templo-jerusalem

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 21,5-11: Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 21,5-11: Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo:
-Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.
Ellos le preguntaron:
-Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?
El contestó:
-Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usando mi nombre, diciendo: «Yo soy», o bien «el momento está cerca»; no vayáis tras ellos.
Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.
Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá enseguida.
Luego les dijo:
-Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre.
Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, comienza por anunciar la ruina del templo de Jerusalen, a pesar de su imponente belleza, el templo será arrasado hasta no quedar piedra sobre piedra, previene también sobre los falsos profetas, habrá guerras, violencia, terremotos, hambre… nos encontramos con un lenguaje algo dificil: “no quedará piedra sobre piedra”, pero al oir esto, nos resuena también las palabras del Señor: “cielo y tierra pasaran, pero mis Palabras, se cumplirán”. Es posible que todo se tambalee pero no así la Palabra de Dios, que se cumple y se realiza. Por eso ante las malas noticias, no dejarnos llevar del miedo, ni del pánico, Dios siempre nos invita a la esperanza.

También hoy, se nos plantea una llamada fuerte para que veamos como construimos. ¿El Señor es nuestra roca?, ¿su Palabra es nuestra seguridad?. Fundar la propia vida sobre roca, significa fundamentar nuestra vida en el Señor, en su Palabra, en la de los apóstoles, en comunión con Pedro y sus sucesores, en unidad y fraternidad con la Iglesia.

Hoy celebramos la memoria de varios mártires de Vietnam, el Evangelio resonó por primera vez durante el siglo XVI, el pueblo recibió la fe con gran alegría pero pronto vinó la persecución, durante los siglos XVI, XVII y XIX muchos vietnamitas fueron martirizados, entre ellos obispos, presbíteros, religiosos y seglares. Son alrededor de 130000 victimas caídas por todo el territorio nacional. Estos mártires de la fe su recuerdo ha permanecido vivo en el espíritu de la comunidad católica. Desde el siglo XX, 117 de este grupo de héroes, martirizados cruelmente, han sido elegidos y elevados al honor de los altares por la santa Sede en cuatro Beatificaciones, San Andrés DUNG-LAC, sacerdote y compañeros mártires, entre ellos varios laicos y catequistas. Ellos si construyeron sus vidas sobre la roca de la Palabra, sobre Cristo y he aquí el desenlace de sus vidas, entregadas al Señor y su Evangelio. Cuanto tenemos que aprender de los que nos han precedido en el seguimiento a Jesucristo. Seguimiento total, hasta dar la vida.
Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *