jesus-fariseos

EVANGELIO DEL DÍA: Evangelio según San Juan 10,31-42: El Padre está en mí y yo en el Padre.

EVANGELIO DEL DÍA:
Evangelio según San Juan 10,31-42: El Padre está en mí y yo en el Padre.

Los judíos tomaron piedras para apedrearlo.
Entonces Jesús dijo: “Les hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; ¿Por cuál de ellas me quieren apedrear?”.
Los judíos le respondieron: “No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino porque blasfemas, ya que, siendo hombre, te haces Dios”.
Jesús les respondió: “¿No está escrito en la Ley: Yo dije: Ustedes son dioses?
Si la Ley llama dioses a los que Dios dirigió su Palabra -y la Escritura no puede ser anulada-
¿Cómo dicen: ‘Tú blasfemas’, a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dijo: “Yo soy Hijo de Dios”?
Si no hago las obras de mi Padre, no me crean;
pero si las hago, crean en las obras, aunque no me crean a mí. Así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y yo en el Padre”.
Ellos intentaron nuevamente detenerlo, pero él se les escapó de las manos.
Jesús volvió a ir al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado, y se quedó allí.
Muchos fueron a verlo, y la gente decía: “Juan no ha hecho ningún signo, pero todo lo que dijo de este hombre era verdad”.
Y en ese lugar muchos creyeron en él.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy se centra en la incredulidad. Otra vez, el rechazo al Señor. La fe es la respuesta al amor tan grande que Dios nos tiene. La fe no puede reducirse a un dogma que se recita simplemente y ya esta. Sigamos el ejemplo del apóstol san Juan, para él creer es amar y amar nos lleva a confiar, confiar tiene que ver con creer.

Que responsabilidad más grande tenemos de anunciar con actitudes cristianas que Jesucristo está presente y que nos ama.

En el pasaje evangélico de hoy nos dice que aquel día muchos creyeron en Jesús. Ojalá que renovemos hoy nuestra fe en Él. Que para nosotros creer se traduzca en darnos a Dios, trabajar por Él y dar testimonio con las obras.
Que tengas un buen día. Felicidades a las Dolores, María Dolores, Loli… -aunque su festividad litúrgica sea el 15 de septiembre- pero la tradicción nos pone en las puertas de la gran Semana de Pasión, Muerte y Resurrección. Feliz día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

jesus-templo-gente

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 8, 51-59: Quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 8,51-59: Quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:
– «Os aseguro: quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre.»
Los judíos le dijeron:
– «Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no conocerá lo que es morir para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?»
Jesús contestó:
-«Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera: “no lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría.»
Los judíos le dijeron:
– «No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?»
Jesús les dijo:
– «Os aseguro que antes que naciera Abrahán, existo yo.»
Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy pone la mirada en su Palabra. Así nos dice Jesús: “Quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre”. Y guardarla, es comenzar por acogerla, recibirla, conocerla, dejarse interpelar por ella, intentar llevarla a la vida, es no ocultarla, dar la cara por ella. Nos exige fidelidad, coherencia y lealtad. Es mucho más que la aceptación de unas reglas morales, es la fe en una persona, es la fe en la palabra hecha carne. Es la fe en Jesucristo.

Como a los judíos de entonces, en este Evangelio Jesús nos dice que en Él, Dios se ha hecho presente en el mundo, que se ha introducido en nuestra historia y nos propone la vida de amor, la de la liberación del pecado, y la eterna que vence la muerte y el tiempo. Somos nosotros, ahora, los que con el testimonio de vida, de palabra y de acción hemos de darle difusión. Ser evangelios vivos, hacer creíble con nuestra confesión no solo con nuestros labios, más bien, en nuestro obrar, de su acción y presencia entre nosotros.

Hoy el Movimiento de Cursillos como cada año, nos acerca al Cristo de la Mirada a Murcia para que presida la Hora Santa a las 19.15 en la Iglesia de las Anas y el Via Crucis del viernes.
Que tengas un buen día.

jesus-hablando-con-judios

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 8, 31-42: Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 8,31-42: Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos que habían creído en él:
– «Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.»
Le replicaron:
– «Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: “Seréis libres”?»
Jesús les contestó:
– «Os aseguro que quien comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. Ya sé que sois linaje de Abrahán; sin embargo, tratáis de matarme, porque no dais cabida a mis palabras. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hacéis lo que le habéis oído a vuestro padre.»
Ellos replicaron:
– «Nuestro padre es Abrahán.»
Jesús les dijo:
– «Si fuerais hijos de Abrahán, haríais lo que hizo Abrahán. Sin embargo, tratáis de matarme a mi, que os he hablado de la verdad que le escuché a Dios, y eso no lo hizo Abrahán. Vosotros hacéis lo que hace vuestro padre.»
Le replicaron:
– «Nosotros no somos hijos de prostitutas; tenemos un solo padre: Dios.»
Jesús les contestó:
-«Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo salí de Dios, y aquí estoy. Pues no he venido por mi cuenta, sino que él me envió.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Nos vamos aproximando a la Semana Santa. El Evangelio de hoy nos invita a perseverar en su Palabra. ¡Qué importante es referir nuestra vida siempre al Evangelio! Preguntémonos: ¿qué haría Jesús en esta situación que debo afrontar? ¿Cómo trataría a esta persona que me cuesta especialmente? ¿Cuál sería su reacción ante esta circunstancia? El cristiano debe ser —según san Pablo— “otro Cristo”: “Vivo, pero no yo, sino que es Cristo quien vive en mí”. El reflejo del Señor en nuestra vida de cada día, ¿cómo es? ¿Lo muestro a Él?

 El Señor nos asegura que, si perseveramos en su palabra, conoceremos la verdad, y la verdad nos hará libres. Decir la verdad no siempre es fácil. ¿Cuántas veces se nos escapan pequeñas mentiras? A Dios no le podemos engañar. Él nos ve, nos contempla, nos ama y nos sigue en el día a día. El octavo mandamiento nos enseña que no podemos hacer falsos testimonios, ni decir mentiras, por pequeñas que sean, o aunque puedan parecernos insignificantes. “Sea, pues, vuestra palabra: ‘Sí, sí’, ‘No, no’”, nos dice Jesucristo en otro pasaje del Evangelio.

Otro de los temas del Evangelio de hoy es la libertad, libre es aquel que puede elegir, y eligiendo, opta por el bien, esta tendencia al bien, está muy relacionada con la verdad. Ya que si en la elección nos equivocamos y elegimos el mal, el mal siempre esclaviza y coarta nuestra libertad. El Señor nos hace libres para amar, nos enseña que los mandamientos de Dios no son obstáculos para la libertad, sino que son las señales que indican el camino que hay que recorrer para encontrar la vida. Con su ejemplo, el Señor nos hace comprender que somos libres cuando tenemos la capacidad de servir al prójimo, cuando nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, aunque sea en contra de nuestros gustos y planes personales.
Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

jesus-fariseos

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 8, 21-30: Yo hago siempre lo que le agrada. (referido al Padre).

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 8,21-30: Yo hago siempre lo que le agrada.(referido al Padre).

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
– «Yo me voy y me buscaréis, y moriréis por vuestro pecado. Donde yo voy no podéis venir vosotros.»
Y los judíos comentaban:
– «¿Será que va a suicidarse, y por eso dice: “Donde yo voy no podéis venir vosotros”?»
Y él continuaba:
– «Vosotros sois de aquí abajo, yo soy de allá arriba: vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Con razón os he dicho que moriréis por vuestros pecados: pues, si no creéis que yo soy, moriréis por vuestros pecados.»
Ellos le decían:
-«¿Quién eres tú?»
Jesús les contestó:
– «Ante todo, eso mismo que os estoy diciendo. Podría decir y condenar muchas cosas en vosotros; pero el que me envió es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él.»
Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre. Y entonces dijo Jesús:
– «Cuando levantéis al Hijo del hombre, sabréis que yo soy, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que le agrada.»
Cuando les exponía esto, muchos creyeron en él.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos debería hacer pensar la acusación realizada por Ntro. Señor: “Vosotros sois de este mundo”. El Papa Francisco en la Exhortación y aprovechando cualquier ocasión, no para de advertirnos que no nos mundanicemos, ojo con el espíritu de este mundo. Hemos de ir contracorriente, el Evangelio de hoy nos advierte de mantenernos alerta para no caer en pecado, buscar siempre lo que le agrada al Padre, querer hacer su voluntad.

“Cuando levantéis al Hijo del hombre”. Llamada a contemplar al crucificado, desde la sede de la Cruz podremos entender de lo que es capaz el amor, como decía S. Pablo: “me amó y se entrego por mí”. Esta experiencia marca y transforma una vida. Lo que cuenta es estar imbuidos del amor de Cristo, dejarse conducir por el Espíritu Santo, e injertar la propia vida en el árbol de la vida, que es la Cruz del Señor. No es posible un Evangelio sin Cruz, mantengamos todas las alertas levantadas cuando huyamos de todo sacrificio, o contagiado del ambiente que se lleva, ambiente pagano y mundano nos veamos impedidos de entender el valor redentor del sufrimiento.

Que nuestra mirada a la Cruz, mirada sosegada y contemplativa, sea una pregunta al Crucificado: “¿Quién eres tú?” . Él nos contestará que es “el Camino, la Verdad y la Vida”, porque sólo Él tiene palabras de vida eterna. Y así, si no creemos que Él es, moriremos por nuestros pecados. Viviremos, sin embargo, y viviremos ya en esta tierra vida de cielo si aprendemos de Él la gozosa certidumbre de que el Padre está con nosotros, no nos deja solos. Así imitaremos al Hijo en hacer siempre lo que al Padre le agrada. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

luz-del-mundo

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 8,12-20: Yo soy la luz del mundo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 8,12-20: Yo soy la luz del mundo.

En aquel tiempo, Jesús volvió a hablar a los fariseos:
-Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas. sino que tendrá la luz de la vida.
Le dijeron los fariseos:
-Tú das testimonio de ti mismo, tu testimonio no es válido.
Jesús les contestó:
-Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y adónde voy; en cambio, vosotros no sabéis de dónde vengo ni adónde voy. Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie; y, si juzgo yo, mi juicio es legítimo, porque no estoy yo solo, sino que estoy con el que me ha enviado, el Padre; y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos es válido. Yo doy testimonio de mí mismo, y además da testimonio de mí el que me envió, el Padre.
Ellos le preguntaban:
-¿Dónde está tu Padre?
Jesús contestó:
-Ni me conocéis a mí ni a mi Padre; si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre.
Jesús tuvo esta conversación junto al arca de las ofrendas, cuando enseñaba en el templo. Y nadie le echó mano, porque todavía no había llegado su hora.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy coincidiría con el proclamado ayer, pero nos deja la opción (o bien, para evitar repetirlo) del Evangelio de San Juan que nos habla de la disputa sobre la identidad de Jesucristo. El Señor se presenta a los judíos como la luz del mundo. Él es quien puede dar sentido a los anhelos y esperanzas del ser humano, el que puede calmar todas las sed que se nos presentan a los hombres, el que responde a tantos interrogantes y necesidades de dicha y felicidad que todo corazón humano esconde. En efecto, la Palabra de Dios es la única luz que necesita el hombre. Pero las palabras del Señor ofenden a sus interlocutores y estos se escandalizan. Sin embargo, Él no puede negar quién es. Y nosotros, ¿llegamos a negar nuestra identidad de cristianos cuando se asoma a nuestra vida la dificultad? Al leer el pasaje evangélico surge espontánea la consideración de cuán duro es testimoniar con autenticidad a Cristo. El mundo no quiere oír hablar de un Dios que llama a tomar la cruz, a servir y a dar la vida por los demás. Necesitamos ser animosos para difundir la verdadera luz de Cristo, aunque encontremos oposición. El papa Francisco no para de alentarnos a ir contracorriente, a recordarnos que el reto es grande, que de entrada surgen dificultades pero son una oportunidad que se nos brindan para crecer en la entrega, en el sacrificio y en la donación. Estamos llamados a ser testigos, y con todo nuestro ser, testigos desde nuestro predicar pero no menos testigos en nuestras acciones, que al ver a los cristianos desprendamos ese buen olor de Cristo, que quien nos vea a nosotros pueda alabar y glorificar a Ntro. Señor, “que viendo vuestras buenas obras alaben a Dios”.

Que tengas un buen día.

francisco

El Papa nos habla (marzo 2016)

El Papa nos está diciendo en este marzo de 2016…

“El amor es el servicio concreto que damos los unos a los otros. El amor no es sólo palabras, son obras y servicio; un servicio humilde, hecho en el silencio y en lo escondido, como Jesús mismo ha dicho: «Que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha» (Mt 6,3). Esto implica poner a disposición los dones que el Espíritu Santo nos ha donado, para que la comunidad pueda crecer “.

“Dios nos ha acariciado con su misericordia: llevemos esa caricia a los demás, a aquellos que tienen necesidad”.

“Pequeños gestos de amor, de ternura, que hacen pensar que el Señor está con nosotros: así, se abre la puerta de la misericordia”.

“Mi vida, mi actitud, la forma de ir por la vida debe ser un signo concreto del hecho de que Dios está cerca de nosotros”.

“El Jubileo de la Misericordia es una ocasión propicia para promover en el mundo formas de respeto de la vida y de la dignidad de la persona”.

“Que el Señor nos libere de toda tentación que aleja de lo que es esencial en nuestra misión: redescubramos la belleza de creer en Jesús”.

jesus-y-la-adultera

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 8, 1-11: Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 8,1-11: Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.
Los letrados y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:
-Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras: tú, ¿qué dices ?.
Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.
Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.
Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:
-El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.
E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.
Ellos, al oirlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos, hasta el último.
Y quedó solo Jesús, y la mujer en medio, de pie.
Jesús se incorporó y le preguntó:
-Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado?
Ella contestó:
-Ninguno, Señor.
Jesús dijo:
-Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Termina el pasaje evangélico con las palabras de Jesús: “tampoco yo te condeno”, nos muestra cómo el Señor no ha venido a condenar sino a salvar, nos indica el camino a seguir a los cristianos, no condenar, no juzgar, eliminar de nuestro actuar todo lo que pueda herir al otro, trabajarnos para acercarnos a él, aunque nuestras ideas y comportamientos sean distintos, también él, es amado por Dios, aunque no lo sepa y tenemos que dejarnos amar por el Señor para que con su mismo amor poder acercarnos al otro y ser instrumento que les pueda ofrecer o hacer descubrir cómo son mirados por Dios.

Para las pistas de meditación de este quinto domingo de Cuaresma recurro al Papa Emérito, Benedicto XVI, y lo hago con la homilía dada el 25 de marzo de 2007, de aquí ire resaltando algunos subrayados suyos:

“(…) El pasaje evangélico narra el episodio de la mujer adúltera en dos escenas sugestivas: en la primera, asistimos a una disputa entre Jesús, los escribas y fariseos acerca de una mujer sorprendida en flagrante adulterio y, según la prescripción contenida en el libro del Levítico, condenada a la lapidación.

En la segunda escena se desarrolla un breve y conmovedor diálogo entre Jesús y la pecadora. Los despiadados acusadores de la mujer, citando la ley de Moisés, provocan a Jesús —lo llaman “maestro”—, preguntándole si está bien lapidarla. Conocen su misericordia y su amor a los pecadores, y sienten curiosidad por ver cómo resolverá este caso que, según la ley mosaica, no dejaba lugar a dudas.

Pero Jesús se pone inmediatamente de parte de la mujer; en primer lugar, escribiendo en la tierra palabras misteriosas, que el evangelista no revela, pero queda impresionado por ellas; y después, pronunciando la frase que se ha hecho famosa: “Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra” y comience la lapidación.

San Agustín, comentando el evangelio de san Juan, observa que “el Señor, en su respuesta, respeta la Ley y no renuncia a su mansedumbre”. Y añade que con sus palabras obliga a los acusadores a entrar en su interior y, mirándose a sí mismos, a descubrir que también ellos son pecadores. Por lo cual, “golpeados por estas palabras como por una flecha gruesa como una viga, se fueron uno tras otro”.

Así pues, uno tras otro, los acusadores que habían querido provocar a Jesús se van, “comenzando por los más viejos”. Cuando todos se marcharon, el divino Maestro se quedó solo con la mujer. El comentario de san Agustín es conciso y eficaz: “relicti sunt duo: misera et misericordia”, “quedaron sólo ellos dos: la miserable y la misericordia”.

Queridos hermanos y hermanas, detengámonos a contemplar esta escena, donde se encuentran frente a frente la miseria del hombre y la misericordia divina, una mujer acusada de un gran pecado y Aquel que, aun sin tener pecado, cargó con nuestros pecados, con los pecados del mundo entero. Él, que se había puesto a escribir en la tierra, alza ahora los ojos y encuentra los de la mujer. No pide explicaciones. No es irónico cuando le pregunta: “Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?”. Y su respuesta es conmovedora: “Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más”. San Agustín, en su comentario, observa: “El Señor condena el pecado, no al pecador. En efecto, si hubiera tolerado el pecado, habría dicho: “Tampoco yo te condeno; vete y vive como quieras… Por grandes que sean tus pecados, yo te libraré de todo castigo y de todo sufrimiento”. Pero no dijo eso” . Dice: “Vete y no peques más”(…)Le concede el perdón, para que “en adelante” no peque más (…) Aquí se pone de relieve que sólo el perdón divino y su amor recibido con corazón abierto y sincero nos dan la fuerza para resistir al mal y “no pecar más”, para dejarnos conquistar por el amor de Dios, que se convierte en nuestra fuerza. De este modo, la actitud de Jesús se transforma en un modelo a seguir por toda comunidad, llamada a hacer del amor y del perdón el corazón palpitante de su vida.

Queridos hermanos y hermanas, en el camino cuaresmal que estamos recorriendo y que se acerca rápidamente a su fin, nos debe acompañar la certeza de que Dios no nos abandona jamás y que su amor es manantial de alegría y de paz; es la fuerza que nos impulsa poderosamente por el camino de la santidad y, si es necesario, también hasta el martirio.”

-Hasta aquí las palabras del Papa-.

Es domingo, día del Señor, día consagrado a Dios, día eucarístico , día donde la comunidad cristiana somos convocado a celebrar la victoria de la resurrección y nos alimentamos de su palabra y de su cuerpo, recuerda que se anticipa la campaña del Seminario a hoy , ten presente en tus oraciones a los jóvenes que se están formando para el sacerdocio y se encuentran en el proceso de discernimiento de si son llamados por el Señor, para consagrarse a Él, entregarles sus vidas, como respuesta a su gran amor, Él nos amó primero. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

jesus-habla-con-fariseos

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 7, 40-53: El pueblo se pregunta quién es Jesús.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 7,40-53: El pueblo se pregunta quién es Jesús.

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:
– «Éste es de verdad el profeta.»
Otros decían:
– «Éste es el Mesías.»
Pero otros decían:
– «¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?»
Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.
Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.
Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y éstos les dijeron:
– «¿Por qué no lo habéis traído?»
Los guardias respondieron:
– «Jamás ha hablado nadie como ese hombre.»
Los fariseos les replicaron:
– «¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la Ley son unos malditos.»
Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:
_«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?»
Ellos le replicaron:
– «¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas.»
Y se volvieron cada uno a su casa.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio nos dice que los hombres se admiraban de las palabras de Jesús, pero pocos le conocían realmente. Es que a Jesucristo sólo se le alcanza con el “salto” de la fe. La fe es la puerta que nos hace entrar en la amistad con Cristo. Creer en Jesús es maravilloso. La vida cambia cuando se le tiene como Salvador y Amigo. Esta fe en Él, no es un pensamiento, una idea, o una opinión que nos hacemos de Jesucristo. La fe es amistad con Él. La fe, si es verdadera, se hace vida. Nicodemo, a pesar de la oposición que encontró en los demás y del ambiente en su contra, no dejó tambalear su fe. De la dificultad, su fe salió más templada, más robusta, porque no se nutrió de palabras o de ideas humanas, sino del encuentro con Jesús mismo.

El Papa Benedicto desde su primera Encíclica ya nos resaltaba la importancia del encuentro personal con el Dios vivo: “¡Cuántos, también en nuestro tiempo, buscan a Dios, buscan a Jesús y a su Iglesia, buscan la misericordia divina, y esperan un ‘signo’ que toque su mente y su corazón! (…) Jesús muerto y resucitado es el signo absolutamente suficiente. En Él podemos comprender la verdad de la vida y obtener la salvación. (…) Por tanto, la fe cristiana no es ideología, sino encuentro personal con Cristo crucificado y resucitado. De esta experiencia, (…) surge un nuevo modo de pensar y de actuar: como testimonian los santos, nace una existencia marcada por el amor» (Benedicto XVI, 26 de marzo de 2006).
Que este sábado día especial consagrado a la Santísima Virgen, día para contemplar a nuestra Madre y mostrarle un poco de nuestro agradecimiento. Feliz Sabatina y que tengas un buen día

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

jesus-templo-gente

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 7, 1-2.10.25-30: ¿No es éste el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 7,1-2.10.25-30: ¿No es éste el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente.

En aquel tiempo, recorría Jesús la Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las tiendas. Después que sus parientes se marcharon a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas. Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:
– «¿No es éste el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que éste es el Mesías? Pero éste sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene.»
Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:
– «A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino enviado por el que es veraz; a ése vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él, y él me ha enviado.»
Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos que los paisanos de Ntro. Señor lo habían visto actuar, habían escuchado sus enseñanzas y palabras, pero aun así, no lo conocían, porque cerraban su corazón a Él. No lo conocían por haber caído en el peligro –nadie estamos libres- de quedarse en los meros saberes, doctrinas, ideas pero no habían dado el paso de descendimiento del mundo de las ideas al del corazón, faltaba trato de relación, intimidad, encuentro no solo con lo que se dice sino también con quien lo dice. Puede darse el caso de personas intelectuales de un gran conocimiento que saben mucho de Jesús, y muchas personas sencillas que no apenas han tenido oportunidad de ir a la escuela, sus conocimientos son muy limitados, pero que rezan, tratan, celebran su fe en el Dios vivo. Aprendamos a conocerle, no como una persona del pasado, nos recordaba el papa Benedicto XVI en su primera encíclica que “no comienza uno a ser cristiano sabiendo muchas cosas sobre Jesús, sino teniendo un encuentro personal con el Dios vivo”. El Señor quiere reinar en nuestro corazón, quiere ser el interés y el amor más importante, el primer valor en absoluto en nuestra jerarquía de valores. En otras palabras, quiere que vivamos centrados en Él. ¡Que el Señor sea el centro de nuestra vida y compartamos esta amistad de Él con muchos otros!
Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

jesuspredicando

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 5, 31-47: No queréis venir a mí para tener vida. No recibo gloria de los hombres.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 5,31-47: No queréis venir a mí para tener vida. No recibo gloria de los hombres.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:
– «Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es válido. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es válido el testimonio que da de mí. Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan las obras que el Padre me ha concedido realizar; esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado. Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su semblante, y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no le creéis. Estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas están dando testimonio de mí, ¡y no queréis venir a mí para tener vida! No recibo gloria de los hombres; además, os conozco y sé que el amor de Dios no está en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio, a ése si lo recibiréis. ¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios? No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero, si no dais fe a sus escritos, ¿cómo daréis fe a mis palabras?»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy se nos pone delante la increencia, la no acogida y el rechazo experimentado por el Señor.

Primeramente no hicieron caso al testimonio de Juan. Nosotros hemos recibido el legado de los apóstoles, ¿hacemos caso de lo que nos han transmitido? ¿Tenemos una inquietud por conocer, saber y formarnos ? Un pilar importante en la vida del creyente es su formación, estamos llamados a dar razón de nuestra fe, no de nuestras opiniones, tampoco de nuestras ideas, ellas no salvan, sin embargo, si toda palabra que es de Dios.

Tampoco prestaron atención al testimonio de las propias obras de Jesús. “Yo estaré con vosotros todos los días”, ¿buscó su presencia? ¿Desarrollo la sensibilidad para descubrir sus huellas, sus caricias, sus ocultamientos, tengo necesidad de celebrar el regalo del don recibido, llevo una vida sacramental anhelando vivir en gracia?

Y les recrimina que no buscan la gloria que viene del único Dios, sino la propia gloria. ¿Cuántas veces nos engañamos?, creemos buscar alabar a Dios y en el fondo de nuestro corazón se encuentra que nos alaben a nosotros, los santos, modelos para nosotros han ido trabajándose lo que expresaba, S. Juan Bautista: “conviene que Él crezca y que yo disminuya”. Todo un camino de anonadamiento, un camino de humildad, un proceso de negación de uno mismo. Haced nuestra la máxima de S. Ignacio: “A mayor gloria de Dios”. Es entrar en la dinámica que todas nuestras acciones, desvelos, trabajos tienen que estar encauzadas poniendo al Señor en el centro, queriendo que lo conozcan, lo acojan y lo amen.

Qué tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote