2016-01-11 08.00.19

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 1,14-20: Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 1,14-20: Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía:
-«Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»
Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo:
-«Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.»
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN 

Empezamos hoy la primera semana del tiempo litúrgico. Comenzamos con el tiempo ordinario y en el Evangelio nos encontramos con dos partes bien diferenciadas: Llamada a la conversión con la predicación inaugural de Jesús y la narración de las cuatro primeras vocaciones.

El Señor desea nuestro bien, desde allí nos ofrece la invitación a cambiar, nos llama a la conversión, porque nos ama, el Señor quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Nos recuerda que “Esta cerca el Reino de Dios”. Que abramos mucho nuestros ojos para detectar su presencia, que tenemos huellas, semillas… del Reino. Que nos podemos estar perdiendo el gran tesoro que Él nos ofrece ya que es muy fácil descuidarse y permanecer sin acoger su invitación, dicho proceso de conversión no es cuestión de un momento o unos sentimientos, más bien nos lleva toda nuestra existencia, durante toda nuestra vida. Nos aporta muchas fuentes de dicha, de felicidad, y nos va transformando hasta adquirir los mismos sentimientos de Ntro. Señor Jesucristo.

Con la invitación realizada a los discípulos: Simón, Andrés, Santiago y Juan. Nos recuerda que ser discípulo suyo, es hacer nuestra la invitación que les hizo a ellos: “Venid conmigo y os haré pescadores de hombres”. Primeramente: “Venid conmigo”, necesitamos encontrar nuestro descanso en el Señor, necesitamos apoyarnos más en Él, aquí iremos viendo que nos falta vida de oración, que andamos faltos de raticos de intimidad con Él, que nos iría muchísimo mejor si contáramos cada vez más con Él, no hacer nada sin Él, sabiendo lo que en más de una ocasión les recordó a los discípulos: “Sin Mí no podéis hacer nada”. Todo con Él, por Él y nada sin Él. Buscando siempre su gloria y queriendo hacerlo amar. En eso consiste “pescadores de hombres”, no es cuestión de proselitismo, más bien, mostrarle a los demás la fuente de nuestra alegría, nuestro gozo, nuestra esperanza, nuestra fuerza, el sentido de nuestra existencia, mostrar a quien puede saciar todas las necesidades por las que pasa el ser humano. Si conocieras el don de Dios, tú mismo se lo reclamarías. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA : Lc 3,15-16.21-22: Jesús también se bautizó

EVANGELIO DEL DÍA :
Lc 3,15-16.21-22: Jesús también se bautizó.

En aquel tiempo, el pueblo estaba en expectación y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos:
-Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. El os bautizará con Espíritu Santo y fuego.
En un bautismo general, Jesús también se bautizó. Y, mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en forma de paloma, y vino una voz del cielo:
«Tú eres mi Hijo, el amado, en quien me complazco.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

La meditación de hoy la he tomado del Angelus dado el 13 enero de 2008 por el Papa emérito Benedicto XVI:

“Con la fiesta del Bautismo del Señor, que celebramos hoy, se concluye el tiempo litúrgico de Navidad. El Niño, a quien los Magos de Oriente vinieron a adorar en Belén, ofreciéndole sus dones simbólicos, lo encontramos ahora adulto, en el momento en que se hace bautizar en el río Jordán por el gran profeta Juan. El Evangelio narra que cuando Jesús, recibido el bautismo, salió del agua, se abrieron los cielos y bajó sobre él el Espíritu Santo en forma de paloma. Se oyó entonces una voz del cielo que decía: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”. Esa fue su primera manifestación pública, después de casi treinta años de vida oculta en Nazaret.

…¿Cuál es el significado de este acto, que Jesús quiso realizar —venciendo la resistencia del Bautista— para obedecer a la voluntad del Padre?. Su sentido profundo se manifestará sólo al final de la vida terrena de Cristo, es decir, en su muerte y resurrección. Haciéndose bautizar por Juan juntamente con los pecadores, Jesús comenzó a tomar sobre sí el peso de la culpa de toda la humanidad, como Cordero de Dios que “quita” el pecado del mundo. Obra que consumó en la cruz, cuando recibió también su “bautismo”. En efecto, al morir se “sumergió” en el amor del Padre y derramó el Espíritu Santo, para que los creyentes en él pudieran renacer de aquel manantial inagotable de vida nueva y eterna.

Toda la misión de Cristo se resume en esto: bautizarnos en el Espíritu Santo, para librarnos de la esclavitud de la muerte y “abrirnos el cielo”, es decir, el acceso a la vida verdadera y plena…”

Hoy es un gran día para renovar nuestro bautismo y darle muchas gracias al Señor por el gran regalo que nos ha hecho, introduciéndonos en su familia, la de los hijos de Dios. Siempre me ha impresionado en esta festividad contemplar a Nuestro Señor haciendo cola entre los pecadores, pasando como uno de tantos, él que no cometió pecado, todo un Dios entremezclado con los que nada cuenta, con los marginados, sin querer privilegios, estando en la fila con paciencia, sabiendo esperar su turno, me impresiona este Dios que rompe todos los esquemas de este mundo, no quiere privilegios, no busca honores, le da igual que lo confundan, pasando como uno de tantos, mezclado entre los pecadores. Feliz día del Señor. Feliz domingo. Que tengas buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2016-01-09 08.52.22

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6,45-52: Ánimo, soy yo, no tengáis miedo

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,45-52: Ánimo, soy yo, no tengáis miedo.

Después que se saciaron los cinco mil hombres, Jesús en seguida apremió a los discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran hacia la orilla de Betsaida, mientras él despedía a la gente. Y después de despedirse de ellos, se retiró al monte a orar. Llegada la noche, la barca estaba en mitad del lago, y Jesús, solo, en tierra. Viendo el trabajo con que remaban, porque tenían viento contrario, a eso de la madrugada, va hacia ellos andando sobre el lago, e hizo ademán de pasar de largo. Ellos, viéndolo andar sobre el lago, pensaron que era un fantasma y dieron un grito, porque al verlo se habían sobresaltado. Pero él les dirige en seguida la palabra y les dice:
– «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo.»
Entró en la barca con ellos, y amainó el viento. Ellos estaban en el colmo del estupor, pues no habían comprendido lo de los panes, porque eran torpes para entender.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con el protagonismo de los discípulos, sobresalen por su no entender (cuanto agradezco a los evangelistas el mostrarnos las dificultades, debilidades y “torpezas” de ellos, cuánto me ayudan y que cercanos se me hacen) lo que pasó con los panes, y enseguida son testigos de cómo Jesús camina sobre las aguas.
Una llamada para nuestra vida nos la muestran los apóstoles, la paz y la serenidad nos vendrán de que admitamos a Jesús junto a nosotros. Sólo así podremos oír que nos dice: “ánimo, soy yo, no tengáis miedo”.

Este “no tengáis miedo” va dirigido cantidad de veces por Dios Padre en el Antiguo Testamento, y por Dios Hijo otras tantas en el Nuevo Testamento a los llamados a realizar alguna misión. Y hoy nos interpela a nosotros.

En los encuentros de la juventud el Papa San Juan Pablo II una de las invitaciones que iba repitiendo en las diversas partes del mundo era el NO TENGAIS MIEDO, hoy Cristo nos invita a permanecer en su amor y a ser fuertes ante las dificultades. Porque Él está con nosotros y sólo con Él seremos capaces de vencer los vientos más fuertes que arrecien contra nuestra barca.

Las palabras del Señor nos estimulan: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo.»

También hoy se hacen realidad y nos reclaman ser acogidas, nos las dirige el Señor a cada uno, en los momentos por los que estamos pasando, NO TENGAS MIEDO. Una invitación fuerte a vencer todos nuestras turbaciones, desasosiegos, ansiedades, sentir su cercanía, su presencia, no estamos solos, nos acompaña, nos ayuda, nos protege, solo se nos pide creer y confiar. Ruégaselo hoy en tus suplicas y entrégaselo todo al Señor también tus miedos. ¡Ánimo! La victoria esta en el Señor, ha vencido al mal.

Hoy sábado día en el que se nos invita a venerar de una manera especial a la Santísima Virgen María, acudamos a la escuela de María, busquemos su protección y su ayuda para crecer en el amor y en el seguimiento de su Hijo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2016-01-08 07.55.46

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6,34-44: Le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,34-44: Le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor.

En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle:
-«Estamos en despoblado, y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer.»
Él les replicó:
-«Dadles vosotros de comer.»
Ellos le preguntaron:
«¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?»
Él les dijo:
«¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.»
Cuando lo averiguaron le dijeron:
-«Cinco, y dos peces.»
Él les mandó que hicieran recostarse a la gente sobre la hierba en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de ciento y de cincuenta.
Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces.
Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces.
Los que comieron eran cinco mil hombres.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio nos presenta el milagro de la multiplicación de los panes. En este tiempo de Navidad, hemos dado un gran brinco, desde contemplar a todo un Dios hecho Niño, a mirarlo ayer en el inicio de su vida publica, hemos dado un salto de más de treinta años, y hoy dentro de la MANIFESTACIÓN de Dios en los milagros.

Al examinar el pasaje de hoy , muchas veces hemos comentado este pasaje haciendo referencia a su presencia real en la Eucaristía, sólo su amor omnipotente podía encontrar un modo tan sencillo de quedarse entre nosotros, para estar a nuestro alcance y alimentarnos con su gracia. ¡Cuánta admiración debe despertar en nosotros el misterio eucarístico! Se trata de un don gratuito e inmerecido.

Sin embargo hoy, en nuestra meditación, voy a subrayar dos aspectos. Uno, lo encontramos en el inicio del pasaje: “le dio lastima…porque andaban como ovejas sin pastor”. Cuantos contemporáneos nuestros se encuentran sin rumbo, sin ilusión, sin esperanza sin sentido y tantos sin, que podríamos ir añadiendo…, esta cultura que rechaza o ignora a Dios esta pagando el alto precio de las heridas del pecado, porque no saben distinguir entre lo que le hace bien o le esta perjudicando, nada es inocente, toda opción trae unas consecuencias, y querer vivir como si Dios no existiera, lleva a lastimarnos unos a otros, nos encontramos huérfanos, sin padre, y como hermanastros unos para con otros, creciendo la violencia expresada de multitud de formas, se justifica lo injustificable, se reclama respeto los que no respetan a los que no son de los nuestros. Sembrando muerte, confusión, colocando falsos ídolos a los que adorar y entregar nuestro tiempo, nuestras personas. Es para que de lastima y preocupe lo que estamos sembrando. ¿cómo remediar? ¿cómo actuar? ¿Cómo ser portadores de esperanza ante tantas malaventuranzas? ¿cómo luchar contra el mal? ¿cómo combatir el pecado? ¿cómo sanar tantas heridas? No debemos quedarnos en la queja, no podemos simplemente lamentarnos, el Señor actúa y pide que les demos nosotros de comer. Estamos llamados a saciar tantas hambres generadas hoy: soledades, vacíos, angustias, miedos… Consolad, consolad a mi pueblo nos sigue invitando el profeta.

Y otro acento, es la colaboración que demanda a los discípulos, como les solicita que ponga lo poco que tienen, para que Él realice el milagro. Detente por un momento en este gesto, todo un Dios nos pide nuestra colaboración, aunque a los ojos de nuestro mundo pueda parecer pequeña, para Dios nunca lo es, el mirar que tiene Dios no es al que nosotros estamos acostumbrados, Dios es capaz de multiplicar nuestro pequeño gesto de amor y hacernos partícipes de su don y en el amor no hay nada pequeño, el amor lo hace grande y es que el Señor siempre hace el milagro. Lo más grande, es que Dios quiere contar con nuestra pequeñez. ¡Que grande que es Dios! Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 4,12-17.23-25: Convertíos está cerca el reino de los cielos

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 4,12-17.23-25: Convertíos está cerca el reino de los cielos.

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea.
Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías:
«País de Zabulón y país de Neftali,
camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.»
Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
-«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»
Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.
Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curaba.
Y le seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Trasjordania.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy inicia Jesús su ministerio, a partir del arresto de Juan el Bautista. Comienza la manifestación del Mesías, no sólo a los judíos, sino también a los paganos. La Salvación es para todos. Desde aquí la urgencia del envío que después realizara a sus discípulos: “Id al mundo entero”.

Al principio de su vida publica comienza con el anuncio del Reino y lo primero que uno experimenta, es que, para poder acogerlo, lo mínimo, es descubrir que necesitamos realizar algunas modificaciones en nuestra vida, para poder acoger lo que el Señor nos va proponiendo, para aceptar su programa, uno observa…,que hay cosas que nos estorban, que muchas veces son un obstáculo, que nos dificultan el seguimiento, es normal que después de detenerse un poco y experimentar el bien que le vendría a uno un cambio en su vida, casi lo normal es que aspire por la necesidad que comienza a sentir todo lo que se esta perdiendo. Urge un cambio. S. Agustín clamaba muchas veces, con esta oración, casi a modo de jaculatoria: “¡Conviérteme, Señor y me convertiré a ti!. Sin ti, nada puedo”.

En este primer día después de la solemnidad de la Epifanía lo que más resuena es la llamada a la conversión, llamada a cambiar de mentalidad y de conducta. Se nos invita a creer en Dios y amarlo amando al prójimo. Es importante entender que la conversión no es algo que sucede en nuestras vidas de una vez por todas, sino que es un proceso que se inicia cuando nos adherimos a la enseñanza del Evangelio y decidimos comenzar a vivir de acuerdo con éste. Este proceso de conversión durará toda la vida y nos llevará a experimentar la plenitud del amor de Dios. Por ello esta invitación a convertirnos es siempre válida y actual. No importa en qué estado de conversión te encuentres… siempre podremos responder con mayor generosidad a Dios. Pero sin olvidar lo que el Señor les dirá a los discípulos: “Sin Mí no podéis hacer nada”. Pero con Él y con la ayuda de su gracia, lo podemos todo. ¡Animo! No dejes para mañana lo que puedas empezar hoy. ¡Animo!

También observando el proceder de Ntro. Señor que “Recorría toda Galilea, ENSEÑANDO en las sinagogas y PROCLAMANDO el Evangelio del Reino, CURANDO las enfermedades y dolencias del pueblo” como no palpar todo el programa de misericordia que nos deja: la importancia de la formación, la necesidad del anuncio y cercano a toda dolencia. Llama la atención que iba a toda Galilea, no se quedaba con unos pocos, es para todos la salvación, y todos tenemos necesidad de crecer en el conocimiento del amor de Dios, por eso, es muy necesario que los que han tenido la dicha de encontrarse con el Dios vivo, se les requiere que ese tesoro lo hagan participe a sus hermanos, y es necesario que quienes pregonen el Kerigma, -el anuncio de salvación-, actúen como esa estrella que guio a los magos y lleven al encuentro con el Salvador, y procedan como el Señor, calmando toda dolencia, cercanos a los que sufren, aliviando, fortaleciendo y consolando.
Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2016-01-06 13.03.04

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 2,1-12: Cayendo de rodillas lo adoraron

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 2,1-12: Cayendo de rodillas lo adoraron.

Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:
– «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y , venimos a adorarlo.»
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenia que nacer el Mesías. Ellos le contestaron:
– «En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta: “Y tú, Belén, tierra de Judea, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judea, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel.”»
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles:
– «ld y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.»
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con Maria, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

La fiesta litúrgica de hoy, conocida popularmente como “el día de Reyes”, es la fiesta de la Epifanía del Señor. Epifanía es una palabra griega que significa manifestación de la divinidad. En la Epifanía se nos comunica que la Salvación es para todos, el misterio no es para unos pocos, para unos privilegiados, no es solo para el pueblo escogido, la salvación se ofrece para todos, también ha sido revelado a los gentiles.

Hoy, se presenta una llamada grande a la Iglesia, se le recuerda, cómo debe reflejar la luz de Cristo para todos los pueblos. Ella misma se convierte en estrella que anuncia la presencia del Rey que salva a todos los hombres y que quiere reunirlos bajo la luz de una misma fe y de un idéntico amor. Ningún cristiano está dispensado de anunciar el evangelio a los que lo desconocen. El mandato último de Cristo fue muy claro: “Id a todos los pueblos”. La misión apremia.

Hoy son protagonistas esas personas que estaban en búsqueda y se pusieron en camino, aquellos magos venidos de muy distintos lugares, se dejaron sorprender por las inspiraciones que Dios infunde en el corazón, y se dejaron asombrar por Dios. Aquellos magos se pusieron en camino, -auténticos peregrinos-, y experimentaron como sus caminos no eran los caminos de Dios, humanamente se acercaron al palacio, lo cual era lo más normal, ya que iban buscando a un rey, pero en vez de encontrarlo en el palacio donde lo vieron fue en el pesebre, todo un camino de humildad, sencillez… se va repitiendo en la escuela de la Navidad, constantemente, el camino a recorrer que nos acerca al mismísimo Dios es un camino humilde – Aprender de Mí que soy manso y humilde- les invitara más tarde a sus discípulos.

