no es el siervo mas que su amo

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15, 18-21: No es el siervo más que su amo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,18-21: No es el siervo más que su amo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.
Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia.
Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.”
Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos advierte de los contratiempos que habrá que contar por no seguir el espíritu del mundo, incluso nos previene de lo que nos podrá suceder por ser sus amigos, el discípulo no es más que el maestro; el amor que Él ha entregado al mundo ha sido rechazado con odio y con violencia, y, de igual modo, sus seguidores correrán también el mismo destino. Una de las bienaventuranzas ya nos avisa de ello, “dichosos cuando os persigan por mi causa…”. Les advierte para que cuando suceda, no se desanimen, ni se desalienten, tenemos que contar con la persecución, con el no entendimiento, siempre se nos brinda como una oportunidad para crecer en el amor, siempre es un reto para poner amor donde no se da, es la formula de vencer al mal. Sin embargo, el Señor no siente amargura, “estar alegres y contentos cuando esto suceda”, ni les transmite esta verdad de un modo pesimista, para desanimarlos; al contrario, en el rechazo, en la persecución, en la contradicción, está la alegría de saber que se está siendo fiel al querer de Dios; es la constatación de que las palabras y las acciones no se acomodan -no se pueden acomodar-, al modo de ser de un mundo que se quiere desarrollar a las espaldas de Dios, donde se mofan de sus valores, sus dones y sus prioridades.

Hoy, sábado, la iglesia nos invita a poner una mirada especial en la Santísima Virgen María. De Ella podemos aprender a vivir poniendo amor ante aquellos que quieren hacernos daño, Ella acompaño a su Hijo en el camino del Calvario, Ella nos acompaña en nuestros procesos de sufrimiento, Ella permaneció fiel junto a la Cruz, Ella permanece junto a nosotros en nuestras cruces. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

francisco

IGNORAR EL SUFRIMIENTO DEL PRÓJIMO SIGNIFICA IGNORAR A DIOS

El Papa nos dice… (27 abril)

«La parábola del buen samaritano nos ofrece una enseñanza: no es automático que quien frecuenta la casa de Dios y conoce su misericordia sepa amar al prójimo. ¡No es automático!

Vosotros podéis conocer toda la Biblia, conocer todas las normas litúrgicas, toda la teología, pero del conocer no se pasa automáticamente al amar: el amar tiene otro camino, el amor tiene otro camino. Es necesaria la inteligencia, pero también algo más…
El sacerdote y el levita de la parábola ven al hombre herido, pero lo ignoran. Y sin embargo, no existe un verdadero culto si no se traduce en servicio al prójimo.
No lo olvidemos jamás: ante el sufrimiento de tanta gente agotada por el hambre, por la violencia y la injusticia, no podemos permanecer como espectadores.
Ignorar el sufrimiento del hombre, ¿qué cosa significa? ¡Significa ignorar a Dios! Si yo no me acerco a aquel hombre, a aquella mujer, a aquel niño, a aquel anciano o aquella anciana que sufre, no me acerco a Dios.
El samaritano se comporta con verdadera misericordia: venda las heridas de aquel hombre, lo lleva a un albergue, lo cuida personalmente, provee a su asistencia.
Todo esto nos enseña que la compasión, el amor, no es un sentimiento vago, sino significa cuidar al otro hasta pagar personalmente. Significa comprometerse cumpliendo todos los pasos necesarios para acercarse al otro hasta identificarse con él: “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”. Este es el mandamiento del Señor».

venid-a-mi

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 11, 25-30: Venid a mí

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 11,25-30: Venid a mí…

En aquel tiempo, exclamó Jesús:
-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy destacar la gratitud de Ntro Señor: “Te doy gracias…” todo un ejemplo que se nos brinda para vivirlo. Cuanto cambia uno cuando tiene sensibilidad para el agradecimiento, cuando sale de si mismo, cuando aprende a apreciar todos los detalles que constantemente se nos brindan, cuando sale de estar centrado en si mismo y no vive creyendo que todo se lo merece sino mas bien que sabe detectar la cantidad de regalos con los cuales se ve inundado diariamente. Que manera de afrontar el día, en vez de caer en el lamento, la queja y el pesimismo, vivir en la alabanza, la capacidad de sorpresa y viendo el lado bueno de las cosas.

Quisiera detenerme en la invitación que hoy nos hace el Señor: “Venid a mí…”. El Señor se nos ofrece. ¿Quién no esta cansado? ¿Quién no siente el agobio de las preocupaciones diarias que a veces nos sobrepasan? ¿Quién no necesita ayuda? ¿Quién no esta necesitado de dejarse querer?. Se nos muestra el camino de la humildad,- aprended de mí nos dice-, de su mansedumbre y amor infinito. El camino para superar los agobios. El no caer en las aspiraciones, los honores del mundo, la fama, aprender de Él a despojarnos de todo, a elegir el desprendimiento, la sencillez, lo que nos ayude a amar, a priorizar lo verdaderamente importante y no quedarnos en el espíritu de nuestro mundo. A querer unirnos cada día mas a Él y recorrer su camino de abajamiento, de entrega, de olvido de sí, de amar hasta entregarnos del todo.

También hoy celebramos la festividad de Santa Catalina de Siena. Desde su más tierna infancia destaco por su entrega a Dios, se consagró su virginidad a la edad de siete años, a la edad de quince años destacó por su heroica caridad con los pobres, prisioneros, enfermos y desahuciados. A lo largo de su vida fue agraciada con numerosos éxtasis. Se entrego en el cuidado de los leprosos. Intervino como consejera del papa, al cual llamó: “dulce Cristo en la tierra”. Fue canonizada por Pio II en 1461, declarada patrona de Italia junto a S. Francisco de Asis, Pablo VI en 1970 la proclamó doctora de la iglesia y S. Juan Pablo II en 1999 la designó copatrona de Europa.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

permaneced en mi amor

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15, 9-11: Permaneced en mi amor.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,9-11: Permaneced en mi amor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardando los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, seguimos con la invitación de continuar unidos al Señor, “Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría sea plena”, para que su amor inunde nuestra vida y su gozo habite en nosotros y nuestra alegría sea completa.

Nos encontramos con la esencia del cristianismo, con el amor de Dios, amor que debe estar en el centro de nuestra existencia. Es importante que miremos al Señor y nos preguntemos: ¿Cómo fue el amor de Jesús?

En los Evangelios encontramos la fuerza del amor de Jesús, es un libro abierto para descubrir como fue el amor de Jesús, “En esto Conocerán todos que sois mis Discípulos, si tenéis amor los unos por los otros” (Jn, 13-35), “Como el Padre me amó, también yo os he amado; permaneced en mi amor” (Jn 14-9), “Si Guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor”, (Jn 14-10) “Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, como yo os he amado” (Jn 14-12), “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos” (Jn 14-13) “Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo daré a conocer Todavía, para que el amor con que me has amado esté en ellos, y yo en ellos.” (Jn 17-26). Después de este elenco de citas, siempre podríamos seguir enumerando muchísimas más, ya que toda la Buena Nueva nos invita a adentrarnos en la historia de salvación, historia de amor de Dios por la humanidad, donde el mandamiento Nuevo es el amor, ya nos recordara S. Pablo que si nos falta el amor no nos sirve, algo marcha muy mal. Quiero terminar el punto de meditación con la palabras de una joven, santa, doctora de la iglesia, Santa Teresita del Niño Jesús o de Lisieux: ”Yo no tengo otro deseo que amar a Jesucristo, y amarlo con todas las fuerzas de mi alma hasta el exceso”….. “Que dulce es el camino del amor a Dios” (Historia de un Alma Cap. 23)

Estamos invitados a vivir nuestra vocación de amor, para el amor y en el seguimiento a quien tanto nos ama. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

sin-mi-no-podeis-hacer-nada

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15, 1-8: Sin mí no podéis hacer nada.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,1-8: Sin mí no podéis hacer nada.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.
A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca,
y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado;
permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos;
el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante;
porque sin mí no podéis hacer nada.
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pediréis lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy una imagen se nos coloca delante la vid, YO SOY LA VERDADERA VID, unidos a la vid. La Poda. Tomar conciencia que: “Sin mí no podéis hacer nada”. Cuando tomaremos conciencia, cuando viviremos esta verdad: que sin Él no podemos nada y con Él lo podemos todo.

Nuestra unión con el Señor lo debe marcar todo. Sin su gracia, nada podemos, porque sin ella estamos muertos y secos. Todo en nuestra vida, todo resulta fecundo si está sostenido, alimentado, vivificado e iluminado por la oración y la unión con Dios. “El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto”. Estas palabras de Jesús nos hacen percibir que la vida de oración ha de llegar a ser una actitud interior y permanente de nuestra alma. Nos invitan a orar sin interrupción, a estar siempre unidos en el corazón con el que tanto nos ama. Sólo podremos ser instrumentos de salvación para los demás, en la medida en que estemos unidos a Dios.

Y para que lo que realicemos permanezca es primordial permanecer en Él, unidos al Señor. Si no fuera así, diría S. Juan de la Cruz, que poco más que ruido, mucho hacer, pero para qué. Permanecer en Ti, es adherirme a tu Palabra que se me presenta como el parámetro a considerar, para encontrar el sentido de la vida y definirme, en todos los campos que la conforman, de acuerdo a la “verdad”. Permanecer en Ti, Señor, es escoger el bien que eres Tú.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

luz_del_mundo

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 5, 13-16: Vosotros sois la luz del mundo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 5,13-16: Vosotros sois la luz del mundo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
–«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero sí la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos dice Ntro. Señor que estamos llamados a ser sal. ¿Qué nos esta diciendo el Señor al llamarnos sal? Quizá nos pueda ayudar el ver cual es la misión que realiza la sal. La sal en la cultura judía antigua tenía múltiples aplicaciones y múltiples significados. Entre las aplicaciones más prácticas estaba la de conservar los alimentos. Cuando no había frigoríficos para conservar, los alimentos, se cubrían de sal para conservarlos y evitar su corrupción. Se trata pues de un símbolo de anticorrupción. Universalmente era y es utilizada para dar sabor a los alimentos. Es símbolo, por lo tanto, de despertar el sabor a la vida. Para los seguidores de Ntro. Señor ésta es una invitación a decirle un no rotundo a la corrupción; es un llamada a mantener siempre viva la llama de la esperanza, la búsqueda de sentido de la vida, de lo sabroso de la vida, en medio de las amarguras por las que tenemos que pasar los seres humanos. ¡ Pobre de mí si no aporto el sabor del Evangelio! ¡pobre de mí si acallo el sabor que aporta Cristo en mi vida!

Otra imagen que pone delante el Evangelio de hoy es la de ser luz: “Vosotros sois la luz del mundo…” ¿Qué hace la luz? disipa las tinieblas, ilumina, orienta a las personas, deja ver el peligro y las oportunidades, lo bueno y lo malo. Genera calidez, crea ambiente, saca de la oscuridad, nos ayuda a ver mas lejos…. A los creyentes se nos invita ser luz del mundo, que muchas veces vive en la oscuridad, sufre innecesariamente y desconoce que hay caminos siempre nuevos de salvación. Solo con nuestra vida, con nuestro testimonio podemos iluminar la vida de los que nos rodean y hacer atrayente el seguimiento de Cristo, que colma y transforma nuestra existencia, colmándola de gozo y esperanza. Cuantos necesitan que con nuestras buenas obras glorifiquen a Ntro. Señor.

Celebramos también hoy uno de los cuatro hermanos santos cartageneros, San Isidoro de Sevilla, como es conocido, pero nació en Cartagena, a mediados del siglo VI, llegó a ser uno de los hombres mas sabios de su época, escribió con erudición, convocó y presidió varios concilios, y trabajó con celo y sabiduría por la fe católica, aunque al mismo tiempo era un hombre de profunda humildad y caridad. Fue obispo y sucesor de su hermano Leandro en la sede de Sevilla y fue nombrado doctor de la iglesia.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

jesus-con-los-doce

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 16, 15-20: ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 16,15-20: ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo:
«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy la festividad de San Marcos, Evangelista, a él le agradecemos contar con uno de los Evangelios. Fue discípulo de San Pedro. Se le atribuye la fundación de la Iglesia de Alejandría. En el pasaje evangélico de hoy se nos invita a la misión de anunciar la Buena Nueva, de ser testigos de lo grande que el Señor ha estado y esta en nuestras vidas, la tarea encomendada: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación”. Nadie puede ocultar lo que ama, uno irradia lo que valora en su vida. Contagia aquello que para él es muy importante. Sentirse implicado en hacer presente a Cristo en la vida, tener el pleno convencimiento que si el Señor ha llenado de plenitud mi vida, también puede llevar a plenitud la vida de los que me rodean. Tener experiencia del amor de Dios, solo desde allí resulta más fácil anunciarlo y corresponder a su amor. El amor de Dios por cada persona es el centro de la misión y estamos llamados a dar a conocer esta buena noticia. Uno se llena de inmenso gozo al ser instrumento de transmisión a los demás del amor que brota del corazón de Cristo. Ser apóstol es salir al encuentro de las necesidades de los demás, es buscar el bien del prójimo y el mayor bien que podemos ofrecer a los demás es compartir nuestra fe. Hay muchos hombres que buscan y buscan… no terminan de saciar su sed de dicha, necesitan que alguien le lleven a quien puede colmar todas sus ansias de plenitud. Si conocieras el don de Dios, muchos tienen hambre de Dios y no lo saben y necesitan a discípulos del Señor que les lleven a su encuentro. El Señor sigue contando con tu testimonio. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

amaos

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 13, 31-33a.34-35: Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 13,31-33a.34-35: Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros.

Cuando salió judas del cenáculo, dijo Jesús:
Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará.
Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.
Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos habla de la glorificación unida a la entrega, pasión, muerte, en la primera lectura de este domingo, los apóstoles, Pablo y Bernabé, animan a las comunidades cristianas a perseverar en la fe recordándoles que hay que pasar mucho para entrar en el Reino de Dios. El pasaje del Evangelio se encuentra en el marco de la última cena, allí el Señor le destaca lo esencial a los discípulos , les presenta podríamos decir su testamento. ¿Qué es lo que nos debería distinguir a los que creemos en Cristo? El distintivo de un cristiano en un mundo sumido en la increencia es la fe, fe que actúa por la caridad. Lo que verdaderamente importa es amar, pero amar como nos ha amado Cristo, amar perdonando, amar dando vida, amar hasta la entrega total, amar hasta dar la vida por amor.

Acudo a la homilía del Papa Emerito, Benedicto XVI, realizada el 2 de mayo de 2010, en ella, nos habla de la novedad del mandamiento dado por el Señor:

“Jesús habla de un «mandamiento nuevo». ¿Cuál es su novedad? En el Antiguo Testamento Dios ya había dado el mandato del amor; pero ahora este mandamiento es nuevo porque Jesús añade algo muy importante: «Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros». Lo nuevo es precisamente este «amar como Jesús ha amado». Todo nuestro amar está precedido por su amor y se refiere a este amor, se inserta en este amor, se realiza precisamente por este amor. El Antiguo Testamento no presentaba ningún modelo de amor, sino que formulaba solamente el precepto de amar. Jesús, en cambio, se presenta a sí mismo como modelo y como fuente de amor. Se trata de un amor sin límites, universal, capaz de transformar también todas las circunstancias negativas y todos los obstáculos en ocasiones para progresar en el amor.”

Es domingo, día del Señor, alimentémonos de la eucaristía para que podamos vivir firmes en la fe que hemos recibido, la que esta dando sentido a nuestra vida, que nos da fuerza para amar; a no perder nunca la luz de la esperanza en Cristo resucitado, que es capaz de transformar la realidad y hacer nuevas todas las cosas; a vivir de modo sencillo y concreto el amor de Dios cada día y con los que el Señor va poniendo en nuestro peregrinar. Que tengas un buen día.

jesus-discipulos

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 14, 7-14: Quien me ha visto a mí ha visto al Padre.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 14,7-14: Quien me ha visto a mí ha visto al Padre.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.»
Felipe le dice:
– «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.»
Jesús le replica:
– «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el evangelio de hoy nos encontramos con dos partes bien diferenciadas. En la primera se centra en el conocimiento de Dios, y en la segunda en la eficacia de la fe. El conocimiento del Padre va condicionado al conocimiento de Jesús. “Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre”. Jesús es la imagen visible y el rostro humano de Dios. La pregunta de Felipe conduce a la afirmación más decisiva: «yo estoy en el Padre y el Padre en mí… el Padre permanece en mí y él mismo hace las obras».

