JUAN_PABLO_II

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 12, 1-7: No tengáis miedo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 12, 1-7: No tengáis miedo.

Mientras tanto, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: «Cuidado con la levadura de los fariseos, que es la hipocresía, pues nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis en la oscuridad será oído a plena luz, y lo que digáis al oído en las recámaras se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os voy a enseñar a quién tenéis que temer: temed al que, después de la muerte, tiene poder para arrojar a la gehenna. A ese tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco pájaros por dos céntimos? Pues ni de uno solo de ellos se olvida Dios. Más aún, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados. No tengáis miedo: valéis más que muchos pájaros.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy vemos como “miles y miles de personas se agolpaban”, acuden a Ntro. Señor, tienen hambre de escuchar al Señor, de saciar su sed de plenitud, de una palabra de vida.

El Señor nos aparece enseñando, dirigiéndose primeramente a sus discípulos, y pidiendo para los suyos: autenticidad. El seguimiento a Él lleva consigo abrazar la verdad, Cristo es la Verdad, su discípulo no puede convivir con la mentira, terminaría haciendo daño al mensaje del cual es portador. Mucha gente el primer contacto con el Evangelio es a través del mensajero, y comienza a conocerlo gracias al testimonio de un cristiano que le muestra la acción de Dios en su vida, por eso, el primer evangelio es el que se escribe en nuestra vida. La transparencia, la sinceridad, la coherencia, toda acción, toda palabra será un día testimonio público. Veraces en todo momento, sin nada que ocultar, sin miedo en la vida publica como en la vida más personal. Y todo esto sostenido desde la confianza, todavía resuenan las palabras del inicio del pontificado de San Juan Pablo II: ¡NO TENGÁIS MIEDO! No temas, vales mucho a los ojos de Dios, no estas solo, Él no nos abandona, nos sostiene, nos cuida, nos ayuda y nos da la fuerza necesaria para afrontar los retos que se nos vayan presentando, su amor y su Espíritu nos acompañan hasta el final de nuestra existencia.

El Papa Francisco comenta este pasaje evangélico en el ángelus del 25 de junio de 2017: “El Señor sigue diciéndonos, como decía a los discípulos de su tiempo: “¡No tengáis miedo!”. No olvidemos esta palabra: siempre, cuando nosotros tenemos alguna tribulación, alguna persecución, alguna cosa que nos hace sufrir, escuchamos la voz del Señor en el corazón: “¡No tengáis miedo! ¡No tener miedo, ve adelante! ¡Yo estoy contigo!”. No tengáis miedo de quien se ríe de vosotros y os maltrata, y no tengáis miedo de quien os ignora o “delante” os honora pero “detrás” combate el Evangelio. Hay muchos que delante nos sonríen, pero luego, por detrás, combaten el Evangelio. Todos les conocemos. Jesús no nos deja solos porque somos preciosos para Él. Por esto no nos deja solos: cada uno de nosotros es precioso para Jesús, y Él nos acompaña. La Virgen María, modelo de humilde y valiente adhesión a la Palabra de Dios, nos ayude a entender que en el testimonio de la fe no cuentan los éxitos, sino la fidelidad a Cristo, reconociendo en cualquier circunstancia, incluso en las más problemáticas, el don inestimable de ser sus discípulos misioneros”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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