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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 10,21-24: Te doy gracias, Padre

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 10,21-24: Te doy gracias, Padre.

En aquel tiempo, lleno de la alegría del Espíritu Santo, exclamó Jesús:
– «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar.»
Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
– «¡Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que veis vosotros, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, resuenan dos palabras clave: GRACIAS y SENCILLEZ. El mismo Señor comienza dando gracias. El mismo nos enseña con su ejemplo, y no solo cuando nos pone como ejemplo aquel leproso que volvió a darle gracias después de su curación. El agradecimiento nace de una actitud de alabanza al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo que nos da pruebas constantes y cotidianas de su inmenso amor.

 Lo especifico de la gratitud es recompensar de algún modo al bienhechor de algún modo por el beneficio gratuitamente recibido. Cuando uno descubre, lo grande que ha estado y esta, el Señor con uno, le viene a la mente el Salmo: “¿cómo pagare al Señor todo el bien que me ha hecho?”, y lo único que quiere y desea, es corresponder a su amor.

También hoy nos destaca la sencillez. El Sencillo es el que renuncia a la soberbia, a la autosuficiencia. El sencillo aprende a hacerse pequeño, entra en la espiritualidad de hacerse niño.

 Yo sólo no puedo nada: sin Mí no podéis hacer nada, me has advertido y yo no me lo termino de creer. Necesitamos de la gracia, del poder de nuestro Padre Dios. Ayúdame a darme cuenta de que te necesito. A veces pienso que yo ya puedo solo, que es cuestión de esforzarme más. Pero en la vida cristiana hay siempre dos elementos: la gracia de Dios y mi correspondencia. Tú no buscabas a tu Padre interesadamente: para que te sacara de los apuros, para vivir una vida más cómoda o sin sufrimiento. Yo te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la tierra. Tú buscabas, sobre todo, darle gloria y hacer su voluntad.

Junto con el agradecimiento, el Evangelio de hoy nos habla de la dicha que brota del corazón que ama a Dios. En efecto, seremos dichosos si nos abrimos a las enseñanzas del Evangelio. Seremos dichosos si nos dejamos guiar por el espíritu de humildad, de gratitud y de fidelidad al Señor.
Esforcémonos hoy por vivir con estas actitudes que nos enseña el Señor en la página evangélica.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2015-11-30 08.37.34

EVANGELIO DEL DIA: Mt 4,18-22: Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron

EVANGELIO DEL DIA:
Mt 4,18-22: Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

En aquel tiempo, pasando Jesús junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: -«Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres.» Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con un pasaje propiamente de llamada, una amable invitación del Señor a que le siguieran. Aceptar la llamada del Señor, ser recibido en el círculo de sus más íntimos, es la mayor gracia que se puede recibir en este mundo. El encuentro con Jesús dejó a Andrés marcado, con el alma llena de felicidad y de gozo; una alegría nueva que era necesario comunicar enseguida. Una alegría que no se podía acallar.Parece como si no pudiera retener tanta dicha. Al primero que encontró fue a su hermano Pedro. Y le dice: ¡Hemos encontrado al Mesías!. La importancia de comunicar el paso del Señor por nuestras vidas, lo grande que ha estado y esta el Señor en ellas. Entonces nos convertimos en instrumentos para acercar al encuentro con el Señor. Esta es nuestra tarea: llevar a Cristo a los demás, hablándoles desde nuestra experiencia y vivencia. Verdaderamente, quien encuentra a Cristo lo encuentra para todos y, en primer lugar, para los más cercanos, está deseando que los que más quiere descubran el tesoro, el regalo, el don de la fe.

Celebramos hoy la fiesta del apóstol S. Andrés, nacido en Betsaida, fue primeramente discípulo de Juan Bautista, siguió después a Cristo y le presentó también a su hermano Pedro. Él y Felipe son los que llevaron ante Jesús a unos griegos, y el propio Andrés fue el que hizo saber a Cristo que había un muchacho que tenía unos panes y unos peces. Según la tradición, después de Pentecostés predicó el Evangelio en muchas regiones y fue crucificado en Acaya.

Os propongo el comentario de S. Juan Crisostomo que viene en el oficio divino de hoy : «Andrés, después de permanecer con Jesús y de aprender de él muchas cosas, no escondió el tesoro para sí solo, sino que corrió presuroso en busca de su hermano, para hacerle partícipe de su descubrimiento. Fíjate en lo que dice a su hermano: Hemos encontrado al Mesías, que significa Cristo. ¿Ves de qué manera manifiesta todo lo que había aprendido en tan breve espacio de tiempo? Pues, por una parte, manifiesta el poder del Maestro, que les ha convencido de esto mismo, y, por otra, el interés y la aplicación de los discípulos, quienes ya desde el principio se preocupaban de estas cosas. Son las palabras de un alma que desea ardientemente la venida del Señor, que espera al que vendrá del cielo, que exulta de gozo cuando se ha manifestado y que se apresura a comunicar a los demás tan excelsa noticia. Comunicarse mutuamente las cosas espirituales es señal de amor fraterno, de entrañable parentesco y de sincero afecto.
Pero advierte también, y ya desde el principio, la actitud dócil y sencilla de Pedro. Acude sin tardanza: Y lo llevó a Jesús, afirma el evangelio. Pero que nadie lo acuse de ligereza por aceptar el anuncio sin una detenida consideración. Lo más probable es que su hermano le contase más cosas detalladamente, pues los evangelistas resumen muchas veces los hechos, por razones de brevedad. Además, no afirma que Pedro creyera al momento, sino que lo llevó a Jesús, y a él se lo confió, para que del mismo Jesús aprendiera todas las cosas. Pues había también otro discípulo que tenía los mismos sentimientos.
Si Juan Bautista, cuando afirma: Éste es el Cordero, y: Bautiza con Espíritu Santo, deja que sea Cristo mismo quien exponga con mayor claridad estas verdades, mucho más hizo Andrés, quien, no juzgándose capaz para explicarlo todo, condujo a su hermano a la misma fuente de la luz, tan contento y presuroso, que su hermano no dudó ni un instante en acudir a ella.»

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2015-11-29 11.03.40

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 21,25-28.34-36: Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 21,25-28.34-36: Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación. Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Con el inicio del Adviento se abre una nueva etapa. Es un momento especial de gracia. El Evangelio nos invita a vigilar, a estar atentos. El Señor nos habla del final de los tiempos y quiere que tengamos esa misma actitud de atención, de cuidado, de vigilancia. Cuantos santos han vivido y nos recomienda tomarnos nuestra vida en plenitud y nos puede ayudar el vivir cada realidad, cada acontecimiento, cada acción, como si fuera la última vez, sopesar todo, nuestras acciones, con este prisma de final.

El Evangelio de hoy nos presenta una serie de imágenes con las que el Señor exhorta a la vigilancia, en espera de su retorno. La venida del Señor no es algo accidental, Él viene a librarnos del mal mortal que es el pecado. ¡Cristo viene! No es un Dios lejano, desinteresado de nosotros o de nuestras cosas, se trata de un Dios Amor, Padre misericordioso.

Éste es un tiempo espiritual de esperanza, es un período que se nos brinda que Dios nos regala. ¡Salgamos al encuentro del Señor con las buenas obras! El Señor está cerca, no cesa de llamar a nuestra puerta y busca nuestra acogida. ¿Estamos dispuestos a recibir al Señor, a darle nuestro tiempo y nuestra vida? Éste es el sentido del Adviento: que el Señor pueda hacerse presente en el mundo por medio de nosotros.

Os propongo unas palabras del Papa Emérito, Benedicto XVI: “Así pues, comencemos este nuevo Adviento —tiempo que nos regala el Señor del tiempo— despertando en nuestros corazones la espera del Dios-que-viene y la esperanza de que su nombre sea santificado, de que venga su reino de justicia y de paz, y de que se haga su voluntad en la tierra como en el cielo. En esta espera dejémonos guiar por la Virgen María, Madre del Dios-que-viene, Madre de la esperanza, a quien celebraremos dentro de unos días como Inmaculada. Que ella nos obtenga la gracia de ser santos e inmaculados en el amor cuando tenga lugar la venida de nuestro Señor Jesucristo, al cual, con el Padre y el Espíritu Santo, sea alabanza y gloria por los siglos de los siglos. Amén” (Homilía del 2 de diciembre del 2006)

Feliz domingo, feliz día del Señor. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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El Papa Francisco nos habla desde África

“Jóvenes ¡qué camino elegís? ¿Dejarte vencer por las dificultades o

vencer los desafíos? La corrupción es algo que se nos mete dentro.

Es como el azúcar, es dulce, nos gusta, es fácil. Por favor no le tomen

el gusto a ese azúcar que se llama corrupción” (27 novbre ).

 

“Las tres T: tierra, techo y trabajo. No es filantropía, es una

obligación de todos. No olvidemos nunca que los pobres son los

destinatarios privilegiados del Evangelio”.

 

“Jesús es la puerta. Nunca se alejen de Jesús. Nunca dejen de orar.

Nosotros tenemos que ser siempre servidores”. “Este es el encargo

que el Señor nos da a cada uno de nosotros. Nos pide que seamos

discípulos misioneros, hombres y mujeres que irradien la verdad, la

belleza y el poder del Evangelio, que transforma la vida. Hombres y

mujeres que sean canales de la gracia de Dios, que permitan que la

misericordia, la bondad y la verdad divinas sean los elementos

para construir una casa sólida”.

jesuspredicando

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 21,34-36: Tened cuidado

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 21,34-36: Tened cuidado.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y la preocupación del dinero, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.
Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir, y manteneos en pie ante el Hijo del Hombre.

PISTAS PARA LA MEDITACION:

Hoy concluye el discurso escatológico según la versión del evangelista San Lucas y acaba también el año litúrgico, dando paso al adviento. Nos aparece la exhortación a la vigilancia y muy unida a la oración, “velad y orad” el mensaje dado por Ntro. Señor a sus discípulos en Getsemaní, la única manera de poder vencer la tentación. El Señor es fiel y nos mantendrá firmes hasta el final si acudimos a Él y nos apoyamos en Él, mas que en nuestras propias fuerzas. Confiemos que nuestra vida, nuestra persona, nuestro tiempo esta en manos de Dios. Si obramos cada día buscando agradar a Dios, no tenemos nada que temer. El que busca amar sinceramente a Dios se sabe en sus manos.

Se nos hace una llamada a estar despiertos, velando en oración y pidiendo a Dios fuerzas para perseverar hasta el final. El Señor vendrá en nuestra ayuda, si nuestra vida la intentamos construir en Él. Un modelo para nosotros es la Santísima Virgen María, hoy sábado día dedicado de una manera especial a Ella, podemos aprender con su HAGASE, buscando siempre lo que Dios quiere y queriendo aquello que agrada a Dios, no buscar ya mi realización sino llegar a esa realización siendo instrumento en las manos de quien tanto me ama.

Hoy celebramos la memoria de Santa Catalina Labouré. En 1830, en Paris, Francia. La Santísima Virgen se apareció en tres oportunidades a una humilde y piadosa novicia, Sor Catalina Labouré. En las tres oportunidades, Catalina vio a la Santísima Virgen, recibió mensajes y fue tratada con amorosa y maternal atención.

En la PRIMERA APARICIÓN: “Dios quiere encomendarte una misión, tendrás que sufrir, pero lo soportarás porque lo que vas a hacer será para Gloria de Dios. Serás contradecida, pero tendrás gracias. No temas.” Le recomendó acudir al pie del Altar en los momentos de pena a desahogar su corazón pues allí, dijo serán derramadas las gracias que grandes y chicos pidan con confianza y sencillez.

SEGUNDA APARICIÓN y TERCERA: “Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros, que recurrimos a Ti”. “La explicación de la medalla y la acuñación de ella, y las personas que la lleven en el cuello recibirán grandes gracias: las gracias serán abundantes para las personas que la llevaren con confianza”.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2015-11-27 07.42.30

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 21,29-33: El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 21,29-33: El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán.

En aquel tiempo, puso Jesús una comparación a sus discípulos:
-Fijaos en la higuera o en cualquier árbol: cuando echan brotes, os basta verlos para saber que la primavera está cerca.
Pues cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.
Os aseguro que antes que pase esta generación, todo eso se cumplirá.
El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy, nos exhorta a disponer nuestro corazón para la acogida del Señor. Estemos atentos. La higuera que despunta es signo de la salvación que trae el reino de Dios. Los brotes de ella anuncia la primavera cercana. La parábola, es una invitación al discernimiento evangélico y a la espera vigilante del Señor.

Las palabras finales del Evangelio son esperanzadoras, todo se puede venir abajo, puede parecer que nos hundimos, pero sus Palabras permanecen y nos sostienen, allí tenemos que acudir y encontrar la fuente que nos da la vida eterna. “Mis Palabras no pasaran”. Su Palabra eterna fundamenta nuestra espera, así como la esperanza confiada que elimina toda duda y el miedo.

También hoy celebramos Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa. La Medalla se llamaba originalmente: «de la Inmaculada Concepción», pero al expandirse la devoción y haber tantos milagros concedidos a través de ella, se le llamó popularmente «La Medalla Milagrosa».

Los símbolos y significado de la medalla son:

En el Anverso:

-María aplastando la cabeza de la serpiente que esta sobre el mundo. Ella, la Inmaculada, tiene todo poder en virtud de su gracia para triunfar sobre Satanás.

-El color de su vestuario y las doce estrellas sobre su cabeza: la mujer del Apocalipsis, vestida del sol.

-Sus manos extendidas, transmitiendo rayos de gracia, señal de su misión de madre y mediadora de las gracias que derrama sobre el mundo y a quienes pidan.

-Jaculatoria: dogma de la Inmaculada Concepción (antes de la definición dogmática de 1854). Misión de intercesión, confiar y recurrir a la Madre.

-El globo bajo sus pies: Reina de cielos y tierra.

-El globo en sus manos: el mundo ofrecido a Jesús por sus manos.

En el reverso:

-La cruz: el misterio de redención- precio que pagó Cristo. obediencia, sacrificio, entrega

-La M: símbolo de María y de su maternidad espiritual.

-La barra: es una letra del alfabeto griego, «yota» o I, que es monograma del nombre, Jesús.

Agrupados ellos: La Madre de Jesucristo Crucificado, el Salvador.

-Las doce estrellas: signo de la Iglesia que Cristo funda sobre los apóstoles y que nace en el Calvario de su corazón traspasado.

-Los dos corazones: la corredención. Unidad indisoluble. Futura devoción a los dos y su reinado.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2015-11-26 08.47.44

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 21,20-28: Se acerca vuestra liberación

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 21,20-28: Se acerca vuestra liberación.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que está cerca su destrucción.
Entonces los que estén en Judea, que huyan a la sierra; los que estén en la ciudad, que se alejen; los que estén en el campo, que no entren en la ciudad; porque serán días de venganza en que se cumplirá todo lo que está escrito.
¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días!
Porque habrá angustia tremenda en esta tierra y un castigo para este pueblo.
Caerán a filo de espada, los llevarán cautivos a todas las naciones, Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora.
Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas,
y en la tierra angustia de las gentes,
enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje.
Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad,
ante lo que se le viene encima al mundo,
pues las potencias del cielo temblarán.
Entonces verán al Hijo del Hombre
venir en una nube,
con gran poder y gloria.
Cuando empiece a suceder esto,
levantaos, alzad la cabeza;
se acerca vuestra liberación.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, continuamos con el lenguaje apocalíptico de esta última semana del tiempo ordinario. La primera parte del texto se refiere a la destrucción de Jerusalén, y la segunda parte, se refiere a la manifestación del Hijo del Hombre. Aquí se cumple la profecía de Daniel. Antes de la venida del Señor, el discurso nos describe una conmoción cósmica que precederá dicha venida. Sin embargo se nos advierte: “Cuando empiece a suceder estas cosas, cobren ánimo y levanten la cabeza, porque se acerca vuestra liberación”. Una llamada a la esperanza. Aun en los tiempos difíciles, llama a la esperanza. Nos llama a levantar la cabeza. La esperanza del cristiano no es engañosa, no vivamos angustiados. Vivamos apoyados en el amor de quien ha vencido y nos espera en la casa del Padre.

El Evangelio concluye con un grito de consuelo y esperanza. No son la desgracia, la catástrofe y la muerte quienes tienen la última palabra, sino la gracia, la dicha y la vida, porque Cristo resucitado ha vencido a la muerte, el amor termina triunfando, se acerca nuestra liberación, que es ya realidad presente en Cristo Vivo y no mera promesa para el más allá.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondejar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 21,12-19: Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 21,12-19: Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio.
Haced propósito de no preparar vuestra defensa: porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre.
Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá: con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy, nos recuerda una de las bienaventuranzas: “Dichosos cuando os persigan por mi causa, estad alegres y contentos”. No podemos ser ingenuos, tenemos que contar con la oposición, con las contrariedades que se irán presentando. ¡Animo!

La actitud a la que se nos invita es a la perseverancia, mantenerse firme en los momentos difíciles. Ninguno es más que el Señor, si a Él lo persiguieron, en nuestro seguimiento a Él, tenemos que contar que tarde o temprano aparecerá en nuestras vidas, al entrar en contradicción con los valores de nuestra cultura, con la mundanidad tan reinante, es muy fácil que nos toque ir contracorriente, el seguidor de Cristo muchas veces entra en contraposición con los valores, pensamientos y actitudes del mundo: esta es la causa de los problemas. Ser seguidor de Cristo en un mundo de injusticia, de violencia, de deshonestidad, etc., no es sencillo y por lo general es la causa de la persecución o del rechazo de aquellos a los que el estilo de vida del Señor les resulta incomodo. ¡Ánimo! Hoy más que nunca, necesitamos ser valientes y mostrarnos al mundo como verdaderos discípulos del Señor. Él ha prometido ayudarnos y estar con nosotros. Seamos fieles hasta el final.

Hoy también celebramos la memoria de Santa Catalina, virgen y mártir. En palabras de ella misma: “me he dedicado toda la vida al conocimiento de la verdad: cuanto más estudiaba, más iba descubriendo la vanidad de los ídolos que adoras. Mi gloria y mis riquezas consisten en ser cristiana y esposa de Jesucristo. Todo mi deseo es que tú y tu imperio le conozca, renunciando las supersticiones en que os habéis criado”.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 21,5-11: Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 21,5-11: Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo:
-Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.
Ellos le preguntaron:
-Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?
El contestó:
-Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usando mi nombre, diciendo: «Yo soy», o bien «el momento está cerca»; no vayáis tras ellos.
Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.
Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá enseguida.
Luego les dijo:
-Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre.
Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, comienza por anunciar la ruina del templo de Jerusalen, a pesar de su imponente belleza, el templo será arrasado hasta no quedar piedra sobre piedra, previene también sobre los falsos profetas, habrá guerras, violencia, terremotos, hambre… nos encontramos con un lenguaje algo dificil: “no quedará piedra sobre piedra”, pero al oir esto, nos resuena también las palabras del Señor: “cielo y tierra pasaran, pero mis Palabras, se cumplirán”. Es posible que todo se tambalee pero no así la Palabra de Dios, que se cumple y se realiza. Por eso ante las malas noticias, no dejarnos llevar del miedo, ni del pánico, Dios siempre nos invita a la esperanza.

También hoy, se nos plantea una llamada fuerte para que veamos como construimos. ¿El Señor es nuestra roca?, ¿su Palabra es nuestra seguridad?. Fundar la propia vida sobre roca, significa fundamentar nuestra vida en el Señor, en su Palabra, en la de los apóstoles, en comunión con Pedro y sus sucesores, en unidad y fraternidad con la Iglesia.

Hoy celebramos la memoria de varios mártires de Vietnam, el Evangelio resonó por primera vez durante el siglo XVI, el pueblo recibió la fe con gran alegría pero pronto vinó la persecución, durante los siglos XVI, XVII y XIX muchos vietnamitas fueron martirizados, entre ellos obispos, presbíteros, religiosos y seglares. Son alrededor de 130000 victimas caídas por todo el territorio nacional. Estos mártires de la fe su recuerdo ha permanecido vivo en el espíritu de la comunidad católica. Desde el siglo XX, 117 de este grupo de héroes, martirizados cruelmente, han sido elegidos y elevados al honor de los altares por la santa Sede en cuatro Beatificaciones, San Andrés DUNG-LAC, sacerdote y compañeros mártires, entre ellos varios laicos y catequistas. Ellos si construyeron sus vidas sobre la roca de la Palabra, sobre Cristo y he aquí el desenlace de sus vidas, entregadas al Señor y su Evangelio. Cuanto tenemos que aprender de los que nos han precedido en el seguimiento a Jesucristo. Seguimiento total, hasta dar la vida.
Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 21,1-4: Vio una viuda pobre que echaba dos reales.

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 21,1-4: Vio una viuda pobre que echaba dos reales.

En aquel tiempo, alzando Jesús los ojos, vio unos ricos que echaban donativos en el cepillo del templo; vio también una viuda pobre que echaba dos reales, y dijo:
-Sabed que esa pobre viuda ha echado más que nadie, porque todos los demás han echado de lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, nos encontramos con el desprendimiento que encarna la viuda y que el Señor resalta. Ella entrega a Dios todo lo que tiene, es siempre una llamada a nuestras conciencias: ¿Qué le estamos dando al Señor? ¿Nos conformamos con darle de lo que nos sobra?, recordamos la experiencia del Arzobispo Vietnamita: he descubierto que “Dios me quiere a mí”. La conducta de esta viuda nos enseña a dar con generosidad, es esa capacidad de desprendimiento personal. Generosidad es compartir nuestro tiempo, cualidades, bienes… todo lo que se tiene a disposición. El mismo testimonio de Ntro. Señor, no se guarda nada para sí, nos entrega su propia vida, nadie ama más que aquel que da su vida, y la da como un acto supremo de amor. Tampoco se reserva para sí a su Madre, nos la entrega como Madre nuestra. Nos entrega todo. El Señor ve el grado de amor con que nos dedicamos a Él, a su servicio, a los demás. Solamente en amar a Dios y aquellos con los que compartimos nuestra existencia esta la vida y la plenitud a la que continuamente aspiramos todo ser humano, esto no se puede comprar con dinero, pero si habla del gran tesoro: el dar, el darse uno a sí mismo, camino de felicidad, de dicha y plenitud.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.