VISITA DE
SU EMINENCIA REVERENDÍSIMA EL
CARDENAL D. CARLOS AMIGÓ, ARZOBISPO EMÉRITO DE SEVILLA A LA
ULTREYA DE
MURCIA
CAPITAL.
Entre los días 14 y 18 de abril
se ha venido celebrando en la
Universidad Católica San Antonio de Murcia, un Congreso
Internacional bajo el lema: JUAN PABLO
II MAGNO. En el mismo han
tomado parte eminentes ponentes, la mayoría de ellos Cardenales y Arzobispos de
diversos países de Europa y América, que han glosado desde diversas perspectivas
la figura del Papa Juan Pablo II cuyo Papado ha sido tan fructífero para
la Iglesia en la que ha
dejado una huella indeleble. Dentro del Congreso el Cardenal Carlos Amigó
desarrolló una extraordinaria Ponencia sobre “El dolor y el sufrimiento en Juan
Pablo II “.
Aprovechando su estancia entre
nosotros, el Secretariado Diocesano del MCC le presentó la invitación a que nos
honrara con su presencia en la Ultreya semanal que todos los jueves se
celebra en Murcia capital. Cursada la misma a través de su Secretario
particular, fue inmediatamente bien acogida por Él y aceptada.
Así pues, en nuestro Salón
Capilla nos reunimos gran cantidad de Dirigentes de la Escuela y de Cursillistas en general,
pues se daba la circunstancia de que se presentaban esa noche en la Ultreya los
participantes en el último Cursillo recientemente celebrado.
Presidió la Eucaristía concelebrando con un
grupo de Sacerdotes colaboradores del Movimiento con el nuevo Consiliario D.
Miguel Ángel Gil López, recientemente nombrado por nuestro Sr. Obispo, a la
cabeza. En la Homilía
recordó entre otras anécdotas relacionadas con Cursillos, su vivencia personal
del Cursillo de Cristiandad en Córdoba donde se presentó como un Sacerdote mas
no descubriendo su verdadera identidad hasta el final del mismo.
Igualmente hizo un llamamiento a
la necesidad de vivir nuestro cristianismo de una forma vivencial y
testimoniando kerigmáticamente en todos nuestros ambientes familiares, de
trabajo, sociales y de ocio, nuestra vivencia de la Fe en Jesucristo. Sus palabras fueron para
todos nosotros un fuerte aldabonazo y un llamamiento a nuestra responsabilidad
como Dirigentes de un Movimiento claramente de Evangelización mediante el primer
anuncio a los alejados. Creo que nunca olvidaremos esa experiencia vivida en su
presencia.