Cruz 1

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9,14-15: Cuando se lleven al novio, entonces ayunarán.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,14-15: Cuando se lleven al novio, entonces ayunarán.

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole:
-«Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?»
Jesús les dijo:
-«¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunaran.»

PISTAS DE MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy toca el tema del ayuno, igual que la primera lectura del profeta en la liturgia nos presenta el ayuno que Dios quiere. Tomamos el mensaje de Benedicto XVI dado en la cuaresma de 2009 para profundizar en el ayuno, y resaltamos algunas frases: «En nuestros días, parece que la práctica del ayuno ha perdido un poco su valor espiritual y ha adquirido más bien, en una cultura marcada por la búsqueda del bienestar material, el valor de una medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo. Está claro que ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una „terapia‟ para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios. […] Pablo VI identificaba la necesidad de colocar el ayuno en el contexto de la llamada a todo cristiano a no „vivir para sí mismo, sino para aquél que lo ama y se entrego por él y a vivir también para los hermanos‟. La Cuaresma podría ser una buena ocasión para retomar […] el significado auténtico y perenne de esta antigua práctica penitencial, que puede ayudarnos a mortificar nuestro egoísmo y a abrir el corazón al amor de Dios y del prójimo, primer y sumo mandamiento de la nueva ley y compendio de todo el Evangelio»

El Papa Francisco en el mensaje de cuaresma de este año, nos recuerda que: “Ayunar, o sea aprender a cambiar nuestra actitud con los demás y con las criaturas: de la tentación de “devorarlo” todo, para saciar nuestra avidez, a la capacidad de sufrir por amor, que puede colmar el vacío de nuestro corazón. […] No dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión. Abandonemos el egoísmo, la mirada fija en nosotros mismos, y dirijámonos a la Pascua de Jesús; hagámonos prójimos de nuestros hermanos y hermanas que pasan dificultades, compartiendo con ellos nuestros bienes espirituales y materiales. Así, acogiendo en lo concreto de nuestra vida la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, atraeremos su fuerza transformadora también sobre la creación ”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *