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EVANGELIO DEL DÍA Mt 13,24-30: El reino de los cielos se parece…

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 13,24-30: El reino de los cielos se parece…

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”. Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntan: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos revela la gran paciencia de Dios para con todos, “Dejadlos crecer juntos hasta la siega”, la paciencia de Dios es nuestra salvación. El Señor en la parábola de la cizaña nos revela el proceder de Dios, sigue esperando la conversión del pecador, nos revela hasta donde es capaz de llegar la paciencia, llega a soportar el daño de la cizaña antes del riesgo de poder destruir algún grano bueno. Se nos invita a imitar el proceder de Dios, a crecer en paciencia, pero nunca, a aliarnos con el mal.

El Papa Francisco en el Ángelus del 20 de julio de 2014 abordó este pasaje evangélico: “La parábola del trigo y la cizaña afrontan el problema del mal en el mundo y pone de relieve la paciencia de Dios…La enseñanza de la parábola es doble. Ante todo dice que el mal que hay en el mundo no proviene de Dios, sino de su enemigo, el Maligno. Es curioso, el maligno va de noche a sembrar la cizaña, en la oscuridad, en la confusión; él va donde no hay luz para sembrar la cizaña. Este enemigo es astuto: ha sembrado el mal en medio del bien, de tal modo que es imposible a nosotros los hombres separarlos claramente; pero Dios, al final, podrá hacerlo.

…segundo tema: la contraposición entre la impaciencia de los servidores y la paciente espera del propietario del campo, que representa a Dios. Nosotros a veces tenemos una gran prisa por juzgar, clasificar, poner de este lado a los buenos y del otro a los malos… Dios en cambio sabe esperar. Él mira el “campo” de la vida de cada persona con paciencia y misericordia: ve mucho mejor que nosotros la suciedad y el mal, pero ve también los brotes de bien y espera con confianza que maduren. Dios es paciente, sabe esperar. Que hermoso es esto: nuestro Dios es un padre paciente, que nos espera siempre y nos espera con el corazón en la mano para acogernos, para perdonarnos. Él nos perdona siempre si vamos a Él. La actitud del propietario es la actitud de la esperanza fundada en la certeza de que el mal no tiene ni la primera ni la última palabra.

… Pero atención: la paciencia evangélica no es indiferencia al mal; no se puede crear confusión entre el bien y el mal. Ante la cizaña presente en el mundo, el discípulo del Señor está llamado a imitar la paciencia de Dios, alimentar la esperanza con el apoyo de una firme confianza en la victoria final del bien, es decir de Dios…”

Que tengas un buen día. Es sábado, día especialmente consagrado a la Bienaventurada Virgen María, nuestra Madre, encomendémonos a Ella para que nos ayude a crecer en paciencia, esperanza y no nos falte la misericordia, que nuestra medida para con los demás sea generosa, y recordemos siempre que la medida que utilicemos con los otros, será la que Dios utilizará con nosotros.

Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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