Es importante resaltar la alegría que vivieron al volver a encontrar la estrella. Esa alegría que nadie nos la podemos dar y que la gracia nos la regala. Dice S. Buenaventura comentando este pasaje, que la estrella que nos guía es triple: La Sagrada Escritura, especialmente el Evangelio, que debemos conocer bien. Una estrella que esta siempre arriba para que la miremos y encontremos la justa dirección, que es María, nuestra Madre. Y una estrella interior personal, que son las gracias del Espíritu Santo. Con estas ayudas encontraremos en todo momento el camino que conduce a Belén, hasta Jesús.

Otra gran lección de los Magos es que adoraron y le ofrecieron sus presentes: incienso como a Dios, mirra como a hombre y oro como a rey, -dice S. León Magno-.
Le llevan dones, pero el más importante es el de su corazón sincero. Recibirán en paga la luz de la fe. Igual que los magos, nosotros para encontrarnos con el Señor, es necesario que también nos presentemos con la misma actitud de ellos, queriendo adorarlo, con lo que significa de reconocimiento de su divinidad, que nosotros somos criaturas y Él es Dios, con lo cual, ese recordar su grandeza y a la misma vez nuestra pequeñez, unido al ofrecimiento, no solo de las cosas, dice la Sagrada Escritura que el Señor no quiere sacrificios, ni ofrendas pero si nuestro “Aquí estoy para hacer tu voluntad”, con lo cual, toda adoración grata a Dios viene a ser como la de Abrahán en su disponibilidad a entregarle lo que más quería, no retuvo nada para sí, a Dios se lo quiso entregar todo, así debe ser nuestra ofrenda, entregándonos por entero, donándonos a nosotros mismos. El Señor no necesita de lo que podamos darle, más bien, nosotros para encontrarlo, necesitamos poner a sus pies cuanto somos.

El mejor regalo que Dios Niño nos hace cuando le dejamos que se acerque al portal de nuestra vida es que colma nuestras vidas de sentido y las lleva a plenitud, recuerda la alegría de los magos. Acoge el gran regalo que nos hace Dios, el mismo se nos da. Y con su ayuda y su fuerza, procura hacer de tu vida una ofrenda, ya que el mejor regalo eres tu mismo para los que comparten su tiempo y su vida contigo. Que tengas un buen día y deseando que los “reyes magos” te hayan visitado. Feliz día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2016-01-05 08.23.21

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 1,43-51: Has de ver cosas mayores

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 1,43-51: Has de ver cosas mayores.

En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice:
– «Sígueme.»
Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice:
– «Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret.»
Natanael le replicó:
– «¿De Nazaret puede salir algo bueno?»
Felipe le contestó:
– «Ven y verás.»
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
– «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
Natanael le contesta:
– «¿De qué me conoces?»
Jesús le responde:
– «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Natanael respondió:
– «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Jesús le contestó:
– «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.»
Y le añadió:
– «Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la invitación de Ntro. Señor al seguimiento. El Señor igual que hizo con Felipe, también hoy nos invita a cada uno de nosotros a seguirle. Nuestra fe no se limita al campo de las ideas, no es solo unos saberes y conocimientos, ni una serie de creencias, dogmas, o normas morales, que debamos creer y vivir sin más. ¡No!. El cristianismo es la fe, el amor, la adhesión vital a una persona: nos referimos a la persona adorable de Jesucristo; una persona viva, presente, cercana a cada uno.

Así le ocurrió a Natanael, unas pocas palabras de Jesús le bastaron para comprender nítidamente que valía la pena cambiar su vida por el seguimiento radical del Señor; al encontrarse con Cristo se llenó de entusiasmo y se decidió a ir tras Él.

Otro punto importante, lo tenemos en el discípulo Felipe, con que naturalidad transmite con la experiencia de vida : «Ven y verás.». Debería ser de lo más normal el invitar, acompañar, llevar al Señor, ser medio para el encuentro con nuestro Salvador, aprender a ser conscientes del gran tesoro que portamos y que nuestro mundo anda falto. «Ven y verás.». Volvemos a poner el acento en lo crucial que pasa a ser nuestro testimonio para poder acompañar, que nuestra vida refleje lo que proclama nuestros labios, que nuestro comportamiento interrogue: ¿Que les mueve a proceder así? ¿Por que perdonan? ¿Quién les da la paz? Y muchos mas interrogantes que se irán despertando en la medida que nuestra vida se vaya configurando con Cristo, en entrega, humildad, esperanza, confianza… Hasta hacerse apetecible, yo tampoco quiero perderme la salvación que nos trae el Señor. Y poder clamar como los paisanos de la samaritana: ya no por lo que nos has dicho sino porque lo hemos experimentado, lo hemos visto y oído. ¡Ánimo! Gran misión se nos encomienda, acompañantes que lleven al encuentro con el Dios vivo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2016-01-04 08.56.06

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 1,35-42: ¿Qué buscáis?

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 1,35-42: ¿Qué buscáis?

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice:
– «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta:
– «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron:
– «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo:
– «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice:
– «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo:
– «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Para las pistas de meditación del evangelio de hoy, comienzo con el comentario realizado por el Papa Emérito, Benedicto XVI, en el 15 de enero de 2012:

«En el caso de los discípulos de Jesús, la figura de la mediación es la de Juan el Bautista. Ciertamente, Juan tenía un amplio círculo de discípulos, entre quienes
estaban también los hermanos Simón y Andrés, y Santiago y Juan, pescadores de la Galilea. Sólo a dos de ellos el Bautista les señaló a Jesús, un día después de su bautismo en el río Jordán. Se dirigió a ellos diciendo: “¡He ahí el Cordero de Dios”, lo que equivalía a decir: He ahí al Mesías. Y aquellos dos siguieron a Jesús, permanecieron mucho tiempo con él y se convencieron de que era realmente el Cristo. Inmediatamente se lo dijeron a los demás, y así se formó el primer núcleo de lo que se convertiría en el colegio de los Apóstoles. A la luz de estos dos textos, me gustaría subrayar el papel fundamental de un guía espiritual en el camino de la fe y, en particular, en la respuesta a la vocación especial de consagración al servicio de Dios y de su pueblo» -hasta aquí la cita-

Seguimos en este tiempo precioso donde se nos invita a contemplar el misterio de la Encarnación, a profundizar en el Dios con nosotros, a descubrir su presencia y adorarlo, una de las preguntas que el Señor realiza a aquellos que lo seguían, fue: ¿Qué buscáis?. Pregunta crucial para nosotros hoy, ¿cuáles son mis anhelos? ¿mis motivaciones? ¿mis ideales? ¿Cuenta algo Dios en todo lo que tiene importancia hoy para mí? ¿Qué es lo que busco? ¿Dónde esta puesta mi esperanza?, tenemos mucho para la reflexión y para el dialogo personal y también para nuestra conversación con el Señor.

Y otro punto para nuestra meditación, podría ser, el fijarnos en el discípulo Andrés , como comunica su experiencia rapidísimamente, “hemos encontrado al Mesías”, no puede ocultarla, se hace instrumento de encuentro con el Señor, “lo llevo a Jesús”. ¿Qué nos esta pasando a los que hemos tenido la dicha de encontrarnos con el Señor? ¿Dónde esta la pasión de ser vehículo de Buenas Noticias? ¿Nos vemos portadores de un tesoro que necesita el hombre de nuestro tiempo? Todos necesitamos testigos que nos acerquen al Señor, y tú también eres necesario para que muchos otros tengan la dicha de recibir este tesoro.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 1,1-18: La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 1,1-18: La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria.

En el principio ya existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
La Palabra en el principio estaba junto a Dios.
Por medio de la Palabra se hizo todo,
y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.
En la Palabra había vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en la tiniebla,
y la tiniebla no la recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios,
que se llamaba Juan:
éste venía como testigo,
para dar testimonio de la luz,
para que por él todos vinieran a la fe.
No era él la luz, sino testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera,
que alumbra a todo hombre.
Al mundo vino, y en el mundo estaba;
el mundo se hizo por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
Pero a cuantos la recibieron,
les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.
Éstos no han nacido de sangre,
ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros,
y hemos contemplado su gloria:
gloria propia del Hijo único del Padre,
lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Éste es de quien dije:
“El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo.”»
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés,
la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás:
Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Volvemos a encontrarnos con el mismo Evangelio del día de Navidad. La Encarnación de Cristo, nos habla del amor de Dios, sabernos amados gratuitamente por Dios, declaración de amor que es la Navidad. Todo un Dios que por amor a nosotros hace todo lo que hace.

En la homilía de la Misa de medianoche del año 2013, del Nacimiento del Señor, el Papa Francisco decía: “…Con ellos (los pastores) nos quedamos ante el Niño, nos quedamos en silencio. Con ellos damos gracias al Señor por habernos dado a Jesús, y con ellos, desde dentro de nuestro corazón, alabamos su fidelidad: Te bendecimos, Señor, Dios Altísimo, que te has despojado de tu rango por nosotros. Tú eres inmenso, y te has hecho pequeño; eres rico, y te has hecho pobre; eres omnipotente, y te has hecho débil.

Que en esta Noche compartamos la alegría del Evangelio: Dios nos ama, nos ama tanto que nos ha dado a su Hijo como nuestro hermano, como luz para nuestras tinieblas. El Señor nos dice una vez más: “No teman” (Lc 2,10). Como dijeron los ángeles a los pastores: “No teman”. Y también yo les repito a todos: “No teman”. Nuestro Padre tiene paciencia con nosotros, nos ama, nos da a Jesús como guía en el camino a la tierra prometida. Él es la luz que disipa las tinieblas. Él es la misericordia. Nuestro Padre nos perdona siempre. Y Él es nuestra paz. Amén.” –hasta aquí las palabras del Papa Francisco-

Se nos permite en este prologo de San Juan adentrarnos en el gran misterio de amor que es la Encarnación de Dios. Y acogerlo, y corresponder a su amor, porque amor con amor se paga. La Palabra que se hace carne para que resuene en nuestros oídos la sabiduría y el amor de Dios. El Dios que se nos revela en Cristo poco tiene que ver con el Dios de los filósofos, nuestro Dios es Padre amoroso, cercano, humano, es Hijo que se entrega, que recorre el camino de la pequeñez, humildad, servicio… Y otro punto para nuestra reflexión en el Evangelio de hoy es nuestra acogida a la Palabra, de forma machacona el prólogo de San Juan nos resalta que prefirieron las tinieblas a la luz, vino a los suyos y no lo recibieron, no lo conocieron, el gran misterio que se nos invita a contemplar junto a San José y la Santísima Virgen María es : “La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria”.

Feliz día del Señor. Feliz domingo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2015-12-06 12.58.05

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 1,19-28: En medio de vosotros hay uno que no conocéis

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 1,19-28: En medio de vosotros hay uno que no conocéis.

Éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan a que le preguntaran:
-«¿Tú quién eres?»
Él confesó sin reservas:
-«Yo no soy el Mesías.»
Le preguntaron:
-«¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?»
Él dijo:
-«No lo soy.»
-«¿Eres tú el Profeta?»
Respondió:
-«No.»
Y le dijeron:
-«¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?»
El contestó:
-«Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías.»
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:
-«Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?»
Juan les respondió:
-«Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.»
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el pasaje del Evangelio de hoy sobresale S. Juan Bautista desde la urgencia a TESTIMONIAR. La Gloria de Juan Bautista fue anunciar al pueblo a Jesucristo. El Mesías esta presente pero no es reconocido. Dar testimonio de Jesucristo, “el desconocido”, en medio de un mundo que lo necesita a gritos. -(aunque a veces, ni él mismo lo sepa)-

Cristo ha venido a vendar los corazones desgarrados. Conocer que Dios está entre nosotros, que Cristo se ha hecho uno de los nuestros, es motivo de gran esperanza para cada uno de nosotros. A un mundo lejos de Dios le hace mucha falta una cura de emergencia y esto va a depender de aquellos que tienen experiencia de la presencia de Dios en sus vidas, pueden ser testigos que Dios esta muy vivo y sigue obrando, y pueden hablar de lo grande que Dios ha estado y sigue estando en sus vidas.

El testimonio siempre interroga, ¿Dónde radica la fuerza que mueve a esta persona? ¿Por qué vive, actúa, se comporta…? Y se puede hacer apetecible cuando en medio de nuestras cruces sobre sale el gozo y la alegría del espíritu, que solo y únicamente la da Nuestro Señor. ¡Animo! Como S. Juan Bautista estas llamado a dar testimonio de lo grande que esta el Señor en ti.

Hoy, sábado día especial mariano, también la Santísima Virgen María nos puede ayudar a buscar la Gloria de Dios, Ella también nos enseña en la oración del Magnificat a proclamar lo grande que ha estado el Señor. En la escuela de María siempre podremos crecer en el seguimiento y en el amor a su Hijo. Que tengas un buen día honrando a Nuestra Madre, María , y proclamando la grandeza de Dios.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.