San Pedro 2

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 16,13-19: Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 16,13-19: Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
-«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron:
-«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó:
-«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
-«Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.»
Jesús le respondió:
-«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En nuestra diócesis celebramos este domingo, la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, también conocido por el día del Papa. Hoy la colecta va destinada al Papa, con el Óbolo de San Pedro. Esta limosna se hace llegar al sucesor de Pedro, y con esta limosna el Papa suele emplearlas en las necesidades que se presentan en todas las partes del mundo, sale al paso ante cualquier necesidad que surja, o catástrofe que se presente, allí esta la ayuda dada por el Papa y eso es posible, gracias a esta colecta que se hace.

Una misma fiesta para las dos grandes columnas de nuestra fe. Ambos –Pedro y Pablo- suponen dos estilos distintos para una misma vocación misionera. Pedro hombre sin estudios, vivía del trabajo de sus manos, era pescador; en cambio Pablo como él mismo nos narra en su vocación, persona docta, de la escuela de Gamaliel. Sin embargo el Señor es quien llama y cuenta con cada uno de ellos. Pablo no iba buscando al Señor, fue el Señor quien le salió al paso en su iglesia: “¿Por qué me persigues?” A partir de ese encuentro con el Resucitado, su vida se transforma, su vida cambia, y de perseguidor pasa a ser perseguido, a ir a la cárcel, a ser apaleado por formar parte de ese grupo de seguidores de Cristo. Tocados por el Señor, se convirtieron en dos enamorados de Él hasta el martirio en Roma.
Ellos nos dan ejemplo que la autoridad es servicio, a ejemplo de Cristo mismo, que no vino a ser servido sino a servir. Uno con el pueblo judío y el otro con los gentiles, con los no creyentes. Pero ambos necesarios.

San Pedro nos invita a confesar y testimoniar la fe. “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Tú eres nuestro único Redentor”. “El relato Evangélico de su profesión de fe y la consiguiente misión confiada por Jesús nos muestra que la vida de Simón, pescador de Galilea, -como la vida de cada uno de nosotros- se abre, florece plenamente cuando acoge a Dios la gracia de la fe. Entonces, Simón se pone en camino – un camino largo y duro- que le llevará a salir de si mismo, de sus seguridades humanas, sobre todo de su orgullo mezclado con valentía y con generoso altruismo. En este su camino de liberación, es decisiva la oración de Jesús: “Yo he pedido por ti” para que tu fe no se apague”. Tengamos presente hoy de una manera especial rezar por el sucesor de San Pedro, recemos por el Papa Francisco, acojamos la invitación de su suplica tan reiterada de “Rezar por mí”. Para que el Señor lo sostenga en su misión de servicio a la unidad de la Iglesia en la fe y en la comunión.

Recuerda es domingo, día del Señor, día donde los cristianos participamos del alimento de la Palabra y del Cuerpo de Ntro. Señor. Feliz día del Señor. Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

Centurión

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8,5-17: El tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,5-17: El tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó diciéndole:
-Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho.
El le contestó:
-Voy yo a curarlo.
Pero el centurión le replicó:
-Señor, ¿quién soy yo para que entres bajo mi techo? Basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes: y le digo a uno «ve», y va; al otro, «ven», y viene; a mi criado, «haz esto», y lo hace.
Cuando Jesús lo oyó quedó admirado y dijo a los que le seguían:
-Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de Oriente y Occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el Reino de los Cielos; en cambio a los ciudadanos del Reino los echarán afuera, a las tinieblas.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
Y al centurión le dijo:
-Vuelve a casa, que se cumpla lo que has creído.
Y en aquel momento se puso bueno el criado.
Al llegar Jesús a casa de Pedro, encontró a la suegra en cama con fiebre; la cogió de la mano, y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirles.
Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él con su palabra expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías:
«El tomó nuestras dolencias
y cargó con nuestras enfermedades».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con dos milagros, en favor de la petición de intercesión del centurión por su criado y de la suegra de Pedro. En el primer milagro, han pasado a la liturgia eucarística, las mismas palabras dichas por el centurión para prepararnos a recibir el Cuerpo de Cristo en la comunión eucarística. La eucaristía nos transforma en Cristo, la eucaristía nos alimenta, la eucaristía nos da la fuerza que necesitamos para vivir como hijos de Dios, la eucaristía nos salva, “quien me come tiene vida” -dice el Señor-. Vida, vida en plenitud, vida eterna.

Otro detalle, lo tenemos en el centurión romano, es un extranjero , vemos la apertura del Evangelio a los no judíos, se abre la puerta del reino a los paganos, la salvación de Dios no está reservada a unos pocos.

El centurión se acerca al Señor con humildad, con conciencia de ¿quién es él para merecer algo? La fe y la humildad van de la mano, los santos nos han dado ejemplo que cuando uno más se acerca a quien es la luz, cuanto más se acerca a Dios, más percibe la llamada a la conversión, porque se encuentra muy lejos con sus miserias de lo que agrada a Dios y no puede menos que exclamar como San Pedro: “apártate de mí que soy un pecador” o bien la aclamación del Evangelio de hoy: “¡Señor, yo no soy digno!”. El hombre percibe el profundo abismo que lo separa de Dios, “no soy digno”, nadie nos lo merecemos, es el inmenso amor de Dios, el que nos capacita para acoger la gracia.

Nos encontramos también con el gran poder de intercesión, este oficial no pide para él, tiene en cuenta el sufrimiento de su criado e intercede al Señor por él. La oración de intercesión consiste en pedir, suplicar y orar a favor de otro. Esta oración nos une y conforma con la oración de Jesús, que intercede ante el Padre por todos los hombres, en particular por los pecadores, y esta oración debe extenderse también por los que no nos desean bien, por nuestros enemigos.

Hoy sábado especial mirada a nuestra Madre la Santísima Virgen María y encomendarnos a ella para aprender en humildad, acoger el regalo de la fe y vivir para los demás en nuestra entrega y servicio.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

si quieres 2

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8,1-4: Señor, si quieres puedes limpiarme.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,1-4: Señor, si quieres puedes limpiarme.

Cuando bajó del monte, fue siguiéndole una gran muchedumbre. En esto, un leproso se acercó y se postró ante él, diciendo: «Señor, si quieres puedes limpiarme.» Él extendió la mano, le tocó y dijo: «Quiero, queda limpio.» Y al instante quedó limpio de su lepra. Y Jesús le dice: «Mira, no se lo digas a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que prescribió Moisés, para que les sirva de testimonio.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

No hay error, no he tenido un lapsus, -aunque sería posible, es muy humano-, ya sé que estamos a 29 de Junio, y unida a esta fecha nos encontraremos la Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, apóstoles, sin embargo, en nuestra diócesis, nuestro Obispo ha enviado un decreto en estos días a todos los sacerdotes, donde nos informa del traslado de dicha solemnidad al domingo más próximo, día 1 de julio, para facilitar que se celebre con mayor solemnidad y participación de los fieles. Todo esto es para explicar el motivo del cambio del pasaje evangélico. Esto no quita que felicitemos a todos los que bajo la protección de estos santos celebran su onomástica. Por este motivo, celebraremos hoy la liturgia que correspondería en este día, la del viernes de la duodécima semana del tiempo ordinario, donde se nos presenta el pasaje evangélico donde un enfermo, con lepra, lleno de dolor y consciente de su enfermedad, acude a Jesús pidiéndole: «Señor, si quieres puedes limpiarme». Para poder llegar a esta suplica, uno tiene que tener conciencia que necesita ayuda, tiene que manifestar y ver donde tiene que dejarse curar. No siempre uno es consciente de su situación personal y tiene la humildad suficiente para dejarse ayudar y pedir ayuda.

Otro punto para nuestra meditación nos lo da la manera de proceder del leproso, con qué delicadeza se acerca y hace su petición: «Señor, si quieres…». Si entra dentro de tus planes, si es tú voluntad. Pide porque se ve necesitado pero no exige, lo pone en las manos del Señor. Es muy importante que seamos capaces de pedir al Señor, acudir a Él con el pleno convencimiento que Él puede, que quiere ayudarnos, pero en la suplica del enfermo se deja ver su fe, la fe es condición indispensable para los milagros, hasta tal punto la fe es un presupuesto esencial , hay sitios donde vemos como con sus paisanos que el Señor manifiesta que no puede hacer ningún milagro por no encontrar fe, casi siempre dice: “Se haga según tu fe”. Una y otra vez repite el Señor a las personas que han sido agraciadas con un favor prodigioso: tu fe te ha curado, tu fe te ha salvado.

Otro detalle para nuestra reflexión: la cercanía de Ntro. Señor, no evade el contacto con este tipo de enfermos que estaban marginados por su enfermedad, no teme el acercarse, el tocarlos, el mostrarles que quiere ayudarles. ¡Que gran lección! No teme contagiarse, no le da miedo que se le etiquete de impuro, no teme contaminarse, no se conforma con curarle sino que el Señor también lo toca, no se queda en un gesto, también los santos han seguido el ejemplo y son modelo para nosotros, por ejemplo San Francisco, nos narran sus biógrafos: “Siempre sintió disgusto y repugnancia invencible ante el espectáculo del dolor y de la deformación física… en otro tiempo hubiera arrojado un puñado de monedas y espoleado al caballo; esta vez sintióse invadido por una ola de compasión… Desmontó presto, puso la limosna en la mano del leproso y cogiendo aquella misma mano con las suyas, imprimió en ella un beso. Hizo más. Estrechó entre sus brazos al leproso y recibió de éste un ósculo de paz…”; Otro santo unido a los leprosos, El Padre Damián de Molokai, fue un misionero que dedicó su vida al cuidado de los leprosos y donde se hicieron proféticas las palabras del Obispo cuando lo presentó : “uno que será un padre para ustedes, y que los ama de tal manera que no tiene vacilaciones en volverse uno de ustedes; vivir y morir con ustedes”. Contrajo la lepra sirviendo a los leprosos, rehusó ser trasladado para recibir tratamiento, a pesar de los grandes sufrimientos y con su cuerpo deformado, continúo su ministerio hasta el fin de su vida.
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

casa

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 7,21-29: El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 7,21-29: El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No todo el que me dice «Señor, Señor» entrará en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la, voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Aquel día muchos dirán: Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?
Yo entonces les declararé: Nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente.
Al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los letrados.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor advierte: “No todo el que me dice: Señor, Señor… sino quien hace la voluntad de mi Padre”. Si en el pasaje de ayer con la imagen del árbol bueno y los frutos buenos se ponía el acento en las obras, hoy, nos recuerda, que lo primordial es hacer la voluntad de Dios, no tranquilizar la conciencia con ritos, practicas de piedad, ni el activismo religioso, “Ya podría hablar la lengua de los ángeles… o dejarme quemar vivo por el Evangelio si no tengo amor, no me sirve”. No quiero decir que no nos puedan ayudar estas practicas de piedad que nos facilitan el encuentro con la divinidad o que no sean buenas, sino, que el acento está en querer lo que Dios quiere, y la verdadera piedad siempre toca la vida, la transforma y la configura con lo que es grato a Dios, “que no se haga mi voluntad sino la tuya” palabras de Nuestro Señor en Getsemaní. “Querer lo que Dios quiere, cómo Dios quiere y cuando Dios quiera” súplica de madre Maravillas de Jesús – como muy bien han expresado los santos en su manera de vivir o como nuestra Madre, la Santísima Virgen María, desde el encuentro en la Anunciación con su “Hágase en mí según tu palabra”, que se cumplan en mí tus designios. “Hágase tú voluntad” como rezamos en la oración enseñada por Ntro. Señor, el Padre Nuestro.

Construir sobre roca es signo de estabilidad, quiere decir, poner todas las esperanzas en lo que no se pasa, es edificar sobre Dios. El Papa Benedicto XVI, en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud del 2011: “…Así como una casa está construida sobre los cimientos. En la historia sagrada tenemos numerosos ejemplos de santos que han edificado su vida sobre la Palabra de Dios…Estar arraigados en Cristo significa responder concretamente a la llamada de Dios, fiándose de Él y poniendo en práctica su Palabra. Jesús mismo reprende a sus discípulos: “¿Por qué me llamáis: ¡Señor, Señor!, y no hacéis lo que digo?”. Y recurriendo a la imagen de la construcción de la casa, añade: “El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra…se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida”.

Queridos amigos, construid vuestra casa sobre roca, como el hombre que “cavó y ahondó”. Intentad también vosotros acoger cada día la Palabra de Cristo. Escuchadle como al verdadero Amigo con quien compartir el camino de vuestra vida. Con Él a vuestro lado seréis capaces de afrontar con valentía y esperanza las dificultades, los problemas, también las desilusiones y los fracasos. Continuamente se os presentaran propuestas más fáciles, pero vosotros mismos os daréis cuenta de que se revelan como engañosas, no dan serenidad ni alegría. Sólo la Palabra de Dios nos muestra la auténtica senda, sólo la fe que nos ha sido transmitida es la luz que ilumina el camino.”
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

mateo-7-16

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 7,15-20: Por sus frutos los conoceréis.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 7,15-20: Por sus frutos los conoceréis.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis.
A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos?
Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos.
Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos.
El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego.
Es decir, que por sus frutos los conoceréis.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio el Señor advierte contra los falsos profetas, se presentan como pacíficos pero terminan por destruir la comunidad. La clave que nos propone es el discernimiento, esta virtud cristiana de comprender dónde está el Espíritu del Señor y dónde está el mal espíritu, y para ello es necesario la máxima objetividad y nos puede ayudar mucho el mirar los hechos, al final, son siempre las obras, la coherencia de vida, los actos concretos distinguen al verdadero del falso profeta. Cuando uno actúa movido por el espíritu, los frutos son los del espíritu: amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio de sí mismo. Importante, que nos detengamos un poco en mirar nuestro corazón, y nos preguntemos si nos preocupamos más por la imagen que se puedan hacer de nosotros o por ser fieles con nosotros mismos, cuidamos la mirada de los hombres o en cambio atendemos la mirada de Dios. Necesitamos vivir de cara a Dios.

S. Francisco de Sales en la introducción a la vida devota: “El corazón es bueno cuando tiene buenos sentimientos, y los sentimientos son buenos cuando producen buenos frutos, actos buenos. Si esas consolaciones nos van haciendo más humildes, más pacientes, más caritativos, más compasivos, más ardorosos en mortificar nuestras malas tendencias, más fieles en nuestras resoluciones, más obedientes, más sencillos en nuestra manera de vivir…entonces, sin duda alguna, viene de Dios. Pero si esas “dulzuras” son solamente dulces para nosotros, si nos van haciendo curiosos, amargos, insoportables, impacientes, tercos, orgullosos, presuntuosos, duros para con los hermanos; si, al creernos santitos rechazamos todo consejo y advertencia…entonces, esas consolaciones indudablemente son falsas y malas, porque un árbol bueno sólo produce frutos buenos.”. (No busques el consuelo, sino al que consuela).

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 7,6.12-14: Entrad por la puerta estrecha.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 7,6.12-14: Entrad por la puerta estrecha.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozaros.

Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la ley y los profetas.

Entrad por la puerta estrecha.
Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos.
¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el evangelio de hoy el Señor nos ofrece tres caminos para vivir de un modo nuevo.

El primero, suena un poco desconcertante: “No deis lo santo a los perros”. En la liturgia oriental se usa una expresión muy significativa cuando llega el momento de la comunión: “Lo santo para los santos.” (se utiliza también en la liturgia hispano-mozárabe). Parece que, en el contexto de la iglesia primitiva, este dicho se refería a la conveniencia de no anunciar el secreto del Reino a aquellos que con toda seguridad lo van a rechazar o se van a mofar de él. Cuando el mismo Señor no ha venido a condenar a nadie sino a salvar, el cristiano no le compete juzgar pero si velar por el respeto y la defensa de lo sagrado.

El segundo camino, se refiere al tipo de relaciones entre nosotros: “Tratad a los demás como queréis que ellos os traten”. Es la regla de oro donde se nos formula el primado del amor. Todos nosotros deseamos ser tratados bien. Queremos que se respeten nuestros derechos, nuestra fama. Queremos que se comprendan y perdonen nuestros errores. Queremos que se nos ofrezcan nuevas oportunidades. Sin embargo, cuando pensamos en los demás, no solemos aplicar estos principios. Nos cuesta meternos en su piel y sentir como ellos.

El tercer camino, tiene un tono sapiencial: “Entrad por la puerta estrecha”. La invitación a no tomar el camino fácil sino el de la fidelidad a Dios y a su conciencia. Tarde o temprano el cristiano debe elegir entre seguir a Dios o al mundo. Estar dispuesto a grandes sacrificios y a despojarse de todo lo que pudiera apartarle del seguimiento a Cristo. En palabras del Papa Francisco, en la homilía de la santa misa de beatificación de varios mártires coreanos, 16 agosto 2014: “En nuestros días, muchas veces vemos cómo el mundo cuestiona nuestra fe, y de múltiples maneras se nos pide entrar en componendas con la fe, diluir las exigencias radicales del Evangelio y acomodarnos al espíritu de nuestro tiempo. Sin embargo, los mártires nos invitan a poner a Cristo por encima de todo y a ver todo lo demás en relación con él y con su Reino eterno. Nos hacen preguntarnos si hay algo por lo que estaríamos dispuestos a morir.” . “Entrad por la puerta estrecha” es toda una llamada a vivir en la búsqueda de la verdad, en fidelidad al Evangelio y en una entrega sin reservas, sabiendo, que el mundo no aplaudirá sus acciones, siendo conscientes del precio de ir contracorriente, contando con grandes sacrificios por las incomprensiones que desatarán, el “discípulo no es más que el maestro” y se debe contar con la persecución, “os odiarán por mi causa”. No es fácil ser seguidor de Cristo, pero no depende de tus fuerzas, de tu solo esfuerzo, no estamos solos en este combate, “estaré con vosotros todos los días”, con Él, todo es posible.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

juzgar

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 7,1-5: No juzguéis…

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 7,1-5: No juzguéis…

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No juzguéis y no os juzgarán.
Porque os van a juzgar como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros.
¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?
¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Déjame que te saque la mota del ojo», teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio nos hace una llamada a no juzgar. Entre sus seguidores quiere evitar un peligro al que los hombres somos muy dados a sucumbir: constituirse en jueces de nuestros semejantes. Y nos da varias razones: No debemos juzgar a los demás, primero, porque el juicio pertenece a Dios, sólo Dios conoce el corazón del hombre. Nunca tenemos todos los datos cuando se trata de los demás, es muy difícil, ponerse en el lugar del otro, la situación, las influencias, sus intenciones…; La segunda razón, ya que la medida que usemos con los demás la usaran con nosotros. Sabio consejo intentar mirar al prójimo de la misma forma que nos miramos a nosotros mismos. Cuando notemos los defectos, fallos de los demás, es bueno, reflexionar, analizarnos, quizás, también participo de ese mismo pecado, es posible que también los otros soporten mis defectos, es buen espejo vernos en los demás, esta practica, nos ayudará a ver nuestros pecados, a luchar contra el pecado, a no aliarnos nunca con él, a intentar combatir el mal en nosotros, y como nos sugería San Pablo, “a nadie debáis nada, más que amor”, estamos llamados a amar más y a amar mejor, por ello, es preferible, ser comprensivos, benévolos, tenemos que aprender a ser exigentes con nosotros mismos, y muy comprensivos para con los que compartimos nuestra existencia, cuando es el amor quien nos mueve, siempre hay razones para justificar al otro, “no saben lo que hacen, perdónalos” ejemplo dado por Nuestro Señor desde la sede de la Cruz. Y en tercer lugar, porque todos somos imperfectos, tanto y más que los otros. Aprendamos a ser intransigentes con el pecado -¡comenzando por el nuestro!- e indulgentes con las personas. ¿Quién puede juzgar sino sólo Dios? Y si el juicio de Dios es la misericordia, ¿con qué derecho puedo juzgar a mis hermanos?

Todos tenemos necesidad de perdón. Si deseamos un juicio misericordioso de Dios sobre nosotros, hay que empezar por aplicar esta misma comprensión respecto a todos nuestros hermanos.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,57-66.80: El nacimiento de Juan Bautista. Juan es su nombre.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,57-66.80: El nacimiento de Juan Bautista. Juan es su nombre.

A Isabel se le cumplió el tiempo y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban.
A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre.
La madre intervino diciendo:
– ¡No! Se va a llamar Juan.
Le replicaron:
– Ninguno de tus parientes se llama así.
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. El pidió una tablilla y escribió: Juan es su nombre. Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo
– ¿Qué va a ser este niño? Porque la mano de Dios estaba con él.
El niño iba creciendo y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy una solemnidad del calendario litúrgico, pocos nacimientos celebra la liturgia, y uno de esos pocos, es el de Juan Bautista. La iglesia hoy nos pone la mirada contemplativa en la misión de Juan, misión que se caracteriza, sobre todo, por ser el que prepara el camino al Señor, desde antes de nacer ya salta de gozo al encuentro con su Salvador, al saludarse su madre con su prima María, la madre del Señor, nos resalta el evangelista que desde el seno materno saltó de gozo, ya desde la elección antes de nacer fue instrumento del Espíritu Santo, misión que intento desarrollar llevando al encuentro con el Mesías.

A Juan lo buscaba y le seguía mucha gente. Juan era el precursor: enviado para preparar el camino al Señor. Es modelo de humildad, a los que le seguían les señala quien es el Mesías y les entrega sus discípulos, a cuantos lo consideraban no solo un profeta, sino el posible Mesías, les responde: “Yo no soy quien pensáis, sino que viene detrás de mí, uno a quien no merezco desatarle las sandalias”. Una de las máximas de Juan: “conviene que Él crezca y yo disminuya”. Vivir para buscar en todo la gloria de Nuestro Señor. Es necesario que Él crezca y que yo disminuya. Ésta es la tarea de nuestra vida: que Cristo llene nuestro vivir. En la medida en que Cristo, por el conocimiento y el amor, penetre más y más en nuestras pobres vidas, nuestra alegría será incontenible. Permaneced en mi amor para que vuestra alegría llegue a plenitud. Solo el Señor sacia el corazón del hombre.
“Es también modelo de coherencia y valentía para defender la verdad, por lo que esta dispuesto a pagar personalmente hasta la carcel y la muerte”. (Homilía de S. Juan Pablo II, aeropuerto de Chayka).

Que aprendamos del testimonio de San Juan a no anunciarnos a nosotros mismos, a llevar al encuentro con el Señor, a vivir en verdad.

Es domingo, día del Señor, felicidades a todos los que celebráis vuestro santo y os encontráis bajo el patrocinio de San Juan que tengáis un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

lirios

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 6,24-34: No os agobiéis por el mañana.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 6,24-34: No os agobiéis por el mañana.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
–«Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mi­rad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embar­go, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vues­tro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.
Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, por­que el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy continuamente se repite “no os angustiéis”. Invitación a abandonarnos a la providencia amorosa de Dios. Dios actúa en nuestras vidas, Él tiene cuidado de cada uno de nosotros. En la Biblia constantemente se nos invita a una gran confianza y abandono en la Providencia. Dios es enormemente poderoso y bueno, todo lo que Él permite en nuestra vida es porque puede sacar de ello un bien mayor. Vivamos con ese abandono completo en Dios; mantengámonos siempre firmes en la fe, seguros de que Dios es quien nos sostiene. La esperanza en Cristo nos da la certeza de que su amor infinito no cambia y nunca nos abandona. Se nos invita a interiorizar que Dios se preocupa por mí.

Termina el Pasaje evangélico invitándonos a vivir el momento presente desde una oportunidad para crecer en el seguimiento, desde la esperanza y la confianza y con la llamada a trabajar por lo importante: “Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura”.

Hoy sábado, día especial mariano, donde se nos invita a entrar en la escuela de María. Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

Tesoro

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 6,19-23: Donde está tu tesoro, allí está tu corazón.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 6,19-23: Donde está tu tesoro, allí está tu corazón.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No amontonéis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban.
Amontonad tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los roan, ni ladrones que abran boquetes y roben.
Porque donde está tu tesoro, allí está tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo.
Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras.
Y si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos advierte el Señor de la actitud ante los bienes y las riquezas de este mundo. ¿Donde está puesto nuestro corazón? ¿Cuál es nuestro tesoro? Nos invita a: ¡trabajad para el cielo! Donde está tu tesoro, tu riqueza, está también tu corazón. Cuando la mirada de la persona, es decir, cuando su atención se dirige por entero a Dios y su voluntad, toda su vida se mantiene en la luz y en el bien. Y su vida puede ser plena e incluso iluminar la de los demás.

En la homilia diaria de Santa Marta el Papa Francisco, el 20 de junio de 2014, abordaba este pasaje: “El consejo de Jesús es sencillo: no acumuléis tesoros en la tierra. Es un consejo de prudencia. Son tres, en particular, los tesoros de los cuales Jesús pone en guardia muchas veces. El primer tesoro, es el oro, el dinero, las riquezas. Y en efecto, no estás a salvo con este, porque quizás te lo roben. No estas a salvo con las inversiones: quizá caiga la bolsa y tú te quedes sin nada. Y dime: un euro más ¿te hace más feliz o no?… las riquezas son un tesoro peligroso, si tú las acumulas como un tesoro, te roban el alma. Jesús en el evangelio vuelve sobre este argumento, sobre las riquezas, sobre el peligro de las riquezas, sobre el poner las esperanzas en las riquezas…El Segundo tesoro, es la vanidad, es decir, buscar tener prestigio, hacerse ver. Jesús condena siempre esta actitud: Pensemos en lo que dice a los doctores de la ley cuando ayunan, cuando dan limosna, cuando oran para hacerse ver… Y el tercer tesoro, es el orgullo, el poder que Jesús indica como inútil y peligroso…tú estas ahí y mañana caes, porque el poder acaba, cuantos grandes, orgullosos, hombres y mujeres de poder han acabado en el anonimato, en la miseria, en la prisión…
He aquí, pues, la esencia de la enseñanza de Jesús: ¡No acumuléis! ¡No acumuléis dinero, no acumuléis vanidad, no acumuléis orgullo, poder! ¡Estos tesoros no sirven!…donde está tu tesoro allí está tu corazón. Este es precisamente el mensaje de Jesús: tener un corazón libre… y un corazón libre se puede tener sólo con los tesoros del cielo: el amor, la paciencia, el servicio a los demás, la adoración a Dios. Estas son las verdaderas riquezas que no son robadas…un corazón libre es un corazón luminoso, que ilumina a los demás, que hace ver el camino que lleva a Dios”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.