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EVANGELIO DEL DÍA Mt 5, 17-19: No he venido a abolir, sino a dar plenitud.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 5, 17-19: No he venido a abolir, sino a dar plenitud.

No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy seguimos con la proclamación del “Sermón de la montaña”, después de las “bienaventuranzas” , que son su programa de vida. El Señor proclama la nueva ley, y desde allí se presenta el Señor que “no ha venido a abolir (la ley) sino a dar plenitud”. Criticó varias veces las interpretaciones que se hacían de la ley de Moises, los rabinos enumeraban hasta 613 preceptos en la ley del Pentateuco, y los clasificaban en grandes y pequeños, de acuerdo con su importancia; sin embargo, no desautorizó la ley dada en el Sinaí, sino que la cumplió e invitó a cumplirla. Los mandamientos de Moisés siguen siendo validos. El Señor viene a darle un alcance nuevo, una fidelidad más radical y una santidad más profunda que supera la letra de la ley. “Si me amáis -dice el Señor- guardaréis mis mandamientos” y el mandamiento principal que nos presenta es el amor a Dios, “permaneced en mi amor”, amor fuente de alegría, y ese amor fundamenta, y nos lleva, al amor al prójimo, desde aquí la ley del cristiano debe estar movida por esa caridad, si me falta el amor por grandes cosas que realice (anunciar, predicar, limosna, dar mi dinero a los pobres, morir por el Evangelio, martirio…) si me falta el amor, no es grato a Dios, no me sirve .

Teniendo en cuenta que el pasaje de hoy se encuentra después de las Bienaventuranzas, ellas deben ser la clave: vivir el programa que presenta el Señor, camino de amor al Señor, camino de dicha para el que se atreve a llevarlo a su vida, desde el desprendimiento, la austeridad, sencillez, compartiendo el sufrimiento, ayudando, desde la búsqueda de la justicia, con limpieza de corazón, luchando con los juicios, etiquetas, prejuicios, trabajando por la paz, creando puentes, viendo lo que nos acerca, generando comunión, fraternidad, unidad dentro de la diversidad y contando con la incomprensión, y hasta es posible que la persecución. Pero con la certeza que Dios sigue llevando su obra, su historia de salvación, el mal no tiene la ultima palabra que “cielo y tierra pasaran pero mis palabras se cumplirán” -nos alienta el Señor-. “Jesús propone a quien le sigue la perfección del amor: un amor cuya única medida es no tener medida, de ir más allá de todo cálculo. El amor al prójimo es una actitud tan fundamental…” (P. Francisco, ángelus 16 febrero 2014)

Hoy hacemos memoria de San Efrén, alcanzó gran fama como maestro, orador, poeta, comentarista y defensor de la fe. Es el único de los Padres sirios a quien se honra como Doctor de la Iglesia Universal.  En Siria, es llamado como el «Arpa del Espíritu Santo». A pesar de que no era un hombre de mucho estudio formal, estaba empapado en las Sagradas Escrituras y tenía gran conocimiento de los misterios de la fe. Diácono que ejerció su ministerio con la palabra y los escritos. Fue celebre por su austeridad de vida y la riqueza de su doctrina.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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