compancc83eros-en-el-dolor

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 19,25-27: Junto a la cruz de Jesús estaban su madre.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 19,25-27: Junto a la cruz de Jesús estaban su madre.

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: “Mujer, ahí está tu hijo.”
Luego dijo al discípulo: “Ahí está tu madre.”
Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy una fiesta de la Bienaventurada Virgen María, el Evangelio nos la pone junto a la Cruz de Ntro. Señor, contemplamos a María en el Dolor. El Papa emérito Benedicto XVI, en la homilia del 15 de septiembre de 2008, nos acerca al acompañamiento de María en nuestros sufrimientos: “Al celebrar la memoria de Ntra. Señora de los Dolores, contemplamos a María que comparte la compasión de su Hijo por los pecadores. Como afirma san Bernardo, la Madre de Cristo entró en la Pasión de su Hijo por su compasión. Al pie de la Cruz se cumple la profecía de Simón de que su corazón de madre sería traspasado por el suplicio infligido al Inocente, nacido de su carne. Igual que Jesús lloró, también María ciertamente lloró ante el cuerpo lacerado de su Hijo. Sin embargo, su discreción nos impide medir el abismo de su dolor; la hondura de esta aflicción queda solamente sugerida por el símbolo tradicional de las siete espadas. Se puede decir, como de su Hijo Jesús, que este sufrimiento la ha guiado también a Ella a la perfección, para hacerla capaz de asumir la nueva misión espiritual que su Hijo le encomienda poco antes de expirar: convertirse en la Madre de Cristo en sus miembros. En esta hora, a través de la figura del discípulo a quien amaba, Jesús presenta a cada uno de sus discípulos a su Madre, diciéndole: “Ahi tienes a tu hijo”. […] María ama a cada uno de sus hijos, prestando una atención particular a quienes, como su Hijo en la hora de su Pasión, están sumidos en el dolor; los ama simplemente porque son sus hijos, según la voluntad de Cristo en la Cruz […] del corazón de María brota un amor gratuito que suscita como respuesta un amor filial, llamado a acrisolarse constantemente. Como toda madre, y más que toda madre, María es la educadora del amor ”.

La presencia de María junto a la cruz de Jesús. Junto a la Cruz nos recibe a todos, nadie queda huérfano, el Señor nos entrega a su Madre, contamos con su ayuda, con su intercesión, con su mediación. Ella nos sigue alentando a confiar, perseverar y permanecer junto a la Cruz, nos muestra el camino de esperanza, en la cruz esta la vida y el consuelo, nos invita a no dejarnos aplastar por el dolor y el sufrimiento, a esperar, confiar y perseverar.

Es sábado, día donde nos adentramos en la escuela de María, donde queremos aprender con Ella y de Ella.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *