2015-12-24 08.13.20

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,67-79: Por la entrañable misericordia de Dios,nos visitará el sol que nace de lo alto

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,67-79: Por la entrañable misericordia de Dios,nos visitará el sol que nace de lo alto.

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo:
«Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en la sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos el Benedictus o canto de Zacarias, quien recuperado el habla, bendice a Dios por el cumplimiento de sus promesas. El Benedictus, al igual que el Magnificat, se repite cada día en la oración de la Iglesia, en la liturgia de las horas, en laudes y vísperas, respectivamente.

La primera parte del Benedictus es un himno de bendición y acción de gracias a Dios, y la segunda es una visión esperanzadora del futuro, gracias a la intervención del precursor, que abre paso al mesías ya inminente.

El Benedictus es un canto de optimismo y de alegre esperanza, gracias a la presencia del Dios redentor que ama al hombre.

Cuando estemos tentados de pesimismo, hemos de recordar que Dios ama al hombre.

Hoy concluye el Adviento, el tiempo de la espera. ¿Estamos preparados para la llegada del Señor?. El Señor que tiene todo en sus manos, baja realmente hasta cada uno para mostrarnos su amor. ¡Dios con nosotros! que nace y nos pide el establo de nuestro corazón. No espera hallar grandezas o perfección, sólo nos pide las pajas de nuestra voluntad para recibirlo. ¿Podemos desconfiar o dudar de Él? Pequeño, dependiente, necesitado, débil… sólo podemos amarle. Dejemos todas las distracciones y recibamos esa luz de Dios que viene a iluminar nuestra vida. Dejemos que su humildad nos cambie. Sintamos su gracia salvadora que se nos entrega personalmente. Adiós tristezas, adiós soledad, adiós amargura. Dios nos ama. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

zacarias-isabel

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,57-66: El Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,57-66: El Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban.

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo:
– «¡No! Se va a llamar Juan.»
Le replicaron:
-«Ninguno de tus parientes se llama así.»
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió:
«Juan es su nombre.»
Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo:
– «¿Qué va a ser este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos presenta el nacimiento de Juan. El nacimiento del Precursor nos habla de la proximidad de la Navidad. ¡El Señor está cerca!; ¡preparémonos!. Hemos de hacer examen para ver cómo nos estamos preparando para recibir a Jesús el día de Navidad: Dios quiere nacer principalmente en nuestros corazones. La vida del Precursor nos enseña las virtudes que necesitamos para recibir con provecho a Jesús; fundamentalmente, la humildad de corazón. Él se reconoce instrumento de Dios para cumplir su vocación, su misión. Busquemos sólo la gloria de Dios. La virtud de la humildad nos dispondrá a prepararnos debidamente para las fiestas que se acercan.

Zacarías vuelve a hablar. El que no creía en la promesa de Dios, ahora la conoce ante su realización. El niño nace de una mujer estéril, es don de Dios y está llamado a llevar a cabo una misión en el pueblo de Dios: ser el profeta precursor del Mesías; ser el que allanará sus caminos, llamará a la conversión y nos presentará al Mesías.

La acción de Dios dentro de la historia humana se va desarrollando para incluir en ella la historia salvífica. ¿Estamos descubriendo el paso de Dios por nuestras vidas?

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

magnificat

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,46-56: El Magnificat

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,46-56: El Magnificat.

En aquel tiempo, María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
– como lo había prometido a nuestros padres –
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la oración de la Santísima Virgen María, donde resuenan muchos ecos bíblicos, cantando la grandeza de Dios y su predilección por los pobres y los más humildes.

El canto de María recoge la fe del pueblo elegido, de sus aspiraciones, fiado en las promesas de Dios hechas a los patriarcas y su descendencia.

La Santísima Virgen María nos presenta todo un canto de liberación mesiánica, donde los pobres, los olvidados, los humildes, los hambrientos los protagonistas de la historia de Dios, donde son preferidos a los soberbios, a los poderosos y a los ricos de este mundo.

El Dios con entrañas de misericordia que nos presenta la Santísima Virgen María: “la misericordia del Señor llega a sus fieles de generación en generación”. El nuevo orden de Dios no se puede compaginar con ninguna situación de opresión e indignidad humana.

En este himno se transparenta la interioridad de María, canta las cosas grandes que Dios ha hecho. Dios es el Salvador y es fiel a sus promesas. Maria confiesa su misma experiencia de Dios: “ha hecho en mí cosas grandes”. Expresa los sentimientos más profundos de la oración: alabanza a Dios, gratitud, fe, confianza, humildad, reconocimiento de la misericordia divina. El Magnificat es la oración por excelencia de la Santísima Virgen Maria, el canto de los tiempos mesiánicos. Es el cantico que la iglesia como esposa de Cristo recita diariamente en la liturgia de vísperas y en otros muchos momentos de devoción tanto personal como comunitaria, la iglesia lo considera como “cantico de acción de gracias” por la plenitud de las gracias derramadas en la economía de la salvación.

Que tengas un buen día y junto con María demos gracias al Señor de tantas gracias recibidas diariamente.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2015-12-20 18.08.51

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,39-45: María se puso en camino y fue aprisa

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,39-45: María se puso en camino y fue aprisa.

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías, y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo, y dijo a voz en grito:
-¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
¡Dichosa tú, que has creído! porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos encontramos con el mismo que se nos regalaba ayer, se nos entrega de nuevo, ¿qué querrá decirnos el Señor?, ¿acogemos en nuestra vida a la Santísima Virgen?, ¿le abrimos nuestro corazón?, ¿aprendemos de Ella?, ¿Acudimos a la escuela de María? ¿de su humildad, ternura, silencio, entrega…?,

María se nos presenta como el gran ejemplo de cómo abrirse a la venida del Señor. En Ella resplandece la iniciativa divina, de un Dios que nos ama primero. Dios entra sin imponerse, espera una respuesta libre y generosa. Entra con el amor inmenso de quien ofrece la salvación y quiere ser acogido por amor. La respuesta de María a la invitación de Dios,, es una respuesta TOTAL. Su absoluta disponibilidad al plan de Dios pasa por la entrega y se materializa en el servicio. Por medio de la fe se confió a Dios sin reservas y se consagró totalmente a sí misma, cual esclava del Señor, a la persona y a la obra de su Hijo. Podemos ver su entrega sin reservas, entrega total, donación de si misa, como expresaría S. Ignacio, con un amor tan grande que se materializa en el servicio, en todo amar y servir. Con prontitud acudió a servir. Y es piropeada como “bendita”, y también llamada “dichosa” por haber creído.

Que tengas un buen día, llevado de la mano de la Santísima Virgen María, crece y sirve , dándote por amor.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2015-12-20 18.08.51

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,39-45: ¡Dichosa tú, que has creído!

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,39-45: ¡Dichosa tú, que has creído!

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías, y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo, y dijo a voz en grito:
-¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
¡Dichosa tú, que has creído! porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la visita de María a su prima Santa Isabel. Termina con una nueva bienaventuranza dirigida a María: “Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”. María encarnó la espera y la fe de su pueblo y se fió plenamente del Señor. La fe de María está en el origen de la fe de la iglesia. Recordemos que los Padres de la iglesia afirmaban que María concibió no sólo físicamente a Jesús en su cuerpo, sino también en su espíritu y en su corazón. “concibió antes en su corazón que en su seno”.

Es la mujer del “Hágase”. Es la que acepta la voluntad de Dios, la que con su vida hizo realidad: “aquí estoy para hacer tu voluntad”. Quiso hacer de su vida una entrega al plan de Dios, quería lo que Dios quisiese. Deseaba hacer lo que le agradaba, “que se cumpla en mí su palabra”.

María es modelo para crecer en la fe, ella cuando no entendía nos enseña a guardar y meditar en el corazón, nos enseña a confiar incluso cuando no entendamos o comprendamos. Podemos apreciar en el Evangelio como el Señor respondiendo a una mujer que bendice a su madre por haberlo llevado en sus extrañas, dirá que la verdadera dicha consiste en creer en la palabra de Dios y en practicarla. Y en otra ocasión afirmará que su madre y sus hermanos son todos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.

La fe es un don de Dios, que hemos de pedírselo al Señor y junto con los apóstoles decirle: Señor, auméntanos la fe, o con el padre que acudía al Señor para interceder por la curación de su joven enfermo: Señor, yo creo, pero aumenta mi fe.

Por medio de María, Dios nos muestra su ternura y misericordia. A Ella le podemos confiar nuestras necesidades y preocupaciones. María también nos enseña a entregarle nuestra voluntad a Dios, a no querer afirmar nuestros deseos, por muy importantes que nos parezcan, sino a dejar todo en manos del Señor. Imitemos la bondad y disposición de María para ayudar a los demás. María, se puso al servicio de su prima. Importante el vivir para servir, siempre es un reflejo de la grandeza del amor.

Feliz domingo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,5-25: No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,5-25: No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan.

En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada. Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según el ritual de los sacerdotes, le tocó a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor. Pero el ángel le dijo:
– «No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelitas al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacía los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto.»
Zacarías replicó al ángel:
– «¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.»
El ángel le contestó:
– «Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado a hablarte para darte esta buena noticia. Pero mira: te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento.»
El pueblo estaba aguardando a Zacarías, sorprendido de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo. Al cumplirse los días de su servicio en el templo volvió a casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir cinco meses, diciendo:
– «Así me ha tratado el Señor cuando se ha dignado quitar mi afrenta ante los hombres.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos habla de la visita del ángel Gabriel a Zacarías. El primer mensaje del ángel de Dios a Zacarías es: “¡No temas!” . Sigue siendo el mismo mensaje que los ángeles siguen repitiendo de parte de Dios a toda la humanidad, después del triunfo de la Resurrección, son las mismas palabras, en el amor no cabe el miedo.

Inmediatamente después, el ángel dice: “¡Tu oración ha sido escuchada!”
. Dios no hace oídos sordos al sufrimiento de nadie…, ya desde el principio del A. T. la misión de Moisés surge porque Dios ha oído el clamor de su pueblo, y lo escoge para una misión, hoy sigue escuchando atentamente nuestro dolor y el sufrimiento de todo ser humano, y sigue contando con cada uno de nosotros para seguir paliando tantas heridas provocadas por el pecado.

A través de Zacarías se nos revela un gran mensaje, no podemos dudar de Dios, su amor por nosotros no falla. Zacarías se sorprende y duda del poder de Dios, quiere garantías: ¿cómo estaré seguro de eso? Veía sus dificultades, se veía viejo y su mujer de edad avanzada. Olvidaba que para Dios nada hay imposible. Por no haber creído se quedó mudo hasta el nacimiento de su hijo. Es verdad que todo tiene consecuencias, pero el mayor perjudicado siempre es uno mismo, recuerda las palabras dichas a S. Pedro: ¿Por qué has dudado?, cuantas veces nuestra falta de confianza, nuestras dudas, terminan enfriándonos y nos aportamos del gran tesoro que nos aporta el don de la fe. Que sea un día para crecer en confianza. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2015-12-18 09.22.15

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 1,18-24: La Virgen concebirá y dará a luz un hijo

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 1,18-24: La Virgen concebirá y dará a luz un hijo.

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
– «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta:
«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”.»
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy destaca de una forma especial a S. José, se nos presenta como hombre justo, pero su justicia es diferente, por eso sin comprender los hechos, decide despedir a María en secreto, antes que poder herir a la persona que tanto amaba, si José hubiese sido justo según la justicia de los escribas, hubiera tenido que denunciar a María, y la pena para ella hubiera sido la muerte por apedreamiento, sin embargo José es el hombre de la Palabra de Dios, destaca porque no se defiende pero sobre todo, destaca por su obediencia. No se defiende, lee los acontecimientos de su vida y busca agradar a Dios. Que gran testimonio el de José, que aunque llegó a considerar la posibilidad de renunciar a María y repudiarla, pensó hacerlo en secreto para no ponerla en evidencia. Vive abierto a las inspiraciones que vienen de Dios. Lo que Dios quiere de cada uno , nos lo va descubriendo mediante los acontecimientos más sencillos de la vida, por la lectura de la Escritura… Estemos abiertos a las peticiones interiores que nos hace el Espíritu Santo. No nos quedemos en nuestros planes egoístas o de cortas miras. El Señor no sólo nos da a conocer lo que nos pide, sino que nos capacita para llevarlo a feliz termino, y como San José que no teme cambiar sus planes para hacer lo que el ángel le decía. No se dedico a juzgar los planes de Dios por difícil que pudieran parecerle de creer. Simplemente escucha las inspiraciones del Espíritu Santo y es generosos en su respuesta. Que el ejemplo de San José nos ayude a prepararnos a celebrar santamente la Navidad.

También hoy celebramos la memoria de Ntra. Sra. de la O (Expectación, Esperanza) nadie mejor que la Santísima Virgen supo esperar y confiar en la Palabra de Dios, le pedimos a Ella que nos ayude a cada uno de nosotros a ser hombres de esperanza porque nos apoyamos en quien es el autor de ella, Nuestro Salvador. Que tengas un buen día y felicidades a todas las que celebráis vuestro santo y que la Santísima Virgen os proteja y os cuide.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 1,1-17: Genealogía de Jesucristo

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 1,1-17: Genealogía de Jesucristo.

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac,
Isaac a Jacob,
Jacob a Judá y a sus hermanos.
Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará,
Farés a Esrón,
Esrón a Aram,
Aram a Aminadab,
Aminadab a Naasón,
Naasón a Salmón,
Salmón engendró, de Rahab, a Booz;
Booz engendró, de Rut, a Obed;
Obed a Jesé,
Jesé engendró a David, el rey.
David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón,
Salomón a Roboam,
Roboam a Abías,
Abías a Asaf,
Asaf a Josafat,
Josafat a Joram,
Joram a Ozías,
Ozías a Joatán,
Joatán a Acaz,
Acaz a Ezequías,
Ezequías engendró a Manasés,
Manasés a Amós,
Amós a Josías;
Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.
Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel,
Salatiel a Zorobabel,
Zorobabel a Abiud,
Abiud a Eliaquín,
Eliaquín a Azor,
Azor a Sadoc,
Sadoc a Aquirn,
Aquím a Eliud,
Eliud a Eleazar,
Eleazar a Matán,
Matán a Jacob;
y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Mesías, catorce.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Nos llama mucho la atención que todos los años ante la cercanía de la Navidad se nos ponga la genealogía de Jesús. Nos parece un evangelio raro, ¿Por qué esta enumeración de nombres tan raros para nosotros? ¿qué nos puede enseñar esta lista tan grande? ¿Por qué tanta insistencia en mostrarnos su vinculación humana?

La Genealogía de Jesús quiere indicarnos que él es el Mesías anunciado desde Abraham y que es verdaderamente humano. Dios se mete en nuestra historia, se hace hombre, se encarna para tomar parte de las realidades humanas y desde ahí proponer un estilo de vida. Dios no es una idea es una persona encarnada, por ello el cristianismo no es una filosofía sino un estilo de vida.

En la sociedad patriarcal de los judíos, las genealogías traían a menudo nombres de hombres. Sorprende el que Mateo coloque a cinco mujeres entre los descendientes de Jesús: Tamar, Raab, Ruth, la mujer de Urías y María. ¿Por qué Mateo escoge precisamente a estas cuatro mujeres como compañeras de María? A ninguna reina, a ninguna matriarca, a ninguna de las mujeres luchadoras del Éxodo: ¿Por qué? Es ésta la pregunta que el Evangelio de Mateo nos deja en la cabeza.

En la vida de las cuatro mujeres compañeras de María hay algo anormal. Las cuatro son extranjeras, concebirán a sus hijos fuera de los patrones normales y no cumplirán con las exigencias de las leyes de pureza del tiempo de Jesús.

Tamar, una Cananea, viuda, se viste de prostituta para obligar al patriarca Judá a que sea fiel a la ley y a que le dé un hijo.

Raab, una Cananea de Jericó, era una prostituta que ayudó a los Israelitas a entrar en la Tierra Prometida.

Ruth, una Moabita, viuda y pobre, optó por quedarse al lado de Noemí y adherir al Pueblo de Dios.

Betsabé, una Hitita, mujer de Urías, fue seducida, violentada y quedó embarazada por el rey David, quien, además mandó matar a su marido. La forma de actuar de estas cuatro mujeres estaba en desacuerdo con las normas tradicionales.

«Engendrar», en el lenguaje bíblico, significa transmitir no sólo el propio ser, sino la propia manera de ser y de comportarse.

El cálculo de 3 x 14 generaciones tiene un significado simbólico.

Tres es el número de la divinidad.

Catorce es el doble de siete.

Siete es el número de la perfección.

Al prepararnos a celebrar la encarnación de Cristo, creemos en la humanización de Dios para la divinización del hombre; pues el Hijo de Dios se hace hombre para que el hombre se convierta en hijo de Dios. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

El Papa nos ha dicho esta semana (16 de diciembre)

El Papa nos ha dicho esta semana…

(16 de diciembre)

“Pero la misericordia y el perdón no deben quedarse en palabras

bonitas, sino realizarse en la vida cotidiana.

Amar y perdonar son el signo concreto y visible que la fe ha

transformado nuestro corazón y nos permite expresar en nosotros la

vida misma de Dios. Amar y perdonar como Dios ama y perdona.

Este es un programa de vida que no puede conocer interrupciones

o excepciones, sino que nos empuja a ir siempre más allá sin cansarnos

nunca, con la certeza de ser sostenidos por la presencia paterna de Dios.

Atravesar la Puerta santa es el signo de nuestra confianza en el

Señor Jesús que no ha venido para juzgar, sino para salvar (cf. Jn 12, 47).

Atravesar la Puerta Santa es signo de una verdadera conversión de

nuestro corazón.

Cuando atravesemos esa Puerta es bueno recordar que debemos

tener abierta también la puerta de nuestro corazón. Estoy delante de la

Puerta Santa y pido: «Señor, ¡ayúdame a abrir la puerta de mi corazón!».

No tendría mucha eficacia el Año Santo si la puerta de nuestro

corazón no dejara pasar a Cristo que nos empuja a ir hacia los

demás, para llevarlo a Él y su amor.

Por lo tanto, igual que la Puerta santa permanece abierta, porque

es el signo de la acogida que Dios mismo nos reserva, así también nuestra

puerta, la del corazón, ha de estar siempre abierta para no excluir a

ninguno. Ni siquiera al que o a la que me molesta: a ninguno”

2015-12-10 07.59.09

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 7,19-33: Dichoso el que no se escandalice de mí

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 7,19-33: Dichoso el que no se escandalice de mí.

En aquel tiempo, Juan envió a dos de sus discípulos a preguntar al Señor:
–¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?
Los hombres se presentaron a Jesús y le dijeron:
–Juan, el Bautista, nos ha mandado a preguntarte: “¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?”
Y en aquella ocasión Jesús curó a muchos de enfermedades, achaques y malos espíritus, y a muchos ciegos les otorgó la vista.
Después contestó a los enviados:
–Id a anunciar a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los inválidos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Y dichoso el que no se escandalice de mí.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, primeramente podemos detenernos en la duda por la que pasa Juan, el Precursor del Señor, se siente sorprendido por lo que le llega de Jesús. El profeta más grande nacido de mujer, – como le había llamado el Señor- , también necesita que le ayuden a creer. No se vio libre de purificar su fe. Jesús presenta un Dios cercano, un Dios que se compadece. Le rompe sus esquemas y entonces es cuando envía a dos de sus discípulos con esta pregunta a Jesús: ¿Eres tú el que ha de venir; o tenemos que esperar a otro? El Señor aprovecha para contestarle con sus obras, los mismos signos del Mesías. Las obras que Jesús hace son justamente aquéllas mencionadas por los profetas. Un mensaje inequívoco para un hombre como Juan, sobre quien la Palabra de Dios había venido. Y, al final, el anuncio de una bienaventuranza que puede sonar extraña, porque aparece en forma negativa: bienaventurado el que no encuentra en Jesús ocasión de tropiezo, de obstáculo en el camino de la fe. ¿Cómo comprender esto? De hecho es una bienaventuranza que va más allá del mensaje para el Bautista, y que se dirige al que escucha la Palabra. Para los cristianos de hoy, siempre tan cuestionados en el ambiente cultural de hoy, nos debe ayudar esta bienaventuranza, a ser fieles, a perseverar, a saber vivir “contracorriente”, no esta de moda ser cristiano, ser seguidor del Señor, importarnos siempre más agradar a Dios, aunque a veces nos pueda llevar a no agradar a nuestros contemporáneos , ni decir lo que ellos quieran oír. “Dichoso el que no se escandalice de mí”, feliz el que no se avergüence de ser de su grupo, de pertenecer a Él, de ser suyo. De manifestar su fe. En estas semanas en las que nos estamos acercando a la Navidad preparémonos para reconocer en Jesús a nuestro Dios. A dejarnos purificar por el Señor y a ver sus obras. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.