pentecost-3409407__480

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 12,8-12: El Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 12,8-12: El Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Si uno se pone de mi parte ante los hombres, también el Hijo del Hombre se pondrá de su parte ante los ángeles de Dios.
Y si uno me reniega ante los hombres, lo renegarán a él ante los ángeles de Dios.
Al que hable contra el Hijo del Hombre se le podrá perdonar, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.
Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de lo que vais a decir, o de cómo os vais a defender.
Porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos alienta a dar la cara por el Señor. Confiar en Dios, tener fe en Dios o creer en él, implica tener la seguridad de que Dios nos acompaña, apuesta por los que son testigos suyos, no los deja solos, que su palabra se cumple y me hace bien. Cuando nuestro ambiente cultural tiende a encerrar la fe en el campo de lo privado, el pasaje de hoy, nos invita a manifestar nuestro amor por el Señor.

Contamos siempre con la presencia y cercanía de Dios, que no nos deja y viene siempre en nuestra ayuda. «el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir». Aunque nos advierte sobre la gravedad de pecar contra el Espíritu Santo para que tomemos conciencia del mal que nos hacemos, sigue alentándonos a la confianza que él nos sigue instruyendo y pondrá sus palabras en los que se dejan conducir por él.

Ante la blasfema contra el Espíritu Santo es rotundo: “no se le perdonará” da la impresión como si el Señor encontrará limites a su perdón, pero nada más lejos de la realidad, sin embargo, nos encontramos con el tema de la libertad, siempre cuenta con la respuesta del otro, si no acogemos su amor, si rechazamos, si lo negamos, Él no va a cambiar nuestra respuesta. Por eso, nos dice que hay pecados que ni Dios perdonará, el Papa Francisco en el ángelus del 10 de junio de 2018 afirma rotundamente que: “El único pecado imperdonable es el pecado contra el Espíritu Santo, porque parte de la cerrazón del corazón a la misericordia de Dios que actúa en Jesús”. Si no dejamos a Dios ser Dios, no va a ir en contra de nuestra voluntad. El Espíritu Santo, que Dios ha derramado en nuestros corazones, tiene la misión de ofrecernos el perdón, el arrepentimiento y la renovación que Cristo logró para nosotros mediante su entrega en la Cruz y mediante su Resurrección. Si alguien rechaza al Espíritu Santo, ¿cómo podrá ser perdonado? Si en verdad queremos dar un auténtico testimonio de nuestra fe dejémonos poseer y guiar por el Espíritu Santo, para que Él sea quien dé testimonio de Jesucristo desde nosotros ante cualquier persona que nos pida razón de nuestra esperanza.

Hoy, sábado, día especialmente consagrado a la Bienaventurada Virgen María, día donde ponemos nuestros ojos en ella, donde queremos aprender con ella el seguimiento y el amor a su Hijo.
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

religion-3452571__480

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 12,1-7: ¡No tengáis miedo!

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 12,1-7: ¡No tengáis miedo!

En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros.
Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
–Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía.
Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse.
Por eso, lo que digáis de noche, se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano, se pregonará desde la azotea.
A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar en el fuego. A ése tenéis que temer, os lo digo yo.
¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios.
Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados.
Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy vemos como “miles y miles de personas se agolpaban”, acuden a Ntro. Señor, tienen hambre de escuchar al Señor, de saciar su sed de plenitud, de una palabra de vida.

El Señor nos aparece enseñando, dirigiéndose primeramente a sus discípulos, y pidiendo para los suyos: autenticidad. El seguimiento a Él lleva consigo abrazar la verdad, Cristo es la Verdad, su discípulo no puede convivir con la mentira, terminaría haciendo daño al mensaje del cual es portador. Mucha gente el primer contacto con el Evangelio es a través del mensajero, y comienza a conocerlo gracias al testimonio de un cristiano que le muestra la acción de Dios en su vida, por eso, el primer evangelio es el que se escribe en nuestra vida. La transparencia, la sinceridad, la coherencia, toda acción, toda palabra será un día testimonio público. Veraces en todo momento, sin nada que ocultar, sin miedo en la vida publica como en la vida más personal. Y todo esto sostenido desde la confianza, todavía resuenan las palabras del inicio del pontificado de San Juan Pablo II: ¡NO TENGÁIS MIEDO! No temas, vales mucho a los ojos de Dios, no estas solo, Él no nos abandona, nos sostiene, nos cuida, nos ayuda y nos da la fuerza necesaria para afrontar los retos que se nos vayan presentando, su amor y su Espíritu nos acompañan hasta el final de nuestra existencia.

El Papa Francisco comenta este pasaje evangélico en el ángelus del 25 de junio de 2017: “El Señor sigue diciéndonos, como decía a los discípulos de su tiempo: “¡No tengáis miedo!”. No olvidemos esta palabra: siempre, cuando nosotros tenemos alguna tribulación, alguna persecución, alguna cosa que nos hace sufrir, escuchamos la voz del Señor en el corazón: “¡No tengáis miedo! ¡No tener miedo, ve adelante! ¡Yo estoy contigo!”. No tengáis miedo de quien se ríe de vosotros y os maltrata, y no tengáis miedo de quien os ignora o “delante” os honora pero “detrás” combate el Evangelio. Hay muchos que delante nos sonríen, pero luego, por detrás, combaten el Evangelio. Todos les conocemos. Jesús no nos deja solos porque somos preciosos para Él. Por esto no nos deja solos: cada uno de nosotros es precioso para Jesús, y Él nos acompaña. La Virgen María, modelo de humilde y valiente adhesión a la Palabra de Dios, nos ayude a entender que en el testimonio de la fe no cuentan los éxitos, sino la fidelidad a Cristo, reconociendo en cualquier circunstancia, incluso en las más problemáticas, el don inestimable de ser sus discípulos misioneros”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

caminar personal-789411__480

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 10,1-9: Los mandó por delante…

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 10,1-9: Los mandó por delante…

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía:
-La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: «Paz a esta casa». Y, si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: «Está cerca de vosotros el reino de Dios».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con el envío de los setenta y dos discípulos, nos presenta las condiciones de los enviados, ir delante del Señor, con la llamada a ponerse en camino, necesitados de la fuerza de la oración, “rogad” contando con el Señor para llevar a buen fin la misión encomendada. Advirtiéndoles que no va a ser fácil, “como corderos en medio de lobos”, pero recordando la bienaventuranza de ser instrumentos de paz, llevando su paz a las gentes, “paz a esta casa” y acompañados con los signos de bendición, portando la salvación, liberación y curación a los que el Señor ponga en nuestro peregrinar, siendo bendición para los demás.

Celebramos hoy la festividad de San Lucas, que ha pasado como el evangelista de la misericordia. Ninguno como él ha resaltado el amor de Jesús por los pecadores, quien declara que ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido, relata el perdón a la mujer pecadora, el alojamiento en casa de un pecador como Zaqueo, la mirada de Jesús que transforma el corazón de Pedro después de las negaciones, la promesa del Reino al ladrón arrepentido, la oración por los que le crucifican y le insultan en el Calvario. Nos ha mostrado que Dios no deja a nadie por perdido. San Lucas fue discípulo fiel de San Pablo quién lo describe como “Lucas, el médico muy amado”. Era compañero de viajes de San Pablo. En los Hechos de los apóstoles, Lucas se incluye en los viajes de San Pablo: “fuimos a… navegamos a…”

En su evangelio demuestra una gran estimación por la mujer. Nos presenta a Jesús acercándose al encuentro de aquellos para quienes la vida es más dura. Insiste en que el Amor de Dios no tiene limites, su evangelio narra los hechos de la infancia de Jesús, es el que más nos resalta a la Santísima Virgen María. Lucas escribe para el mundo de los gentiles. Según la tradición murió martir en Acaya.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote

IgnacioAntioquia_17Octubre

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 11,42-46: ¡Ay de vosotros, fariseos…!

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 11,42-46: ¡Ay de vosotros, fariseos…!

En aquel tiempo, dijo el Señor:
–¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios!
Esto habría que practicar sin descuidar aquello.
¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle!
¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo!
Un jurista intervino y le dijo:
–Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros.
Jesús replicó:
–¡Ay de vosotros también, juristas, que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo!

