. “Como María, (las familias) son exhortadas a vivir con coraje y serenidad sus desafíos familiares, tristes y entusiasmantes, y a custodiar y meditar en el corazón las maravillas de Dios”. (numeral 30, capítulo 1)
5. “Los cristianos no podemos renunciar a proponer el matrimonio con el fin de no contradecir la sensibilidad actual, para estar a la moda, o por sentimientos de inferioridad frente al descalabro moral y humano”. (numeral 35, capítulo 2)
6. “Necesitamos encontrar las palabras, las motivaciones y los testimonios que nos ayuden a tocar las fibras más íntimas de los jóvenes, allí donde son más capaces de generosidad, de compromiso, de amor e incluso de heroísmo, para invitarles a aceptar con entusiasmo y valentía el desafío del matrimonio”. (numeral 40, capítulo.2)
7. “Una familia y un hogar son dos cosas que se reclaman mutuamente. Este ejemplo muestra que tenemos que insistir en los derechos de la familia, y no sólo en los derechos individuales. La familia es un bien del cual la sociedad no puede prescindir, pero necesita ser protegida”. (numeral 44, capítulo 2)
8. “Nadie puede pensar que debilitar a la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio es algo que favorece a la sociedad. Ocurre lo contrario: perjudica la maduración de las personas, el cultivo de los valores comunitarios y el desarrollo ético de las ciudades y de los pueblos”. (numeral 52, capítulo 2)
9. “Doy gracias a Dios porque muchas familias, que están lejos de considerarse perfectas, viven en el amor, realizan su vocación y siguen adelante, aunque caigan muchas veces a lo largo del camino”. (numeral 57, capítulo 3)
10. “La alianza de amor y fidelidad, de la cual vive la Sagrada Familia de Nazaret, ilumina el principio que da forma a cada familia, y la hace capaz de afrontar mejor las vicisitudes de la vida y de la historia. Sobre esta base, cada familia, a pesar de su debilidad, puede llegar a ser una luz en la oscuridad del mundo”. (numeral 66, capítulo 3)
11. “El sacramento del matrimonio no es una convención social, un rito vacío o el mero signo externo de un compromiso. El sacramento es un don para la santificación y la salvación de los esposos, porque su recíproca pertenencia es representación real, mediante el signo sacramental, de la misma relación de Cristo con la Iglesia. Los esposos son por tanto el recuerdo permanente para la Iglesia de lo que acaeció en la cruz; son el uno para el otro y para los hijos, testigos de la salvación, de la que el sacramento les hace partícipes”. (numeral 72, capítulo 3)

francisco

El Papa en la alegría de la Resurrección – Catequesis miércoles 28 marzo 2016

El Papa en la alegría de la Resurrección. Catequesis miércoles 28 marzo 2016

Queridos hermanos:

Con la meditación del salmo 51, llamado Miserere, terminamos nuestras catequesis sobre la misericordia en el Antiguo Testamento. Se trata de un salmo penitencial que, según una antigua tradición judía, expresa el arrepentimiento del rey David después de su pecado con Betsabé.

Se invita a quien reza con este salmo a tener esos mismos sentimientos de arrepentimiento y confianza en Dios. El salmo comienza con una invocación a Dios misericordioso, porque es el único que puede liberar del pecado. Se manifiesta así que el anhelo más profundo del hombre, lo que más necesita en su vida es ser perdonado, verse libre del mal y de sus consecuencias.

Con su perdón, Dios nos enseña que su amor es más grande que nuestro pecado, y nos asegura que Él nunca nos abandona. Además, el salmista sabe que el perdón de Dios es realmente eficaz, porque no esconde el pecado sino que lo destruye, lo cancela, y de esa manera, el pecador pasa a ser una criatura nueva, con un corazón nuevo y una vida nueva. Por último, el salmo nos habla que quien ha sido perdonado y se ha abierto a la gracia divina puede enseñar a los demás a no pecar más.

Que la Virgen, Madre de Misericordia, interceda por nosotros, para que sepamos ser testigos del amor del Señor, que perdona nuestros pecados, nos purifica y nos transforma. Feliz Pascua de Resurrección. Muchas gracias.

francisco

El Papa nos habla (marzo 2016)

El Papa nos está diciendo en este marzo de 2016…

“El amor es el servicio concreto que damos los unos a los otros. El amor no es sólo palabras, son obras y servicio; un servicio humilde, hecho en el silencio y en lo escondido, como Jesús mismo ha dicho: «Que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha» (Mt 6,3). Esto implica poner a disposición los dones que el Espíritu Santo nos ha donado, para que la comunidad pueda crecer “.

“Dios nos ha acariciado con su misericordia: llevemos esa caricia a los demás, a aquellos que tienen necesidad”.

“Pequeños gestos de amor, de ternura, que hacen pensar que el Señor está con nosotros: así, se abre la puerta de la misericordia”.

“Mi vida, mi actitud, la forma de ir por la vida debe ser un signo concreto del hecho de que Dios está cerca de nosotros”.

“El Jubileo de la Misericordia es una ocasión propicia para promover en el mundo formas de respeto de la vida y de la dignidad de la persona”.

“Que el Señor nos libere de toda tentación que aleja de lo que es esencial en nuestra misión: redescubramos la belleza de creer en Jesús”.

Nos habla el Papa Francisco

”En este tiempo de Cuaresma, la Iglesia nos invita a conocer siempre más al Señor Jesús, y a vivir de manera coherente la fe con un estilo de vida que exprese la misericordia del Padre. Es un compromiso que estamos llamados a asumir para ofrecer a cuantos encontramos el signo concreto de la cercanía de Dios. Es decir, mi vida, mi actitud, el modo de ir por la vida debe ser un signo concreto de que Dios está cerca de nosotros. Pequeños gestos de amor, de ternura, de cuidado, que hacen pensar que el Señor está con nosotros, está cerca de nosotros. Y así se abre la puerta de la misericordia”.

“Prefiero una familia herida que intenta todos los días conjugar el amor a una sociedad enferma por el encierro y el miedo a amar. Prefiero una familia que  una y otra vez intenta volver a empezar a una sociedad narcisista y obsesionada por el lujo y el confort”.

“La misericordia divina nos recuerda que las cárceles son un síntoma de cómo estamos en sociedad, son un síntoma en muchos casos de silencios y de omisiones que han provocado una cultura del descarte. Son un síntoma de una cultura que ha dejado de apostar por la vida; de una sociedad que poco a poco  ha ido abandonando a sus hijos. La misericordia nos recuerda que la reinserción no comienza acá en estas paredes; sino que comienza antes, comienza «afuera», en las calles de la ciudad. La reinserción o rehabilitación, como le llamen, comienza creando un sistema que podríamos llamarlo de salud social, es decir, una sociedad que busque no enfermar contaminando las relaciones en el barrio, en las escuelas, en las plazas, en las calles, en los hogares, en todo el espectro social. Un sistema de salud social que procure generar una cultura que actúe y busque prevenir aquellas situaciones, aquellos caminos que terminan lastimando y deteriorando el tejido social”.

francisco

El Papa nos habla esta semana (5 feb)

  • “Nuestra conversión es un trabajo de todos los días. El esfuerzo del cristiano está orientado a abrir la puerta del corazón al Espíritu Santo”.
  • “Es necesario restituir el honor social a la fidelidad del amor que funda la familia. Ninguna otra escuela puede enseñar la verdad del amor si la fa,ilia no lo hace”.
  • “La figura de San Pablo II será siempre un mensaje a la juventud actual: “Queridos jóvenes no tengáis miedo de dar todo. Cristo nunca defrauda”.

Catequesis del Papa Francisco (miércoles 13 de enero 2016)

Así es nuestro Dios…

“El Señor es misericordioso. Es un Dios que se conmueve y se enternece por nosotros, como una madre cuando toma en brazos a su niño, deseosa sólo de amar, proteger, ayudar, lista a donar todo, incluso a sí misma.

El Señor es bondadoso, dona gracia, tiene comprensión y en su grandeza. Se inclina sobre quien es débil y pobre, siempre listo para acoger, comprender, perdonar.

El Señor es “lento para enojarse”. Dios sabe esperar, sus tiempos no son aquellos impacientes de los hombres.

El Señor es “grande en el amor y en la fidelidad”. Amor que indica el afecto, la gracia, la bondad. Fidelidad sin límites. La fidelidad en la misericordia es el ser de Dios.

Confiemos totalmente en Él y experimentemos la alegría de ser amados por este Dios, misericordioso y bondadoso, lento para enojarse y grande en el amor y en la fidelidad”.

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La Sagrada Familia proteja a todas las familias del mundo y abran la puerta a Dios (27 diciembre)

 

“Los rasgos típicos de la Sagrada Familia son: recogimiento y oración,

mutua comprensión y respeto, espíritu de sacrificio, trabajo y

solidaridad”

“Si no se abre la puerta de la familia a la presencia de Dios y a su amor,

la familia pierde la armonía, prevalecen los individualismos y se apaga la

alegría. Sin embargo, la familia que vive la alegría de la fe, la comunica

espontáneamente, es sal de la tierra y luz del mundo, es levadura para

toda la sociedad”.

Una llamada a la alegría del perdón…

“Que en este Año de la Misericordia toda familia cristiana sea un lugar

privilegiado en el que se experimente la alegría del perdón- El perdón es

la esencia del amor que sabe comprender el error y poner remedio. En el

seno de la familia es donde se nos educa al perdón, porque se tiene la

certeza de ser comprendidos y apoyados no obstante los errores que se

puedan cometer”.