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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 24,37-44: Estad también vosotros preparados.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 24,37-44: Estad también vosotros preparados.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.
Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre:
Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán.
Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa.
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Empezamos un nuevo tiempo litúrgico, iniciamos el tiempo de Adviento, se nos vuelve a invitar a ponernos en camino para vivir el misterio de Cristo en la historia. Es un tiempo especialmente cargado de Esperanza y cada uno podemos preguntarnos: ¿yo qué espero? ¿a qué tiende mi corazón? ¿cuales son mis sueños?

En estas cuatro semanas caminamos hacia el encuentro con el Dios con nosotros, tendremos de compañeros de camino: al profeta Isaías, catalogado como el profeta de la Esperanza; a Juan Bautista, el mayor de los profetas, el precursor del Mesías, el que nos mostró el camino de menguar, hacerse pequeño para que la gloria sea para Dios, “conviene que Él crezca y que yo (decía el Bautista) disminuya”; y nuestra Madre, la Bienaventurada Virgen Maria, nadie como Ella vivió el adviento, con Ella podremos aprender a prepararnos para adentrarnos en el misterio de la Navidad.

El Evangelio de este domingo nos invita a vigilar, el Papa Benedicto XVI, comentando este pasaje en la homilía del 2 de diciembre de 2007: “El Señor viene. Con esta certeza emprendemos el itinerario del Adviento, preparándonos para celebrar con fe el acontecimiento extraordinario del Nacimiento del Señor. Durante las próximas semanas, día tras día, la liturgia propondrá a nuestra reflexión textos del Antiguo Testamento, que recuerdan el vivo y constante deseo que animó en el pueblo judío la espera de la venida del Mesías. También nosotros, vigilantes en la oración, tratemos de preparar nuestro corazón para acoger al Salvador, que vendrá a mostrarnos su misericordia y a darnos su salvación.”

El Papa Francisco en el ángelus del 27 de noviembre de 2016: “Es una invitación a la vigilancia, porque no sabiendo cuando Él vendrá, es necesario estar preparados siempre para partir. En este tiempo de Adviento estamos llamados a ensanchar los horizontes de nuestro corazón, a dejarnos sorprender por la vida que se presenta cada día con sus novedades. Para hacer esto es necesario aprender a no depender de nuestras seguridades, de nuestros esquemas consolidados, porque el Señor viene a la hora que no nos imaginamos. Viene para presentarnos una dimensión más hermosa y más grande.

Que Nuestra Señora, Virgen del Adviento, nos ayude a no considerarnos propietarios de nuestra vida, a no oponer resistencia cuando el Señor viene para cambiarla, sino a estar preparados para dejarnos visitar por Él, huésped esperado y grato, aunque desarme nuestros planes.”

Que tengas un feliz domingo, un buen comienzo de este tiempo favorable y de gracia.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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