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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 17,1-11a: Padre, glorifica a tu Hijo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 17,1-11a: Padre, glorifica a tu Hijo.

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo:
«Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a los que le confiaste. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese.
He manifestado tu nombre a los hombres que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado. Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por éstos que tú me diste, y son tuyos. Sí, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado. Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti.»

PISTAS PARALA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, san Juan nos transmite una oración de Jesús dirigida a su Padre en un momento supremo de su vida, la que conocemos como la Oración Sacerdotal. En esta plegaria Jesús habla del cumplimiento de la voluntad de su Padre, de su esfuerzo por glorificarle sobre la tierra, de su fidelidad para llevar a cabo la obra que le fue encomendada. “Esta es la vida eterna que te conozcan. Lo esencial conocer a Dios, un mundo que se olvida de Dios, pierde la vida y cae en la cultura de la muerte”.(Benedicto XVI, 2 marzo 2006)

En segundo lugar, Jesús le habla al Padre de sus apóstoles e intercede por nosotros sus seguidores. Todos nosotros estamos en el pensamiento de Jesús en su oración al Padre.

Concluyamos nuestra meditación dando gracias a Dios por el amor tan grande que nos tiene. Enviando a Jesús al mundo, el Padre nos ha revelado su cercanía y su amor. “Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor” (Benedicto XVI, Deus caritas est, n.17).
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15,9-17: No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,9-17: No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé.
Esto os mando: que os améis unos a otros.»
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el Evangelio de hoy, -recientemente proclamado-, con motivo de la fiesta de la celebración del apóstol San Matías, nos lo volvemos a encontrar, el acento lo pondremos en la elección: “No sois vosotros los que me habéis elegido, soy Yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca “.
San Matías, apóstol, siguió al Señor Jesús desde el bautismo de Juan hasta el día en que Cristo subió a los cielos y, por esta razón, después de la Ascensión del Señor fue puesto por los apóstoles en el lugar que había ocupado Judas, el traidor, para que, formando parte del grupo de los Doce, fuese testigo de la Resurrección.
Para  la elección de San Matías podemos señalar que las condiciones exigibles, por así decir, son que tenga experiencia de Jesús y testigo de su resurrección, es decir, experiencia del Dios vivo. Se pone de relieve la necesidad de que el nuevo elegido sea testigo ocular de la predicación y de los hechos de Jesús a lo largo de su vida pública, y de modo especial de la Resurrección.
La llamada de Matías nos recuerda que la vocación recibida es un don siempre inmerecido. Dios nos destina a asemejarnos cada vez más a Cristo, No sois vosotros los que me habéis elegido -les recordará Jesús en la Ultima Cena, y hoy leemos en el Evangelio de la Misa-, sino Yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. La llamada o invitación al seguimiento siempre nos desborda, no solo por la misión tan grande, sino al ver qué porque a mí y como conociendo el Señor mi pequeñez, muchísimo mejor que yo,  porque insiste y me ofrece la oportunidad de servirle. Es desconcertante y grandioso a la vez.
Nos encontramos con la iniciativa en la llamada por parte  del Señor y llama a los que Él quiere, misterio de amor. Vemos en el profeta: “Antes de formarte en el seno materno, ya te elegí y te consagre”. Dios ha pensado en ti y en mí, no eres fruto de una casualidad y quiere que seas instrumento suyo para los demás. Un día especial para agradecerle al Señor su llamada, su invitación, el que quiera seguir contando contigo. ¡Grande es el Señor! Hoy en nuestra diócesis veintisiete presbíteros celebran sus 60, 50 y 25 años de ministerio, de entrega al Señor, nos unimos en su acción de gracias y pedimos al Señor por su perseverancia, fidelidad y entrega en el amor y servicio a Dios, a la Iglesia y a los demás. Tenemos la suerte que en estas tierras del noroeste murciano sean dos los hermanos, uno en sus 50 años de ordenación, el cura Paco, D. Francisco García López que sirve en la parroquia del Salvador y en sus 25 años de ministerio, D. Juan Alfonso Breis, el párroco de la Purísima Concepción de Caravaca de la Cruz. ¡A Mayor Gloria de Dios!. Gracias por vuestra entrega.
Que tengáis buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.
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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 16,15-20: Subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 16,15-20: Subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo:
«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
Celebramos la Solemnidad de la Ascensión del Señor. Esta festividad nos invita a una comunión profunda con Jesús muerto y resucitado. No se trata de una separación porque Él permanece para siempre con nosotros, de una forma nueva, acudiendo a  las palabras del Papa Francisco, en el  Ángelus del 8 de mayo de 2016: “Contemplamos el misterio de Jesús que sale de nuestro espacio terreno para entrar en la plenitud de la gloria de Dios, llevando consigo nuestra humanidad”. En la homilia del 27 de mayo de 2017, comenta esta pasaje evangélico: “¡ID! Es un acto de extrema confianza en los suyos: ¡Jesús se fía de nosotros, cree en nosotros más de lo que nosotros creemos en nosotros mismos! Nos envía a pesar de nuestras faltas; sabe que no seremos nunca perfectos y que , si esperamos convertirnos en mejores para evangelizar, no empezaremos nunca”. Como Jesús intercede siempre por nosotros ante el Padre, así nosotros sus discípulos no nos cansemos nunca de rezar para acercar la tierra y el cielo.
Celebramos unidos a la solemnidad de la Ascensión del Señor la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. El Papa Francisco ha elegido para esta ocasión el lema, “La verdad os hará libres”, y en el mensaje quiere ofrecer “una aportación al esfuerzo común para prevenir la difusión de las noticias falsas, y para redescubrir el valor de la profesión periodística y la responsabilidad personal de cada uno en la comunicación de la verdad”. Y concluye con una oración inspirándose en la oración atribuida a S. Francisco de Asis “hazme un instrumento de tu paz”:
Señor, haznos instrumentos de tu paz. Haznos reconocer el mal que se insinúa en una comunicación que no crea comunión.
Haznos capaces de quitar veneno de nuestros juicios. Ayúdanos a hablar de los otros como de hermanos y hermanas. Tú eres fiel y digno de confianza; haz que nuestras palabras sean semillas de bien para el mundo: donde hay ruido, haz que practiquemos la escucha; donde hay confusión, haz que inspiremos armonía; donde hay ambigüedad, haz que llevemos claridad; donde hay exclusión, haz que llevemos el compartir; donde hay sensacionalismo, haz que usemos la sobriedad; donde hay superficialidad, haz que planteemos interrogantes verdaderos; donde hay prejuicio, haz que suscitemos confianza; donde hay agresividad, haz que llevemos respeto; donde hay falsedad, haz que llevemos verdad. Amén.
Feliz domingo, feliz día del Señor, que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.
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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,23b-28: El Padre os quiere.

EVANGELIO DEL DÍA:

