virgin-mary-2176697_1920

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 2,13-17: No necesitan médico los sanos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 2,13-17: No necesitan médico los sanos.

Salió de nuevo a la orilla del mar; toda la gente acudía a él y les enseñaba. Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dice: «Sígueme». Se levantó y lo siguió. Sucedió que, mientras estaba él sentado a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores se sentaban con Jesús y sus discípulos, pues eran ya muchos los que lo seguían. Los escribas de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a sus discípulos: «¿Por qué come con publicanos y pecadores?». Jesús lo oyó y les dijo: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos presenta la Vocación de Mateo, fue el Señor el que se hizo el encontradizo con Levi y le invito a seguirle. La iniciativa siempre es del Señor. Se cumple lo que Jesús recordara a los apóstoles: “He sido yo el que os ha elegido”.

El Papa Benedicto XVI dedica el ángelus 8 de junio de 2008: “la vocación de Mateo, de profesión «publicano», es decir, recaudador de impuestos por cuenta de la autoridad imperial romana; por eso mismo, los judíos lo consideraban un pecador público. […] Jesús fue a su casa con los discípulos y se sentó a la mesa junto con otros publicanos. A los fariseos escandalizados, les respondió:  «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. (…) No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores» (Mt 9, 12-13). El evangelista san Mateo, siempre atento al nexo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, en este momento pone en los labios de Jesús la profecía de Oseas:  «Id y aprended lo que significa:  «Misericordia quiero y no sacrificios”». […] la verdadera religión consiste en el amor a Dios y al prójimo. Esto es lo que da valor al culto y a la práctica de los preceptos.

Dirigiéndonos ahora a la Virgen María, pidamos por su intercesión vivir siempre en la alegría de la experiencia cristiana. Que la Virgen, Madre de la Misericordia, suscite en nosotros sentimientos de abandono filial a Dios, que es misericordia infinita; que ella nos ayude a hacer nuestra la oración que san Agustín formula en un famoso pasaje de sus Confesiones:  «¡Señor, ten misericordia de mí! Mira que no oculto mis llagas. Tú eres el médico; yo soy el enfermo. Tú eres misericordioso; yo, lleno de miseria. (…) Toda mi esperanza está puesta únicamente en tu gran misericordia» (X, 28. 39; 29. 40).”

Otro detalle es que no excluye a nadie para su seguimiento, esto escandalizo a muchos de sus paisanos, ya que Mateo no estaba bien visto, pero lo que sorprende es que eso no es motivo para que el Señor se acerque a él y le ayude a transformar y cambiar su vida. Impresionante las palabras que el Señor nos hace, “no necesitan medico los sanos sino los enfermos”. Con lo cual nadie puede sentirse excluido, ¿quién puede decir que no necesita a este medico? De cuantas cosas tiene que sanarnos el Señor. Si hoy el Señor te dijera ¿Qué puedo hacer por ti? ¿Qué le dirías? Entrégale al Señor tus sufrimientos para que Él te sane y cure.

Recuerda que hoy es sábado y es un día muy especial para honrar a nuestra madre la Santísima Virgen María, en la escuela de María podemos buscar, acoger, formarnos, vivir nuestra vocación, dejarnos sanar y curar por su Hijo.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *