angiemenes-1557952825605-cathopic

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,12-15: El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,12-15: El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
El me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos resalta dos de las seis misiones encomendadas al Espíritu Santo en el discurso de despedida: “Os guiará hasta la verdad plena” y “El me glorificará”.

Las tareas que lleva a cabo el Espíritu Santo según las instrucciones dadas por Nuestro Señor son:

1. Acompañar a los discípulos en la ausencia de Él;
2. Recordarles las palabras dichas por Él;
3. Dar testimonio de Él;
4. Hacer un juicio constante sobre el pecado y la injusticia del mundo;
5. Guiar a los discípulos hasta la verdad plena;
6. Glorificar a Jesús.

¿Nos damos cuenta del gran don que es el Espíritu Santo para nuestras vidas? El mismo Espíritu que se cernía sobre las aguas en la creación, el espíritu que habló por medio de los profetas, el mismo Espíritu que vino sobre María en el momento de la Encarnación, es el que habita en nuestras almas y nos guía hasta la verdad plena, el que nos introduce en la grandeza del misterio de Cristo. “El Espíritu consagra a la persona y, al mismo tiempo, la convierte en miembro vivo del Cuerpo místico de Cristo, partícipe de la misión de testimoniar su amor.” (Benedicto XVI). “El Espíritu, en efecto, nos enseña todo, o sea la única cosa indispensable: amar como ama Dios. Al prometer el Espíritu Santo, Jesús lo define “otro Paráclito”, que significa Consolador, Abogado, Intercesor, es decir Quien nos asiste, nos defiende, está a nuestro lado en el camino de la vida y en la lucha por el bien y contra el mal… Además, el Espíritu Santo ejerce una función de enseñanza y de memoria. El Espíritu Santo no trae una enseñanza distinta, sino que hace viva, hace operante la enseñanza de Jesús, para que el tiempo que pasa no la borre o no la debilite. El Espíritu Santo injerta esta enseñanza dentro de nuestro corazón, nos ayuda a interiorizarlo, al mismo tiempo prepara nuestro corazón para que sea verdaderamente capaz de recibir las palabras y los ejemplos del Señor.” (Papa Francisco, 15 mayo 2016).

¡Es tan grande este don del Espíritu Santo,!

Necesitamos ser conscientes de ello y pedir con frecuencia al Espíritu Santo el coraje que nos es indispensable para ser cristianos hoy día, es decir, para confesar a Cristo como señor de nuestras vidas, para ser miembros activos de una iglesia evangelizadora, para poder rezar el padrenuestro, para luchar contra el pecado, para vivir como hijos de Dios y para hacer vida la Buena Noticia en nuestras vidas. ¡Ven, Espíritu Santo!

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *