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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9,27-31: Ten compasión de nosotros.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,27-31: Ten compasión de nosotros.

En aquel tiempo, dos ciegos seguían a Jesús, gritando:
– «Ten compasión de nosotros, hijo de David.»
Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos, y Jesús les dijo:
– «¿Creéis que puedo hacerlo?» Contestaron:
– «Sí, Señor.»
Entonces les tocó los ojos, diciendo:
– «Que os suceda conforme a vuestra fe.»
Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente:
– «¡Cuidado con que lo sepa alguien!»
Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy, nos presenta a dos ciegos que seguían a Cristo, pidiéndole a gritos su curación: “Ten compasión de nosotros”. El Papa Francisco en la Audiencia General del 27 de abril de 2016 profundiza sobre la compasión: “la «compasión» es una característica esencial de la misericordia de Dios. Dios tiene compasión de nosotros. ¿Qué quiere decir? Sufre con nosotros y nuestros sufrimientos Él los siente. Compasión significa «padecer con». El verbo indica que las entrañas se mueven y tiemblan ante el mal del hombre. Y en los gestos y en las acciones del buen samaritano reconocemos el actuar misericordioso de Dios en toda la historia de la salvación. Es la misma compasión con la que el Señor viene al encuentro de cada uno de nosotros: Él no nos ignora, conoce nuestros dolores, sabe cuánto necesitamos ayuda y consuelo. Nos está cerca y no nos abandona nunca. Cada uno de nosotros, que se haga la pregunta y responda en el corazón: «¿Yo lo creo? ¿Creo que el Señor tiene compasión de mí, así como soy, pecador, con muchos problemas y tantas cosas?». Pensad en esto, y la respuesta es: «¡Sí!». Pero cada uno tiene que mirar en el corazón si tiene fe en esta compasión de Dios, de Dios bueno que se acerca, nos cura, nos acaricia. Y si nosotros lo rechazamos, Él espera: es paciente y está siempre a nuestro lado.”

El Señor antes de actuar les pregunta: “¿Creéis que puedo hacerlo?”. Lo primero que les pide el Señor es que confíen en Él. Les invita a creer. Creer, pues no es sólo una forma de pensar, o una idea. Creer quiere decir acoger la Palabra de Dios hecha carne en Jesús y vivir de ella. Dejando que actué. El Señor procede uniendo el milagro a nuestra respuesta: “Que os suceda conforme a vuestra fe”. Me llama mucho la atención que siempre el Señor para obrar solicite la colaboración, varias veces en los evangelios aparece, recordar como corrigió a S. Pedro, cuando le invito a andar sobre las aguas y le dijo: ¿Por qué has dudado?, y varias veces los discípulos experimentaron esta corrección, como a tantos que sanó: “Se haga según tu fe”. Siempre lo une a la confianza en Él. En definitiva el Señor estará grande en nuestras vidas, si le dejamos obrar, si nos abandonamos a Él, si nos fiamos de Él, todo se reduce a confiar. ¡Ojala! Podamos decir como S. Pablo: Sé de quién me he fiado, y experimentemos como le ocurrió a él y escuchemos de parte de Nuestro Señor: “Te basta mi Gracia”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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