2016-01-09 08.52.22

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6,45-52: Ánimo, soy yo, no tengáis miedo

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,45-52: Ánimo, soy yo, no tengáis miedo.

Después que se saciaron los cinco mil hombres, Jesús en seguida apremió a los discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran hacia la orilla de Betsaida, mientras él despedía a la gente. Y después de despedirse de ellos, se retiró al monte a orar. Llegada la noche, la barca estaba en mitad del lago, y Jesús, solo, en tierra. Viendo el trabajo con que remaban, porque tenían viento contrario, a eso de la madrugada, va hacia ellos andando sobre el lago, e hizo ademán de pasar de largo. Ellos, viéndolo andar sobre el lago, pensaron que era un fantasma y dieron un grito, porque al verlo se habían sobresaltado. Pero él les dirige en seguida la palabra y les dice:
– «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo.»
Entró en la barca con ellos, y amainó el viento. Ellos estaban en el colmo del estupor, pues no habían comprendido lo de los panes, porque eran torpes para entender.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con el protagonismo de los discípulos, sobresalen por su no entender (cuanto agradezco a los evangelistas el mostrarnos las dificultades, debilidades y «torpezas» de ellos, cuánto me ayudan y que cercanos se me hacen) lo que pasó con los panes, y enseguida son testigos de cómo Jesús camina sobre las aguas.
Una llamada para nuestra vida nos la muestran los apóstoles, la paz y la serenidad nos vendrán de que admitamos a Jesús junto a nosotros. Sólo así podremos oír que nos dice: “ánimo, soy yo, no tengáis miedo”.

Este “no tengáis miedo” va dirigido cantidad de veces por Dios Padre en el Antiguo Testamento, y por Dios Hijo otras tantas en el Nuevo Testamento a los llamados a realizar alguna misión. Y hoy nos interpela a nosotros.

En los encuentros de la juventud el Papa San Juan Pablo II una de las invitaciones que iba repitiendo en las diversas partes del mundo era el NO TENGAIS MIEDO, hoy Cristo nos invita a permanecer en su amor y a ser fuertes ante las dificultades. Porque Él está con nosotros y sólo con Él seremos capaces de vencer los vientos más fuertes que arrecien contra nuestra barca.

Las palabras del Señor nos estimulan: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo.»

También hoy se hacen realidad y nos reclaman ser acogidas, nos las dirige el Señor a cada uno, en los momentos por los que estamos pasando, NO TENGAS MIEDO. Una invitación fuerte a vencer todos nuestras turbaciones, desasosiegos, ansiedades, sentir su cercanía, su presencia, no estamos solos, nos acompaña, nos ayuda, nos protege, solo se nos pide creer y confiar. Ruégaselo hoy en tus suplicas y entrégaselo todo al Señor también tus miedos. ¡Ánimo! La victoria esta en el Señor, ha vencido al mal.

Hoy sábado día en el que se nos invita a venerar de una manera especial a la Santísima Virgen María, acudamos a la escuela de María, busquemos su protección y su ayuda para crecer en el amor y en el seguimiento de su Hijo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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