2015-11-11 08.18.29

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 17,11-19: Jesús, maestro, ten compasión de nosotros

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 17,11-19: Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.

En aquel tiempo, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.
Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:
–Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.
Al verlos, les dijo:
–Id a presentaros a los sacerdotes.
Y mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos, y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias.

Este era un samaritano.

Jesús tomó la palabra y dijo:
–¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?
Y le dijo:
–Levántate, vete: tu fe te ha salvado.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, el Señor nos resalta la gratitud, sólo uno de los diez volvió a darle gracias a Dios. Para ser agradecidos necesitamos ser humildes. El que es soberbio cree que todo se le debe, que lo merece todo y no siente la necesidad de dar un “gracias” sincero por los favores que recibe. Para eso, se requiere una gran humildad para sabernos siempre inmerecidos de las gracias de Dios, de los favores y atenciones de los otros. No pequemos contra el amor de Dios. Comencemos por agradecer cada día a Dios sus dones y lo mucho que nos concede. Vivámoslo como un gran regalo cada día que se nos entrega, una oportunidad para crecer amando. A nosotros nos toca agradecer como bien nacidos y responder a Dios amándole a Él y a los que el nos ponga en nuestro camino.

El agradecimiento debe distinguir al cristiano en sus relaciones humanas y también y sobre todo en su relación con Dios. ¿con qué pagaremos el don de una salvación tan grande? Como el leproso agradecido diciéndole al Señor: ¡Gracias, Señor, mil gracias!

Celebramos hoy a San Martín de Tours, obispo. Habiendo recibido el bautismo y renunciando a la milicia, fundó un monasterio en Ligugé (Francia), donde practicó la vida monástica bajo la dirección de san Hilario. Más tarde, fue ordenado sacerdote y elegido obispo de Tours. Fue un modelo de buen pastor y fundó otros monasterios, trabajó en la formación del clero y evangelizo a los pobres.

Que tengas buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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