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor denuncia varias actitudes a los fariseos. “¡Ay de vosotros, fariseos,…”. Nos vuelve a recordar que la ley tiene como único fin ayudarnos a vivir de acuerdo al amor. Cada uno de los mandamientos expresan el deseo de Dios de que el hombre crezca y madure en el amor. El Papa Benedicto XVI en el ángelus del 8 de junio de 2008 nos recuerda a los cristianos lo central de nuestra fe: “una expresión del profeta Oseas, que Jesús retoma en el Evangelio: “Quiero amor y no sacrificios, conocimiento de Dios más que holocaustos” […] Esta palabra de Dios nos ha llegado, a través de los Evangelios, como una de las síntesis de todo el mensaje cristiano: la verdadera religión consiste en el amor a Dios y al prójimo. Esto es lo que da valor al culto y a la practica de los preceptos”. Sin embargo cuando la ley se convierte en fin en sí misma deja de expresar el deseo del legislador y se convierte en un yugo difícil de llevar. “Cuando un cristiano se convierte en discípulo de la idiología, ha perdido la fe y ya no es discípulo de Jesús”, -palabras del Papa Francisco- (17 de octubre 2013). Como cambian las cosas cuando tú cumples la ley porque en ella descubres un camino para crecer en el amor, tu vida se abre hacia la felicidad perfecta.

Hoy celebramos a San Ignacio de Antioquia, obispo y mártir, discípulo de San Juan y segundo sucesor de san Pedro, fue condenado por el emparador Trajano al suplicio de las fieras y trasladado a Roma, donde consumó su glorioso martirio. En el oficio de lectura de hoy nos expresa el deseo de morir por Dios… prefiero morir en Cristo Jesús que reinar en los confines de la tierra. Todo mi deseo y mi voluntad están puestos en aquel que por nosotros murió y resucitó. Se acerca ya el momento de mi nacimiento a la vida nueva… permitid que imite la pasión de mi Dios. El Papa Benedicto XVI, en la Audiencia General del 14 de marzo 2007, la dedico a S. Ignacio de Antioquia, y concluye con el deseo con el deseo que concluye la carta de S. Ignacio a los cristianos de Trales: “Amaos unos a otros con corazón indiviso. Mi espíritu se ofrece en sacrifico por vosotros, no sólo ahora, sino también cuando logre alcanzar a Dios…Quiera el Señor que en él os encontréis sin mancha”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

MargaritaAlacoque_16Octubre

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 11,37-41: Dad limosna, y lo tendréis limpio todo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 11,37-41: Dad limosna, y lo tendréis limpio todo.

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa.
El entró y se puso a la mesa.
Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo:
–Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades.
¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro?
Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor viene a recordarnos que es el corazón y no los ritos externos, que son los criterios, actitudes e intenciones, lo que hay que convertir en primer lugar. Y luego, de un corazón convertido brotarán el bien y las buenas acciones.
¿A qué se refiere el Señor cuando dice que demos limosna y todo quedará limpio? Nos enseña que el cumplimiento de sus mandamientos ha de estar motivado por el amor y que la caridad es la cumbre de la vida del cristiano. No se trata de un altruismo sino de imitar a Jesucristo que murió en la cruz entregándose a sí mismo por nosotros. Este espíritu de donación nos hace reconocernos como meros administradores de los dones que recibimos de Dios y no como propietarios absolutos, nos libra del apego a los bienes materiales y crea lazos de comunión con los demás. En cada acto de caridad hemos de estar atentos a purificar constantemente nuestras intenciones, para buscar en todo sólo la gloria de Dios. La limosna nos ayudara en el camino de aprender a ir dándonos, no solo nuestras cosas sino hasta nosotros mismos. Ella hará posible hacer de nuestra vida una ofrenda, descubrir la alegría de entregarse, experimentar el gozo en dar que nos comunica el Señor en el Evangelio. La limosna según los criterios del Señor debe realizarse sin que lo sepa tu otra mano, nos esta invitando a hacer el bien sin esperar nada a cambio, hacer el bien a escondidas, sin hacer sonar la trompeta, hacer el bien con humildad, siguiendo las indicaciones del Papa Francisco: “tú puedes hacer todo el bien que quieras pero si no lo haces humildemente, como nos enseña Jesús, este bien no sirve, porque es un bien que nace de ti mismo, de tu seguridad, no de la redención que Jesús nos ha dado”. (misa en Santa Marta, 11 octubre 2016).

Celebramos hoy la memoria de Santa Margarita María de Alacoque destacó por su amor al Santísimo Sacramento, a los 25 años entró en el monasterio de la Visitación de Paray-le-Monial. Estando en adoración ante el Santísimo, tuvo una visión de Jesuscristo. Estas visiones se repetirán todos los primeros viernes de mes a lo largo de dos años. En la octava del Corpus Christi de 1675, Jesús se le manifestó con el corazón abierto y le dijo: “He aquí el Corazón que ha amado tanto a los hombres, que no se ha ahorrado nada, hasta extinguirse y consumarse para demostrarles su amor. Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud”. Le tocó vivir incomprensiones y criticas por las visiones, sin embargo, en los últimos años de su vida pudo ver difundida la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, murió con 43 años en 1690 y fue canonizada el 13 mayo de 1920 por el Papa Benedicto XV.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

TeresaAvila_14Octubre

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 11,25-30: Venid a mí todos los que estáis cansados.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 11,25-30: Venid a mí todos los que estáis cansados.

En aquel tiempo, exclamó Jesús:
-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy contemplamos a Ntro. Señor Jesús dirigiéndose al Padre en oración, y en una oración de acción de gracias: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños». En el evangelio hemos escuchado estas palabras: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón». El Señor se nos ofrece, se nos brinda, nos invita a acudir a Él para vivir en plenitud y nos muestra el camino de la humildad. Comentando este pasaje evangélico en la homilía pronunciada en Asis, el Papa Francisco, afirmó que : “quien sigue a Cristo, recibe la verdadera paz, aquella que sólo él, y no el mundo, nos puede dar” (4 octubre 2013). “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (Exhort. Ap. Evangelii Gaudium,1).

Celebramos hoy la fiesta de Santa Teresa de Jesús, Virgen y Doctora de la Iglesia. El Papa Benedicto XVI dedicó una audiencia general a ella, destacó algunos subrayados de la audiencia del 2 de febrero de 2011: “Nace en Ávila, España, en 1515 […] en el seno de una familia numerosa, con nueve hermanos y tres hermanas. […] hablará de sus lecturas de la infancia y afirmará que en ellas descubrió la verdad, que resume en dos principios fundamentales: por un lado «el hecho de que todo lo que pertenece al mundo de aquí, pasa»; y, por otro, que sólo Dios es «para siempre, siempre, siempre»[…] Al quedar huérfana de madre a los 12 años, pide a la santísima Virgen que le haga de madre .[…] A la edad de 20 años, entra en el monasterio carmelita de la Encarnación, también en Ávila; en la vida religiosa toma el nombre de Teresa de Jesús. Tres años después, enferma gravemente; tanto que permanece cuatro días en coma, aparentemente muerta . Incluso en la lucha contra sus enfermedades la santa ve el combate contra las debilidades y las resistencias a la llamada de Dios. […] El descubrimiento fortuito de la estatua de «un Cristo muy llagado» marca profundamente su vida. […] Paralelamente a la maduración de su interioridad, la santa comienza a desarrollar concretamente el ideal de reforma de la Orden carmelita: en 1562 funda en Ávila. […] En los años sucesivos prosigue las fundaciones de nuevos Carmelos, en total diecisiete. Es fundamental el encuentro con san Juan de la Cruz, con quien, en 1568, constituye en Duruelo, cerca de Ávila, el primer convento de Carmelitas Descalzos. En 1580 obtiene de Roma la erección como provincia autónoma para sus Carmelos reformados, punto de partida de la Orden religiosa de los Carmelitas Descalzos.[…] mientras se encuentra camino de regreso a Ávila, muere la noche del 15 de octubre en Alba de Tormes, repitiendo humildemente dos expresiones: «Al final, muero como hija de la Iglesia» y «Ya es hora, Esposo mío, de que nos veamos». Una existencia consumida dentro de España, pero entregada por toda la Iglesia. Beatificada en 1614 por el Papa Pablo V y canonizada por Gregorio xv en 1622, el siervo de Dios Pablo VI la proclama «doctora de la Iglesia» en 1970.
[…] Entre sus principales obras hay que recordar ante todo la autobiografía, titulada Libro de la vida, que ella llama Libro de las misericordias del Señor. […] Es una lectura que fascina, porque la santa no sólo cuenta, sino que muestra que revive la experiencia profunda de su relación con Dios. […] No es fácil resumir en pocas palabras la profunda y articulada espiritualidad teresiana”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

joven-rico-fano-18-letras

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 10,17-30: Se le quedó mirando con cariño.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 10,17-30: Se le quedó mirando con cariño.

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó:
-«Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?»
Jesús le contestó:
-«¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre.»
Él replicó:
-«Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño.»
Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo:
-«Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego síguerne.»
A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos:
-«¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!»
Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió:
-«Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.»
Ellos se espantaron y comentaban:
-«Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando. y les dijo:
-«Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo.»
Pedro se puso a decirle:
-«Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.»
Jesús dijo:
-«Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más -casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos presenta el encuentro del Señor con un joven, un joven que esta en búsqueda, un joven que desea alcanzar la vida eterna, un joven que se plantea el sentido pleno a la existencia. En el Salmo de la liturgia de este domingo, al autor sagrado también le preocupa adquirir la sabiduría que de sentido a su existencia, y una de las suplicas que realiza es: “Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato”. Saber mirar con transcendencia los acontecimientos, colocarlos bajo la balanza de la eternidad, buscar lo que es prioritario y aprender a posponer lo que es superfluo, a no absolutizar la realidad terrena, en palabras del Papa Benedicto XVI dirigidas con motivo de las jornadas de la juventud del 28 de marzo de 2010, donde comenta este pasaje del joven rico: “Dios nos ha creado para estar con Él, para siempre. Esto os ayudará a dar un sentido pleno a vuestras opciones y a dar calidad a vuestra existencia”.

Os presento, para la meditación, la reflexión del Papa Francisco que en el ángelus del 11 de octubre del 2015 profundiza sobre este pasaje evangélico:

“El Evangelio de hoy, tomado del capítulo 10 de san Marcos, se articula en tres escenas, marcadas por tres miradas de Jesús.

La primera escena presenta el encuentro entre el Maestro y un hombre que es identificado como «joven». El encuentro de Jesús con un joven. Él corre hacia Jesús, se arrodilla y lo llama «Maestro bueno». Luego le pregunta: «¿qué haré para heredar la vida eterna?», es decir, la felicidad. «Vida eterna» no es sólo la vida del más allá, sino que es la vida plena, realizada, sin límites. ¿Qué debemos hacer para alcanzarla? La respuesta de Jesús resume los mandamientos que se refieren al amor al prójimo. A este respecto, ese joven no tiene nada que reprocharse; pero evidentemente la observancia de los preceptos no le basta, no satisface su deseo de plenitud. Y Jesús intuye este deseo que el joven lleva en su corazón; por eso su respuesta se traduce en una mirada intensa, llena de ternura y cariño. Así dice el Evangelio: «Jesús se lo quedó mirando, lo amó». Se dio cuenta de que era un buen joven. Pero Jesús comprende también cuál es el punto débil de su interlocutor y le hace una propuesta concreta: dar todos sus bienes a los pobres y seguirlo. Pero ese joven tiene el corazón dividido entre dos dueños: Dios y el dinero, y se va triste. Esto demuestra que no pueden convivir la fe y el apego a las riquezas. Así, al final, el empuje inicial del joven se desvanece en la infelicidad de un seguimiento naufragado.

En la segunda escena, el evangelista enfoca los ojos de Jesús y esta vez se trata de una mirada pensativa, de advertencia: «Mirando alrededor, dijo a sus discípulos: “¡Qué difícil les será entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas”». Ante el estupor de los discípulos, que se preguntan: «Entonces, ¿quién puede salvarse?», Jesús responde con una mirada de aliento —es la tercera mirada— y dice: la salvación, sí, es «imposible para los hombres, no para Dios». Si nos encomendamos al Señor, podemos superar todos los obstáculos que nos impiden seguirlo en el camino de la fe. Encomendarse al Señor. Él nos dará la fuerza, Él nos da la salvación, Él nos acompaña en el camino.

Y así hemos llegado a la tercera escena, la de la solemne declaración de Jesús: En verdad os digo que quien deja todo para seguirme tendrá la vida eterna en el futuro y cien veces más ya en el presente. Este «cien veces más» está hecho de las cosas primero poseídas y luego dejadas, pero que se reencuentran multiplicadas hasta el infinito. Nos privamos de los bienes y recibimos en cambio el gozo del verdadero bien; nos liberamos de la esclavitud de las cosas y ganamos la libertad del servicio por amor; renunciamos a poseer y conseguimos la alegría de dar. Lo que Jesús decía: «Hay más dicha en dar que en recibir».

El joven no se dejó conquistar por la mirada de amor de Jesús, y así no pudo cambiar. Sólo acogiendo con humilde gratitud el amor del Señor nos liberamos de la seducción de los ídolos y de la ceguera de nuestras ilusiones. El dinero, el placer, el éxito deslumbran, pero luego desilusionan: prometen vida, pero causan muerte. El Señor nos pide el desapego de estas falsas riquezas para entrar en la vida verdadera, la vida plena, auténtica y luminosa. Y yo os pregunto a vosotros, jóvenes, chicos y chicas, que estáis ahora en la plaza: «¿Habéis sentido la mirada de Jesús sobre vosotros? ¿Qué le queréis responder? ¿Preferís dejar esta plaza con la alegría que nos da Jesús o con la tristeza en el corazón que nos ofrece la mundanidad?»

Es domingo, día consagrado al Señor, día eucarístico, día para hacer de la vida una ofrenda agradable a Dios. Feliz Domingo.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

anunciacion

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 11,27-28: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 11,27-28: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las turbas, una mujer de entre el gentío levantó la voz diciendo:
-¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron! Pero él repuso:
-Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio que se nos presenta para hoy todavía está resonando en nuestro corazón y nuestra memoria, es el mismo que se proclamó en la festividad de la Virgen del Pilar. Se nos vuelve a insistir en la ESCUCHA y en llevar a la vida la Palabra de Dios. En el pasaje evangélico nos encontramos con la manifestación gozosa expresada a modo de piropo a través de aquella mujer. Sin embargo, el Señor añade una puntualización: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen! Podríamos decir, que el Señor le realiza este piropo a su madre. Ella con su HÁGASE nos esta invitando a entrar en nuestras vidas en la voluntad de Dios, a buscar siempre lo que le agrada, a querer lo que Dios quiera y desearlo. Podríamos decir que añade el Señor una nueva Bienaventuranza.

La Santísima Virgen fue la primera que escuchó y aceptó la Palabra de Dios en el anuncio del ángel con un “SI” incondicional. Su HÁGASE en mí según tu palabra. Después más tarde cuando va a visitar a su prima Santa Isabel, escuchará otra bienaventuranza: ¡Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá!. La bienaventuranza de la Palabra y la bienaventuranza de la fe, ambas van muy unidas, una alimenta a la otra y la hace crecer. Aprendamos de la Virgen María a acoger la Palabra de Dios en nuestro corazón con docilidad y a llevarla a la práctica con esmero. Así seremos verdaderamente dichosos.

Hoy es sábado, día de especial consagración a la Santísima Virgen, acudamos con mucha frecuencia a la escuela de María. Aprendamos con nuestra Madre y con Ella , crezcamos en amor a su Hijo y en el seguimiento a Ntro. Señor.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

1200px-Escultura_de_la_Virgen_del_Pilar,_en_la_Basílica_del_Pilar_de_Zaragoza,_España,_Spain

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 11,27-28: Dichoso el vientre que te llevó.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 11,27-28: Dichoso el vientre que te llevó.

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las turbas, una mujer de entre el gentío levantó la voz diciendo:
-¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron! Pero él repuso:
-Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos presenta la fascinación que despertaba Ntro. Señor y vemos a toda una mujer, de forma espontánea, elogia a la Madre del Señor: “Dichoso el vientre que te llevó…”. Y es que la grandeza de María está en ser la madre del Hijo de Dios en cuanto que, además de ser Dios ha querido ser hombre. Las palabras de Jesús, como en otras ocasiones resultan misteriosas. Parece que rechaza el piropo de aquella mujer. Pero en realidad lo que hace es elevar el sentido profundo de aquellas palabras. El Papa Benedicto XVI en la homilía del 13 de mayo de 2010 hace referencia a este pasaje evangélico: “El entusiasmo que suscitaba su sabiduría y su poder salvador en la gente de su tiempo era tal que una mujer en medio de la multitud —como hemos oído en el Evangelio— exclamó: “¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron!”. A lo que Jesús respondió: “Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen!”. Pero, ¿quién tiene tiempo para escuchar su palabra y dejarse fascinar por su amor? ¿Quién permanece, en la noche de las dudas y de las incertidumbres, con el corazón vigilante en oración? ¿Quién espera el alba de un nuevo día, teniendo encendida la llama de la fe? La fe en Dios abre al hombre un horizonte de una esperanza firme que no defrauda; indica un sólido fundamento sobre el cual apoyar, sin miedos, la propia vida; pide el abandono, lleno de confianza, en las manos del Amor que sostiene el mundo”.

Celebramos hoy la fiesta de la Bienaventurada Virgen María del Pilar, María es la imagen de la mujer que escucha la Palabra de Dios y la cumple. Su maternidad nace de la fe en la Palabra. Ella supo que para Dios nada hay imposible y alentó ante la dificultad de la adversidad sufrida por el apóstol en el anuncio de la Buena Nueva, que siguiera y perseverara. Según la tradición, la Virgen María, que aún vivía en carne mortal, se apareció al apóstol Santiago que se hallaba predicando la fe cristiana a orillas del río Ebro en Zaragoza. Concluimos nuestras pistas para la meditación con la oración realizada por el Papa S. Juan Pablo II en su primera visita a España, en la Basilica del Pilar, el 6 noviembre de 1982: “Virgen Santa del Pilar: aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias, a los que sufren la soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo. Fortalece a los débiles en la fe. Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios. Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres. Y asiste maternalmente, Oh Maria a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad”. AMÉN.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

knocker-2163643_1280

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 11,5-13: Pedid y se os dará.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 11,5-13: Pedid y se os dará.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene a medianoche para decirle:
«Amigo, préstame tres panes
, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle».
Y, desde dentro, el otro le responde:
«No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados: no puedo levantarme para dártelos».
Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues así os digo a vosotros:
Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá;
porque quien pide, recibe,
quien busca, halla,
y al que llama, se le abre.
¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos presenta la realidad de la oración. Jesús nos anima a tener una actitud similar a la del hombre inoportuno, que llama a la puerta de un amigo a media noche, que no se desanima, que insiste. Se nos enseña la actitud de la perseverancia en la oración. La constancia se hace especialmente necesaria en los momentos de prueba.

Otro punto que se destaca es: el de la confianza, Dios escucha nuestras suplicas: “Pedid y se os dará…hallaréis…recibiréis”. Con esa garantía, aprendamos a descansar, a abandonarnos más en el Señor, Dios esta atento a nuestras necesidades, importante que se las presentemos. La oración alimenta la confianza. El que reza tiene la certeza de que nunca está solo porque Dios siempre escucha. El Señor nos invita a pedir. La oración de súplica está llena de matices, se trata de reclamar, de invocar, de llamar con insistencia, incluso de luchar en la oración. La oración nos hace capaces de Dios y de recibir sus dones. Mediante la oración de petición reconocemos que necesitamos de Dios. Pedir es volvernos hacia Él como a nuestro Padre. Sin embargo, a veces llegamos a pedir cosas superficiales o banales, porque no sabemos pedir como conviene. Todas nuestras necesidades pueden convertirse en objeto de petición. Pero lo importante es pedirle su gracia para querer lo que el Señor quiere y poder entrar en su voluntad, amando lo que al Señor le agrada.

El Papa Francisco nos comenta esta pasaje en una de las homilías matutinas dadas en al capilla de Santa Marta, concretamente, el 10 de octubre de 2013, reflexionó sobre la valentía de la oración: “nos hace pensar en nuestra oración. ¿Cómo oramos nosotros? ¿Oramos así por costumbre, piadosamente, pero tranquilos, o nos ponemos con valentía ante el Señor para pedir la gracia, para pedir aquello por lo que rogamos?[…] La actitud es importante, porque una oración que no sea valiente no es una verdadera oración. Cuando se reza se necesita el valor de tener confianza en que el Señor nos escucha, el valor de llamar a la puerta. El Señor lo dice, porque quien pide recibe, y quien busca encuentra, y a quien llama se le abrirá. ¿Pero nuestra oración es así? ¿O bien nos limitamos a decir: Señor, tengo necesidad, dame la gracia? En una palabra, ¿nos dejamos involucrar en la oración? ¿Sabemos llamar al corazón de Dios?”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.