flower-3401260_1920

EVANGELIO DEL DÍA Jn 12, 1-11: María tomó una libra de perfume de nardo…,le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera.

EVANGELIO DEL DÍA
Jn 12, 1-11: María tomó una libra de perfume de nardo…,le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera.

Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?». Esto lo dijo no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echando. Jesús dijo: «Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis». Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron no solo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos presenta la unción de los pies de Ntro. Señor por María, la hermana de Lázaro, el Señor se deja querer, acepta la unción, el Señor la une a la unción de su sepultura, como anticipo de que va a ser torturado, muerto y sepultado, una unción para el servicio, una unción para dar la vida, una unción para una entrega total por amor.

Traigo a nuestra meditación la homilía pronunciada por el Papa Emérito Benedicto XVI, el 2 de abril de 2007, donde comentaba este pasaje evangélico: “[…] la cena de Betania es preludio de la muerte de Jesús, bajo el signo de la unción que María hizo en honor del Maestro y que él aceptó en previsión de su sepultura. Pero también es anuncio de la resurrección, mediante la presencia misma del resucitado Lázaro, testimonio elocuente del poder de Cristo sobre la muerte.

Además de su profundo significado pascual, la narración de la cena de Betania encierra una emotiva resonancia, llena de afecto y devoción; una mezcla de alegría y de dolor:  alegría de fiesta por la visita de Jesús y de sus discípulos, por la resurrección de Lázaro, por la Pascua ya cercana; y amargura profunda porque esa Pascua podía ser la última, como hacían temer las tramas de los judíos, que querían la muerte de Jesús, y las amenazas contra el mismo Lázaro, cuya muerte se proyectaba.

En este pasaje evangélico hay un gesto sobre el que se centra nuestra atención, y que también ahora habla de modo singular a nuestro corazón:  en un momento determinado, María de Betania, «tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos». […] Un hecho que, sintomáticamente, escandalizó a Judas Iscariote:  la lógica del amor contrasta con la del interés económico. […] El «perfume» de su amor «llenó toda la casa”. San Agustín, comentando este pasaje del evangelio de san Juan, escribe:  «La casa se llenó de perfume; es decir, el mundo se llenó de la buena fama. El buen olor es la buena fama… Por mérito de los buenos cristianos, el nombre del Señor es alabado».”

En nuestro bautismo somos ungidos con el santo Crisma para ser olor de Cristo. Para irradiar al Señor con nuestra vida, para mostrar su acción en nosotros, para interrogar con el estilo de vida del Evangelio, para configurarnos cada vez más con Él. Ser olor de Cristo. Llevar su presencia siempre. Vivir en Él. ¡Que dicha más grande! Llamados a ofrecernos y entregarnos lo que somos y lo que hemos recibido, todo de Él, todo para Él y todo con Él.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *