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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6, 53-56: Le llevaban los enfermos

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,53-56: Le llevaban los enfermos.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos, terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaban los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio nos dice que con sólo tocar a Jesús los enfermos sanaban. Aunque las circunstancias han cambiado, seguimos teniendo a Cristo cerca de nosotros, al alcance de nuestra mano en la Eucaristía. En este sacramento adoramos al Cristo vivo por siempre. Jesús viene a nosotros: es un Dios cercano que entra en la propia vida. Jesús anhela curarnos y darnos la vida plena. ¡La gracia de Cristo transforma y renueva al hombre mediante su amor! ¿Creemos realmente en que Jesús puede hacer esto con nosotros? Acerquémonos a Cristo también por medio de la oración porque Él siempre nos escucha cuando rezamos. Redescubramos hoy el valor de los sacramentos y la oración en nuestra vida para convertirnos por dentro en verdaderos cristianos. Dejémonos tocar por el Señor, demos la oportunidad al Señor de sanarnos, ¿Cuánto tiempo hace que no recibes la gracia del perdón? ¿Por qué te resistes al abrazo de su misericordia? Tenemos la posibilidad de un encuentro con el Señor en el sacramento del perdón, donde se nos entrega también su gracia para vivir de su amor. Todos estamos faltos de que el Señor venga a nuestra vida y nos cure, y la mayor herida son nuestros pecados. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 5, 1-11: Dejándolo todo, lo siguieron.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 5,1-11: Dejándolo todo, lo siguieron.

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret; y vio dos barcas que estaban junto a la orilla: los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.
Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
-Rema mar adentro y echad las redes para pescar.
Simón contestó:
-Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús, diciendo:
-Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón:
-No temas: desde ahora serás pescador de hombres.
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la llamada realizada a Pedro, serás pescador de hombres. Apreciamos como en toda llamada, la iniciativa, la lleva siempre el Señor, con la invitación “rema mar adentro”, es el ofrecimiento a ponerse en las manos de Dios, a dejarse guiar, a no posicionarse, a fiarse, aquí vemos la importancia de la obediencia, al escuchar las indicaciones a seguir y fiarse, gracias a acoger esa palabra y obedecer, pudo presenciar la acción grande de Dios, fue testigo de la pesca milagrosa, siempre que uno obedece a Dios, le damos la oportunidad de actuar y Dios nos sorprende, Dios interviene.

Otro detalle, también común a toda llamada, lo veremos en los tres personajes de las lecturas de este domingo: Isaías en la primera lectura se ve como hombre de labios impuros necesita ser purificados para la gran misión profética, S. Pablo en la segunda lectura se ve el último de los apóstoles, ha perseguido a los cristianos y le viene grande la nueva misión, pero experimenta que le basta la gracia y se deja hacer, y Pedro en el Evangelio, se reconoce y suplica al Señor: “Apártate de mí que soy un pecador”. Ante el gran amor de Dios uno experimenta lo lejos que se encuentra de él y se sabe necesitado para poder corresponder, suplica la ayuda para realizar la misión encomendada.

El encuentro con el Dios vivo pone delante del hombre su pequeñez, su insuficiencia, su limitación y su pecado. Esto no debe paralizarnos y jamás debe desanimarnos a la hora de anunciar a Cristo a todos los hombres, el tesoro lo llevamos en vasijas de barro, es bueno ser conscientes de nuestra limitación, pero el que nos capacita y muestra su fuerza, es el Señor.

En los hombres de Dios, las dificultades, “Toda la noche bregando sin conseguir nada”, los fracasos, no deben terminar en el desánimo, al contrario, son siempre un reto, una llamada a no poner las fuerzas en nuestras facultades y crecer en confianza en quien lleva a feliz termino siempre su obra, en una palabra, a confiar más en el Señor, a nosotros nos corresponde echar las redes, el Señor hace el resto.

Y junto a la llamada viene la misión: “Os haré pescadores de hombres”. El Señor nos renueva en su amor y siempre es tiempo de empezar de nuevo el seguimiento y una nueva vida. Siempre se nos brinda la oportunidad de comenzar a responder a su amor, a dejar que el Señor obre en nosotros, a fiarnos de su palabra y experimentar su fuerza, su poder y dejar hacer. Dios sigue actuando. Y cuando uno experimenta en su propia vida lo grande que ha estado y está el Señor, el paso siguiente y sin pretenderlo, es ser instrumento suyo, contagiar la alegría de su amor y hacer de puente de encuentro entre los hombres y Dios. Ese celo para que más personas se puedan encontrar con el Dios vivo. Atraer almas al encuentro con el resucitado. Colaborar para provocar el encuentro con el Señor. ¡Qué dicha más grande!

Es domingo, el día del Señor, que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6, 30-34: Andaban como ovejas sin pastor

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,30-34: Andaban como ovejas sin pastor.

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo:
-«Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.»
Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy contemplamos: ¡Cuán cercano es el Señor! En el pasaje evangélico le vemos llevando a sus discípulos a un lugar apartado para reponer sus fuerzas. Se preocupa para que descansen. De esta forma nos enseña a conjugar el trabajo con la oración, el quehacer con los momentos de renovación personal. El cristiano sabe tomar el descanso como una oportunidad de renovación interior, para estar en condiciones de realizar con alegría y con fruto el trabajo al servicio de la familia, del prójimo y de Dios. Nadie mejor que el Señor conoce y comprende nuestros cansancios y desalientos. Hemos de aprender a fortalecernos junto a Él. Escuchemos su voz que nos dice: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados”. Santifiquémonos en todo momento, también en los tiempos de ocio y sepamos vivir con orden, dedicando el tiempo apropiado al trabajo, la oración y el descanso.

«…Y se compadeció de ellos». El Evangelio nos resalta varias acciones donde se pone en práctica la misericordia. Su compasión le hace conmoverse ante los sufrimientos y necesidades humanas. Leyendo de nuevo el Evangelio nos daremos cuenta que la gente se fue corriendo para alcanzar a Jesús. ¿Y nosotros? ¿Buscamos al Señor de la misma manera? Los sacramentos son el lugar privilegiado donde le podemos encontrar. Si Dios es misericordioso con nosotros, debemos entonces tener también misericordia unos con otros. Hoy sábado, día especial de la Santísima Virgen, ella nos puede ayudar como madre nuestra a estar atento a las necesidades de los que nos rodean, recordar su sensibilidad para servir con prontitud a su prima Sta. Isabel o su intercesión por aquellos novios que les faltaba el vino, muestras y detalles de ejercer la misericordia, que María Santísima nos ayuda a tener un corazón misericordioso. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6, 14-29: Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,14-29: Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado.

En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían:
-«Juan Bautista ha resucitado, y por eso los poderes actúan en él.»
Otros decían:
-«Es Elías.»
Otros:
-«Es un profeta como los antiguos.»
Herodes, al oírlo, decia:
-«Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado.»
Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
-«Pídeme lo que quieras, que te lo doy.»
Y le juró:
-«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.»
Ella salió a preguntarle a su madre:
-«¿Qué le pido?»
La madre le contestó:
-«La cabeza de Juan, el Bautista.»
Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
-«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.»
El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy narra la muerte violenta de Juan el Bautista. El martirio de Juan es un anticipo y anuncio de la suerte final que correrán Jesús y sus discípulos. El Papa San Juan Pablo II en la Misa por la conmemoración de los testigos de la fe del siglo XX el 7 de mayo de 2000 dijo:

“ Dichosos vosotros cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos.” (Mt 5,11-12) Estas palabras de Cristo se aplican de maravilla a innumerables testigos de la fe del siglo que acaba: fueron perseguidos e insultados pero no se doblegaron en ningún momento ante las fuerzas del mal. Allí donde el odio parecía contaminar toda la vida sin posibilidad de escapar a su lógica, ellos mostraron que “el amor es más fuerte que la muerte” (Ct 8,6) En los nefastos sistemas de opresión que desfiguraron al hombre, en los lugares de sufrimiento, en medio de las privaciones durísimas, a lo largo de marchas interminables y agotadoras, expuestos al frío, al hambre, a las torturas, agobiados por toda clase de sufrimientos, creció su firme adhesión a Cristo muerto y resucitado.

Muchos rehusaron doblegarse al culto a los ídolos del siglo veinte y fueron sacrificados por el comunismo, por el nazismo, por la idolatría del estado y de la raza. Muchos otros sucumbieron en el curso de guerras étnicas y tribales porque rechazaron una lógica extraña al evangelio de Cristo. Algunos murieron porque
seguían el ejemplo del Buen Pastor y prefirieron quedarse con el rebaño de sus fieles, despreciando las amenazas. En cada continente, a lo largo de este siglo, se han levantado personas que prefirieron ser asesinadas antes de abandonar su
misión. Religiosos y religiosas han vivido su consagración hasta el derramamiento de la sangre. Creyentes, hombres y mujeres, murieron ofreciendo sus vidas por amor a los hermanos, particularmente por los más pobres y los más débiles. “Aquel que ama su vida, la perderá, pero el la que pierde por mí, la ganará.” (Jn 12,25). “

Como Juan Bautista son muchos los testigos de la fe que han dado su vida por el Señor. San Juan Bautista proclamó la verdad y la venida de Jesucristo. No tuvo reparos en echarle en cara al mismo rey Herodes su conducta inmoral. Por eso fue encarcelado, porque esa verdad era dolorosa.

El testimonio de Juan como de tantos cristianos que han derramado su sangre por fidelidad a su fe, nos puede servir para examinar nuestra coherencia. Somos cristianos bautizados, pero, ¿alguna vez lo hemos escondido? ¿nos da vergüenza serlo? hacen falta muchos como Juan el Bautista, dispuestos a dar la vida por defender la verdad.

Celebramos la memoria de SANTA ÁGUEDA. Es una de las más famosas vírgenes y mártires de la antigüedad cristiana, y su nombre fue incluido en el canon romano de la misa. Nació en Catania o Palermo hacia el año 230, de padres cristianos, nobles y ricos. En su juventud consagró su virginidad al Señor. Durante la persecución de Decio, Quinciano, gobernador de la isla de Sicilia, sometió a Águeda a los más crueles y vejatorios tormentos porque se negó ella a las pretensiones amorosas de él, no quiso sacrificar a los dioses y se mantuvo firme en su fe cristiana. Según cuenta la tradición, Quinciano, despechado y furioso, ordenó que le cortaran los pechos; sobrevivió ella milagrosamente. Por fin, condenada a la hoguera, murió virgen y mártir en Catania el 5 de febrero del año 251.- Oración: Te rogamos, Señor, que la virgen santa Águeda nos alcance tu perdón, pues ella fue agradable a tus ojos por la fortaleza que mostró en su martirio y por el mérito de su castidad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2016-02-04 08.25.21

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6, 7-13: Llamó Jesús a los Doce y los fue enviando

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,7-13: Llamó Jesús a los Doce y los fue enviando.

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y añadió:
-«Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.»
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos aparece la llamada y el envío a la misión dada por Nuestro Señor a los discípulos. Fueron llamados y enviados por Jesús también para invitar a todas las personas a convertirse, es decir, a reorientar sus vidas hacia Dios. También nosotros hemos sido elegidos y llamados por Dios para una misión que nos invita a realizar.

El Señor les indica la manera como deben realizar la misión: deben ir ligeros de equipaje, sin apegos materiales que les impidan la agilidad requerida para el camino, confiados plenamente en el poder de Dios que les da la fuerza necesaria para realizarla.

Pidamos al Señor que continúe llamando y enviando a trabajar en su viña. Que espabile nuestros oídos para acoger la invitación y no seamos sordos a su llamada, sino que cumplamos fiel y generosamente la tarea que Él nos encomiende en la misión para la cual nos envíe . Que nuestro Señor Jesucristo, quien nos llama a todos los miembros de su Iglesia, a cada cual con una vocación específica, a proclamar la Buena Noticia del Reino de Dios con el testimonio de nuestra vida, nos ayude a realizarla con la fuerza de su Espíritu. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2016-02-03 08.10.19

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6,1-6: No desprecian a un profeta más que en su tierra

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,1-6: No desprecian a un profeta más que en su tierra.

