Tesoro escondido

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 13,44-46: El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 13,44-46: El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor sigue hablando en parábolas y presentado el Reino de Dios, presenta la del tesoro escondido y la perla preciosa. Una vez más, acudo a la reflexión del P. Francisco, realizada en el Ángelus del 30 de julio de 2017: “En el primer caso se trata de un campesino que casualmente tropieza con un tesoro escondido en el campo donde está trabajando. No siendo el campo de su propiedad debe adquirirlo si quiere poseer el tesoro: por tanto decide arriesgar todos sus bienes para no perder esa ocasión realmente excepcional. En el segundo caso encontramos un mercader de perlas preciosas; él, experto conocedor, ha identificado una perla de gran valor. También él decide apostar todo a esa perla, hasta el punto de vender todas las demás. Estas similitudes destacan dos características respecto a la posesión del Reino de Dios: la búsqueda y el sacrificio. Es verdad que el Reino de Dios es ofrecido a todos – es un don, es un regalo, es una gracia – … requiere dinamismo: se trata de buscar, caminar, trabajar. La actitud de la búsqueda es la condición esencial para encontrar; es necesario que el corazón queme desde el deseo de alcanzar el bien precioso, es decir el Reino de Dios que se hace presente en la persona de Jesús. Es Él el tesoro escondido, es Él la perla de gran valor. Él es el descubrimiento fundamental, que puede dar un giro decisivo a nuestra vida…La valoración del valor inestimable del tesoro, lleva a una decisión que implica también sacrificio, desapegos y renuncias. Cuando el tesoro y la perla son descubiertos, es decir cuando hemos encontrado al Señor, es necesario no dejar estéril este descubrimiento, sino sacrificar por ello cualquier otra cosa… El discípulo de Cristo no es uno que se ha privado de algo esencial, es uno que ha encontrado mucho más: ha encontrado la alegría plena que solo el Señor puede donar…hoy somos exhortados a contemplar la alegría del campesino y del mercader de las parábolas. Es la alegría de cada uno de nosotros cuando descubrimos la cercanía y la presencia consoladora de Jesús en nuestra vida. Una presencia que transforma el corazón y nos abre a la necesidad y a la acogida de los hermanos, especialmente de aquellos más débiles…”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

trigo

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 13,36-43: Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 13,36-43: Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.

En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:
-«Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.» Él les contestó:
-«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy tenemos la gran dicha que sea el mismo Señor quien nos explique el significado de la parábola, agradecer a los discípulos su petición: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.».
Nada tenemos que añadir a las palabras de Ntro. Señor. Esta parábola nos hace ver la existencia del mal, que los que colaboran con la siembra del mal se hacen partidarios del Maligno, que tenemos que aprender a convivir con el mal pero no a aprobar el mal, que no nos corresponde a nosotros el juzgar, que tenemos mucho que aprender de la paciencia de Dios, que Dios sigue dándonos oportunidad para cambiar, que confía en que el mal no tiene la última palabra, que sigue esperando, que tiene que reinar en todos, que Él sigue llevando su obra, que necesitamos aprender a amar como somos amados por Él, que sigue siendo una obra de misericordia aceptar los defectos de nuestros prójimos, que esas mismas limitaciones de los que nos rodean se nos brinda para tener una oportunidad para dar lo mejor de nosotros mismos, para dejarnos podar, y que Dios obre en nosotros capacitándonos a amar lo que humanamente no nos atrae.

El Papa Francisco en las homilias diarias de Santa Marta, comentó este pasaje evangélico: “Los cristianos están llamados a ser como Jesús, que vino a nosotros para pacificar y reconciliar. Si una persona, durante su vida, no hace otra cosa que reconciliar y pacificar, se le puede canonizar: esa persona es santa. Pero, debemos crecer en esto, debemos convertirnos: nunca una palabra que sea para dividir, nunca. Nunca una palabra que traiga guerra, pequeñas guerras, nunca las habladurías…Cada vez que me viene a la boca decir algo que sea sembrar cizaña y división y hablar mal de otro…¡morderse la lengua!…”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

Mostaza

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 13,31-35: El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 13,31-35: El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza.

En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola:
-«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con dos parábolas: la del grano de mostaza y la levadura en la masa. Comparto la reflexión realizada por el P. Francisco, en el Ángelus , del 14 de junio de 2015: “A través de estas imágenes tomadas del mundo rural, Jesús presenta la eficacia de la Palabra de Dios y las exigencias de su Reino, mostrando las razones de nuestra esperanza…En el lenguaje evangélico, la semilla es símbolo de la Palabra de Dios… como la humilde semilla se desarrolla en la tierra, así la Palabra actúa con el poder de Dios en el corazón de quien la escucha…con la imagen del grano de mostaza. Aun siendo la más pequeña de todas las semillas, está llena de vida y crece hasta hacerse “más alta que las demás hortalizas”. Y así es el reino de Dios: una realidad humanamente pequeña y aparentemente irrelevante. Para entrar a formar parte de él es necesario ser pobres en el corazón; no confiar en las propias capacidades, sino en el poder del amor de Dios; no actuar para ser importantes ante los ojos del mundo, sino preciosos ante los ojos de Dios, que tiene predilección por los sencillos y humildes. Cuando vivimos así, a través de nosotros irrumpe la fuerza de Cristo y transforma lo que es pequeño y modesto en una realidad que fermenta toda la masa del mundo y de la historia…”

Dios valora mucho por pequeño que nos pueda parecer, su óptica no es la del mundo, ni su lenguaje es el de la eficacia, lo que lo hace grande es el amor que se ponga y eso si es transformador.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

5-panes-2-peces

EVANGELIO DEL DÍA : Jn 6,1-15: Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados.

EVANGELIO DEL DÍA :
Jn 6,1-15: Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados.

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:
– «¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?»
Lo decía para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó:
– «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.»
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:
– «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?»
Jesús dijo:
– «Decid a la gente que se siente en el suelo.»
Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:
– «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.»
Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:
– «Éste sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo.»
Jesús entonces, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la multiplicación de los panes y los peces. Este pasaje se encuentra cargado de muchos signos, primero tantea a los discípulos –ejemplo de Felipe-, después les invita a que busquen solución, que aporten algo, y con lo poco que aparentemente ofrecen, -cinco panes y dos peces-, poco menos que nada, humanamente imposible saciar, ni siquiera con su aportación pueden llegar a tocar a un trocito por pequeño que fuera. A los discípulos le suscita preguntas: ¿pero que es esto para saciar el hambre de más de cinco mil hombres?. Como muchas veces nos ocurre a nosotros nos quedamos paralizados ante los grandes problemas que nos rodean, vemos nuestra limitación, nos desbordan y miramos para otro lado, decimos no podemos hacer nada, sin embargo, es importante acoger al que te demanda ayuda, ser sensible a sus necesidades y compartir aun lo poco que tenemos, nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestros dones y también nuestro bolsillo, importante compartir para que el Señor haga posible el milagro. El Señor mismo requiere y nos pide nuestra colaboración, aun por pequeña e insignificante que pueda parecer, pero quiere contar con nuestra ayuda. También hoy la gente tiene hambre, y no sólo del pan material (-aunque con esta crisis, son muchas las familias, que se las ven y se las desean para poder comer-), hambre de Palabra y de espíritu, de dignidad y de derechos humanos, de paz , de justicia… “El Señor no nos pide lo que no tenemos, sino que nos hace ver que si cada uno ofrece lo poco que tiene, puede realizarse siempre de nuevo el milagro: Dios es capaz de multiplicar nuestro pequeño gesto de amor y hacernos participes de su don”. (Benedicto XVI, Ángelus 29 de julio de 2012). Multiplicar el pan para los necesitados de hoy supone hacer primero el milagro de amar.

Los gestos del Señor en la multiplicación de los panes, son idénticos a los de la última cena cuando instituye la Eucaristía: “Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados”. El pan nos hace pensar en la Eucaristía. Necesitamos del Señor, necesitamos alimentarnos de Él, solo Dios puede saciar nuestra hambre de plenitud, de dicha, de felicidad. Sólo el Señor nos sacia.

El Papa Francisco en el Ángelus del 26 de julio de 2015 comenta este mismo pasaje evangélico: “…Jesús pone a prueba a los discípulos…los discípulos razonan con parámetros de “mercado”, pero Jesús sustituye la lógica del comprar con otra lógica, la lógica del dar… por pobres que seamos, todos podemos dar algo…Jesús sacia no sólo el hambre material, sino el más profundo, el hambre de sentido de la vida, el hambre de Dios. Ante el sufrimiento, la soledad, la pobreza y las dificultades de tanta gente, ¿qué podemos hacer nosotros? Lamentarse no resuelve nada, pero podemos ofrecer ese poco que tenemos, como el joven del Evangelio…Si estamos dispuestos a ponerlos en las manos del Señor, bastarían para que en el mundo haya un poco más de amor, de paz, de justicia, y sobre todo, de alegría…”

Es domingo, día del Señor, día de participar en la Santa Misa, de alimentarnos del Señor. Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

trigal

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 13,24-30: Dejadlos crecer juntos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 13,24-30: Dejadlos crecer juntos.

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Enton­ces fueron los criados a decirle al amo:
“Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sa­le la cizaña?”
Él les dijo:
“Un enemigo lo ha hecho.”
Los criados le preguntaron:
“¿Quieres que vayamos a arrancarla?”
Pero él les respondió:
“No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el tri­go. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores:
‘Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.'”.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos revela la gran paciencia de Dios para con todos, “Dejadlos crecer juntos hasta la siega”, la paciencia de Dios es nuestra salvación. El Señor en la parábola de la cizaña nos revela el proceder de Dios, sigue esperando la conversión del pecador, nos revela hasta donde es capaz de llegar la paciencia, llega a soportar el daño de la cizaña antes del riesgo de poder destruir algún grano bueno. Se nos invita a imitar el proceder de Dios, a crecer en paciencia, pero nunca, a aliarnos con el mal.

El Papa Francisco en el Ángelus del 20 de julio de 2014 abordó este pasaje evangélico: “La parábola del trigo y la cizaña afrontan el problema del mal en el mundo y pone de relieve la paciencia de Dios…La enseñanza de la parábola es doble. Ante todo dice que el mal que hay en el mundo no proviene de Dios, sino de su enemigo, el Maligno. Es curioso, el maligno va de noche a sembrar la cizaña, en la oscuridad, en la confusión; él va donde no hay luz para sembrar la cizaña. Este enemigo es astuto: ha sembrado el mal en medio del bien, de tal modo que es imposible a nosotros los hombres separarlos claramente; pero Dios, al final, podrá hacerlo.

…segundo tema: la contraposición entre la impaciencia de los servidores y la paciente espera del propietario del campo, que representa a Dios. Nosotros a veces tenemos una gran prisa por juzgar, clasificar, poner de este lado a los buenos y del otro a los malos…Dios en cambio sabe esperar. Él mira el “campo” de la vida de cada persona con paciencia y misericordia: ve mucho mejor que nosotros la suciedad y el mal, pero ve también los brotes de bien y espera con confianza que maduren. Dios es paciente, sabe esperar. Que hermoso es esto: nuestro Dios es un padre paciente, que nos espera siempre y nos espera con el corazón en la mano para acogernos, para perdonarnos. Él nos perdona siempre si vamos a Él. La actitud del propietario es la actitud de la esperanza fundada en la certeza de que el mal no tiene ni la primera ni la última palabra.
… Pero atención: la paciencia evangélica no es indiferencia al mal; no se puede crear confusión entre el bien y el mal. Ante la cizaña presente en el mundo, el discípulo del Señor está llamado a imitar la paciencia de Dios, alimentar la esperanza con el apoyo de una firme confianza en la victoria final del bien, es decir de Dios…”

Es sábado, día especialmente consagrado a la Bienaventurada Virgen María, nuestra Madre, encomendémonos a Ella para que nos ayude a crecer en paciencia, esperanza y no nos falte la misericordia, que nuestra medida para con los demás sea generosa, y recordemos siempre que la medida que utilicemos con los otros, será la que Dios utilizará con nosotros.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

mateo-13-18-23

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 13,18-23: Oíd lo que significa la parábola del sembrador.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 13,18-23: Oíd lo que significa la parábola del sembrador.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador:
Si uno escucha la palabra del Reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.
Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la Palabra, sucumbe.
Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la Palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la Palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la explicación sobre la parábola dada por Ntro. Señor Jesús, Él mismo nos aclara el significado de la parábola, enseña los distintos tipos de terreno, y las dificultades para que la semilla pueda crecer y dar fruto. Que dicha más grande es el mismo Señor el que nos hace la homilía. Nos interpreta y anuncia describiéndonos el sentido.

Para esta meditación acudo al Papa Francisco que en el Ángelus del 16 de julio de 2017, nos comenta este pasaje evangélico, el Sucesor de San Pedro nos ayuda a profundizar en el Evangelio de hoy : “El sembrador es Jesús. Notamos que, con esta imagen, Él se presenta como uno que no se impone, sino que se propone; no nos atrae conquistándonos, sino donándose: echa la semilla. Él esparce con paciencia y generosidad su Palabra… por ello la parábola se refiere sobre todo a nosotros: habla efectivamente del terreno más que del sembrador. Jesús efectúa, por así decir una “radiografía espiritual” de nuestro corazón, que es el terreno sobre el cual cae la semilla de la Palabra. Nuestro corazón, como un terreno, puede ser bueno y entonces la Palabra da fruto -y mucho- pero puede ser también duro, impermeable. Ello ocurre cuando oímos la Palabra, pero nos es indiferente, precisamente como una calle: no entra. Entre el terreno bueno y la calle, el asfalto (nos encontramos con un margen de posibilidades de terreno) … un terreno pedregoso es un terreno “donde no hay mucha tierra”, por lo que la semilla germina, pero no consigue echar raíces profundas. Así es el corazón superficial, que acoge al Señor, quiere rezar, amar y dar testimonio, pero no persevera, se cansa y no “despega” nunca. Es un corazón sin profundidad, donde las piedras de la pereza prevalecen sobre la tierra buena, donde el amor es inconstante y pasajero. Pero quien acoge al Señor solo cuando le apetece, no da fruto. Está… el terreno espinoso, lleno de zarzas que asfixian las plantas buenas. ¿Que representan estas zarzas? La preocupación del mundo y la seducción de la riqueza”… las zarzas son los vicios que se pelean con Dios, que asfixian su presencia: sobre todo los Idolos de la riqueza mundana, el vivir ávidamente, para sí mismos, por el tener y el poder. Si cultivamos estas zarzas, asfixiamos el crecimiento de Dios en nosotros. Cada uno puede reconocer a su pequeñas o grandes zarzas, los vicios que habitan en su corazón… hay que arrancarlos, o la Palabra no dará fruto, la semilla no se desarrollará… Preguntémonos si nuestro corazón está abierto a acoger con fe la semilla de la Palabra de Dios. Preguntémonos si nuestras piedras de la pereza son todavía numerosas y grandes; individuemos y llamemos por nombre a las zarzas de los vicios. Encontremos el valor de hacer una buena recuperación del suelo, una bonita recuperación de nuestro corazón, llevando al Señor en la Confesión y en la oración nuestras piedras y nuestras zarzas…”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

parábolas

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 13,10-17: ¿Por qué les hablas en parábolas?

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 13,10-17: ¿Por qué les hablas en parábolas?

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron:
– ¿Por qué les hablas en parábolas?
El les contestó:
– A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de los Cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías:
«Oiréis con los oídos sin entender;
miraréis con los ojos sin ver;
porque está embotado el corazón de este pueblo,
son duros de oído, han cerrado los ojos;
para no ver con los ojos, ni oír con los oídos,
ni entender con el corazón,
ni convertirse para que yo los cure».
Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy le plantean al Señor la pregunta ¿Por qué les hablas en parábolas? Por parábolas concebimos: ese genero de expresión que utilizaba el Señor para hacerse entender, tomaba imágenes de la vida diaria, cotidiana y normalmente quería con esos relatos desvelar cosas mayores e interpelar la vida de los oyentes. La contestación que nos da Joseph Ratzinger en el libro de Jesús de Nazaret es la siguiente: “Jesús no quiere transmitir unos conocimientos abstractos que nada tendrían que ver con nosotros en lo más hondo. Nos debe guiar hacia el misterio de Dios, hacia esa luz que nuestros ojos no pueden soportar y que por ello evitamos. Para hacérnosla más accesible, nos muestra cómo se refleja la luz divina en las cosas de este mundo y en las realidades de nuestra vida diaria. A través de lo cotidiano quiere indicarnos el verdadero fundamento de todas las cosas y así la verdadera dirección que hemos de tomar en la vida de cada día para seguir el recto camino. Nos muestra a Dios, no un Dios abstracto, sino al Dios que actúa, que entra en nuestras vidas y nos quiere tomar de la mano. A través de las cosas ordinarias nos muestra quienes somos y qué debemos hacer en consecuencia; nos transmite un conocimiento que nos compromete, que no solo nos trae nuevos conocimientos, sino que cambia nuestras vidas. Es un conocimiento que nos trae un regalo: Dios esta en camino hacia ti. Pero es también un conocimiento que plantea una exigencia: cree y déjate guiar por la fe” (Jesús de Nazaret, primera parte, p.80).

El Papa Francisco en los puntos dedicados a la homilía de su exhortación apostólica Evangelii Gaudium, recomienda aprender del lenguaje de Ntro. Señor de las parábolas y nos invita: “Uno de los esfuerzos más necesarios es aprender a usar imágenes en la predicación… las imágenes, en cambio, ayudan a valorar y aceptar el mensaje que se quiere transmitir. Una imagen atractiva hace que el mensaje se sienta como algo familiar, cercano, posible, conectado con la propia vida. Una imagen bien lograda puede llevar a gustar el mensaje que se quiere transmitir, despierta un deseo y motiva a la voluntad en la dirección del Evangelio”. (Evangelii Gaudium, 157).

También hoy recordamos a los abuelos de Jesús. Una antigua tradición atribuye los nombres de Joaquín y Ana a los padres de la Virgen María. El nombre de Ana significa “gracia, amor, plegaria” y Joaquín el nombre significa “el hombre a quién Dios levanta”. Desde los primeros tiempos de la iglesia ambos fueron honrados en Oriente; después se les rindió culto en toda la cristiandad. Todo lo que se conoce de ellos, incluso sus nombres, procede de la literatura apócrifa. Sufrieron mucho por no tener descendencia, suplicaron verse libres de las afrentas y que retirase de ellos la maldición de la esterilidad y prometiéndole dedicar su descendencia si Dios lo veía bien concederle entregársela a su servicio. Esta historia se repite con frecuencia en el Antiguo Testamento, se parece a la concepción de Samuel, cuya madre se llamaba también Ana.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

Evangelio-Mateo-2020-28

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 20,20-28: ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 20,20-28: ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó:
-«¿Qué deseas?»
Ella contestó:
-«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.»
Pero Jesús replicó:
-«No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber? »
Contestaron:
-«Lo somos.»
Él les dijo:
-«Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.»
Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo:
-«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Hoy celebramos la fiesta de un apóstol, patrón de España, cuyo sepulcro se encuentra en Galicia. Según la tradición su afán por las almas le llevó hasta el final de la tierra, del mundo conocido. Por esa misma tradición se dice que entro por nuestra diócesis por el puerto de Cartagena, experimentó la dificultad de la aceptación del mensaje en sus oyentes y pidió la ayuda a la Virgen María, una noche cerca de los muros de la ciudad de Zaragoza, junto al rio Ebro, pidió luz para saber si debía quedarse o huir y de pronto se vio venir un resplandor del cielo, sobre la columna, se le apareció la Virgen María, cómo Nuestra Madre se le apareció en carne mortal para darle ánimos y recibió el aviso de erigir una iglesia en ese lugar, la actual Basílica del Pilar, consagrada a la Santísima Virgen María.

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la suplica de la madre de los hijos de Zebedeo (–Santiago y Juan-) le pidió al Señor lo más grande que se puede desear: los primeros puestos en su reino. Como cualquier madre le pidió para sus hijos lo más grande, lo mejor. Dios nos creó para Él. Nuestra vida es para Él. Estamos aquí en la tierra para amarlo y servirlo. El Señor nos llama como lo hizo con Santiago y Juan y nos pregunta si podemos seguirle. Respondámosle que sí, que queremos ser cada día un poco más santos y estar más disponibles para ayudar al prójimo. Se trata más bien de vivir como servidores de Dios y colaborar con la extensión del Reino de Cristo. El Señor nos invita también a vivir en actitud de servicio a los demás, según el ejemplo de Cristo que no vino a ser servido sino a servir. Esto implica el entregarse en servicio desinteresado al prójimo, buscando el bien del otro, sirviendo a todos con verdadero amor.

 La audiencia del 21 de junio de 2006, el Papa Emérito, Benedicto XVI, la dedicó al apóstol Santiago: “De Santiago podemos aprender muchas cosas: la prontitud para acoger la llamada del Señor, incluso cuando nos pide que dejemos la “barca” de nuestras seguridades humanas, el entusiasmo al seguirlo por los caminos que él nos señala más allá de nuestra presunción ilusoria, la disponibilidad para dar testimonio de él con valentía, si fuera necesario hasta el sacrificio supremo de la vida. Así, Santiago el Mayor se nos presenta como ejemplo elocuente de adhesión generosa a Cristo. Él, que al inicio había pedido, a través de su madre, sentarse con su hermano junto al Maestro en su reino, fue precisamente el primero en beber el cáliz de la pasión, en compartir con los Apóstoles el martirio. Y al final, resumiendo todo, podemos decir que el camino … desde el monte de la Transfiguración hasta el monte de la agonía, simboliza toda la peregrinación de la vida cristiana, entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios, como dice el Concilio Vaticano II. Siguiendo a Jesús como Santiago, sabemos, incluso en medio de las dificultades, que vamos por el buen camino.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 12,46-50: El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 12,46-50: El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.
Uno se lo avisó:
– Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo.
Pero él contestó al que le avisaba:
– ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?
Y señalando con la mano a los discípulos, dijo:
– Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor propone algo esencial para la vida de un cristiano, hacer la voluntad de Dios. Buscar lo que Dios quiere, desear complacer, querer agradarle. En la oración que el Señor enseñó a los discípulos, una de las peticiones es: “hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”. Éste es camino de la santidad, del cristiano – dice el P. Francisco en la homilía de S. Marta- que el plan de Dios sea realizado, que la salvación de Dios se cumpla. Nadie como la Bienaventurada Virgen María realizó el plan de Dios en su vida, toda su existencia fue un HÁGASE, que se cumpla en mí tu Palabra. Sin embargo, no es fácil. Repitió varias veces el Papa. No fue fácil para Jesús que sobre esto fue tentado en el desierto y también en el Huerto de los Olivos, sin embargo nos dio el testimonio: “No se haga mi voluntad sino la tuya”, No lo que yo quiero sino lo que quieres Tú. No es fácil para el cristiano, no es fácil para nosotros, desde el momento que “cada día nos presenta tantas opciones sobre una bandeja”. De ahí que se haya preguntado: ¿Cómo hago para hacer la voluntad de Dios? Pidiendo la gracia de querer hacerla. Desde la oración, y con una disponibilidad a dejarnos sorprender por Dios, no es cuestión de lo que a mí me parece sino de escuchar lo que Dios quiere, importante solicitar que sea el Señor el que nos ilumine en el discernimiento y que no nos dejemos llevar por lo que nos gusta, sino buscar lo que agrada a Dios. Propongo rezar varias veces durante la jornada la oración de abandono de Carlos de Foucauld:

Padre, me abandono a Ti. /Haz de mí lo que quieras. /Lo que hagas de mí te lo agradezco,/estoy dispuesto a todo,/ lo acepto todo./ Con tal que Tu voluntad se haga en mí/ y en todas tus criaturas,/ no deseo nada más, Dios mío./ Pongo mi vida en Tus manos./ Te la doy, Dios mío,/ con todo el amor de mi corazón,/ porque te amo,/ y porque para mí amarte es darme,/ entregarme en Tus manos sin medida,/ con infinita confianza,/ porque Tu eres mi Padre./ AMÉN./

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

SantaBrigida-23Julio

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15,1-8: Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,1-8: Yo soy la vid, vosotros los sarmientos;
el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.
A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca,
y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado;
permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos;
el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante;
porque sin mí no podéis hacer nada.
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pediréis lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Hoy celebramos la festividad de una santa, proclamada por San Juan Pablo II en el año 2000 copatrona de Europa, fue viuda y también fundadora, nos referimos a Santa Brigida. En la Audencia del 27 octubre de 2010 el papa Emérito Benedicto XVI nos ensalza su figura y su mensaje porque tiene mucho que enseñar –todavía hoy- a la Iglesia y al mundo. Estuvo casada y nos ayuda a apreciar una autentica “espiritualidad conyugal”: los esposos cristianos pueden recorrer un camino de santidad. Y el segundo periodo es cuando queda viuda donde intensifico su unión con el Señor a través de la oración, la penitencia y las obras de caridad.

En el Evangelio de hoy, me invitas a permanecer en Ti para poder dar fruto. Permanecer en Ti, es adherirme a tu Palabra. De la unión con el Señor brota todo. Sin su gracia nada podemos.
En la homilia del 3 de mayo de 2015, el Papa Francisco profundiza en este pasaje evangélico: “Esta es la vida cristiana: permanecer en Jesús. Y Jesús, para explicarnos bien qué es lo que quiere decir con esto, usa esta hermosa imagen de la vid: “Yo soy la vid verdadera, vosotros los sarmientos…”Sencilla, sencilla la imagen. Permanecer en Jesús significa estar unido a Él para recibir de Él la vida, de Él el amor, de Él el Espíritu Santo. Es verdad, todos somos pecadores, pero si permanecemos en Jesús, como los sarmientos en la vid, el Señor viene, nos poda un poco, para que podamos dar más fruto. Él siempre nos cuida. Pero si nosotros nos separamos de ahí, no permanecemos en el Señor, somos cristianos de palabra nada mas, pero no de vida; somos cristianos, pero muertos, porque no damos fruto, como los sarmientos separados de la vid. Permanecer en Jesús quiere decir tener la voluntad de recibir de Él la vida, también el perdón, incluso la podada, pero recibirla de Él. Permanecer en Jesús significa buscar a Jesús, orar, la oración. Permanecer en Jesús significa acercarse a los sacramentos: la Eucaristía, la Reconciliación. Permanecer en Jesús -y esto es lo más dificil- significa hacer lo que hizo Jesús, tener la misma actitud de Jesús…Permanecer en Jesús es hacer lo mismo que Él hacia: hacer el bien, ayudar a los demás, orar al Padre, curar a los enfermos, ayudar a los pobres, tener la alegría del Espíritu Santo.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.