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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 6,24-34: No os agobiéis por el mañana.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 6,24-34: No os agobiéis por el mañana.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
–«Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mi­rad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embar­go, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vues­tro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.
Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, por­que el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy continuamente se repite “no os angustiéis”. Invitación a abandonarnos a la providencia amorosa de Dios. Dios actúa en nuestras vidas, Él tiene cuidado de cada uno de nosotros. En la Biblia constantemente se nos invita a una gran confianza y abandono en la Providencia. Dios es enormemente poderoso y bueno, todo lo que Él permite en nuestra vida es porque puede sacar de ello un bien mayor. Vivamos con ese abandono completo en Dios; mantengámonos siempre firmes en la fe, seguros de que Dios es quien nos sostiene. La esperanza en Cristo nos da la certeza de que su amor infinito no cambia y nunca nos abandona. Se nos invita a interiorizar que Dios se preocupa por mí.

Termina el Pasaje evangélico invitándonos a vivir el momento presente desde una oportunidad para crecer en el seguimiento, desde la esperanza y la confianza y con la llamada a trabajar por lo importante: “Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura”.

Hoy sábado, día especial mariano, donde se nos invita a entrar en la escuela de María. Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

Tesoro

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 6,19-23: Donde está tu tesoro, allí está tu corazón.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 6,19-23: Donde está tu tesoro, allí está tu corazón.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No amontonéis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban.
Amontonad tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los roan, ni ladrones que abran boquetes y roben.
Porque donde está tu tesoro, allí está tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo.
Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras.
Y si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos advierte el Señor de la actitud ante los bienes y las riquezas de este mundo. ¿Donde está puesto nuestro corazón? ¿Cuál es nuestro tesoro? Nos invita a: ¡trabajad para el cielo! Donde está tu tesoro, tu riqueza, está también tu corazón. Cuando la mirada de la persona, es decir, cuando su atención se dirige por entero a Dios y su voluntad, toda su vida se mantiene en la luz y en el bien. Y su vida puede ser plena e incluso iluminar la de los demás.

En la homilia diaria de Santa Marta el Papa Francisco, el 20 de junio de 2014, abordaba este pasaje: “El consejo de Jesús es sencillo: no acumuléis tesoros en la tierra. Es un consejo de prudencia. Son tres, en particular, los tesoros de los cuales Jesús pone en guardia muchas veces. El primer tesoro, es el oro, el dinero, las riquezas. Y en efecto, no estás a salvo con este, porque quizás te lo roben. No estas a salvo con las inversiones: quizá caiga la bolsa y tú te quedes sin nada. Y dime: un euro más ¿te hace más feliz o no?… las riquezas son un tesoro peligroso, si tú las acumulas como un tesoro, te roban el alma. Jesús en el evangelio vuelve sobre este argumento, sobre las riquezas, sobre el peligro de las riquezas, sobre el poner las esperanzas en las riquezas…El Segundo tesoro, es la vanidad, es decir, buscar tener prestigio, hacerse ver. Jesús condena siempre esta actitud: Pensemos en lo que dice a los doctores de la ley cuando ayunan, cuando dan limosna, cuando oran para hacerse ver… Y el tercer tesoro, es el orgullo, el poder que Jesús indica como inútil y peligroso…tú estas ahí y mañana caes, porque el poder acaba, cuantos grandes, orgullosos, hombres y mujeres de poder han acabado en el anonimato, en la miseria, en la prisión…
He aquí, pues, la esencia de la enseñanza de Jesús: ¡No acumuléis! ¡No acumuléis dinero, no acumuléis vanidad, no acumuléis orgullo, poder! ¡Estos tesoros no sirven!…donde está tu tesoro allí está tu corazón. Este es precisamente el mensaje de Jesús: tener un corazón libre… y un corazón libre se puede tener sólo con los tesoros del cielo: el amor, la paciencia, el servicio a los demás, la adoración a Dios. Estas son las verdaderas riquezas que no son robadas…un corazón libre es un corazón luminoso, que ilumina a los demás, que hace ver el camino que lleva a Dios”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 6,7-15: Vosotros rezad así.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 6,7-15: Vosotros rezad así.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Cuando recéis no uséis muchas palabras como los paganos, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que se lo pidáis. Vosotros rezad así:
Padre nuestro del cielo,
santificado sea tu nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
danos hoy el pan nuestro,
perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido,
no nos dejes caer en tentación,
sino líbranos del maligno.
Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor nos presenta la oración, y el primer consejo: es que no necesita de muchas palabras, Dios nos conoce y sabe lo que necesitamos, es verdad, que solo la persona de fe, acude a Él y le presenta su realidad, sus cosas, le abre el corazón y agradece su amor, adora, alaba y bendice, con la intimidad y la confianza de saber que sus súplicas y necesidades van a ser acogidas y escuchadas, por quien tanto nos ama.

Cuando los discípulos suplicaron al Señor que les enseñara a orar, es cuando nos entrega la oración más grande, “cuando oreis, orad así”: y les entrego el Padrenuestro.

El Papa Francisco en la Audiencia general del 14 de marzo de 2018, en las catequesis de la santa Misa: “ “Padre Nuestro”. Esta no es una de las muchas oraciones cristianas, sino que es la oración de los hijos de Dios: es la gran oración que nos enseñó Jesús. De hecho, entregado el día de nuestro bautismo, el “Padre Nuestro” nos hace resonar en nosotros esos mismos sentimientos que estaban en Cristo Jesús. Cuando nosotros rezamos el “Padre Nuestro”, rezamos como rezaba Jesús. Es la oración que hizo Jesús, y nos la enseñó a nosotros; cuando los discípulos le dijeron: “Maestro, enséñanos a rezar como tú rezas. Y Jesús rezaba así. ¡Es muy hermoso rezar como Jesús! Formados en su divina enseñanza, osamos dirigirnos a Dios llamándolo “Padre” porque hemos renacido como sus hijos a través del agua y el Espíritu Santo. Ninguno, en realidad, podría llamarlo familiarmente “Abba” -“Padre”- sin haber sido generados por Dios, sin la inspiración del Espíritu, como enseñaba San Pablo. Debemos pensar: nadie puede llamarlo “Padre” sin la inspiración del Espíritu. Cuántas veces hay gente que dice “Padre Nuestro”, pero no sabe que dice. Porque sí, es el Padre, ¿pero tú sientes que cuando dices “Padre” Él es el Padre, tú Padre, el Padre de la humanidad, el Padre de Jesucristo? ¿Tú tienes una relación con ese Padre? Cuando rezamos el “Padre Nuestro”, nos conectamos con el Padre que nos ama, pero es el Espíritu quien nos da ese vínculo, ese sentimiento de ser hijos de Dios. ¿Que oración mejor que la enseñada por Jesús puede disponernos a la Comunión sacramental con Él? Más allá de la Misa, el “Padre Nuestro” debe rezarse por la mañana y por la noche, en los Laudes y en las Vísperas; de tal modo, el comportamiento filial hacia Dios y de fraternidad con el prójimo contribuyen a dar forma cristiana a nuestros días.
En la oración del Señor -en el “Padre Nuestro”-pidamos el “pan cotidiano”, en el que vemos una referencia particular al Pan Eucarístico, que necesitamos para vivir como hijos de Dios. Imploramos también el “perdón de nuestras ofensas” y para ser dignos de recibir el perdón de Dios nos comprometemos a perdonar a quien nos ha ofendido. Y esto no es fácil. Perdonar a las personas que nos han ofendido no es fácil; es una gracia que debemos pedir: “Señor, enséñame a perdonar como tú me has perdonado”. Es una gracia. Con nuestras fuerzas nosotros no podemos: es una gracia del Espíritu Santo perdonar. Asi, mientras nos abre el corazón a Dios, el “Padre Nuestro” nos dispone también al amor fraternal. Finalmente, le pedimos nuevamente a Dios que nos “libre del mal” que nos separa de Él y nos separa de nuestros hermanos.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 6,1-6.16-18: Tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 6,1-6.16-18: Tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga.
Tú. en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará.
Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga.
Cuando tú vayas a rezar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.
Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los farsantes que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy se nos invita a actuar para agradar a Dios sin buscar el aplauso de los hombres. Poner al Señor en el centro, y no vivir de cara a la galería, no preocuparnos por la imagen que puedan hacerse de nosotros, de buscar ser bien vistos, que nos consideren, que nos tengan en cuenta, más bien, se nos invita a obrar para la gloria de Dios, con el fin de agradar al Señor. Tu Padre que “ve en lo secreto”. Si tuviéramos presente esta indicación del Señor nos debería ayudar a vivir en la presencia de Dios, no para que sea el miedo el motor de nuestras acciones, más bien todo lo contrario, para motivarnos a crecer en el amor, buscar lo que le agrada, queriendo corresponder a su amor, sabiendo que nos invita a hacerlo por Él y no esperando la paga de nuestras obras, el amor solo busca agradar al amado y ese es el motor que le mueve a obrar, no tiene otro interés. Por tanto, hay que hacerlo todo para la gloria de Dios y no para la nuestra. Busquemos que nuestra caridad y servicio sean por amor.

Otro de los puntos para nuestra reflexión es la llamada a la generosidad. Es verdad que estamos llamados constantemente a dar, -limosna, oración y ayuno-, mejor dicho a darnos nosotros mismos, pero hemos de cuidar como lo hacemos porque no basta en dar, hay que saber dar. Podemos herir al dar, podemos humillar, hemos de ponernos en el lugar del que recibe y engrandecer al que nos posibilita el poder dar o darnos. Cosa que me hace recordar una frase que se atribuye a San Vicente de Paúl: “hacer el bien no es difícil; lo difícil es hacer bien el bien”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 5,43-48: Amad a vuestros enemigos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 5,43-48: Amad a vuestros enemigos.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo.
Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestro hermano, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy continua con el “Sermón de la montaña” instando o invitándonos a que nuestro proceder con aquellos que nos hieren o desean mal sea movido por el amor, nos invita a orar por ellos, a bendecir, aunque lo que más pronto nos surgiría sería maldecir, por eso, es importante que recemos, la oración es muy poderosa, la oración vence el mal, la oración es un antídoto contra el odio, contra la enemistad, contra el resentimiento, contra el rencor, la oración lleva a la paz. Necesitamos acudir a Aquel que nos puede dar la gracia de no permanecer en el rencor, la gracia de rezar por los que nos desean mal, la gracia de orar por las personas que no nos quieren. La oración lleva a la paz, la oración transforma nuestro corazón, la oración posibilita llegar a tener los mismos sentimientos que nuestro Señor, ella es la que hará posible nuestra capacidad de amar aunque no nos amen.

Acudo para la reflexión a las palabras del Papa Francisco en la homilía del 19 de febrero de 2017, donde comenta este pasaje evangélico:
“Lo dice Jesús, no lo digo yo: “Amad a vuestros enemigos” ¿Yo tengo que amar a ese?-Sí- No puedo- reza para que puedas- . “Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen” ¿Rezad por los que me han hecho mal? – Sí, para que cambie de vida, para que el Señor lo perdone. Esta es la magnanimidad de Dios, el Dios magnánimo, el Dios del corazón grande, que todo perdona, que es misericordioso. “Es verdad, padre, Dios es misericordioso”. ¿Y tú? ¿Eres misericordioso, eres misericordiosa con las personas que te han hecho mal? ¿o que no te quieren? Si Él es misericordioso, si Él es santo, si Él es perfecto, nosotros debemos ser misericordiosos, santos y perfectos como Él. Esta es la santidad. Un hombre y una mujer que hacen esto, merecen ser canonizados: se hacen santos. Así de simple es la vida cristiana. Yo os sugiero comenzar por lo poco. Todos tenemos enemigos; todos sabemos que ese o esa habla mal de mí. Os sugiero: tómate un minuto, dirígete a Dios Padre: “Ese o esa es tu hijo, es tu hija: cambia su corazón. Bendícelo, bendícela” .Esto se llama rezar por los que no nos quieren, por los enemigos. Se puede hacer con sencillez. Quizá el rencor permanece; quizá el rencor permanece en nosotros, pero nosotros estamos haciendo el esfuerzo de ir en el camino de este Dios que es así de bueno, misericordioso, santo y perfecto que hace salir su sol sobre malos y buenos: es para todos, es bueno para todos. Debemos ser bueno con todos. Y rezar por los que no son buenos, por todos.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 5,38-42: Yo os digo: No hagáis frente al que os agravia.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 5,38-42: Yo os digo: No hagáis frente al que os agravia.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Sabéis que está mandado: «Ojo por ojo, diente por diente». Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñalo dos; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo rehuyas.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy ante la ley del talión: “Ojo por ojo…” nos indica el camino de vencer la espiral del mal, “no hagáis frente al que os agravia”, no consiste en rendirse ante el mal, sino de responder al mal con el bien, afrontar el mal únicamente con las armas del amor y de la verdad.

Acudo para la reflexión, a las palabras del Papa Francisco, en la homilia del 19 de febrero de 2017, donde comenta este pasaje evangélico: “ Habéis oido que se dijo: “Ojo por ojo y diente por diente”. Pues yo os digo: no resistáis al mal”. Es decir nada de venganza. Si yo tengo en el corazón el rencor por algo que alguien me ha hecho y quiero vengarme, esto me aleja del camino hacia la santidad. Nada de venganza. ¡Me la has hecho: me la pagarás! ¿Esto es cristiano? No. “Me la pagarás” no entra en el lenguaje de un cristiano. Nada de venganza, nada de rencor. “¡Pero ese me hace la vida imposible!”…”¡Esa vecina de allí habla mal de mí todos los días! También yo hablaré mal de ella…” NO. ¿Que dice el Señor? “Reza por ella” “¿Pero por esa debo rezar yo? Si, reza por ella. Es el camino del perdón, del olvidar las ofensas. ¿Te dan una bofetada en la mejilla derecha? Ponle también la otra. Al mal se vence con el bien, el pecado se vence con esta generosidad, con esta fuerza. El rencor es feo. Todos sabemos que no es algo pequeño. Las grandes guerras, nosotros vemos en los telediarios, en los periódicos, esta masacre de gente, de niños…¡Cuánto odio!, pero es el mismo odio -¡es lo mismo!- que tú tienes en tu corazón por ese, por esa o por aquel pariente tuyo o por tu suegra o por ese otro, lo mismo. Esto es más grande, pero es lo mismo. El rencor, las ganas de vengarme: “¡Me la pagarás!, esto no es cristiano. “Sed santos como Dios es santo”, “sed perfectos como perfecto es vuestro Padre”, “que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos”. Es bueno. Dios da sus bienes a todos. “Pero si ese habla mal de mí, si ese me la ha liado gorda, si ese me ha…”. Perdonar. En mi corazón. Este es el camino de la santidad; y esto aleja de las guerras. Si todos los hombres y las mujeres del mundo aprendieran esto, no habría guerras, no habría. La guerra empieza aquí, en la amargura, en el rencor, en las ganas de venganza, de hacerla pagar.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 4, 26-34: La semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 4,26-34: La semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
-«El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega.»
Dijo también:
-« ¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas.»
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos propone dos breves parábolas: la de la semilla que crece por si misma y la del grano de mostaza. Comenzare compartiendo la reflexión realizada en el ángelus del 14 de junio de 2015 por el Papa Francisco:

“A través de estas imágenes tomadas del mundo rural, Jesús presenta la eficacia de la Palabra de Dios y las exigencias del Reino, mostrando las razones de nuestra esperanza y de nuestro compromiso en la historia.
En la primera parábola la atención se centra en el hecho que la semilla, echada en la tierra, se arraiga y desarrolla por sí misma, independientemente de que el campesino duerma o vele. Él confía en el poder interior de la semilla misma y en la fertilidad del terreno… Dios mismo la hace germinar…todo esto nos hace comprender que es siempre Dios, es siempre Dios quien hace crecer su reino… es Él quien lo hace crecer, el hombre es su humilde colaborador, que contempla y se regocija por la acción creadora divina y espera con paciencia sus frutos.

…La segunda parábola utiliza la imagen del grano de mostaza…Así es el reino de Dios: una realidad humanamente pequeña y aparentemente irrelevante.
Para entrar a formar parte de él es necesario ser pobres en el corazón; no confiar en las propias capacidades, sino en el poder del amor de Dios; no actuar para ser importantes ante los ojos del mundo, sino preciosos ante los ojos de Dios, que tiene predilección por los sencillos y humildes.

…De estas dos parábolas nos llega una enseñanza importante: El Reino de Dios requiere nuestra colaboración, pero es, sobre todo, iniciativa y don del Señor… la victoria del Señor es segura: su amor hará brotar y hará crecer cada semilla de bien presente en la tierra.”

Hasta aquí las palabras del sucesor de San Pedro, y tenemos la gran suerte de que sea el Papa el que nos ayuda con sus palabras para nuestra meditación, simplemente, subrayar de las parábolas de hoy: con el primer ejemplo, que la semilla va creciendo sin que el sembrador sepa como, me impresiona la forma tan sencilla de explicar que hay cosas que no depende de nosotros, se nos comunica que Dios sigue trabajando aunque nosotros no nos demos cuenta, que el bien no hace ruido, me invita a confiar, por eso el creyente tiene que alejar todo atisbo de desaliento y pesimismo.
Y en la segunda parábola: la del grano de mostaza. Me alegra saber que para Dios no hay nada pequeño, lo hace grande la capacidad de amor que lleve, para Dios, todo tiene un gran valor.

Feliz domingo, feliz día del Señor. Que tengas un buen día.
J.A.M.(Chechu)sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 5, 33-37: Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no…

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 5,33-37: Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no…

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos.
-Sabéis que se mandó a los antiguos: «No jurarás en falso» y «Cumplirás tus votos al Señor».
Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir sí o no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy continuamos dentro del “Sermón del Monte”, dentro de la invitación a la plenitud, a las bienaventuranzas, y este pasaje nos presenta el tema de los juramentos, parece ser, que entre los israelitas, era una practica muy común y por motivos sin importancia. El Señor les exhorta a decir sencillamente la verdad: “Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no…”, una palabra de verdad y con amor. Que nuestro hablar sea evangélico, que hablemos con verdad, con amor, que no tengamos que buscar recursos para hacer creíble nuestro mensaje, que la verdad brille por si sola, trae a la memoria una generación anterior, donde era norma de vida, recuerda lo vinculante que era la palabra dada de nuestros mayores, no necesitaban contratos que recogieran los acuerdos, bastaba un apretón de manos, o la palabra dada, el cristiano esta llamado a vivir en verdad, en autenticidad, que su vida sea atrayente, contagie los valores del reino, pero que se construya en la verdad y el mandamiento nuevo.

Una de las suplicas realizadas por el Señor al Padre por los discípulos es “conságralos en la verdad”, comentando el Papa Benedicto XVI, en la homilia de la misa crismal, del 9 abril de 2009: “Consagralos en la verdad”. Y Jesús añade: “Tu Palabra es verdad”. Por tanto, los discípulos son sumidos en lo íntimo de Dios mediante su inmersión en la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es, por decirlo así, el baño que los purifica, el poder creador que los transforma en el ser de Dios. Y entonces, ¿cómo están las cosas en nuestra vida? ¿Estamos realmente impregnados por la palabra de Dios? ¿Es ella en verdad el alimento del que vivimos, más que lo que pueda ser el pan y las cosas de este mundo? ¿La conocemos verdaderamente? ¿La amamos? ¿Nos ocupamos interiormente de esta palabra hasta el punto de que realmente deja una impronta en nuestra vida y forma nuestro pensamiento?…podemos dar un paso más todavía. ¿Acaso no ha dicho Cristo de sí mismo: “Yo soy la verdad” ¿Y acaso no es Él mismo la Palabra viva de Dios, a la que se refieren todas las otras palabras? Conságralos en la verdad, quiere decir, pues, en lo más hondo: hazlos una sola cosa conmigo, Cristo. Sujétalos a mí. Ponlos dentro de mí… en Jesucristo, verdad y amor son una misma cosa. Estar inmersos en Él significa ahondar en su bondad, en el amor verdadero. El amor verdadero no cuesta poco, puede ser también muy exigente. Opone resistencia al mal, para llevar el verdadero bien al hombre. Si nos hacemos uno con Cristo, aprendemos a reconocerlo precisamente en los que sufren, en los pobres, en los pequeños de este mundo; entonces nos convertimos en personas que sirven, que reconocen a sus hermanos y hermanas, y en ellos encuentran a Él mismo”.

Que tengas un buen día.
J.A.M.(Chechu)sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 5,27-32: Habéis oído el mandamiento «no cometerás adulterio»

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 5,27-32: Habéis oído el mandamiento «no cometerás adulterio»…

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Habéis oído el mandamiento «no cometerás adulterio». Pues yo os digo: el que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior.
Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro, que ser echado entero en el Abismo.
Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro, que ir a parar entero al Abismo.
Está mandado: «El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio».
Pues yo os digo: el que se divorcie de su mujer -excepto en caso de prostitución- la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor sigue corrigiendo puntos de la ley antigua. Toca el tema del adulterio, es una grave falta y afecta esencialmente al matrimonio, ya hay adulterio cuando hay infidelidad del corazón; el ejemplo que pone el Señor de arrancarse un ojo o una mano, puede parecer un tanto duro este lenguaje, desde luego que no debe ser tomado al pie de la letra pues esta ejemplificando la importancia y lo doloroso que a veces puede resultar el apartarse de las ocasiones de pecado. Si alguna realidad, persona o lugar te son ocasión de pecar, huye, aléjate de ellas, una retirada a tiempo puede ser una victoria, corta con todo lo que pueda ser ocasión de mal para tí, o no agrade a Dios por ser una ofensa contra el amor. Es posible echar de raíz todo lo que nos aleje de Dios, aún cuando nos parezca que es demasiado radical, pidamos al Señor que nos muestre que cosas en nuestra vida necesitan ser podadas por Él.

En las homilias de Santa Marta el 11 de octubre de 2013: “¿cómo ir por nuestro camino cristiano cuando existen las tentaciones? … no se puede obtener la victoria de Jesús sobre el mal, sobre el diablo, a medias… destruid la obra del diablo para liberarnos de su esclavitud… hay una lucha, una lucha en la que esta en juego la salvación eterna de todos nosotros… debemos siempre velar, velar contra el engaño , contra la seducción del maligno”…”cuando en nuestra vida hay algo que no funciona, debemos corregirlo, y debemos estar dispuesto a dejar cualquier cosa, con generosidad… en el momento de nuestra renuncia: debemos estar dispuestos a “dejar algo” ¿que quieres que deje para estar más cerca?” (Homilia en Santa Marta, 5 septiembre 2013).

Que tengas un buen día.
J.A.M.(Chechu)sacerdote.

Mt 5, 20_26

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 5,20-26: Si no sois mejores que… no entraréis en el reino de los cielos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 5,20-26: Si no sois mejores que… no entraréis en el reino de los cielos.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “renegado”, merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos aparece relacionada la ofrenda ante el Altar con la reconciliación con todo aquel que “tenga quejas contra ti”, uff.. humanamente imposible, no dice que sea fruto de una mala acción mía y por ello este mal para conmigo, sino, si “tiene quejas”, quien esta libre de herir aún sin pretenderlo, de hacer daño sin desearlo, muy complicado, humanamente parece misión imposible, pero si el Señor nos capacita para ver nuestros fallos, nuestros errores, nuestros males, quizás podemos decirle de que nos tiene que sanar, que es necesario que derrame su gracia para curarnos, necesitamos convertirnos, que perfecto solo es Dios, que todos necesitamos el perdón y perdonar; el pasaje de hoy nos pone delante el mandamiento nuevo, la caridad debe ser nuestro fundamento, estamos llamados a amar más y amar mejor, siempre andamos faltos en el amor, el amor no nos deja tranquilos, es más exigente, no se conformará con lo mandado, siempre transcenderá lo externo y tocará el corazón del ser humano, nos pondrá en camino hacia el encuentro con el otro, no se conformará con lo mandado: “no matar”; el cristiano, el seguidor de Cristo, esta llamado a más, a no quedarse en la letra de la ley, el amor es mucho más exigente, no genera muerte, no solo prohibe matar, sino también evita lo que genera ruptura y termina sembrando enemistades, crea ofensas, difunde insultos, produce menosprecio, suscita burla… este espíritu, no es el que nos acerca a Dios, no respira el mandamiento nuevo; ofendemos a quien es Padre de todos. La verdadera reconciliación es un acto de amor, y el amor a Dios es inseparable del amor al prójimo: por lo tanto, no podemos reconciliarnos con Dios sin reconciliarnos con nuestro hermano. “Podríamos pensar que damos gloria a Dios solo con el culto y la oración, o únicamente cumpliendo algunas normas éticas – es verdad que el primado es la relación con Dios-, y olvidamos que el criterio para evaluar nuestra vida es ante todo lo que hicimos con los demás”. (Exhortación apostólica Gaudete et Exsultate, 104).

“Si vuestra justicia no es mayor…” en palabras del Papa Francisco en la exhortación sobre el llamado a la santidad en el mundo actual: “Tu identificación con Cristo y sus deseos, implica el empeño por construir, con él, ese reino de amor, justicia y paz para todos. Cristo mismo quiere vivirlo contigo, en todos los esfuerzos o renuncias que implique, y también en las alegrías y en la fecundidad que te ofrezca. Por lo tanto, no te santificarás sin entregarte en cuerpo y alma para dar lo mejor de ti en ese empeño”. (G.E.,25)

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.