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:
-« ¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?»
Y esto les resultaba escandaloso. Jesús les decía:
-«No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos habla precisamente de como Jesús no fue aceptado, ni creído, por los suyos, por sus paisanos. Pero se preguntaba con asombro: ¿de dónde saca todo eso que nos dice? ¿pero no es el hijo del carpintero? Y no le creyeron. Llega a decir el Evangelio que no pudo hacer milagros, por la falta de fe de aquellos oyentes. Dirá entonces Jesús una frase célebre, que ha pasado al decir popular: nadie es profeta en su tierra, ni en su casa, ni entre su gente.

Y nosotros, ¿sabemos descubrir a Dios vivo y cercano en nuestras vidas? ¿tenemos mirada de fe ante los acontecimientos? Sus paisanos se vieron incapacitados porque su familiaridad les impidió descubrir la presencia de Dios en Él. Reconocer a Jesucristo como el Mesías e Hijo de Dios es necesario algo que a sus paisanos le faltaba: la fe. No se dejan sorprender por Dios. Nosotros necesitamos dar el salto de confianza, dejar a Dios ser Dios, dejarnos que sea su amor el que nos mueva. No caer en el error de sus contemporáneos y acoger el misterio del Dios con nosotros.

También hoy celebramos a San Blas. Era conocido por su don de curación milagrosa. Nos ha llegado el hecho donde salvó la vida de un niño que se ahogaba al atragantarse con una espina de pescado la garganta. Este es el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta.

Cuando la persecución de Agrícola, gobernador de Cappadocia, contra los cristianos llegó a Sebaste, sus cazadores fueron a buscar animales para los juegos de la arena en el bosque de Argeus y encontraron muchos de ellos esperando fuera de la cueva de San Blas. Allí encontraron a San Blas en oración y lo arrestaron. Agrícola trató sin éxito de hacerle apostatar. En la prisión, San Blas sanó a algunos prisioneros. Finalmente fue echado a un lago. San Blas, parado en la superficie, invitaba a sus perseguidores a caminar sobre las aguas y así demostrar el poder de sus dioses. Pero se ahogaron. Cuando volvió a tierra fue torturado y decapitado. C. 316.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 2, 22-32: Mis ojos han visto a tu Salvador.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 2,22-32: Mis ojos han visto a tu Salvador.

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.»
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
–«Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Para ayuda de nuestra meditación de hoy, comenzamos con las palabras del Papa Francisco tomadas del ángelus del 2 de febrero de 2014:

“Hoy celebramos la fiesta de la Presentación de Jesús en el templo. En esta fecha se celebra también la jornada de la vida consagrada, que recuerda la importancia que tienen para la Iglesia quienes acogieron la vocación a seguir a Jesús de cerca por el camino de los consejos evangélicos. El Evangelio de hoy relata que, cuarenta días después del nacimiento de Jesús, María y José llevaron al Niño al templo para ofrecerlo y consagrarlo a Dios, como lo prescribe la Ley judía. Este episodio evangélico constituye también una imagen de la entrega de la propia vida por parte de aquellos que, por un don de Dios, asumen los rasgos típicos de Jesús virgen, pobre y obediente.

Esta entrega de sí mismos a Dios se refiere a todo cristiano, porque todos estamos consagrados a Él mediante el Bautismo. Todos estamos llamados a ofrecernos al Padre con Jesús y como Jesús, haciendo de nuestra vida un don generoso, en la familia, en el trabajo, en el servicio a la Iglesia, en las obras de misericordia.”

En la fiesta que celebramos, María y José acuden con el niño Jesús al templo de Jerusalén para cumplir la doble prescripción de la ley mosaica: presentación del primogénito varón al Señor y purificación de la madre a los cuarenta días del parto. Los padres de Jesús obedecen la ley de Moisés, cumplen con sus tradiciones. En esta fiesta celebramos la consagración del niño Jesús. Es por esto que la Iglesia unida a esta fiesta desde el año 1997 el beato Juan Pablo II quiso unir la celebración de la «Jornada de la Vida Consagrada». También nosotros, a ejemplo de Cristo, estamos llamados a consagrar lo mejor de nuestras vidas a Dios. Hemos de abrirle nuestra vida y ofrecerle lo mejor de nosotros mismos, buscar su voluntad y que lo que hagamos sea agradable, queriendo lo que él quiere, para dejarle entrar en todo nuestro ser. Sólo así nuestra vida cristiana se hará auténtica y se llenará de sentido; de esta forma el amor a Dios se convertirá en la raíz de todos nuestros actos y en el primer criterio para nuestras decisiones. Fijémonos en la Virgen, ella vino al templo con Jesús en los brazos para presentarlo al Padre.

Hoy es una buena ocasión para darle gracias al Señor por las vocaciones de especial consagración. Estas personas nos dan testimonio de que el gran tesoro de la vida es Dios. También podemos pedir al Señor que siga bendiciendo nuestras comunidades con nuevas vocaciones a los distintos carismas y agradecer a todos los religiosos y religiosas de vida contemplativa que muchas veces elevan sus oraciones por cada uno de nosotros, nos mantienen y sostienen con sus suplicas. Nos hacen ver que nosotros también debemos dejar nuestra rutina diaria en busca de la oración y del encuentro con Dios. Pidamos hoy por las vocaciones, roguemos para que haya más hombres y mujeres que sigan a Cristo con entrega generosa y total de sus vidas. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 5, 1-20: Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo por su misericordia.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 5,1-20: Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo por su misericordia.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la orilla del lago en la región de los Gerasenos.
Apenas desembarcó, le salió al encuentro, desde el cementerio, donde vivía en las tumbas, un hombre poseído de espíritu inmundo -ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; muchas veces lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para domarlo.
Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras.
Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él y gritó a voz en cuello:
-¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús Hijo de Dios Altísimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes.
Porque Jesús le estaba diciendo:
-Espíritu inmundo, sal de este hombre.
Jesús le preguntó:
-¿Cómo te llamas?
El respondió:
-Me llamo Legión, porque somos muchos.
Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.
Había cerca una gran piara de cerdos hozando en la falda del monte.
Los espíritus le rogaron:
-Déjanos ir y meternos en los cerdos.
El se lo permitió.
Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al lago y se ahogó en el lago.
Los porquerizos echaron a correr y dieron la noticia en el pueblo y en el campo. Y la gente fue a ver qué había pasado.
Se acercaron a Jesús y vieron al endemoniado que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio.
Se quedaron espantados.
Los que lo habían visto les contaron lo que había pasado al endemoniado y a los cerdos.
Ellos le rogaban que se marchase de su país.
Mientras se embarcaba, el endemoniado le pidió que lo admitiese en su compañía.
Pero no se lo permitió, sino que le dijo:
-Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo por su misericordia.
El hombre se marchó y empezó a proclamar por la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; todos se admiraban.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con el enfrentamiento del Señor con el poder del mal, el encuentro victorioso con el poder del demonio. La actuación del Señor con este endemoniado de la región de los gerasenos, es signo de su poder salvador que vence las fuerzas del mal, la victoria ante todas las fuerzas que se oponen a la salvación del hombre. Al curado se le encarga que proclame ante la gente la misericordia de Dios. “Cuentales lo que el Señor ha hecho contigo”. La misma actitud que nos invita Ntra. Madre, la Santísima Virgen María: “proclama mi alma la grandeza del Señor”; partiendo de nuestra vida , glorificad el paso del Señor, siendo agradecidos y alabando su santo nombre.

Un detalle para nuestra meditación es que cuando el Señor exhortó al espíritu inmundo, comenzó a vociferar, a clamar, a gritar y a mostrar resistencia. NO nos sorprendamos si en nuestro día a día experimentamos cierta rebeldía o desgana hacía lo que tenga que ver con el Señor. Ya se encarga el maligno de plantarle cara a todo lo que nos pueda llevar a acercarnos a la voluntad de Dios, de separarnos del Señor y de sus cosas.

También entra en choque los bienes materiales con otro tipo de bienes, -podríamos decir-, ante la muerte de la inmensa manada de cerdos, aquellas gentes sufrieron una gran perdida económica e invitan a Jesús a que abandone sus tierras, podríamos decir, que se le nombra persona no grata y se le expulsa, para evitar más perdidas u otras malas consecuencias. No valoran el bien realizado a aquel paisano, que había sido curado, prima, con más fuerza, otros intereses.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2016-01-31 08.55.40

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 4, 21-30: Jesús, como Elías y Elíseo, no es enviado sólo a los judíos

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 4,21-30: Jesús, como Elías y Elíseo, no es enviado sólo a los judíos.

En aquel tiempo, comenzó Jesús a decir en la sinagoga:
-Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.
Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios.
Y decían:
-¿No es éste el hijo de José?
Y Jesús les dijo:
-Sin duda me recitaréis aquel refrán: «Médico, cúrate a ti mismo»: haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm.
Y añadió:
-Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del Profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado más que Naamán, el sirio.
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo.
Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Comienza el Evangelio con las mismas palabras con que concluimos el domingo pasado: “Hoy se ha cumplido estas Escrituras que acabáis de oir”. La Palabra de Dios se cumple hoy y siempre. Cielo y tierra pasarán – nos dice la Sagrada Escritura- pero mi palabra permanece, no pasaran. Tremendo la confianza que nos invita la propia Palabra de Dios. El hoy de Dios es siempre tiempo de salvación. El hoy de Dios nos abre a la esperanza. Dios no hace discriminación de personas y la oferta de salvación es para todos. Tiene que llegar a todos los corazones.

El pasaje de hoy nos muestra el desenlace de la escena de la sinagoga de Nazaret. Es difícil explicar el cambio que dan los oyentes –aunque no nos debe extrañar, el ser humano se resiste a la verdad, nadie quiere ser engañado, pero maquillamos la verdad, muchas veces nos resulta dura, la verdad nos compromete, nos hace tomar partido, nos puede llevar a ir contracorriente, en un mundo donde se quiere arrinconar a Dios, se quiere llevar al ámbito de lo privado, como si Dios no se hubiese encarnado, los interlocutores, los paisanos de Jesus, ponen dificultad de aceptar al Mesías en uno tan cercano a ellos, pues si es el hijo de Maria, el hijo del carpintero?. En el día a día nos cuesta descubrir la presencia de Dios, el a mí me lo hicisteis, se nos escapa muchas veces, que sigue saliéndonos al encuentro, y por eso en el texto observamos el cambio tan radical desde la aprobación, admiración a su persona, a toda palabra que sale de su boca, a esa transformación, al odio mortal hacia Jesús, no encajaron bien que Él no ha sido enviado solo a los judíos. El pueblo escogido se resiste a ampliar las fronteras. El Señor experimenta la no acogida, el rechazo, la incapacidad de obrar milagros si no se le abre el corazón a su predicación. Siempre solicita permiso, Si quieres, sígueme.

Es el día del Señor, feliz domingo y que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2016-01-09 08.52.22

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 4,35-41: Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 4,35-41: Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?

Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Vamos a la otra orilla.»
Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole:
-«Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?»
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago:
-«¡Silencio, cállate!»
El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo:
-«¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?»
Se quedaron espantados y se decían unos a otros:
-« ¿Pero quién es éste? ¡ Hasta el viento y las aguas le obedecen!»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El evangelio de hoy nos muestra al Señor actuando ante el viento o la tormenta y como al actuar logra que se calmen. Los apóstoles fueron los primeros en sorprenderse, quedaron estupefactos. Nosotros también pasamos por distintas tempestades y experimentamos la fuerza del viento contrario. Cuando llega ese momento también debe corregirnos el Señor diciéndonos que poca fe o ¿donde esta nuestra confianza en Él?. A veces nos parece que el Señor se duerme y que las olas amenazan con hundirnos. Pero Él va con nosotros y nada tenemos que temer. No podemos ser hombres y mujeres de poca fe, no debemos desconfiar de la fuerza de Dios en nosotros. Una fe que debe superar el miedo, el desánimo y la desconfianza. ¿Aún no tenéis fe? No temamos dejarnos corregir por el Señor, recuerda que busca siempre nuestro bien.

La tormenta más grande a la que debemos combatir diariamente es el pecado. La vida cristiana es un combate espiritual. Es necesario esforzarse constantemente por olvidarse de uno mismo y decidirse con coraje a conquistar la propia santidad mediante la caridad. Estamos llamados los cristianos a ir contracorriente.
Como cada sábado, la iglesia nos invita a honrar a nuestra Madre la Santísima Virgen María, sabemos que ella nos ayuda y nos acompaña para crecer en el amor de su Hijo, con María a Jesús. En la escuela de María aprendemos a seguir al Señor, ella nos enseña las claves del verdadero discípulo: “Haced lo que El os diga” . Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdotes