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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,29-33: Tened valor: yo he vencido al mundo.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,29-33: Tened valor: yo he vencido al mundo.

En aquel tiempo, dijeron los discípulos a Jesús:
– «Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que saliste de Dios.»
Les contestó Jesús:
– «¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con el final del discurso de la Cena. Concluye con la invitación:  “tened valor, yo he vencido al mundo”. Toda una llamada a la esperanza. ¡Animo!

Para la profundización en el pasaje de hoy recurro para nuestra meditación  a las palabras del Papa emérito, Benedicto XVI,  en su carta encíclica  Spe salvi , en el n.34:

“El cristiano vive con esperanza, sabe que su vida tiene un futuro, sabe que su vida no acaba en el vacío, sino en Dios. Porque fuimos creados para una gran realidad, para Dios mismo, para ser colmados por Él. Esta virtud de la esperanza, si es verdadera, transforma de un modo nuevo la vida, entonces ya no se vive sólo para sí mismo, se vive para Dios y para dar esperanza”.

Siempre se nos brindarán oportunidades para mostrar nuestro amor al Señor, si cada día lo vivimos como un regalo que se nos concede, siempre podremos  ofrecérselo.

Sin embargo, el acento mayor lo pone en el aviso de las adversidades, ya que  “en el mundo tendréis luchas”, siempre podremos verlas como un reto para poner a prueba nuestra respuesta de amor, se nos brindara la ocasión para dejarnos podar y poder manifestar nuestra fidelidad, entrega, sacrificio y la importancia que tiene la fe en nuestras vidas. Recordar que el discípulo no es más que el maestro, que tenemos que contar con la incomprensión, la burla, el ataque… Y una de las bienaventuranzas nos prepara para la persecución como camino de autenticidad:  “Dichosos cuando os persigan por mi causa”.  Sin embargo algo que nos comunica el Evangelio es la victoria sobre el mal,  el Señor nos invita a tener paz en Él. A confiar en que Él ha vencido al mundo. Jesús ha vencido al mundo, es decir, ha salido victorioso. “Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo”. Nos habla de esperanza en medio de la tribulación. Su Palabra es donde debe radicar nuestra fuerza. En los momentos de duda, de dolor, de adversidad, cuando tengamos que atravesar las mayores tribulaciones, que indudablemente sobrevendrán, tengamos en cuenta estas palabras del Señor para renovarnos en la esperanza y seguir adelante. Todo es posible con Él.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 28,16-20: Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 28,16-20: Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra.

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
-«Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En este domingo nos encontramos con una fiesta del Señor, donde nos acercamos a dos realidades: su ausencia y su presencia, en el Evangelio de Mateo se nos invita a ir, a salir para anunciar a todos los pueblos el mensaje del Señor, a anunciar la salvación, “Id, y haced discípulos a todos los pueblos”, pero con su presencia, “Yo estaré con vosotros siempre”, Jesús va al Padre y envía a sus discípulos al mundo, llevar al hombre a Dios; voy a tomar para la meditación de este día un texto de San Juan Pablo II:

“Con esta fiesta recordamos que Jesús, después de su resurrección, se apareció a los discípulos durante cuarenta días, al cabo de los cuales, habiéndolos conducido al monte de los Olivos, «lo vieron levantarse hasta que una nube se lo quitó de la vista». El Redentor, resucitado y elevado al cielo, constituye para los creyentes el ancla de salvación y de consuelo en el compromiso diario al servicio de la verdad y de la paz, de la justicia y de la libertad. Al subir al cielo, nos vuelve a abrir el camino hacia la patria celestial, pero no para evadirnos de la historia, sino para infundir esperanza en nuestro camino. […] después de la Ascensión, los discípulos vivieron en el cenáculo, esperando al Espíritu Santo prometido por Cristo. En medio de ellos estaba también María, la Madre de Jesús. Mientras nos preparamos para celebrar, el domingo próximo, la solemne fiesta de Pentecostés, invoquemos con María al Espíritu Santo, para que infunda en los cristianos un nuevo impulso misionero y guíe los pasos de la humanidad por la vía de la solidaridad y la paz. (S. Juan Pablo II, Regina Caeli, 12 de mayo 2002).

Unida a esta Solemnidad del Señor se celebra durante varios años la Jornada Mundial de las comunicaciones Sociales y en su mensaje para este año, el Papa Francisco, ha escogido como lema: “Para que puedas contar y grabar en la memoria. La vida se hace historia”. El Papa en su mensaje habla de la Historia de las historias, la Sagrada Escritura… La historia de Cristo no es patrimonio del pasado, sino “que es una historia, siempre actual. Nos muestra que a Dios le importa tanto el hombre, nuestra carne, nuestra historia, hasta el punto de hacerse hombre, carne e historia.”

Feliz domingo, feliz día del Señor, que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,23b-28: Si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,23b-28: Si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Yo os aseguro, si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.
Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.
Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor les habla a los discípulos del poder de la oración. Dios escucha y acoge nuestras suplicas, “el Padre mismo os quiere”, ¿cómo no se va a interesar por tus cosas? Ora desde la confianza, aprende a descansar en el Señor, hazle participe de tus cosas, prueba a contar con Él, tratar, dialogar,a hacerle partícipe de tus cosas.

Para las pistas de meditación traigo la homilía realizada por el Papa Francisco comentando el pasaje de este evangelio:  «La audacia es una gracia. El coraje. San Pablo decía dos grandes actitudes que tiene que tener el cristiano para predicar a Jesucristo. El coraje, el ánimo de ir adelante y el aguante de soportar el peso del trabajo. Ahora es curioso. Esto que se da en la vida apostólica debe darse en la oración también. O sea una oración sin coraje es una oración “chirle”, que no sirve.  Acordémonos de Abrahán cuando, como buen judío, le regatea a Dios. Que si son 45, que si son 40, que si son 30, que si son 20. O sea es “caradura”. Él tiene coraje en la oración. Acordémonos de Moisés cuando Dios le dice “mira a este pueblo yo no lo aguanto más, lo voy a destruir, pero quédate tranquilo que a vos te voy a hacer líder de otro pueblo mejor”. “No, no, si borras a este pueblo, me borras a mí también”. ¡Ánimo! En la oración con coraje. Rezar con coraje. “Todo lo que ustedes pidan en mi nombre, si lo piden con fe, y creen que lo tienen, ya lo tienen”. ¿Quién reza así? ¡Somos flojos! El coraje, ¿no? Y después el aguante. Aguantar las contradicciones. Aguantar los fracasos en la vida. Los dolores, las enfermedades, no sé, las situaciones duras de la vida.» ( 25 de octubre de 2014).

Nos encontramos en un mes muy mariano en nuestra tradición popular y estamos en sábado, día en el que se nos invita a poner nuestra mirada en la Santísima Virgen Maria, mujer orante, donde su vida se vio irradiada por el encuentro con Dios, impregnada por el Espíritu Santo hizo de su vida una entrega a Dios, HÁGASE, que se cumpla en mí tu Palabra, por eso nos aconseja: haced lo que Él os diga. Nada mejor que entrar en la voluntad de Dios. Querer lo que el quiere, cuando el quiera y como él quiera.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,20-23a: Nadie os quitará vuestra alegría.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,20-23a: Nadie os quitará vuestra alegría.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre. También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, el Señor nos enseña que hay un camino que nos saca de la tristeza: la docilidad al Espíritu Santo. Todo lo que proviene de Él nos brinda alegría, puede transformar e iluminar nuestro día a día. El estar atento a sus inspiraciones llena el corazón de una profunda paz. Cuando obramos el bien, Dios recompensa nuestra fidelidad y con eso experimentamos la alegría más profunda que existe en el mundo.

El Señor nos pone el ejemplo de la mujer cuando va a dar a luz, para explicarnos que nuestras tristezas son muy limitadas, el Señor tiene poder para transformar nuestras tristezas “se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría”. Se nos invita a una verdadera esperanza, porque aunque nuestra vida esté marcada por pruebas y dificultades. Viene a señalarnos el Señor que quien cree en Él y espera, descansa, confía en Él, tiene siempre motivos para la alegría, entra en el camino de la dicha, de la bienaventuranza, del gozo en plenitud. “Permaneced en mí para que mi alegría este en vosotros”. Si seguimos las inspiraciones divinas Dios podrá hacer de nosotros grandes santos.

Os recuerdo que hoy , celebramos la memoria libre de otra Santa, muy popular, y que recorrió los distintos estados de vida: La santa de lo imposible. Fue una hija obediente, esposa fiel, madre, viuda, religiosa… Santa Rita de Casia lo experimentó todo pero llegó a la santidad porque en su corazón reinaba Jesucristo. Ella nos puede ayudar a vivir nuestra vocación, amor y seguimiento a quien tanto nos ama.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,16-20: Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,16-20: Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver.»
Comentaron entonces algunos discípulos:
– «¿Qué significa eso de «dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver», y eso de «me voy con el Padre»?»
Y se preguntaban:
– «¿Qué significa ese «poco»? No entendemos lo que dice.»
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
– «¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: «Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver»? Pues sí, os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor anuncia a sus discípulos su inminente partida y su pronto retorno, que cambiara la tristeza de los suyos en alegría. Los apóstoles no entienden de momento las palabras del Señor: “dentro de poco ya no me veréis”, no siempre entendían los planes de Dios sobre ellos, después irán viendo que se refiere a su muerte inminente, “y dentro de otro poco me volveréis a ver”, más tarde entenderán que hace mención a su cercana victoria de la resurrección. Les costo muchísimo a los discípulos comprender que el camino de Jesús pasaba por la cruz. El «no entendemos de qué está hablando» se refiere a la aceptación y a la comprensión del “misterio” de la Pasión.

La Resurrección del Señor fundamenta la alegre esperanza de la nuestra. Es necesario por tanto, aprender a ver con ojos de esperanza los dolores de esta vida. Los dolores no nos faltarán pero tampoco los consuelos y las ayudas de Dios. En lugar de preguntarnos el ¿por qué? del sufrimiento, deberíamos hacer como nos recuerda el Papa que nos invita a preguntarnos el ¿para qué? Recuerda que la historia que lleva el Señor con nosotros es una historia de amor y de salvación. Algo bueno sacara el Señor, aunque yo ahora no logre percatarme y me cueste muchísimo verlo.

El Papa Francisco en sus meditaciones matutinas de santa Marta, el 30 de mayo de 2014 nos comenta el pasaje evangélico de hoy: “«No tener miedo», sobre todo en los momentos difíciles: precisamente en las pruebas —la enfermedad, la persecución, los problemas de cada día en familia— seguros que después se vivirá el gozo verdadero, porque «después de la oscuridad siempre llega el sol». […] «Jesús nos dice: no tengáis miedo». […]«Pero si vosotros sois fieles, vuestra tristeza se convertirá en alegría». He aquí el punto clave: «El gozo cristiano es un gozo en esperanza que llega. Pero en el momento de la prueba nosotros no la vemos». Es, de hecho, «un gozo que se purifica con las pruebas, también por las pruebas de cada día». Dice el Señor: «Vuestra tristeza se convertirá en alegría». […] En estos días, en la liturgia la Iglesia celebra el momento en el que «el Señor se fue y dejó a sus discípulos solos». En ese momento «quizá algunos de ellos habrán sentido miedo». Pero en todos «estaba la esperanza, la esperanza de que aquel miedo, aquella tristeza se convertiría en alegría». Y «para hacernos entender bien que esto es cierto, el Señor pone el ejemplo de la mujer que da a luz», explicando: «Sí, es verdad, en el parto la mujer sufre mucho, pero después cuando tiene al niño consigo se olvida» de todo el dolor. Y «lo que queda es la alegría», la alegría «de Jesús: una alegría purificada en el fuego de las pruebas, de las persecuciones, de todo lo que se debe hacer para ser fiel». […] ser «valerosos en el sufrimiento y pensar que después viene el Señor; después viene el gozo, después de la oscuridad llega el sol».

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,12-15: El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,12-15: El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
El me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos resalta dos de las seis misiones encomendadas al Espíritu Santo en el discurso de despedida: “Os guiará hasta la verdad plena” y “El me glorificará”.

Las tareas que lleva a cabo el Espíritu Santo según las instrucciones dadas por Nuestro Señor son:

1. Acompañar a los discípulos en la ausencia de Él;
2. Recordarles las palabras dichas por Él;
3. Dar testimonio de Él;
4. Hacer un juicio constante sobre el pecado y la injusticia del mundo;
5. Guiar a los discípulos hasta la verdad plena;
6. Glorificar a Jesús.

¿Nos damos cuenta del gran don que es el Espíritu Santo para nuestras vidas? El mismo Espíritu que se cernía sobre las aguas en la creación, el espíritu que habló por medio de los profetas, el mismo Espíritu que vino sobre María en el momento de la Encarnación, es el que habita en nuestras almas y nos guía hasta la verdad plena, el que nos introduce en la grandeza del misterio de Cristo. “El Espíritu consagra a la persona y, al mismo tiempo, la convierte en miembro vivo del Cuerpo místico de Cristo, partícipe de la misión de testimoniar su amor.” (Benedicto XVI). “El Espíritu, en efecto, nos enseña todo, o sea la única cosa indispensable: amar como ama Dios. Al prometer el Espíritu Santo, Jesús lo define “otro Paráclito”, que significa Consolador, Abogado, Intercesor, es decir Quien nos asiste, nos defiende, está a nuestro lado en el camino de la vida y en la lucha por el bien y contra el mal… Además, el Espíritu Santo ejerce una función de enseñanza y de memoria. El Espíritu Santo no trae una enseñanza distinta, sino que hace viva, hace operante la enseñanza de Jesús, para que el tiempo que pasa no la borre o no la debilite. El Espíritu Santo injerta esta enseñanza dentro de nuestro corazón, nos ayuda a interiorizarlo, al mismo tiempo prepara nuestro corazón para que sea verdaderamente capaz de recibir las palabras y los ejemplos del Señor.” (Papa Francisco, 15 mayo 2016).

¡Es tan grande este don del Espíritu Santo,!

Necesitamos ser conscientes de ello y pedir con frecuencia al Espíritu Santo el coraje que nos es indispensable para ser cristianos hoy día, es decir, para confesar a Cristo como señor de nuestras vidas, para ser miembros activos de una iglesia evangelizadora, para poder rezar el padrenuestro, para luchar contra el pecado, para vivir como hijos de Dios y para hacer vida la Buena Noticia en nuestras vidas. ¡Ven, Espíritu Santo!

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 16,5-11: La tristeza os ha llenado el corazón…conviene que yo me vaya.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 16,5-11: La tristeza os ha llenado el corazón…conviene que yo me vaya.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: «¿A dónde vas?» Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, lo que os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Defensor. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
Y cuando venga, dejará convicto al mundo con la prueba de un pecado., de una justicia, de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el Príncipe de este mundo está condenado.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor les anuncia a sus discípulos su partida y eso provoca la tristeza en sus seguidores, sin embargo no los deja solos, va a hacer posible su presencia con el envío del Espíritu Santo, el Paráclito, el abogado, el defensor. El mejor don del resucitado a los suyos es su espíritu, por eso “conviene que yo me vaya”. Cuesta mucho trabajo asimilar estas palabras, “conviene” -porque lo dice el propio Señor- pero de entrada percibimos el dolor de la ausencia, la herida de la separación, ya no va a ser igual, la perdida de seguridades …, nos anuncia que con su espíritu nos acompaña en nuestro caminar, nos capacita para ser testigos de Él y su mensaje, quizás una de las acciones más grandes que ejerce el Espíritu Santo en nuestro corazón es el artífice de nuestra santificación, en la medida que va inundando nuestra vida nos va transformando, iniciamos todo un proceso de conversión, vamos siendo capaces de ver lo que nos aleja de Dios, de descubrir nuestro propio pecado, de rechazar el mal, de luchar y combatir contra todo lo que pueda ofender a Dios, de crecer en su amor. Debemos buscar estar atentos a su voz, para corresponder a todas sus inspiraciones con generosidad. El Espíritu Santo nos quiere llenar con sus dones: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios . Y nuestra vida irá reflejando los frutos que él trae consigo: la Caridad, si falta el amor nos dirá San Pablo no podemos agradar a Dios; Gozo, emana naturalmente del amor y no se apaga ante las dificultades, nace de acoger el amor de Dios y busca hacer felices a los que les rodean; Paz, dichosos los generadores de paz, buscadores de puntos de encuentro, de comunión; Paciencia, aprender a controlarse, fruto del amor aprende a aceptar las carencias y limitaciones de los que convive; Longaminidad, perseverantes ante las dificultades; Benignidad, dulzura especial en el trato con los demás; Bondad, nos lleva a ocuparnos del otro y beneficiarlo; Mansedumbre, tiene que ver con la humildad se opone a la ira y al rencor; Fidelidad, firmeza y seguridad en la verdad; Modestia, evita ser ocasión de pecado para los demás, valora el cuerpo como digna morada de Dios; Continencia, ayuda a poner limites a la comida, bebida, otros placeres buscando siempre el bien y no caer en la esclavitud de la concupiscencia; Castidad, valoración de la sexualidad, el casto ya sea virgen o casado, reina sobre su cuerpo.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15,26-16,4a: El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,26-16,4a: El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no tambaleéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy toma protagonismo la tercera persona de la Trinidad, el Espíritu Santo, denominado “Paráclito”, que viene a significar: “Defensor”, animador, consolador… y la otra advertencia que nos transmite es que se presentaran momentos y situaciones para demostrar nuestro amor al Señor, cuando lleguen esos momentos de prueba, de persecución, de ataques y contradicciones, tendremos la oportunidad y será el momento crucial de mostrar nuestra fidelidad, permanencia y autenticidad en el seguimiento del Señor, sin embargo, viene a decirnos que no estamos solos en la lucha contra el mal, Dios mismo viene en nuestra ayuda, contamos con la presencia viva del Espíritu que conforta, alienta, anima a no desanimarnos ante las contrariedades, a hacernos fuertes ante las adversidades e incluso a alegrarnos por poder dar la cara por el Señor y el Evangelio.

Recurro a las palabras del Papa Francisco para profundizar en este pasaje evangélico, el cual, comentó en el Regina Coeli del 15 de mayo de 2016: “El Espíritu, en efecto, nos enseña todo, o sea la única cosa indispensable: amar como ama Dios.

Al prometer el Espíritu Santo, Jesús lo define “otro Paraclito”, que significa Consolador, Abogado, Intercesor, es decir Quien nos asiste, nos defiende, está a nuestro lado en el camino de la vida y en la lucha por el bien y contra el mal.

[…] Además, el Espíritu Santo ejerce una función de enseñanza y de memoria. Enseñanza y memoria. Nos lo dijo Jesús: “El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho”. El Espíritu Santo no trae una enseñanza distinta, sino que hace viva, hace operante la enseñanza de Jesús, para que el tiempo que pasa no la borre o no la debilite. El Espíritu Santo injerta esta enseñanza dentro de nuestro corazón, nos ayuda a interiorizarlo, haciendo que se convierte en parte de nosotros, carne de nuestra carne. Al mismo tiempo, prepara nuestro corazón para que sea verdaderamente capaz de recibir las palabras y los ejemplos del Señor. Todas las veces que se acoge con alegría la palabra de Jesús en nuestro corazón, esto es obra del Espíritu Santo.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

Santísima Trinidad

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 14, 15-21: Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 14,15-21: Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos hace una llamada fuerte a la fe y al amor. Una fe vivida en el amor y un amor operante por la obediencia, siendo fiel a la Palabra del Señor, esto hace que aquella comunión de vida con el Señor que se  presupone para que se cumplan las promesas que él hace a sus discípulos. Numerosos  santos han subrayado en sus escritos este aspecto. «Ama y haz lo que quieras» (San  Agustín). «Jesús no tiene necesidad de nuestras obras, sino solamente de nuestro amor»  (Teresa de Lisieux).

En el pasaje evangélico comienza el Señor a presentarnos al Espíritu Santo, será nuestro defensor, el espíritu de la verdad, que viene a habitar dentro del creyente, lo libera de las ataduras del pecado, le infunde la gracia para que viva su herencia como hijo de Dios, le enriquece con los carismas para que pueda edificar la iglesia.

Es “Espíritu de la verdad”, porque nos revela a Cristo, que es la Verdad, nos ilumina para conocerle (nos libra de nuestra ceguera que lleva al error). A partir de esta hora, la misión de Cristo y del Espíritu se convierte en la misión de la Iglesia: El Señor dice: “Como el Padre me envió, también yo os envío”

El Espíritu Santo es el principio de la vida de la Iglesia y de cada miembro. El Espíritu Santo nos alimenta, sana, da crecimiento a las virtudes, organiza en sus funciones, da vida, envía a dar testimonio, nos asocia a su ofrenda al Padre y a su intercesión por el mundo entero.

El Espíritu Santo nos lo enseñará todo y nos recordará todo lo que Cristo nos ha dicho y dará testimonio de Él; nos conducirá a la verdad completa y glorificará a Cristo.

El Espíritu Santo es también el Consolador. Todos deseamos ser amados, ser comprendidos, saber que quien nos ama estará siempre con nosotros. Solo el amor de Dios puede satisfacer plenamente este deseo. El amor de Dios es el gran consuelo, y quien lo tiene, lo comunica también a sus hermanos.

Es Domingo, el día del Señor, pídele también que te envíe su Espíritu. ¡Ven, Espíritu Santo!

Que tengas un buen día. Feliz Domingo.
J.A.M.(Chechu)sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 15,18-21: Sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 15,18-21: Sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.
Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia.
Recordad lo que os dije: «No es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.»
Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos aparece el Señor previniendo a los discípulos sobre lo que les sucederá por ser sus amigos, “el discípulo no es más que el maestro”; y no vaticina para ellos un futuro “color de rosa” en las claves de nuestro mundo; todo lo contrario, el amor que Él ha prodigado al mundo ha sido rechazado con odio y con violencia, y, de igual modo, sus seguidores correrán también el mismo destino, siempre que sean fieles al Señor, a su mensaje, y a la verdad. Les advierte, para que en el caso de que suceda, no se desanimen, ni se desalienten, tenemos que tener muy presente que es muy fácil que surja la persecución, y cuando esto se produzca, es una oportunidad para crecer en el amor, siempre es un reto para poner amor donde no se da, es la formula de vencer al mal. Sin embargo, el Señor no siente amargura, ni les transmite esta verdad de un modo pesimista, para desanimarlos; al contrario, en el rechazo, en la persecución, en la contradicción, está la alegría de saber que se está siendo fiel al querer de Dios; es la constatación de que las palabras y las acciones no se acomodan -no se pueden acomodar-, al modo de ser de un mundo lejos de su espíritu, faltos de verdad, con ausencia de justicia y donde se atropellan los valores de los que menos cuenta.

Hoy, sábado, la iglesia nos invita a poner una mirada especial en la Santísima Virgen María.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar, (Chechu), Sacerdote.