Virgen-de-Lourdes

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 9,22-25: El que pierda su vida por mi causa la salvará.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 9,22-25: El que pierda su vida por mi causa la salvará.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.»
Y, dirigiéndose a todos, dijo:
-«El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos encontramos con el anuncio de la Pasión, no les resultó fácil a los discípulos estas palabras: “padecer”, “ser desechado”, “ser ejecutado”…, – el futuro no se presenta muy alentador, así que Sta. Teresa de Jesús en su dialogo en la oración le decía al Señor “que si así tratas a tus amigos no me extraña que tengas tan pocos amigos”.

También en el pasaje evangélico de S. Lucas nos presenta las condiciones necesarias en el discípulo para el seguimiento: Negarse a uno mismo, cargar con su cruz de cada día y estar con Él.

Para el seguimiento al Señor una condición es que el corazón debe estar desprendido de todas las cosas, pero sobre todo de uno mismo. Convertirse quiere decir dejarse conquistar por el Señor, la única alegría que llena el corazón humano es la que procede de Dios, hacer de nuestra vida un don total. Como recoge la oración colecta del día: “Señor, que tu gracia inspire, sostenga y acompañe nuestras obras, para que nuestro trabajo comience en ti, como en su fuente, y tienda siempre a ti, como a su fin”.
Si queremos saber si amamos de verdad, miremos a Cristo crucificado, y si nuestro amor es como el suyo, hecho de donación y de obras concretas, entonces seremos cristianos de verdad.

¡No pasemos ni un día sin acoger y agarrarnos a nuestra cruz!

Este el secreto de la cuaresma: perder la vida para ganarla, como Cristo. Seguir a Cristo como discípulo es vivir como condenados a muerte para el mundo, dispuestos cada día a afrontar el desprecio de todos.

Hoy es el día de la Santísima Virgen, bajo la advocación de Lourdes, una mirada especial a nuestra madre, que ella nos ayude en nuestro seguimiento a su Hijo y una suplica por los enfermos. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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