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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 10,24-33: No tengáis miedo…

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 10,24-33: No tengáis miedo…

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles:
-Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo.
Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados!
No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto, que no llegue a descubrirse; nada hay escondido, que no llegue a saberse.
Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea.
No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.
Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la invitación del Señor a los suyos a no tener miedo, varias veces se repite en el pasaje de hoy, no temáis, no dejéis lugar al miedo, en el amor no cabe el miedo, “no tengáis miedo”, fueron las primeras palabras que S. Juan Pablo II lanzó al mundo entero desde la Plaza de S. Pedro, cuando inauguró su pontificado, cuantas veces se las repitió a los jovenes en las Jornadas Mundiales de la Juventud: ¡No tengáis miedo a abrir de par en par las puertas a Cristo!

Otro de los puntos de nuestra meditación: “El discípulo no es más que el Maestro”, se nos advierte para que contemos con la cruz y con la persecución. “Es una invitación a seguir su ejemplo y su enseñanza para ser guías seguros y sabios.” (Papa Francisco, Angeles 3 marzo 2019). “Dichosos cuando os persigan por mi causa -dice el Señor-…” “si a mí me han perseguido, lo mismo harán con vosotros”, Llegar a poder entregar la propia vida por la fe, no es fruto de uno sino que es un don grandísimo, es la prueba suprema de amor, “nadie ama más que aquel que da la vida…”, el cristiano se va configurando con el Señor, siguiendo sus mismos pasos, hasta hacer de su vida una ofrenda, hasta entregarlo todo por el Señor y el Evangelio. El ser amados de Dios suscita alegría y devolución de amor, ayuda a superar las dificultades, a no caer en las redes del mal y aplicar la misma moneda de Ntro. Señor: amor que se entrega amando y perdonando.

Hoy sábado la iglesia nos invita a alzar nuestra mirada a Nuestra Madre, la Santísima Virgen María, que hizo de su vida una entrega a la voluntad de Dios, Ella nos ayude a cada uno de nosotros a vivir para Él. Que podamos desear con Ella de ser todo y solo de Dios.
Que tengas un buen día.
J.A.M.(Chechu)sacerdote.

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