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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15,9-17: No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,9-17: No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé.
Esto os mando: que os améis unos a otros.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Celebramos hoy la fiesta de un apóstol, San Matías, el Papa Emérito dedicó unas palabras de la Audiencia General del 18 de octubre de 2006 a S. Matias: “Queremos recordar también a quien, después de Pascua, fue elegido para ocupar el lugar del traidor. En la Iglesia de Jerusalén la comunidad presentó a dos discípulos; y después echaron suertes:  “José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y Matías”.

Precisamente este último fue el escogido y de este modo “fue agregado al número de los doce Apóstoles”. No sabemos nada más de él, salvo que fue testigo de la vida pública de Jesús, siéndole fiel hasta el final. A la grandeza de su fidelidad se añadió después la llamada divina a tomar el lugar de Judas, como para compensar su traición.

De aquí sacamos una última lección: aunque en la Iglesia no faltan cristianos indignos y traidores, a cada uno de nosotros nos corresponde contrarrestar el mal que ellos realizan con nuestro testimonio fiel a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.”

Destacamos que un motivo de la elección de Matías fue su experiencia de Jesús y testigo de su resurrección, es decir, experiencia del Dios vivo. Se pone de relieve la necesidad de que el nuevo elegido sea testigo ocular de la predicación y de los hechos de Jesús a lo largo de su vida pública, y de modo especial de la Resurrección.

La llamada de Matías nos recuerda que la vocación recibida es un don siempre inmerecido. Dios nos destina a asemejarnos cada vez más a Cristo. “No sois vosotros los que me habéis elegido” -Nos resalta el pasaje evangélico de hoy-, sino que quien lleva la iniciativa en la elección siempre es el Señor: “os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca”. La llamada o invitación al seguimiento siempre nos desborda, no solo por la misión tan grande, sino al ver qué porque a mí y como conociendo el Señor mi pequeñez, muchísimo mejor que yo,  porque insiste y me ofrece la oportunidad de servirle. Es desconcertante y grandioso a la vez.

Nos encontramos con la iniciativa en la llamada por parte  del Señor y llama a los que Él quiere, misterio de amor. Vemos en el profeta: “Antes de formarte en el seno materno, ya te elegí y te consagré”. Dios ha pensado en ti y en mí, no eres fruto de una casualidad y quiere que seas instrumento suyo para los demás. Un día especial para agradecerle al Señor su llamada, su invitación, el que quiera seguir contando contigo. ¡Grande es el Señor!

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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