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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 2,13-22: No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 2,13-22: No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:
–«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:
–«¿Qué signos nos muestras para obrar así?»
Jesús contestó:
–«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.»
Los judíos replicaron:
–«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

La fiesta que hoy celebramos tiene una especial importancia, la Basílica de Letrán, es uno de los primeros templos que los cristianos pudieron erigir después de la época de las persecuciones. Es la primera iglesia bajo la advocación del Salvador, es la catedral del Romano Pontífice. El Papa Benedicto XVI, en el ángelus del 9 de noviembre de 2008, nos explica los orígenes de la fiesta que celebramos hoy: “La liturgia nos invita a celebrar hoy la Dedicación de la basílica de San Juan de Letrán, llamada “madre y cabeza de todas las Iglesias de la urbe y del orbe”.[…]. El Papa Silvestre celebró la dedicación de la basílica hacia el año 324, y el templo fue consagrado al Santísimo Salvador; sólo después del siglo VI se le añadieron los nombres de san Juan Bautista y san Juan Evangelista, de donde deriva su denominación más conocida. Esta fiesta al inicio sólo se celebraba en la ciudad de Roma; después, a partir de 1565, se extendió a todas las Iglesias de rito romano. De este modo, honrando el edificio sagrado, se quiere expresar amor y veneración a la Iglesia romana que, como afirma san Ignacio de Antioquía, “preside en la caridad” a toda la comunión católica (Carta a los Romanos, 1, 1).
En esta solemnidad, la Palabra de Dios recuerda una verdad esencial: el templo de ladrillos es símbolo de la Iglesia viva, la comunidad cristiana,[…] La belleza y la armonía de las iglesias, destinadas a dar gloria a Dios, nos invitan también a nosotros, seres humanos limitados y pecadores, a convertirnos para formar un “cosmos”, una construcción bien ordenada, en estrecha comunión con Jesús, que es el verdadero Santo de los Santos. […] la fiesta de hoy celebra un misterio siempre actual: Dios quiere edificarse en el mundo un templo espiritual, una comunidad que lo adore en espíritu y en verdad. Pero esta celebración también nos recuerda la importancia de los edificios materiales, en los que las comunidades se reúnen para alabar al Señor. Por tanto, toda comunidad tiene el deber de conservar con esmero sus edificios sagrados, que constituyen un valioso patrimonio religioso e histórico.“

En el Evangelio de hoy nos presenta la expulsión de los mercaderes del templo, algunos han visto este pasaje como un gesto donde justificar la violencia, sin embargo, nada más lejos del espíritu cristiano, “la violencia es contraria al reino de Dios, es un instrumento del anticristo”. (Benedicto XVI, 11 marzo 2012). Mas bien, la fidelidad al Padre, el celo por el Padre y por su casa lo llevará hasta la cruz: el suyo es el celo del amor que paga en carne propia, no el que querría servir a Dios mediante la violencia, su celo es el del amor que lleva al sacrificio de sí, el “signo” que dará será precisamente su muerte y resurrección.

El sábado es un día consagrado a Ntra. Madre María, en la festividad de hoy, invoquemos la intercesión de María santísima, para que nos ayude a convertirnos, como ella, en “casa de Dios”, templo vivo de su amor.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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