sunset-4565424_1920

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 2, 23-28: El Hijo del hombre es señor también del sábado.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 2, 23-28: El Hijo del hombre es señor también del sábado.

Sucedió que un sábado atravesaba él un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas. Los fariseos le preguntan: «Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?». Él les responde: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, cómo entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a quienes estaban con él?». Y les decía: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio nos presenta la cuestión del sábado, los discípulos aparecen escandalizando porque en sábado iban arrancando espigas y le presentan la cuestión al Señor: “¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?” El sábado plantea una cuestión de fondo, nos quedamos solo en la norma, nos basta el cumplimiento, o el sábado es una llamada a vivir consagrados a las cosas de Dios, lo unimos con el mandamiento nuevo: Lo primero es amar a Dios y ese amor nos lleva a amar y a hacer el bien.

En la Misa matutina de santa Marta, el Papa Francisco, comenta este pasaje evangélico, el 7 de septiembre de 2013: “No hay cristiano sin Jesús. Y Jesús no está cuando el cristiano responde a mandamientos que no llevan a Cristo o no vienen de Cristo. […] en el episodio de la discusión de Jesús con los fariseos, que reprochan a los apóstoles haber violado el descanso del sábado arrancando y comiendo espigas de trigo. […] Jesús se presenta «y dice: Yo soy el Señor, el Señor también del sábado. En otra parte dirá: el sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. La centralidad de Él y también la centralidad del cristiano respecto a muchas cosas. Jesús es el centro, es el Señor». […] Jesús es el centro que nos regenera y nos funda en la fe. […] Si no está Jesús en el centro, «hay otras cosas». […] Y en el día de hoy «encontramos a muchos cristianos sin Cristo, sin Jesús. Por ejemplo, quienes tienen la enfermedad de los fariseos y son cristianos que ponen su fe y su religiosidad, su cristiandad, en muchos mandamientos: ¡Ah! Debo hacer esto, debo hacer lo otro. Cristianos de actitudes»: o sea, que hacen cosas porque se tienen que hacer, pero en realidad «no saben por qué lo hacen».

Pero «¿Jesús dónde está?» «Un mandamiento es válido si viene de Jesús». Cristianos sin Cristo hay muchos, como los que «buscan sólo devociones, muchas devociones, pero Jesús no está. ¡Y entonces te falta algo, hermano! Te falta Jesús. Si tus devociones te llevan a Jesús, entonces bien. Pero si te quedas ahí, entonces algo no marcha». […] Después está «otro grupo de cristianos sin Cristo: los que buscan cosas un poco raras, un poco especiales, los que van detrás de las revelaciones privadas»

[…] ¿Cuál es entonces la regla para ser cristiano con Cristo? ¿Y cuál es el «signo» de que una persona es un cristiano con Cristo? Se trata de una «regla muy sencilla: es válido sólo lo que te lleva a Jesús, y sólo es válido lo que viene de Jesús. Jesús es el centro, el Señor, como Él mismo dice». […] «La regla es: soy un buen cristiano, estoy en el camino del buen cristiano, si hago lo que viene de Jesús o me lleva a Jesús porque Él es el centro. El signo es la adoración ante Jesús, la oración de adoración ante Jesús».”

A modo de conclusión necesito mantenerme cerca del Señor para tener las fuerzas de vivir de cara a Él, sin temer ir contra corriente. Se nos vuelve a recordar que la ley suprema del Evangelio es la de la caridad, que no basta quedarse con un cumplimiento aparente o hipócrita de los mandamientos, que no es suficiente cumplir con ciertas cosas y decirse católico mientras en la práctica se sigue pensando y viviendo como pagano.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *