permaneced en mi amor

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15, 9-11: Permaneced en mi amor.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,9-11: Permaneced en mi amor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardando los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, seguimos con la invitación de continuar unidos al Señor, “Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría sea plena”, para que su amor inunde nuestra vida y su gozo habite en nosotros y nuestra alegría sea completa.

Nos encontramos con la esencia del cristianismo, con el amor de Dios, amor que debe estar en el centro de nuestra existencia. Es importante que miremos al Señor y nos preguntemos: ¿Cómo fue el amor de Jesús?

En los Evangelios encontramos la fuerza del amor de Jesús, es un libro abierto para descubrir como fue el amor de Jesús, “En esto Conocerán todos que sois mis Discípulos, si tenéis amor los unos por los otros” (Jn, 13-35), “Como el Padre me amó, también yo os he amado; permaneced en mi amor” (Jn 14-9), “Si Guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor”, (Jn 14-10) “Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, como yo os he amado” (Jn 14-12), “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos” (Jn 14-13) “Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo daré a conocer Todavía, para que el amor con que me has amado esté en ellos, y yo en ellos.” (Jn 17-26). Después de este elenco de citas, siempre podríamos seguir enumerando muchísimas más, ya que toda la Buena Nueva nos invita a adentrarnos en la historia de salvación, historia de amor de Dios por la humanidad, donde el mandamiento Nuevo es el amor, ya nos recordara S. Pablo que si nos falta el amor no nos sirve, algo marcha muy mal. Quiero terminar el punto de meditación con la palabras de una joven, santa, doctora de la iglesia, Santa Teresita del Niño Jesús o de Lisieux: ”Yo no tengo otro deseo que amar a Jesucristo, y amarlo con todas las fuerzas de mi alma hasta el exceso”….. “Que dulce es el camino del amor a Dios” (Historia de un Alma Cap. 23)

Estamos invitados a vivir nuestra vocación de amor, para el amor y en el seguimiento a quien tanto nos ama. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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