Jn 16,23b-28: El Padre os quiere.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Yo os aseguro, si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.
Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.
Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre.»
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
El Evangelio de hoy nos pone delante la fuerza de la oración, el acudir con confianza y presentarle al Señor nuestras necesidades, sabiendo que el Señor siempre nos escucha, no se desentiende de nuestras preocupaciones y esta deseando ayudarnos para que crezcamos en amor, gozo y esperanza. “Para que vuestra alegría sea completa”. Solo es posible acudiendo a la oración, cuando se espera, cuando se confía, cuando se tiene fe, cuando se espera ser escuchado, cuando uno cree en el poder de Dios.
Para las pistas de meditación traigo la homilía realizada por el Papa Francisco comentando el pasaje de este evangelio: «La audacia es una gracia. El coraje. San Pablo decía dos grandes actitudes que tiene que tener el cristiano para predicar a Jesucristo. El coraje, el ánimo de ir adelante y el aguante de soportar el peso del trabajo. Ahora es curioso. Esto que se da en la vida apostólica debe darse en la oración también. O sea una oración sin coraje es una oración “chirle”, que no sirve.
Acordémonos de Abrahán cuando, como buen judío, le regatea a Dios. Que si son 45, que si son 40, que si son 30, que si son 20. O sea es “caradura”. Él tiene coraje en la oración.
Acordémonos de Moisés cuando Dios le dice “mira a este pueblo yo no lo aguanto más, lo voy a destruir, pero quédate tranquilo que a vos te voy a hacer líder de otro pueblo mejor”.
“No, no, si borras a este pueblo, me borras a mí también”. ¡Ánimo! En la oración con coraje. Rezar con coraje. “Todo lo que ustedes pidan en mi nombre, si lo piden con fe, y creen que lo tienen, ya lo tienen”. ¿Quién reza así? ¡Somos flojos! El coraje, ¿no? Y después el aguante. Aguantar las contradicciones. Aguantar los fracasos en la vida. Los dolores, las enfermedades, no sé, las situaciones duras de la vida.» ( 25 de octubre de 2014).
Nos encontramos en un mes muy mariano en nuestra tradición popular y estamos en sábado, día en el que se nos invita a poner nuestra mirada en la Santísima Virgen María, mujer orante, donde su vida se vio irradiada por el encuentro con Dios, impregnada por el Espíritu Santo hizo de su vida un entrega a Dios, HÁGASE, que se cumpla en mí tu Palabra, por eso nos aconseja: haced lo que Él os diga. Nada mejor que entrar en la voluntad de Dios. Querer lo que el quiere, cuando el quiera y como él quiera.
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.
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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,20-23a: Nadie os quitará vuestra alegría.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,20-23a: Nadie os quitará vuestra alegría.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre. También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada.»
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el Evangelio de hoy, el Señor nos enseña que hay un camino que nos saca de la tristeza: la docilidad al Espíritu Santo. Todo lo que proviene de Él nos brinda alegría, tranquilidad, sencillez, luz. El seguir sus inspiraciones llena el corazón de una profunda paz. Cuando obramos el bien, Dios recompensa nuestra fidelidad y con eso experimentamos la alegría más profunda que existe en el mundo.
El Señor nos pone el ejemplo de la mujer cuando va a dar a luz, para explicarnos que nuestras tristezas son muy limitadas, el Señor tiene poder para transformarlas “se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría”. Tenemos muchas razones para la alegría, el Señor no se cansa de comunicar a sus discípulos: “Permaneced en mí para que mi alegría este en vosotros”. Es el Señor, la fuente de donde mana el gozo, la alegría, la esperanza y todos los frutos que nos trae su espíritu. Importante, mantener nuestra unión con Él, “nadie podrá quitarnos esta alegría” decía Santa Teresa de Calcuta a sus religiosas: “Nuestra alegría es el mejor modo de predicar el evangelio. Al ver la felicidad en nuestros ojos, tomarán conciencia de su condición de hijos de Dios”. El Papa Francisco reitera continuamente la llamada a la alegría, la peor tristeza es la ausencia de Dios, porque hemos conocido al Señor que viene a salvarnos, contagiemos dicha alegría, compartiendo los dones recibidos, llevando esa alegría al corazón de muchos que carecen de ella.
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.
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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,16-20: No entendemos lo que dice.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,16-20: No entendemos lo que dice.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver.»
Comentaron entonces algunos discípulos:
– «¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver”, y eso de “me voy con el Padre”?»
Y se preguntaban:
– «¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice.»
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
– «¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver”? Pues sí, os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.»
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el Evangelio de hoy el Señor anuncia a sus discípulos su inminente partida y su pronto retorno, que cambiara la tristeza de los suyos en alegría. Los apóstoles no entienden de momento las palabras del Señor: “dentro de poco ya no me veréis”, no siempre entendían los planes de Dios sobre ellos, después irán viendo que se refiere a su muerte inminente, “y dentro de otro poco me volveréis a ver”, más tarde entenderán que hace mención a su cercana victoria de la resurrección. Les costó muchísimo a los discípulos comprender que el camino de Jesús pasaba por la cruz. El “no entendemos de qué está hablando” se refiere a la aceptación y a la comprensión del “misterio” de la Pasión.
La Resurrección del Señor fundamenta la alegre esperanza de la nuestra. Es necesario por tanto, aprender a ver con ojos de esperanza los dolores de esta vida. Los dolores no nos faltarán pero tampoco los consuelos y las ayudas de Dios. En lugar de preguntarnos el ¿por qué? del sufrimiento, deberíamos hacer como nos recuerda el Papa que nos invita a preguntarnos el ¿para qué? Recuerda que la historia que lleva el Señor con nosotros es una historia de amor y de salvación. Algo bueno sacara el Señor, aunque yo ahora no logre percatarme y me cueste muchísimo verlo.
También hoy celebramos la festividad de San Juan de Avila “vivió en el siglo XVI. Profundo conocedor de las Sagradas Escrituras, estaba dotado de un ardiente espíritu misionero. Supo penetrar con singular profundidad en los misterios de la redención obrada por Cristo para la humanidad. Hombre de Dios, unía la oración constante con la acción apostólica. Se dedicó a la predicación y al incremento de la práctica de los sacramentos, concentrando sus esfuerzos en mejorar la formación de los candidatos al sacerdocio, de los religiosos y los laicos, con vistas a una fecunda reforma de la Iglesia.” (Benedicto XVI, homilia durante la Misa  de la proclamación de S. Juan de Avila doctor de la iglesia, 7 de octubre de 2012).
Que tengas buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.
Juan 16, 12-15

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,12-15: El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,12-15: El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
El me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.»
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el Evangelio de hoy se nos presenta al Espíritu Santo como Espíritu de Verdad. El mismo Señor se presentó como: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Y Él que es la verdad, invita a sus seguidores a vivir en verdad, a aborrecer toda mentira, a menospreciar por insignificante que sea todo engaño, falsedad, falta de autenticidad, eso sería aliarse bajo la bandera del príncipe de este mundo, como señala S. Ignacio en sus ejercicios, Cristo es la verdad y nos concede su espíritu de verdad, para vivir en ella.
El Espíritu glorifica a Cristo, la “gloria” es conocer y reconocer la verdad. El mismo Espíritu que se cernía sobre las aguas en la creación, el mismo Espíritu que vino sobre María en el momento de la Encarnación, es El que habita en nuestras almas y nos guía hasta el cielo. ¡Es tan grande este don del Espíritu Santo! La acción del Espíritu Santo nunca se interrumpe. Por medio de los sacramentos nos llega su gracia a nuestra alma. No se trata de algo merecido o de algo que podamos adquirir con nuestros simples esfuerzos. Todo es un don de Dios que requiere de nuestra cooperación.
Necesitamos pedir con frecuencia al Espíritu Santo el coraje que nos es indispensable para ser cristianos hoy día, es decir, para confesar a Cristo como señor de nuestras vidas, para ser miembros activos de una iglesia evangelizadora, para poder rezar el padrenuestro, para luchar contra el pecado, para vivir como hijos de Dios y para hacer vida la Buena Noticia en nuestras vidas. ¡Ven, Espíritu Santo!
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.
Jesús se despide

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,5-11: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Defensor.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,5-11: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Defensor.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?” Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, lo que os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Defensor. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
Y cuando venga, dejará convicto al mundo con la prueba de un pecado., de una justicia, de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el Príncipe de este mundo está condenado.»
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el Evangelio de hoy el Señor les anuncia a sus discípulos su partida y eso provoca la tristeza en sus seguidores, sin embargo no los deja solos, va a hacer posible su presencia con el envío del Espíritu Santo, el Paráclito, el abogado, el defensor. El mejor don del resucitado a los suyos es su espíritu, por eso “conviene que yo me vaya”. Cuesta mucho trabajo asimilar estas palabras, “conviene” -porque lo dice el propio Señor- pero de entrada percibimos el dolor de la ausencia, la herida de la separación, ya no va a ser igual, la perdida de seguridades …, nos anuncia que con su espíritu nos acompaña en nuestro caminar, nos capacita para ser testigos de Él y su mensaje, quizás una de las acciones más grandes que ejerce el Espíritu Santo en nuestro corazón es el artífice de nuestra santificación, en la medida que va inundando nuestra vida nos va transformando, iniciamos todo un proceso de conversión, vamos siendo capaces de ver lo que nos aleja de Dios, de descubrir nuestro propio pecado, de rechazar el mal, de luchar y combatir contra todo lo que pueda ofender a Dios, de crecer en su amor. Debemos buscar estar atentos a su voz, para corresponder a todas sus inspiraciones con generosidad. El Espíritu Santo nos quiere llenar con sus dones: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios . Y nuestra vida irá reflejando los frutos que él trae consigo: la Caridad, si falta el amor nos dirá S. Pablo no podemos agradar a Dios; Gozo, emana naturalmente del amor y no se apaga ante las dificultades, nace de acoger el amor de Dios y busca hacer felices a los que les rodean; Paz, dichosos los generadores de paz, buscadores de puntos de encuentro, de comunión; Paciencia, aprender a controlarse, fruto del amor aprende a aceptar las carencias y limitaciones de los que convive; Longaminidad, perseverantes ante las dificultades; Benignidad, dulzura especial en el trato con los demás; Bondad, nos lleva a ocuparnos del otro y beneficiarlo; Mansedumbre, tiene que ver con la humildad se opone a la ira y al rencor; Fidelidad, firmeza y seguridad en la verdad; Modestia, evita ser ocasión de pecado para los demás, valora el cuerpo como digna morada de Dios; Continencia, ayuda a poner limites a la comida, bebida, otros placeres buscando siempre el bien y no caer en la esclavitud de la concupiscencia; Castidad, valoración de la sexualidad, el casto ya sea virgen o casado, reina sobre su cuerpo.
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.
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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15,26-16,4a: El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,26-16,4a: El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no tambaleéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho.»
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el Evangelio de hoy toma protagonismo la tercera persona de la Trinidad, el Espíritu Santo, denominado “Paráclito”, que viene a significar: “Defensor” y la otra advertencia que nos transmite es que se presentaran momentos y situaciones para demostrar nuestro amor al Señor, cuando lleguen esos momentos de prueba, de persecución, de ataques y contradicciones, tendremos la oportunidad y será el momento crucial de mostrar nuestra fidelidad, permanencia y autenticidad en el seguimiento del Señor. Sin embargo, viene a decirnos que no estamos solos en la lucha contra el mal, Dios mismo viene en nuestra ayuda, contamos con la presencia viva del Espíritu que conforta, alienta, anima a no desanimarnos ante las contrariedades, a hacernos fuertes ante las adversidades e incluso a alegrarnos por poder dar la cara por el Señor y el Evangelio.
Recurro a las palabras del Papa Francisco para profundizar en este pasaje evangélico, el cual, comentó en el Regina Coeli del 15 de mayo de 2016: “El Espíritu, en efecto, nos enseña todo, o sea la única cosa indispensable: amar como ama Dios.
Al prometer el Espíritu Santo, Jesús lo define “otro Paráclito”, que significa Consolador, Abogado, Intercesor, es decir Quien nos asiste, nos defiende, está a nuestro lado en el camino de la vida y en la lucha por el bien y contra el mal.
…Además, el Espíritu Santo ejerce una función de enseñanza y de memoria. Enseñanza y memoria. Nos lo dijo Jesús: “El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho”. El Espíritu Santo no trae una enseñanza distinta, sino que hace viva, hace operante la enseñanza de Jesús, para que el tiempo que pasa no la borre o no la debilite. El Espíritu Santo injerta esta enseñanza dentro de nuestro corazón, nos ayuda a interiorizarlo, haciendo que se convierta en parte de nosotros, carne de nuestra carne. Al mismo tiempo, prepara nuestro corazón para que sea verdaderamente capaz de recibir las palabras y los ejemplos del Señor. Todas las veces que se acoge con alegría la palabra de Jesús en nuestro corazón, esto es obra del Espíritu Santo.”
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.
Juan 15, 9-17