La importancia de la fe. Jesús hace una promesa para decir que la intimidad que él tiene con el Padre no es un privilegio que sólo le pertenece a él, sino que es posible para todos aquellos que creen en él. “Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago y aun mayores”.Nosotros también, a través del Señor, podemos llegar a hacer cosas grandes para los demás como Jesús hacía para la gente de su tiempo. El va a interceder por nosotros. Todo lo que la gente le pide, él lo va a pedir al Padre y lo va a conseguir, con tal que sea para servir.

Nos encontramos en sábado, día especialmente mariano, donde se nos invita a entrar en la escuela de María. Que la Santísima Virgen nos ayude en el conocimiento interno de Ntro. Señor y nuestra relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Que tengas un buen día

jesus-camino

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 14, 1-6: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 14,1-6: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, «estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.»
Tomás le dice:
– «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde:
– «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Comienza el Evangelio de hoy invitándonos a vencer nuestros miedos. No se aflijan como los hombres sin esperanza y no se desalienten. “No perdáis la calma, Creed en Dios y creed también en Mí” nos dice el Señor. “Creed en Mí”. Fiaros de Mí, Confiad en Mí. Nos iría muchísimo mejor, segurísimo.

Es importante como el Señor se nos presenta como EL CAMINO. Para ir
adonde va Jesús, hay que ir a través de Jesús. “Jesús es nuestro camino” significa ir configurándonos con Él. Es decir: obrar como él, llevar una vida como la suya, dejarnos mover por un amor como el suyo. Para llegar a la plenitud solo lo podemos hacer de la mano de Jesús, no podemos alcanzarla si lo queremos hacer por otro medio, Él es el camino, el verdadero camino, el único camino.

En Santo Tomás nos podemos ver reflejados con nuestro no saber de tantas situaciones en las que nos cuesta trabajo descubrir en esa situación la presencia de Dios: “¿cómo podemos saber el camino?” . Necesitamos meditar el evangelio, descubrir a Jesús, mirarle, hablar con Él; y sentirnos mirados y queridos por aquél que vino a estar con los hombres y sigue vivo junto a nosotros.

También se nos presenta como la VERDAD. Cuando esta tan arraigado en el espíritu de nuestro mundo que no hay verdades sino puntos de vista distintos, donde todo es relativo, donde todo depende, donde no hay certezas, donde se vive de la mentira, de la apariencia, …Él viene a iluminar nuestras vidas y nuestro obrar, a sacarnos de la gran confusión y a fundamentar nuestras vidas en grandes infalibilidades. Él es la VERDAD, y el príncipe de este mundo le ha declarado la guerra con las armas de la mentira, de toda falsedad y apariencia de veracidad.

Y la VIDA. Una vida en plenitud, una vida en Dios. El Papa Francisco comentando este pasaje del Evangelio decía que para conocer a Jesús hay que abrir tres puertas: “Primera puerta: rezarle a Jesús. Sepan que el estudio sin la oración no sirve. Rezar a Jesús para conocerlo. Los grandes teólogos hacen teología de rodillas ¡rezar a Jesús! Y, con el estudio y con la oración, nos acercamos un poco… Pero sin la oración nunca conoceremos a Jesús ¡nunca, nunca!. Segunda puerta: celebrar a Jesús. No basta la oración, es necesaria la alegría de la celebración. Celebrar a Jesús en sus Sacramentos, porque allí nos da la vida, nos da la fuerza, nos da el alimento, nos da el consuelo, nos da la alianza, nos da la misión. Sin la celebración de los Sacramentos, no llegamos a conocer a Jesús. Esto es propio de la iglesia: la celebración. Tercera puerta: Tomar el Evangelio. Qué cosa ha hecho Él, cómo era su vida, qué cosa nos ha dicho, qué cosa nos ha enseñado e intentar imitarlo”.
En el tiempo de Pascua hemos de reconocer al resucitado que vive para siempre, junto al Padre y junto a cada uno de los hombres. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.