Virgen-de-Lourdes

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6,53-56: Los que lo tocaban se ponían sanos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,53-56: Los que lo tocaban se ponían sanos.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos, terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaban los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos presenta al Señor sanando, muchos buscaban a Jesús para quedar sanos, con sólo tocar a Jesús los enfermos sanaban. Jesús anhela curarnos y darnos la vida plena. ¡La gracia de Cristo transforma y renueva al hombre mediante su amor! ¿Creemos realmente que el Señor puede hacer esto con nosotros? También hoy podemos encontrarnos con Él, mediante la oración, en los sacramentos, el Señor nos prometió que estaría siempre con nosotros, no estamos solos, nos dijo: “Yo estaré con vosotros siempre”. Redescubramos hoy el valor de los sacramentos y la oración en nuestra vida para poder vivir en su presencia. Todos estamos faltos de que el Señor ilumine nuestras vidas, las colme y nos cure, y la mayor herida son nuestros pecados.

También hoy celebramos una festividad de la Bienaventurada Virgen María, bajo la advocación de Ntra. Señora de Lourdes, donde se celebra también la Jornada Mundial del enfermo. “en la gruta de Massabielle, la Virgen manifestó la ternura de Dios hacia los que sufren.[…]Al aparecerse a Bernardita como la Inmaculada Concepción, María santísima vino para recordar al mundo moderno la primacía de la gracia divina, más fuerte que el pecado y la muerte, pues corría el riesgo de olvidarla. Y el lugar de su aparición, la gruta de Massabielle, en Lourdes, se ha convertido en un punto de atracción para todo el pueblo de Dios,  especialmente para todos los que se sienten oprimidos y sufren en el cuerpo y en el espíritu. “Venid a mí todos los que estáis cansados y fatigados, y yo os aliviaré” (Mt 11, 28), dijo Jesús. En Lourdes sigue repitiendo esta invitación, con la mediación materna de María, a todos los que acuden allí con confianza. […] a los pies de la Virgen Inmaculada. A ella, con profunda fe, queremos presentarle nuestra condición humana, nuestras enfermedades, signo de la necesidad que todos tenemos, mientras estamos en camino en esta peregrinación terrena, de que su Hijo Jesucristo nos salve.

Que María mantenga viva nuestra esperanza, para que, fieles a la enseñanza de Cristo, renovemos el compromiso de aliviar a los hermanos en sus enfermedades.  Que  el Señor haga que nadie se  sienta  solo y abandonado en los momentos de necesidad, sino que, al contrario, afronte, incluso la enfermedad, con dignidad humana. Con estos sentimientos,  os  imparto  de corazón la bendición apostólica a todos vosotros, enfermos, agentes sanitarios y voluntarios.” (Discurso Benedicto XVI, a los enfermos y agentes sanitarios, 11 febrero 2006).

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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