Un Cursillo de Cristiandad es ante todo una experiencia de Vida. No se trata ni de un cursillo teórico ni de un retiro espiritual; es una experiencia formidable de tres días que conduce a descubrir lo fundamental cristiano, para vivirlo mejor.
Un Cursillo es una parada de tres días del ajetreo diario, para así poder: profundizar en la realidad de uno mismo, poder experimentar la presencia y el Amor de Jesucristo y poder descubrir el bien que trae a la sociedad una comunidad cristiana atenta y amante.
Se trata de una proclamación kerygmatica, es decir una proclamación vivencial y testimonial de la esencia del Evangelio llevada a la vida, realizada por laicos y sacerdotes. Aprendes a llevar a tu vida concreta el Mensaje de Cristo: es aprender a vivir en cristiano y descubrir que la vida merece la pena ser vivida.