2015-12-07 09.08.17

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 2,1-12: Llegaron cuatro llevando un paralítico

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 2,1-12: Llegaron cuatro llevando un paralítico.

Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico:
-«Hijo, tus pecados quedan perdonados.»
Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros:
-«Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?»
Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo:
-«¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico «tus pecados quedan perdonados» o decirle «levántate, coge la camilla y echa a andar»? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados … »
Entonces le dijo al paralítico:
-«Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla -y vete a tu casa. »
Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:
-«Nunca hemos visto una cosa igual.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Comenzamos con la meditación tomada del Papa Benedicto XVI:
“El paralítico es imagen de todo ser humano al que el pecado impide moverse libremente, caminar por la senda del bien, dar lo mejor de sí. En efecto, el mal anidando en el alma, ata al hombre con los lazos de la mentira, la ira, la envidia y los demás pecados, y poco a poco lo paraliza. Por eso Jesús, suscitando el escándalo de los escribas presentes, dice primero: „Tus pecados quedan perdonados‟ (…). El mensaje es claro: el hombre, paralizado por el pecado, necesita de la misericordia de Dios, que Cristo vino a darle (…). También hoy la humanidad lleva en sí los signos del pecado, que le impide progresar con agilidad en los valores (…). Pero la palabra de Dios nos invita a tener una mirada de fe y a confiar, como las personas que llevaron al paralítico, a quien sólo Jesús puede curar verdaderamente (…). Invoquemos juntos la intercesión de la Virgen María para que todos los hombres se abran al amor misericordioso de Dios, y así la familia humana pueda sanar (…) de los males que la afligen». (Benedicto XVI, 19 de febrero de 2006).

El paralítico y los cuatro hombres tratan de superar todos los obstáculos para acercarse a Jesús: subieron al enfermo en su camilla hasta el techo de aquella casa donde se encontraba el Señor y comenzaron a remover las piezas de la cubierta. Jesús estaba tan sorprendido de su actitud, audaz y filial, que esto le permitió obrar el milagro de perdonar sus pecados y curar al hombre de su parálisis. Hace falta paciencia para perseverar en el bien, se requiere constancia para vencer las dificultades. Los hombres que cargaron al paralítico acercaron a su amigo enfermo a Jesús. Hagamos nosotros lo mismo. Que nuestro buen ejemplo lleve a muchos hasta Cristo.
Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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