odres-nuevos

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9, 14-17: El vino nuevo se echa en odres nuevos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,14-17: El vino nuevo se echa en odres nuevos.

En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercaron a Jesús, preguntándole:
-¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
Jesús les dijo:
-¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?
Llegará un día en que se lleven al novio y entonces ayunarán.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres: se derrama el vino y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor declara la necesidad de acoger su doctrina con un espíritu nuevo. Abiertos con la capacidad de dejarnos sorprender por el Señor. Siempre que los hombres han experimentado el encuentro con Él, algo nuevo va transformando su vida. “Nadie echa el vino nuevo en odres viejos…” Con esto el Señor nos indica que quiere que vivamos siempre un tiempo nuevo, una vida nueva, un continuo cambio y conversión. Nos anima a darle a nuestro seguimiento a Él el carácter radical de la entrega, de la valentía, de la generosidad, de la caridad. Cada uno estamos llamados a ser protagonistas de la evangelización, a orientar nuestras cualidades. El Papa Francisco no se cansa de recordarnos que tenemos que salir fuera. 

 No dejemos echar a perder los odres de la fe. Renovémosla constantemente. “La renovación antes de todo es en nuestro corazón, porque a veces pensamos que ser cristianos significa hacer esto o aquello. Pero no es así. Ser cristianos significa dejarse renovar por Jesús con esta vida nueva…”(Cf. S.S. Francisco, 6 de julio de 2013, homilía en Santa Marta).

Hoy es sábado, día donde se nos invita a vivirlo junto a nuestra Madre, la Santísima Virgen María, en la escuela de María. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

jesus-misericordia

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9, 9-13: Misericordia quiero…

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,9-13: Misericordia quiero…

En aquel tiempo, vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
-Sígueme.
El se levantó y lo siguió.
Y estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos.
Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:
-¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?
Jesús lo oyó y dijo:
-No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa «misericordia quiero y no sacrificios»: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con un pasaje vocacional, la invitación al seguimiento de Mateo. Nos hallamos que la respuesta a la invitación al seguimiento es inminente, lo hace con prontitud. El Señor pone su mirada en una persona que no esta bien considerada entre los suyos, en un publicano. Para él nadie queda al margen, este modo de proceder despertara entre los que se creen buenos la critica y la intransigencia, aprovechará el Señor para corregir esa actitud y plantear dos temas cruciales para ser sus discípulos:

El primero que ante el Señor todos andamos necesitados, todos estamos faltos de amor, de aquí la llamada a la conversión, “he venido a los enfermos” y cuando uno descubre ese amor tan inmenso de Dios, no merecido por nuestra parte, una vez acogido este inmenso regalo, quien lo recibe se siente pertenecer a Cristo y quiere corresponder con su vida, como pagare al Señor tanto bien. Por eso la llamada a los que tienen necesidad de cambiar en su corazón y en su vida.

Y la segunda llamada nos la expresa con la petición: “misericordia quiero”, el Papa Francisco nos ha invitado en este año a adentrarnos en la misericordia del Padre, tenemos que tener un corazón como el suyo, la misericordia es algo más que justicia. Es un amor comprensivo, dispuesto a perdonar que acoge a todos, que esta cerca del que más lo necesita, no da a nadie por perdido, ha venido a curar, a perdonar, a salvar.

Que tengas un buen día.

Jesús-perdona-y-sana-a-un-paralítico

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9, 1-8: Le presentaron un paralítico.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,1-8: Le presentaron un paralítico.

En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico:
–¡Animo, hijo!, tus pecados están perdonados.
Algunos de los letrados se dijeron:
–Este blasfema.
Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo:
–¿Por qué pensáis mal? ¿Qué es más fácil decir: «tus pecados están perdonados», o decir «levántate y anda»? Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados –dijo dirigiéndose al paralítico–:
–Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa.
Se puso en pie, y se fue a su casa.
Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con una nueva curación, la de un enfermo que es llevado al encuentro con el Señor. El paralítico no podría haberse encontrado con Él si no hubiera habido otros que le llevaran en la camilla. Es siempre hermoso poder contar con personas que nos acercan a Jesús con el ejemplo de sus buenas obras, con el testimonio de su vida; es reconfortante que otros recen por nosotros e intercedan por nosotros ante Dios. La santidad personal ayuda a otros a ser santos, la oración puede alcanzar grandes gracias, grandes milagros, grandes conversiones para muchos otros.

Comentando este pasaje el Papa Emerito Benedicto XVI nos dice que: «El paralítico es imagen de todo ser humano al que el pecado impide moverse libremente, caminar por la senda del bien, dar lo mejor de sí. En efecto, el mal, anidando en el alma, ata al hombre con los lazos de la mentira, la ira, la envidia y los demás pecados, y poco a poco lo paraliza. Por eso Jesús, suscitando el escándalo de los escribas presentes, dice primero: “Tus pecados quedan perdonados”, y sólo después, para demostrar la autoridad que le confirió Dios de perdonar los pecados, añade: “Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”, y lo sana completamente. El mensaje es claro: el hombre, paralizado por el pecado, necesita la misericordia de Dios, que Cristo vino a darle, para que, sanado en el corazón, toda su existencia pueda renovarse.

También hoy la humanidad lleva en sí los signos del pecado, que le impide progresar con agilidad en los valores de fraternidad, justicia y paz, a pesar de sus propósitos hechos en solemnes declaraciones. ¿Por qué? ¿Qué es lo que entorpece su camino? ¿Qué es lo que paraliza este desarrollo integral? Sabemos bien que, en el plano histórico, las causas son múltiples y el problema es complejo. Pero la palabra de Dios nos invita a tener una mirada de fe y a confiar, como las personas que llevaron al paralítico, a quien sólo Jesús puede curar verdaderamente»
(Benedicto XVI, 19 de febrero 2006).

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

jesus-demonios-cerdos

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8, 28-34: Le suplicaron que se fuera de su territorio.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,28-34: Le suplicaron que se fuera de su territorio.

En aquel tiempo, cuando Jesús desembarcó en la otra orilla del lago, en tierra de los gadarenos, dos endemoniados salieron de entre los sepulcros y fueron a su encuentro. Eran tan feroces, que nadie se atrevía a pasar por aquel camino. Los endemoniados le gritaron a Jesús: “¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Acaso has venido hasta aquí para atormentarnos antes del tiempo señalado?”. No lejos de ahí había una numerosa piara de cerdos que estaban comiendo. Los demonios le suplicaron a Jesús: “Si vienes a echarnos fuera, mándanos entrar en esos cerdos”. Él les respondió: “Está bien”. Entonces los demonios salieron de los hombres, se metieron en los cerdos y toda la piara se precipitó en el lago por un despeñadero y los cerdos se ahogaron.
Los que cuidaban los cerdos huyeron hacia la ciudad a dar parte de todos aquellos acontecimientos y de lo sucedido a los endemoniados. Entonces salió toda la gente de la ciudad al encuentro de Jesús, y al verlo, le suplicaron que se fuera de su territorio.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En nuestra diócesis se adelanto al fin de semana anterior la solemnidad de San Pedro y San Pablo, con lo cual, litúrgicamente la hemos celebrado, hoy felicitaremos a todos los que celebran su santo y se encuentran bajo el patrocinio de estas dos grandes columnas de la iglesia. Por este motivo, el Evangelio propuesto a la meditación es el del miércoles de la decimotercera semana del tiempo ordinario.

En el Evangelio de hoy, todo el pasaje esta cargado de simbología: país pagano, posesión diabólica, cementerios como lugar de muerte, y traspaso de los demonios a los cerdos, los animales inmundos por excelencia para la cultura del tiempo. Parece como si quisiera acumular todos los grados del mal para recalcar después el poder del Señor, que es superior al mal, al maligno, y lo vence eficazmente.

Son muchos los pasajes de la Escritura que nos muestran cómo Nuestro Señor Jesucristo vence el poder del mal liberando a las personas de su influjo. Así pues, el demonio sólo puede afectarnos si libremente se lo permitimos. Dios nos llama al buen camino, pero respeta la libertad que nos ha dado, por eso, cuando damos lugar al pecado en nuestra vida somos los primeros responsables.

 En nuestra vida como cristianos tenemos muchos medios para alejarnos del mal y permanecer cerca de Dios. Entre estos medios podemos señalar la oración, la amistad personal con Cristo, la mortificación, la frecuente recepción del sacramento de la Penitencia y de la Eucaristía, la protección de la Santísima Virgen María,… en definitiva todo lo que nos ayuda a vivir en gracia.
Llama la atención como concluye el Evangelio, el Señor haciendo el bien y así se lo pagan, no solo no se lo agradecen, no valoran que ha sanado a dos paisanos suyos que estaban muy mal, solo se detienen en la perdida material, ven la desgracia, les molesta su presencia, como consecuencia, la comunidad rechaza al Señor.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

jesus-barca

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8, 23-27: ¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,23-27: ¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!

En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron.
De pronto se levantó un temporal tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía.
Se acercaron los discípulos y lo despertaron gritándole:
-¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!
El les dijo:
-¡Cobardes! ¡Qué poca fe!
Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma.
Ellos se preguntaban admirados:
-¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos encontramos con la tempestad calmada. Y también con el reproche del Señor a sus discípulos: ¡Que poca fe!.
Por una parte con el poder de Dios que nos invita a no temer, donde viene a resaltarnos que en el amor no tiene cabida el miedo, para Dios somos importantes, Él se preocupa por nosotros y por nuestras cosas.
Y por la otra, nuestra falta de confianza en el Señor, nuestros miedos, nuestras angustias… que muchas veces nos hacen dudar, desconfiar, son oportunidades que nos presenta la vida para crecer en el abandono en el Señor. En los momentos de dificultad, de dolor, Cristo es quien nos sostiene, es a Él a quien nos tenemos que agarrar en los momentos de peligro, en los momentos de incertidumbre. El milagro de la barca azotada por las olas nos hace ver que la fe es la que nos salva.

Traigo aqui las palabras del Papa Emérito, Benedicto XVI, comentando este pasaje del Evangelio, creo que nos pueden ayudar en nuestra meditación: “El milagro de la barca azotada por las olas nos hace ver que la fe es la que nos salva. La esperanza y la oración, la confianza y el abandono, tocan el corazón de Dios. Dios se hace presente, Dios da su paz, su compañía y su gracia a quien se la pide. Aprendamos de los apóstoles. Ellos hicieron todo lo posible por impedir que la barca naufragara y al mismo tiempo imploraron la ayuda del Señor. Jesús no nos quiere personas pasivas, de brazos cruzados, nos quiere instrumentos activos, responsables, pero a la vez, llenos de esperanza. Esta es la clave para afrontar las tempestades de la vida: tener cerca de nosotros a Jesús, llevarlo dentro de nosotros siempre. Cuando tengamos alguna queja con el Señor recordemos que “el que cree nunca está solo”. (Benedicto XVI, 12 de septiembre de 2006).

Otro de los puntos para nuestra meditación es como el Señor reprocha a los discípulos su poca fe. Es como si les amonestara porque su fe es como si no existiera, como si la fe estuviera dormida. Lo mismo quiere decirnos a nosotros. También a ti y a mí nos corrige porque muy a menudo nuestra fe parece como si no existiera. Necesitamos salir de nuestra fe cansada, acomodada, casi sin esperanza. Dejémonos corregir por el Señor y salgamos de nuestro letargo.

Los discípulos nos muestran el camino de acudir al Señor, Él que esta siempre dispuesto a darnos la paz que necesitamos y a salvarnos de todo aquello que amenaza nuestra estabilidad. Ellos con su actitud nos muestran el camino de confiar y acudir al Señor. Puede parecer a veces que no nos escucha… quizás lo que quieres es que me acerque más a Él, que entienda que por la fe he de introducirme a tener un diálogo más frecuente, más familiar… que el miedo se vence con la confianza en Él… y que solamente Él puede transformar la tormenta de mis pasiones, en paz y sosiego para el alma.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

sigueme

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8, 18-22: Sígueme.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,18-22: Sígueme.

En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de atravesar a la otra orilla.
Se le acercó un letrado y le dijo:
-Maestro, te seguiré adonde vayas.
Jesús le respondió:
-Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.
Otro que era discípulo, le dijo:
-Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.
Jesús le replicó:
-Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con dos breves relatos vocacionales. El lenguaje empleado por Ntro. Señor, “el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza”, y “Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos”. Estas exigencias pueden parecer demasiado duras, pero en realidad expresan la novedad y la prioridad absoluta del reino de Dios. El Señor desde un principio nos resalta la radicalidad del seguimiento, desea que desde el primer momento se cuente con las dificultades, ante el primero que se le presenta diciéndole que le seguirá donde vaya, a este le resalta que quien quiera seguirlo debe estar dispuesto a todo y aceptarlo todo por amor, y ante el segundo que le presenta una necesidad, le dice que quien quiera seguirlo no debe poner condiciones en su seguimiento, el Reino de Dios tiene que ser su prioridad.