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15,9-17: Permaneced en mi amor.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,9-17: Permaneced en mi amor.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé.
Esto os mando: que os améis unos a otros.»
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el Evangelio de este domingo el Señor nos hace una llamada fuerte al amor, comienza declarándonos su gran amor, “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo”. Una fe vivida en el amor y un amor que busca la voluntad del amado, busca agradarle siempre, desde aquí se puede entender la obediencia como entrega máxima de amor, siendo fiel a la Palabra del Señor, esto hace que aquella comunión de vida con el Señor que se  presupone para que se cumplan las promesas que él hace a sus discípulos. Numerosos santos han subrayado en sus escritos este aspecto. “Ama y haz lo que quieras” (San  Agustín). “Jesús no tiene necesidad de nuestras obras, sino solamente de nuestro amor”  (Teresa de Lisieux).

Para las pistas de meditación de hoy, os propongo la homilía del Papa, San Juan Pablo II, del domingo 28 de mayo de 2000, donde comenta este pasaje: “ Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor” (Jn15, 9). Cristo, la víspera de su muerte, abre su corazón a los discípulos reunidos en el Cenáculo. Les deja su testamento espiritual. En el período pascual, la Iglesia vuelve sin cesar espiritualmente al Cenáculo, a fin de escuchar de nuevo con reverencia las palabras del Señor y obtener luz y  consuelo para avanzar por los caminos del mundo…

…Las palabras que nuestra Iglesia escucha hoy de los labios de su Señor son fuertes y claras:  “Permaneced en mi amor. (…) Este es mi mandamiento:  que os améis unos a otros como yo os he amado” (Jn 15, 9. 12). ¡Cómo no sentir particularmente “nuestras” estas palabras de Jesús!…

El amor es exigente. Cristo dice:  “Nadie tiene amor mayor que el que da la vida por sus amigos” (Jn15, 13). El amor llevará a Jesús a la cruz. Todo discípulo debe recordarlo. El amor viene del Cenáculo y vuelve a él. En efecto, después de la resurrección, precisamente en el Cenáculo los discípulos meditarán en las palabras pronunciadas por Jesús el Jueves santo y tomarán conciencia del contenido salvífico que encierran. En virtud del amor de Cristo, acogido y correspondido, ahora son sus amigos:  “Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor:  a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer” (Jn 15, 15).

Reunidos en el Cenáculo después de la resurrección y la ascensión del divino Maestro al cielo, los Apóstoles comprenderán  plenamente el sentido de sus palabras:  “Os  he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure” (Jn15, 16). Bajo la acción del Espíritu Santo, estas palabras los convertirán en la comunidad salvífica que es la Iglesia. Los Apóstoles comprenderán que han sido elegidos para una misión especial, es decir, testimoniar el amor:  “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor”.

Esta consigna pasa hoy a nosotros:  en cuanto cristianos, estamos llamados a ser testigos del amor. Este es el “fruto” que estamos llamados a dar, y este fruto “permanece” en el tiempo y por toda la eternidad.

Que tengas un buen día. Feliz Domingo.

Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.