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EVANGELIO DEL DÍA Lc 8,19-21: Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.

EVANGELIO DEL DÍA
Lc 8,19-21: Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.

En aquel tiempo, vinieron a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él.
Entonces le avisaron:
«Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte».
Él respondió diciéndoles:
«Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy concluye con la afirmación: “mi Madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”, nadie como la Bienaventurada Virgen Maria acogió la Palabra de Dios, con su hágase, con su fiat, con querer lo que Dios quiere, como buscar hacer la voluntad de Dios. Esta conclusión del pasaje evangélico es toda una alabanza a la Madre de Ntro. Señor, es todo un elogio a la Santísima Virgen María, Ella nos enseña que lo más grande que podemos hacer con nuestra vida es conformar nuestro pensamiento y nuestra voluntad a la del Padre. Conocer lo que Dios quiere y seguir su voluntad es la alegría de nuestra vida. Que la meta de nuestra existencia sea ponernos a la escucha de la voluntad de Dios y dejarnos conducir por Él. “Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen”.

Pablo VI, en su Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi, 20: “La Buena Nueva proclamada por el testimonio de vida deberá ser pues, tarde o temprano, proclamada por la palabra de vida. No hay evangelización verdadera, mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios”.

Celebramos la memoria de unos mártires del siglo XIX, A principios del siglo XVII, gracias a la actividad de los laicos, la fe cristiana penetró por vez primera en Corea. Una fervorosa comunidad sin pastores fue guiada y animada casi exclusivamente por laicos, hasta el año 1836, a finales del cual entraron furtivamente en el país los primeros misioneros, procedentes de Francia. En esta comunidad, durante las persecuciones de los años 1839, 1846 y 1866, hubo 103 santos mártires, entre los cuales destacan el primer presbítero y fervoroso pastor de almas Andrés Kim y el laico Pablo Chong; los demás eran principalmente laicos, hombres y mujeres, casados o solteros, ancianos, jovenes y niños, los cuales, con sus sufrimientos, consagraron las primicias de la Iglesia coreana, regándola generosamente con la sangre preciosa de su martirio.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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