La vida en Cristo es siempre nueva, exige abandono, pero siempre en clave de amor y desde allí no pesa lo mismo lo que se deja, pensad en una pareja de enamorados, ninguno se plantea que ha tenido que abandonar al resto de la humanidad por la persona que ha elegido, desde este prisma la invitación al seguimiento, no resaltando lo que se deja sino más bien lo que se recibe.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

jesus-pedro

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 16, 13-19: Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 16,13-19: Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
-«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron:
-«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó:
-«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
-«Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.»
Jesús le respondió:
-«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos en nuestra diócesis hoy la festividad de S. Pedro y S. Pablo, unidos los dos en una misma fiesta. S. Pedro nos invita a confesar y testimoniar la fe. “Tu eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Tu eres nuestro único Redentor”. Los mártires ponen delante de nosotros nuestra capacidad de entrega, ¿qué estoy dispuesto a hacer por el Señor y el Evangelio? También nos desenmascaran nuestros miedos y cobardías. ¿qué valor ocupa la fe en mi vida? ¿He llegado al sufrimiento por el Señor? Recuerda que donde no hay nada por lo que valga la pena sufrir, incluso la vida misma pierde su valor. El amor sabe de sufrimiento, de entrega, de donación, de olvido de sí mismo, de transformación, de purificación… Nosotros vivimos del amor que se entrega.

Pedro hombre sin estudios, vivía del trabajo de sus manos, era pescador; en cambio Pablo como él mismo nos narra en su vocación, persona docta, de la escuela de Gamaliel. Sin embargo el Señor es quien llama y cuenta con cada uno de ellos. Pablo no iba buscando al Señor, fue el Señor quien le salió al paso en su iglesia: ¿Por qué me persigues? A partir de ese encuentro con el Resucitado, su vida se transforma, su vida cambia, y de perseguidor pasa a ser perseguido, a ir a la cárcel, a ser apaleado por formar parte de ese grupo de seguidores de Cristo. Tocados por el Señor, se convirtieron en dos enamorados de Él hasta el martirio en Roma.

Ellos nos dan ejemplo que la autoridad es servicio, a ejemplo de Cristo mismo, que no vino a ser servido sino a servir. Uno con el pueblo judío y el otro con los gentiles, con los no creyentes. Pero ambos necesarios.

Recuerda es domingo, día del Señor, día donde los cristianos participamos del alimento de su Palabra y de su Cuerpo.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

jesus-centurion

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8, 5-17: Que se cumpla lo que has creído.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,5-17: Que se cumpla lo que has creído.

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó diciéndole:
-Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho.
El le contestó:
-Voy yo a curarlo.
Pero el centurión le replicó:
-Señor, ¿quién soy yo para que entres bajo mi techo? Basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes: y le digo a uno «ve», y va; al otro, «ven», y viene; a mi criado, «haz esto», y lo hace.
Cuando Jesús lo oyó quedó admirado y dijo a los que le seguían:
-Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de Oriente y Occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el Reino de los Cielos; en cambio a los ciudadanos del Reino los echarán afuera, a las tinieblas.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
Y al centurión le dijo:
-Vuelve a casa, que se cumpla lo que has creído.
Y en aquel momento se puso bueno el criado.
Al llegar Jesús a casa de Pedro, encontró a la suegra en cama con fiebre; la cogió de la mano, y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirles.
Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él con su palabra expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías:
«El tomó nuestras dolencias
y cargó con nuestras enfermedades».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con dos pasajes de curación. En la primera curación, es el centurión el que se acerca al Señor con humildad, para interceder por otro, después manifestará su conciencia de pequeñez ¿quién es él para merecer algo?. La fe y la humildad van de la mano, los santos nos han dado ejemplo que cuando uno más se acerca a la luz, más se acerca a Dios, más ve la llamada a la conversión porque se encuentra muy lejos con sus miserias del gran amor de Dios y no puede menos que exclamar como S. Pedro: “apártate de mí que soy un pecador” o bien la aclamación del Evangelio de hoy: “¡Señor, yo no soy digno!”.

Nos encontramos también con el gran poder de la intercesión, este oficial no pide para él, tiene en cuenta el sufrimiento de su criado e intercede al Señor por él. La oración de intercesión consiste en pedir a favor de otro. Esta oración nos une y conforma con la oración de Jesús, que intercede ante el Padre por todos los hombres, en particular por los pecadores, y esta oración debe extenderse también por los que no nos desean bien, por nuestros enemigos.

Otro punto importante para nuestra meditación son las palabras de Ntro. Señor: “que se cumpla lo que has creído”. “Se haga según tu fe”, -se repite en mucho de los milagros-, el Señor siempre pide permiso, pero también espera nuestra colaboración para que Él haga su obra, importante nuestra confianza, nuestro fiarnos de Él.

Hoy sábado día especial consagrado a María , donde se nos invita a acudir a su escuela, como gustaba decir a S. Juan Pablo II , de Ella tenemos mucho que aprender, desde su gran humildad hasta como acoger el regalo de la fe y vivir para los demás en nuestra entrega y servicio.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

zacarias-isabel-juan

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1, 57-66.80: ¿Qué va a ser este niño? Porque la mano de Dios estaba con él.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,57-66.80: ¿Qué va a ser este niño? Porque la mano de Dios estaba con él.

A Isabel se le cumplió el tiempo y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban.
A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre.
La madre intervino diciendo:
– ¡No! Se va a llamar Juan.
Le replicaron:
– Ninguno de tus parientes se llama así.
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. El pidió una tablilla y escribió: Juan es su nombre. Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo
– Qué va a ser este niño? Porque la mano de Dios estaba con él.
El niño iba creciendo y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy una solemnidad del calendario litúrgico, pocos nacimientos celebra la liturgia, y uno de esos pocos, es el de Juan Bautista, la iglesia hoy nos pone la mirada contemplativa en la misión de Juan, misión que se caracteriza, sobre todo, por ser el que prepara el camino al Señor, desde antes de nacer ya salta de gozo al encuentro con su Salvador, al saludarse su madre con su prima María, la madre del Señor, nos resalta el evangelista que desde el seno materno salto de gozo, ya desde la elección antes de nacer fue instrumento del Espíritu Santo, misión que intento desarrollar llevando al encuentro con el Mesías. La predicación de Juan estaba en perfecta armonía con su estilo de vida. Su predicación se veía reforzada con el testimonio de su vida. De la misión de Juan el Señor nos hace participes y nos encomienda ahora, en nuestros días: preparar los caminos, ser sus heraldos, los que le anuncian a otros corazones. Nuestro mundo tiene necesidad de testigos del amor de Dios, no necesita teóricos, necesita testigos, es decir, los que con su vida puedan manifestar lo grande que ha estado y esta el Señor en sus vidas.

La misión del heraldo es desaparecer, quedar en segundo plano, cuando llega el que es anunciado. Una de las máximas de Juan: “conviene que Él crezca y yo disminuya”. Vivir para buscar en todo la gloria de Ntro. Señor. Es muy importante que el discípulo aprenda del maestro, de Ntro Señor, la virtud de la humildad. En el apostolado, la única figura que debe ser conocida es Cristo. Ése es el tesoro que anunciamos, a quien hemos de llevar a los demás.

Juan, ante el Señor, se considera indigno de prestarle los servicios más humildes, reservados de ordinario a los esclavos de ínfima categoría, tales como llevarle las sandalias y desatarle las correas de las mismas. El hombre de Dios ante cualquier misión encomendada, lo primero que experimenta es que “no soy digno…” y también que quien capacita es el Señor con la ayuda de su gracia, que el Señor nos conoce y sabe a quien llama, y que no esta solo para la misión, que aprenda a descansar en El, y que confie en la ayuda de la providencia.

Es necesario que Él crezca y que yo disminuya. Ésta es la tarea de nuestra vida: que Cristo llene nuestro vivir. En la medida en que Cristo, por el conocimiento y el amor, penetre más y más en nuestras pobres vidas, nuestra alegría será incontenible. Permaneced en mi amor para que vuestra alegría llegue a plenitud. Solo el Señor sacia el corazón del hombre.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

casa-sobre-roca

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 7, 21-29: El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a …

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 7,21-29: El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a …

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No todo el que me dice «Señor, Señor» entrará en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la, voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Aquel día muchos dirán: Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?
Yo entonces les declararé: Nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente.
Al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los letrados.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, el Señor nos pregunta: cómo estamos construyendo la casa de nuestra vida y de nuestra fe. ¿Cuánto hay de roca y cuánto hay de arena? ¿Es el Señor mi roca? ¿O apoyo mi existencia en muchas cosas que son al fin y al cabo accidentales? Recuerda que el único que no falla nunca es Dios, roca inquebrantable de fidelidad y de amor.

Construir sobre roca quiere decir poner todas las esperanzas en lo que no se pasa, es edificar sobre Dios. La presencia cercana y fiel del Señor es la roca que da firmeza a nuestra vida aun en medio de las contrariedades. Dios nos acompaña y se nos manifiesta en la obra de la creación, en la sagrada Escritura y en la Eucaristía. Su compañía es nuestra fuerza. Jesús, Dios hecho hombre, está a nuestro lado en todos los momentos de nuestra vida, en los felices y los tristes. No nos debemos desanimar ante las contrariedades, porque si edificamos sobre roca, cuando lleguen esos momentos, tendremos la seguridad de contar con Cristo. El momento de la prueba, es una oportunidad donde mostrar nuestro amor, recuerda que es en los momentos difíciles donde es fácil descubrir a los amigos, siempre permanecen. Las pruebas, son siempre oportunidades que se nos brindan, para hacernos más fuertes y vencer, poniendo mas amor.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.