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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 11,14-20.23-26: El reino de Dios ha llegado a vosotros.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 11,14-20.23-26: El reino de Dios ha llegado a vosotros.

Estaba Jesús echando un demonio que era mudo. Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron: «Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios». Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama. Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por lugares áridos, buscando un sitio para descansar, y, al no encontrarlo, dice: “Volveré a mi casa de donde salí”. Al volver se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy vemos como el Señor combate contra el maligno, y como eso le lleva a sufrir acusaciones y malinterpretaciones sobre su labor, a ser juzgado y atacado, si actúa de tal manera es por el poder de…, varias veces vemos que es puesto a prueba, sin embargo sabe aprovechar dichas situaciones, que aparentemente son malas o movidas por alguna extraña intención, para sacar un bien, siempre es una ocasión que se le brinda para llevar a cabo su misión, anunciar el mensaje del Evangelio, proclamar el mandamiento nuevo, llevarlos sobre su realidad e invitarles a optar, se nos plantea una opción: “El que no está conmigo está contra mí”.

O del Señor o del mundo. El cristiano no puede vivir su fe de modo mediocre. El discípulo de Cristo tiene que estar siempre alerta, no puede acomodarse a los criterios de nuestro mundo, ¡Ojo! A acomodarse al espíritu que se lleva, a perder el olor de Cristo, a no aportar luz en las tinieblas, a no ser fermento en la masa, y no transformar nada. Jesús nos llama a la radicalidad del amor, nos llama a la santidad. Necesitamos grandes dosis de entrega y de generosidad. Sin esta decisión y valentía el mundo terminará por influir más en nosotros que el Evangelio. El Señor nos ha hecho el gran don de su amor hasta el extremo, respondámosle con total entrega. No tengamos miedo a su invitación, nadie más generoso que Ntro. Señor. ¡Ánimo! Espera tu respuesta y muchos dependerán de tu Si al plan de Dios.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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