2016-01-08 07.55.46

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6,34-44: Le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,34-44: Le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor.

En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle:
-«Estamos en despoblado, y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer.»
Él les replicó:
-«Dadles vosotros de comer.»
Ellos le preguntaron:
«¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?»
Él les dijo:
«¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.»
Cuando lo averiguaron le dijeron:
-«Cinco, y dos peces.»
Él les mandó que hicieran recostarse a la gente sobre la hierba en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de ciento y de cincuenta.
Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces.
Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces.
Los que comieron eran cinco mil hombres.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio nos presenta el milagro de la multiplicación de los panes. En este tiempo de Navidad, hemos dado un gran brinco, desde contemplar a todo un Dios hecho Niño, a mirarlo ayer en el inicio de su vida publica, hemos dado un salto de más de treinta años, y hoy dentro de la MANIFESTACIÓN de Dios en los milagros.

Al examinar el pasaje de hoy , muchas veces hemos comentado este pasaje haciendo referencia a su presencia real en la Eucaristía, sólo su amor omnipotente podía encontrar un modo tan sencillo de quedarse entre nosotros, para estar a nuestro alcance y alimentarnos con su gracia. ¡Cuánta admiración debe despertar en nosotros el misterio eucarístico! Se trata de un don gratuito e inmerecido.

Sin embargo hoy, en nuestra meditación, voy a subrayar dos aspectos. Uno, lo encontramos en el inicio del pasaje: “le dio lastima…porque andaban como ovejas sin pastor”. Cuantos contemporáneos nuestros se encuentran sin rumbo, sin ilusión, sin esperanza sin sentido y tantos sin, que podríamos ir añadiendo…, esta cultura que rechaza o ignora a Dios esta pagando el alto precio de las heridas del pecado, porque no saben distinguir entre lo que le hace bien o le esta perjudicando, nada es inocente, toda opción trae unas consecuencias, y querer vivir como si Dios no existiera, lleva a lastimarnos unos a otros, nos encontramos huérfanos, sin padre, y como hermanastros unos para con otros, creciendo la violencia expresada de multitud de formas, se justifica lo injustificable, se reclama respeto los que no respetan a los que no son de los nuestros. Sembrando muerte, confusión, colocando falsos ídolos a los que adorar y entregar nuestro tiempo, nuestras personas. Es para que de lastima y preocupe lo que estamos sembrando. ¿cómo remediar? ¿cómo actuar? ¿Cómo ser portadores de esperanza ante tantas malaventuranzas? ¿cómo luchar contra el mal? ¿cómo combatir el pecado? ¿cómo sanar tantas heridas? No debemos quedarnos en la queja, no podemos simplemente lamentarnos, el Señor actúa y pide que les demos nosotros de comer. Estamos llamados a saciar tantas hambres generadas hoy: soledades, vacíos, angustias, miedos… Consolad, consolad a mi pueblo nos sigue invitando el profeta.

Y otro acento, es la colaboración que demanda a los discípulos, como les solicita que ponga lo poco que tienen, para que Él realice el milagro. Detente por un momento en este gesto, todo un Dios nos pide nuestra colaboración, aunque a los ojos de nuestro mundo pueda parecer pequeña, para Dios nunca lo es, el mirar que tiene Dios no es al que nosotros estamos acostumbrados, Dios es capaz de multiplicar nuestro pequeño gesto de amor y hacernos partícipes de su don y en el amor no hay nada pequeño, el amor lo hace grande y es que el Señor siempre hace el milagro. Lo más grande, es que Dios quiere contar con nuestra pequeñez. ¡Que grande que es Dios! Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 4,12-17.23-25: Convertíos está cerca el reino de los cielos

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 4,12-17.23-25: Convertíos está cerca el reino de los cielos.

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea.
Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías:
«País de Zabulón y país de Neftali,
camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.»
Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
-«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»
Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.
Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curaba.
Y le seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Trasjordania.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy inicia Jesús su ministerio, a partir del arresto de Juan el Bautista. Comienza la manifestación del Mesías, no sólo a los judíos, sino también a los paganos. La Salvación es para todos. Desde aquí la urgencia del envío que después realizara a sus discípulos: “Id al mundo entero”.

Al principio de su vida publica comienza con el anuncio del Reino y lo primero que uno experimenta, es que, para poder acogerlo, lo mínimo, es descubrir que necesitamos realizar algunas modificaciones en nuestra vida, para poder acoger lo que el Señor nos va proponiendo, para aceptar su programa, uno observa…,que hay cosas que nos estorban, que muchas veces son un obstáculo, que nos dificultan el seguimiento, es normal que después de detenerse un poco y experimentar el bien que le vendría a uno un cambio en su vida, casi lo normal es que aspire por la necesidad que comienza a sentir todo lo que se esta perdiendo. Urge un cambio. S. Agustín clamaba muchas veces, con esta oración, casi a modo de jaculatoria: “¡Conviérteme, Señor y me convertiré a ti!. Sin ti, nada puedo”.

En este primer día después de la solemnidad de la Epifanía lo que más resuena es la llamada a la conversión, llamada a cambiar de mentalidad y de conducta. Se nos invita a creer en Dios y amarlo amando al prójimo. Es importante entender que la conversión no es algo que sucede en nuestras vidas de una vez por todas, sino que es un proceso que se inicia cuando nos adherimos a la enseñanza del Evangelio y decidimos comenzar a vivir de acuerdo con éste. Este proceso de conversión durará toda la vida y nos llevará a experimentar la plenitud del amor de Dios. Por ello esta invitación a convertirnos es siempre válida y actual. No importa en qué estado de conversión te encuentres… siempre podremos responder con mayor generosidad a Dios. Pero sin olvidar lo que el Señor les dirá a los discípulos: “Sin Mí no podéis hacer nada”. Pero con Él y con la ayuda de su gracia, lo podemos todo. ¡Animo! No dejes para mañana lo que puedas empezar hoy. ¡Animo!

También observando el proceder de Ntro. Señor que “Recorría toda Galilea, ENSEÑANDO en las sinagogas y PROCLAMANDO el Evangelio del Reino, CURANDO las enfermedades y dolencias del pueblo” como no palpar todo el programa de misericordia que nos deja: la importancia de la formación, la necesidad del anuncio y cercano a toda dolencia. Llama la atención que iba a toda Galilea, no se quedaba con unos pocos, es para todos la salvación, y todos tenemos necesidad de crecer en el conocimiento del amor de Dios, por eso, es muy necesario que los que han tenido la dicha de encontrarse con el Dios vivo, se les requiere que ese tesoro lo hagan participe a sus hermanos, y es necesario que quienes pregonen el Kerigma, -el anuncio de salvación-, actúen como esa estrella que guio a los magos y lleven al encuentro con el Salvador, y procedan como el Señor, calmando toda dolencia, cercanos a los que sufren, aliviando, fortaleciendo y consolando.
Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2016-01-06 13.03.04

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 2,1-12: Cayendo de rodillas lo adoraron

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 2,1-12: Cayendo de rodillas lo adoraron.

Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:
– «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y , venimos a adorarlo.»
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenia que nacer el Mesías. Ellos le contestaron:
– «En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta: «Y tú, Belén, tierra de Judea, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judea, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel.»»
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles:
– «ld y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.»
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con Maria, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

La fiesta litúrgica de hoy, conocida popularmente como “el día de Reyes», es la fiesta de la Epifanía del Señor. Epifanía es una palabra griega que significa manifestación de la divinidad. En la Epifanía se nos comunica que la Salvación es para todos, el misterio no es para unos pocos, para unos privilegiados, no es solo para el pueblo escogido, la salvación se ofrece para todos, también ha sido revelado a los gentiles.

Hoy, se presenta una llamada grande a la Iglesia, se le recuerda, cómo debe reflejar la luz de Cristo para todos los pueblos. Ella misma se convierte en estrella que anuncia la presencia del Rey que salva a todos los hombres y que quiere reunirlos bajo la luz de una misma fe y de un idéntico amor. Ningún cristiano está dispensado de anunciar el evangelio a los que lo desconocen. El mandato último de Cristo fue muy claro: «Id a todos los pueblos». La misión apremia.

Hoy son protagonistas esas personas que estaban en búsqueda y se pusieron en camino, aquellos magos venidos de muy distintos lugares, se dejaron sorprender por las inspiraciones que Dios infunde en el corazón, y se dejaron asombrar por Dios. Aquellos magos se pusieron en camino, -auténticos peregrinos-, y experimentaron como sus caminos no eran los caminos de Dios, humanamente se acercaron al palacio, lo cual era lo más normal, ya que iban buscando a un rey, pero en vez de encontrarlo en el palacio donde lo vieron fue en el pesebre, todo un camino de humildad, sencillez… se va repitiendo en la escuela de la Navidad, constantemente, el camino a recorrer que nos acerca al mismísimo Dios es un camino humilde – Aprender de Mí que soy manso y humilde- les invitara más tarde a sus discípulos.

Es importante resaltar la alegría que vivieron al volver a encontrar la estrella. Esa alegría que nadie nos la podemos dar y que la gracia nos la regala. Dice S. Buenaventura comentando este pasaje, que la estrella que nos guía es triple: La Sagrada Escritura, especialmente el Evangelio, que debemos conocer bien. Una estrella que esta siempre arriba para que la miremos y encontremos la justa dirección, que es María, nuestra Madre. Y una estrella interior personal, que son las gracias del Espíritu Santo. Con estas ayudas encontraremos en todo momento el camino que conduce a Belén, hasta Jesús.

Otra gran lección de los Magos es que adoraron y le ofrecieron sus presentes: incienso como a Dios, mirra como a hombre y oro como a rey, -dice S. León Magno-.
Le llevan dones, pero el más importante es el de su corazón sincero. Recibirán en paga la luz de la fe. Igual que los magos, nosotros para encontrarnos con el Señor, es necesario que también nos presentemos con la misma actitud de ellos, queriendo adorarlo, con lo que significa de reconocimiento de su divinidad, que nosotros somos criaturas y Él es Dios, con lo cual, ese recordar su grandeza y a la misma vez nuestra pequeñez, unido al ofrecimiento, no solo de las cosas, dice la Sagrada Escritura que el Señor no quiere sacrificios, ni ofrendas pero si nuestro “Aquí estoy para hacer tu voluntad”, con lo cual, toda adoración grata a Dios viene a ser como la de Abrahán en su disponibilidad a entregarle lo que más quería, no retuvo nada para sí, a Dios se lo quiso entregar todo, así debe ser nuestra ofrenda, entregándonos por entero, donándonos a nosotros mismos. El Señor no necesita de lo que podamos darle, más bien, nosotros para encontrarlo, necesitamos poner a sus pies cuanto somos.

El mejor regalo que Dios Niño nos hace cuando le dejamos que se acerque al portal de nuestra vida es que colma nuestras vidas de sentido y las lleva a plenitud, recuerda la alegría de los magos. Acoge el gran regalo que nos hace Dios, el mismo se nos da. Y con su ayuda y su fuerza, procura hacer de tu vida una ofrenda, ya que el mejor regalo eres tu mismo para los que comparten su tiempo y su vida contigo. Que tengas un buen día y deseando que los “reyes magos” te hayan visitado. Feliz día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2016-01-05 08.23.21

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 1,43-51: Has de ver cosas mayores

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 1,43-51: Has de ver cosas mayores.

En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice:
– «Sígueme.»
Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice:
– «Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret.»
Natanael le replicó:
– «¿De Nazaret puede salir algo bueno?»
Felipe le contestó:
– «Ven y verás.»
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
– «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
Natanael le contesta:
– «¿De qué me conoces?»
Jesús le responde:
– «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Natanael respondió:
– «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Jesús le contestó:
– «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.»
Y le añadió:
– «Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la invitación de Ntro. Señor al seguimiento. El Señor igual que hizo con Felipe, también hoy nos invita a cada uno de nosotros a seguirle. Nuestra fe no se limita al campo de las ideas, no es solo unos saberes y conocimientos, ni una serie de creencias, dogmas, o normas morales, que debamos creer y vivir sin más. ¡No!. El cristianismo es la fe, el amor, la adhesión vital a una persona: nos referimos a la persona adorable de Jesucristo; una persona viva, presente, cercana a cada uno.

Así le ocurrió a Natanael, unas pocas palabras de Jesús le bastaron para comprender nítidamente que valía la pena cambiar su vida por el seguimiento radical del Señor; al encontrarse con Cristo se llenó de entusiasmo y se decidió a ir tras Él.

Otro punto importante, lo tenemos en el discípulo Felipe, con que naturalidad transmite con la experiencia de vida : «Ven y verás.». Debería ser de lo más normal el invitar, acompañar, llevar al Señor, ser medio para el encuentro con nuestro Salvador, aprender a ser conscientes del gran tesoro que portamos y que nuestro mundo anda falto. «Ven y verás.». Volvemos a poner el acento en lo crucial que pasa a ser nuestro testimonio para poder acompañar, que nuestra vida refleje lo que proclama nuestros labios, que nuestro comportamiento interrogue: ¿Que les mueve a proceder así? ¿Por que perdonan? ¿Quién les da la paz? Y muchos mas interrogantes que se irán despertando en la medida que nuestra vida se vaya configurando con Cristo, en entrega, humildad, esperanza, confianza… Hasta hacerse apetecible, yo tampoco quiero perderme la salvación que nos trae el Señor. Y poder clamar como los paisanos de la samaritana: ya no por lo que nos has dicho sino porque lo hemos experimentado, lo hemos visto y oído. ¡Ánimo! Gran misión se nos encomienda, acompañantes que lleven al encuentro con el Dios vivo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

2016-01-04 08.56.06

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 1,35-42: ¿Qué buscáis?

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 1,35-42: ¿Qué buscáis?

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice:
– «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta:
– «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron:
– «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo:
– «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice:
– «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo:
– «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Para las pistas de meditación del evangelio de hoy, comienzo con el comentario realizado por el Papa Emérito, Benedicto XVI, en el 15 de enero de 2012:

«En el caso de los discípulos de Jesús, la figura de la mediación es la de Juan el Bautista. Ciertamente, Juan tenía un amplio círculo de discípulos, entre quienes
estaban también los hermanos Simón y Andrés, y Santiago y Juan, pescadores de la Galilea. Sólo a dos de ellos el Bautista les señaló a Jesús, un día después de su bautismo en el río Jordán. Se dirigió a ellos diciendo: «¡He ahí el Cordero de Dios», lo que equivalía a decir: He ahí al Mesías. Y aquellos dos siguieron a Jesús, permanecieron mucho tiempo con él y se convencieron de que era realmente el Cristo. Inmediatamente se lo dijeron a los demás, y así se formó el primer núcleo de lo que se convertiría en el colegio de los Apóstoles. A la luz de estos dos textos, me gustaría subrayar el papel fundamental de un guía espiritual en el camino de la fe y, en particular, en la respuesta a la vocación especial de consagración al servicio de Dios y de su pueblo» -hasta aquí la cita-

Seguimos en este tiempo precioso donde se nos invita a contemplar el misterio de la Encarnación, a profundizar en el Dios con nosotros, a descubrir su presencia y adorarlo, una de las preguntas que el Señor realiza a aquellos que lo seguían, fue: ¿Qué buscáis?. Pregunta crucial para nosotros hoy, ¿cuáles son mis anhelos? ¿mis motivaciones? ¿mis ideales? ¿Cuenta algo Dios en todo lo que tiene importancia hoy para mí? ¿Qué es lo que busco? ¿Dónde esta puesta mi esperanza?, tenemos mucho para la reflexión y para el dialogo personal y también para nuestra conversación con el Señor.

Y otro punto para nuestra meditación, podría ser, el fijarnos en el discípulo Andrés , como comunica su experiencia rapidísimamente, “hemos encontrado al Mesías”, no puede ocultarla, se hace instrumento de encuentro con el Señor, “lo llevo a Jesús”. ¿Qué nos esta pasando a los que hemos tenido la dicha de encontrarnos con el Señor? ¿Dónde esta la pasión de ser vehículo de Buenas Noticias? ¿Nos vemos portadores de un tesoro que necesita el hombre de nuestro tiempo? Todos necesitamos testigos que nos acerquen al Señor, y tú también eres necesario para que muchos otros tengan la dicha de recibir este tesoro.

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 1,1-18: La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 1,1-18: La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria.

En el principio ya existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
La Palabra en el principio estaba junto a Dios.
Por medio de la Palabra se hizo todo,
y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.
En la Palabra había vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en la tiniebla,
y la tiniebla no la recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios,
que se llamaba Juan:
éste venía como testigo,
para dar testimonio de la luz,
para que por él todos vinieran a la fe.
No era él la luz, sino testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera,
que alumbra a todo hombre.
Al mundo vino, y en el mundo estaba;
el mundo se hizo por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
Pero a cuantos la recibieron,
les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.
Éstos no han nacido de sangre,
ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros,
y hemos contemplado su gloria:
gloria propia del Hijo único del Padre,
lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Éste es de quien dije:
«El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo.»»
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés,
la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás:
Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Volvemos a encontrarnos con el mismo Evangelio del día de Navidad. La Encarnación de Cristo, nos habla del amor de Dios, sabernos amados gratuitamente por Dios, declaración de amor que es la Navidad. Todo un Dios que por amor a nosotros hace todo lo que hace.

En la homilía de la Misa de medianoche del año 2013, del Nacimiento del Señor, el Papa Francisco decía: “…Con ellos (los pastores) nos quedamos ante el Niño, nos quedamos en silencio. Con ellos damos gracias al Señor por habernos dado a Jesús, y con ellos, desde dentro de nuestro corazón, alabamos su fidelidad: Te bendecimos, Señor, Dios Altísimo, que te has despojado de tu rango por nosotros. Tú eres inmenso, y te has hecho pequeño; eres rico, y te has hecho pobre; eres omnipotente, y te has hecho débil.

Que en esta Noche compartamos la alegría del Evangelio: Dios nos ama, nos ama tanto que nos ha dado a su Hijo como nuestro hermano, como luz para nuestras tinieblas. El Señor nos dice una vez más: “No teman” (Lc 2,10). Como dijeron los ángeles a los pastores: “No teman”. Y también yo les repito a todos: “No teman”. Nuestro Padre tiene paciencia con nosotros, nos ama, nos da a Jesús como guía en el camino a la tierra prometida. Él es la luz que disipa las tinieblas. Él es la misericordia. Nuestro Padre nos perdona siempre. Y Él es nuestra paz. Amén.” –hasta aquí las palabras del Papa Francisco-

Se nos permite en este prologo de San Juan adentrarnos en el gran misterio de amor que es la Encarnación de Dios. Y acogerlo, y corresponder a su amor, porque amor con amor se paga. La Palabra que se hace carne para que resuene en nuestros oídos la sabiduría y el amor de Dios. El Dios que se nos revela en Cristo poco tiene que ver con el Dios de los filósofos, nuestro Dios es Padre amoroso, cercano, humano, es Hijo que se entrega, que recorre el camino de la pequeñez, humildad, servicio… Y otro punto para nuestra reflexión en el Evangelio de hoy es nuestra acogida a la Palabra, de forma machacona el prólogo de San Juan nos resalta que prefirieron las tinieblas a la luz, vino a los suyos y no lo recibieron, no lo conocieron, el gran misterio que se nos invita a contemplar junto a San José y la Santísima Virgen María es : “La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria”.

Feliz día del Señor. Feliz domingo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote

2015-12-06 12.58.05

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 1,19-28: En medio de vosotros hay uno que no conocéis

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 1,19-28: En medio de vosotros hay uno que no conocéis.

Éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan a que le preguntaran:
-«¿Tú quién eres?»
Él confesó sin reservas:
-«Yo no soy el Mesías.»
Le preguntaron:
-«¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?»
Él dijo:
-«No lo soy.»
-«¿Eres tú el Profeta?»
Respondió:
-«No.»
Y le dijeron:
-«¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?»
El contestó:
-«Yo soy la voz que grita en el desierto: «Allanad el camino del Señor», como dijo el profeta Isaías.»
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:
-«Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?»
Juan les respondió:
-«Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.»
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el pasaje del Evangelio de hoy sobresale S. Juan Bautista desde la urgencia a TESTIMONIAR. La Gloria de Juan Bautista fue anunciar al pueblo a Jesucristo. El Mesías esta presente pero no es reconocido. Dar testimonio de Jesucristo, “el desconocido”, en medio de un mundo que lo necesita a gritos. -(aunque a veces, ni él mismo lo sepa)-

Cristo ha venido a vendar los corazones desgarrados. Conocer que Dios está entre nosotros, que Cristo se ha hecho uno de los nuestros, es motivo de gran esperanza para cada uno de nosotros. A un mundo lejos de Dios le hace mucha falta una cura de emergencia y esto va a depender de aquellos que tienen experiencia de la presencia de Dios en sus vidas, pueden ser testigos que Dios esta muy vivo y sigue obrando, y pueden hablar de lo grande que Dios ha estado y sigue estando en sus vidas.

El testimonio siempre interroga, ¿Dónde radica la fuerza que mueve a esta persona? ¿Por qué vive, actúa, se comporta…? Y se puede hacer apetecible cuando en medio de nuestras cruces sobre sale el gozo y la alegría del espíritu, que solo y únicamente la da Nuestro Señor. ¡Animo! Como S. Juan Bautista estas llamado a dar testimonio de lo grande que esta el Señor en ti.

Hoy, sábado día especial mariano, también la Santísima Virgen María nos puede ayudar a buscar la Gloria de Dios, Ella también nos enseña en la oración del Magnificat a proclamar lo grande que ha estado el Señor. En la escuela de María siempre podremos crecer en el seguimiento y en el amor a su Hijo. Que tengas un buen día honrando a Nuestra Madre, María , y proclamando la grandeza de Dios.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 2,16-21: Encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 2,16-21: Encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre.

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho. Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Comenzamos el año nuevo civil con la solemnidad de María madre de Dios, se abre con la invitación a contemplar a nuestra madre, la Santísima Virgen María, madre de Dios y madre nuestra. Cuando nace un niño se hace fiesta a la madre. La iglesia nos invita a poner nuestra mirada en aquella que es la mujer nueva la Madre del Señor, la que nos ha dado a Cristo, nuestro Salvador.

Al comenzar un nuevo año de nuestro corazón brota los mejores deseos de bien para todos. En la primera lectura de la celebración litúrgica, veremos la formula de bendición dada por Dios a Moisés, Dios nos bendice y nos protege, nos concede su favor…y nos ofrece su paz… invocaran mi nombre y yo (Dios) los bendeciré. Nos sigue recordando que Dios siempre quiere lo mejor para nosotros, busca nuestro bien.

También hoy celebramos la jornada de la paz. Deseos de paz. Cristo es el príncipe de la paz y también él es nuestra paz. El mal lo vencemos amando la libertad humana bajo el impulso de la gracia, que se orienta firmemente al bien, o sea, en último termino, a Dios.

Que de la mano de la Santísima Virgen María crezcamos en el amor a su Hijo, y nos lleve a forjar nuestra vida en ese mismo amor. Con todos mis mejores deseos para ti, que el Señor te conceda todo lo que la primera lectura de hoy nos presenta, que tengas un feliz y santo 2016.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 1,1-18: La Palabra se hizo carne

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 1,1-18: La Palabra se hizo carne.

En el principio ya existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
La Palabra en el principio estaba junto a Dios.
Por medio de la Palabra se hizo todo,
y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.
En la Palabra había vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en la tiniebla,
y la tiniebla no la recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios,
que se llamaba Juan:
éste venía como testigo,
para dar testimonio de la luz,
para que por él todos vinieran a la fe.
No era él la luz, sino testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera,
que alumbra a todo hombre.
Al mundo vino, y en el mundo estaba;
el mundo se hizo por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
Pero a cuantos la recibieron,
les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.
Éstos no han nacido de sangre,
ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros,
y hemos contemplado su gloria:
gloria propia del Hijo único del Padre,
lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Éste es de quien dije:
«El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo.»»
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés,
la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás:
Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, San Juan nos puede parecer más filosófico, al querer el autor sagrado responder a sus contemporáneos utilizando un lenguaje poco común , queriendo dejar claro y mostrando que ese niño es Dios y estaba desde el principio actuando en esta historia, historia de salvación, donde en un momento muy concreto irrumpe mostrándonos cuanto nos ama Dios. Y sucede el gran misterio, Dios se abaja para elevar al hombre, el creador se hace criatura para darnos y entregarnos su gran amor y de esa manera dignificar a la criatura.

Os invito en este día, final del año, a sacar un tiempo donde detenernos y hacer un examen de los días que se nos han entregado para crecer en el amor. ¿Qué ha pasado con ellos?, podemos decir que hemos crecido, que el balance ha sido bueno, que aunque ha habido días de todo, pero damos gracias a Dios porque en ningún momento nos ha abandonado, incluso de los días más grises mirados con cierta perspectiva podemos decir que también el Señor nos ha mostrado su amor. No sólo es tiempo de examen, sino también de acción de gracias. Todo es un regalo de la Misericordia.

Que tengas un buen día, y ya aprovecho para felicitarte y desearte mis mejores deseos para este nuevo año que pronto comenzaremos. Un feliz y santo 2016.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Lc 2,36-40: Hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 2,36-40: Hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.

En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con la profetisa Ana que había vivido muchos años esperando al Salvador con la misma promesa que Simeón de conocerlo antes de morir. Esto nos reafirma el gran deseo de ver al Mesías que tenían muchas personas de ese tiempo, animadas en la certeza de que iba a venir. ¡Ojala!, también nosotros tengamos ese mismo deseo de recibir a Jesús el Salvador, para seguirlo a tal punto que podamos decir como Pablo, “no soy yo quien habita en mí, sino Cristo”.

El Niño que ha nacido de María es el Salvador. Así lo proclama Ana en el templo. La Palabra de Dios que permanece para siempre se ha hecho carne, y sacia las esperanzas de un pueblo. Este pueblo está presente en las palabras de Ana. Al encontrarnos ya cerca del fin de año, pidamos al Señor que nos ayude a comprender que lo que queda al final de la vida es lo que hayamos entregado a Él, no lo que hayamos conservado. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.