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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9, 14-15: ¿Por qué tus discípulos no ayunan?

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9, 14-15: ¿Por qué tus discípulos no ayunan?

Los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy aborda la practica del ayuno. En el ángelus del 26 de febrero de 2006 el Papa Benedicto XVI, comenta este pasaje evangélico: “el pasaje de hoy aborda el tema del ayuno.[…] mientras Jesús se encontraba a la mesa en casa de Leví, el publicano, los fariseos y los seguidores de Juan Bautista le preguntaron por qué sus discípulos no ayunaban como ellos. Jesús les respondió que los invitados a la boda no pueden ayunar mientras el novio está con ellos; ya ayunarán cuando se lleven al novio. Al decir esto, Cristo revela su identidad de Mesías, Novio de Israel, que vino para la boda con su pueblo. Los que lo reconocen y lo acogen con fe están de fiesta. Pero deberá ser rechazado y asesinado precisamente por los suyos:  en aquel momento, durante su pasión y muerte, llegará la hora del luto y del ayuno.”

El mensaje que realizó el Papa Benedicto XVI para la cuaresma del año 2009, lo dedicó a reflexionar sobre el valor y el sentido del ayuno, os comparto algunos subrayados de dicho mensaje: “ Las Sagradas Escrituras y toda la tradición cristiana enseñan que el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a él. Por esto, en la historia de la salvación encontramos en más de una ocasión la invitación a ayunar. […] El verdadero ayuno, […] consiste más bien en cumplir la voluntad del Padre celestial, que “ve en lo secreto y te recompensará”. Él mismo nos da ejemplo al responder a Satanás, al término de los 40 días pasados en el desierto, que “no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. El verdadero ayuno, por consiguiente, tiene como finalidad comer el “alimento verdadero”, que es hacer la voluntad del Padre.”

El Papa Francisco en el mensaje de cuaresma de este año 2021 también nos habla del ayuno: “El ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación, son las condiciones y la expresión de nuestra conversión. La vía de la pobreza y de la privación (el ayuno), la mirada y los gestos de amor hacia el hombre herido (la limosna) y el diálogo filial con el Padre (la oración) nos permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante. […]El ayuno vivido como experiencia de privación, para quienes lo viven con sencillez de corazón lleva a descubrir de nuevo el don de Dios y a comprender nuestra realidad de criaturas que, a su imagen y semejanza, encuentran en Él su cumplimiento. Haciendo la experiencia de una pobreza aceptada, quien ayuna se hace pobre con los pobres y “acumula” la riqueza del amor recibido y compartido. Así entendido y puesto en práctica, el ayuno contribuye a amar a Dios y al prójimo. […] Ayunar significa liberar nuestra existencia de todo lo que estorba, […] para abrir las puertas de nuestro corazón a Aquel que viene a nosotros pobre de todo, pero «lleno de gracia y de verdad»: el Hijo de Dios Salvador.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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