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EVANGELIO DEL DIA: MATEO 12, 38-42: Aquí hay uno que es más que…

EVANGELIO DEL DIA:
MATEO 12, 38-42: Aquí hay uno que es más que…

Entonces algunos escribas y fariseos le dijeron: «Maestro, queremos ver un milagro tuyo». Él les contestó: «Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos presenta al Señor reclamando, haciendo una llamada de atención, que delante de ellos “hay alguien más grande”, no suele ser el estilo de Ntro. Señor, siempre ha pedido que guardaran silencio para no confundir con la idea de mesianismo reinante entre sus paisanos, sin embargo, ahora, ante la terquedad de su corazón, reclama que estén atentos al signo de su muerte y resurrección, que su anonadamiento, su abajarse, su pasar haciendo el bien, su encarnación, su estilo humilde ha corrido el riesgo de no percibir el Dios con nosotros.“Aquí hay alguien más grande…” “Aquí… en este momento… en el ahora de mi vida…”. Cristo me habla. En cada instante nos jugamos algo muy importante: nuestra santidad, nuestra fidelidad a la Iglesia, nuestra caridad. Cada día que Dios nos concede es un aquí y ahora maravilloso para amar, para seguir las inspiraciones del Espíritu Santo. No nos olvidemos que junto a nosotros va alguien más grande: es Jesús, nuestro Señor, nuestro Redentor, nos acompaña, nos escucha, nos sostiene.

Algunos escribas y fariseos pidieron al Señor una señal y Él les contesto recriminándoles su incredulidad y su estrechez de criterio, resaltando que la conversión se ha de basar en “algo más que Jonás” y que la sabiduría auténtica tiene “algo más” que la de Salomón. Jesús les está diciendo que Él mismo es la señal. Jonás fue el signo para la conversión de esa ciudad perversa que era Nínive, a nosotros se nos ha enviado una señal mucho más grande de la cual Jonás solamente era figura. Se nos ha enviado a Cristo, Cristo que se ha hecho hombre para que cambiemos nuestro corazón cerrado.

El Papa Francisco en las homilías matutinas de Santa Marta, el día 14 de octubre de 2013, comenta el síndrome de Jonás tan diferente del signo: “el «síndrome de Jonás», aquello que hace sentirse perfectos y limpios como recién salidos de la tintorería, […] Jesús en cambio recuerda que para salvarnos es necesario seguir el «signo de Jonás», o sea, la misericordia del Señor. […] Jesús se dirige a un grupo de personas llamándolas «generación perversa». Es «una palabra que casi parece un insulto: esta generación es una generación perversa. ¡Es muy fuerte! Jesús, tan bueno, tan humilde, tan manso, pero dice esta palabra».

[…] He aquí el síndrome de Jonás, «que golpea a quienes no tienen el celo por la conversión de la gente, buscan una santidad —me permito la palabra— una santidad de tintorería, o sea, toda bella, bien hecha, pero sin el celo que nos lleva a predicar al Señor».[…] «ante esta generación, enferma del síndrome de Jonás, promete el signo de Jonás». […] El signo que Jesús promete «es su perdón a través de su muerte y de su resurrección. El signo que Jesús promete es su misericordia, la que ya pedía Dios desde hace tiempo: misericordia quiero, y no sacrificios». Así que «el verdadero signo de Jonás es aquél que nos da la confianza de estar salvados por la sangre de Cristo. Hay muchos cristianos que piensan que están salvados sólo por lo que hacen, por sus obras. Las obras son necesarias, pero son una consecuencia, una respuesta a ese amor misericordioso que nos salva». […] Por lo tanto «el síndrome de Jonás afecta a quienes tienen confianza sólo en su justicia personal, en sus obras». Y cuando Jesús dice «esta generación perversa», se refiere «a todos aquellos que tienen en sí el síndrome de Jonás». Pero hay más: «El síndrome de Jonás nos lleva a la hipocresía, a esa suficiencia que creemos alcanzar porque somos cristianos limpios, perfectos, porque realizamos estas obras, observamos los mandamientos, todo. Una grave enfermedad, el síndrome de Jonás». Mientras que «el signo de Jonás» es «la misericordia de Dios en Jesucristo muerto y resucitado por nosotros, por nuestra salvación».”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mc 6,30-34: Vio una multitud y se compadeció de ella.

EVANGELIO DEL DÍA
Mc 6,30-34: Vio una multitud y se compadeció de ella.

Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a solas a un lugar desierto. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy los discípulos vienen radiantes de su primera misión, contentos por lo que han hecho, contando las mil maravillas que les han sucedido. Un alto en el camino antes de volver de nuevo a la misión. Nos encontramos con la invitación realizada por el Señor de venir a un lugar apartado para descansar. “¡Que difícil es aprender a descansar!”. Nos encanta el humanismo de Ntro. Señor que pone frenos a la actividad y nos indica como norma de vida el descanso, para recuperar las fuerzas. El descanso no es no hacer nada, eso seria confundirlo con la pereza. Es dejar las ocupaciones cotidianas, relajarnos del activismo, dedicarnos más tiempo a lo que nos lo impide nuestras obligaciones y compromisos, pero es un tiempo especial de crecimiento. Siempre es tiempo de amar.” (P. Francisco, Misa Crismal del 2014).

Al final del pasaje evangélico nos dice que “Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles con calma”. Se nos revela el corazón de Cristo, la gente va como ovejas sin pastor, deseosos de vivir a tope y con la angustia vital de la insatisfacción, desesperanza, tristeza ante el sentido de la vida. El Señor se puso a acogerlos, a enseñar con calma, con mucha paciencia, siendo muy comprensivo. ¡Que gran lección! El Señor nos revela el corazón de Dios, un corazón compasivo, acogiendo a todos, acogiendo con bondad, acogiendo con entrega, con ofrecimiento de su tiempo, ni siquiera le dejaban tiempo para comer, entregándose por entero; en algunas traducciones del texto, “en vez de enseñar a todos” decía y ponía el acento en “que les enseñaba con “calma”, es decir, creo que va por tener tiempo para los demás, con paciencia, respetando los ritmos de cada uno, con dulzura, eliminando agobios, estrés, con serenidad, desde el amor y por amor. Toda una lección para nuestra vida y para llevarlo a nuestra relación con los que compartimos nuestro día a día.

Tenemos la catequesis dada por el Papa Francisco sobre el pasaje evangélico de hoy, en el ángelus del 22 de Julio de 2018: “nos narra que los apóstoles, tras su primera misión, regresaron donde estaba Jesús y le contaron «todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado». Después de la experiencia de la misión, ciertamente entusiasta pero también agotadora, tenían necesidad de descanso. Jesús, lleno de comprensión, se preocupa de asegurarles un poco de alivio y dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco». Pero esta vez la intención de Jesús no se puede realizar, porque la multitud, intuyendo el lugar solitario hacia donde se dirigía con la barca junto con sus discípulos, corrió hacia allí antes de su llegada. […] Observemos los tres verbos de este fotograma: ver, tener compasión, enseñar. Los podemos llamar los verbos del Pastor. La mirada de Jesús no es una mirada neutra, o peor, fría o alejada, porque Jesús mira siempre con los ojos del corazón. Y su corazón es tan tierno y está tan lleno de compasión, que sabe acoger las necesidades de las personas que permanecen incluso más escondidas. […] se puso a enseñarles muchas cosas. He aquí el primer pan que el Mesías ofrece a la multitud hambrienta y perdida: el pan de la Palabra. […] Jesús se hizo don para los demás, convirtiéndose así en modelo de amor y de servicio para cada uno de nosotros.”

Es domingo, día consagrado al Señor, día para alimentarnos de la Palabra y del Cuerpo de Ntro. Señor. Día del Señor, donde avivamos nuestra fe en el resucitado. Día de esperanza, donde se nos recuerda que tenemos muchos motivos para la esperanza, el mal no tiene la última palabra. ¡Feliz domingo!

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 12, 14-21: Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 12, 14-21: Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco.

Al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos lo siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco. Sobre él pondré mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará, hasta llevar el derecho a la victoria; en su nombre esperarán las naciones».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy se nos describe el actuar del Mesias: “No voceará, ni clamará; no se oirá en las calles su voz; La caña cascada no la quebrará; ni apagará el pabilo que aún humea”. Se nos invita a mirar al Señor. Fijemos nuestros ojos en el Señor, no se impone, no utiliza la violencia, sus armas son siempre las del mandamiento nuevo, es el amor quien debe triunfar e implantar el derecho y la justicia. Cuando ponemos nuestra mirada en Jesús, el Principe de la Paz, nos estimula a que nos dejemos bendecir con su gracia, es el amor el primer mandamiento , pero no cualquier amor, se nos invita a los cristianos a amar como Él nos ama, “como yo os he amado”. Amar hasta dar la vida y esta entrega por amor, abierto al perdón, “la caña cascada no la quebrará”, nos enseña a esperar, siempre, nos ofrece motivos para otra oportunidad, no termina de romper, desechar, no ha venido a condenar sino a salvar, su misericordia es eterna y es paciente, aguarda con amor para encender de nuevo la llama del amor en nuestro corazón. No da a nadie por perdido.

Miremos al Señor y dejémonos mirar por Él y con las palabras del P. Francisco dichas en la homilía matutina de Santa Marta el 26 de abril de 2018: “Cuánto podría aprender todo cristiano si, con «humildad», se dejara mirar por Jesús «con la misma mirada» con la que el maestro miró a sus amigos durante la última cena. […] «La herencia de Jesús fue esta: “Amaos como yo he amado” y “servid los unos a los otros”. […]«Creo que nos hará bien, a todos nosotros, un momento de silencio, dejarse mirar por el Señor y mirar al Señor», ser conscientes de estar frente a quien nos conoce.[…] «dejar que la mirada de Jesús entre en mí. Sentiremos muchas cosas: sentiremos amor»,[…] «dejar siempre que la mirada de Jesús venga».”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 12, 46-50: El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 12, 46-50: El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre.

Todavía estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. Uno se lo avisó: «Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo». Pero él contestó al que le avisaba: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Hoy, celebramos una memoria de nuestra madre la Santísima Virgen María, bajo la advocación del Carmelo, varias veces a lo largo del año, la propia liturgia nos acerca a la escuela de María, de ella y con ella tenemos que dejarnos hacer y aprender mucho.

El Papa Benedicto XVI, en el ángelus del 16 de julio de 2006, nos explica: “día en que la liturgia recuerda a Nuestra Señora la Virgen del Carmen. El Carmelo, alto monte situado en la costa oriental del mar Mediterráneo, precisamente a la altura de Galilea, tiene en sus laderas numerosas grutas naturales, predilectas por los eremitas. El más célebre de estos hombres de Dios fue el gran profeta Elías, que en el siglo IX antes de Cristo defendió valerosamente contra la contaminación de los cultos idólatras la pureza de la fe en el Dios único y verdadero. Inspirándose precisamente en la figura de Elías, surgió la Orden contemplativa de los «carmelitas», familia religiosa que cuenta entre sus miembros con grandes santos, como Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Teresa del Niño Jesús y Teresa Benedicta de la Cruz (en el siglo Edith Stein). Los carmelitas han difundido en el pueblo cristiano la devoción a la bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, indicándola como modelo de oración, de contemplación y de entrega a Dios.

En efecto, María, fue la primera que creyó y experimentó, de modo insuperable, que Jesús, Verbo encarnado, es el culmen, la cumbre del encuentro del hombre con Dios. Acogiendo plenamente su Palabra, «llegó felizmente al santo monte», y vive para siempre, en alma y cuerpo, con el Señor. A la Reina del Monte Carmelo deseo encomendar hoy a todas las comunidades de vida contemplativa esparcidas por el mundo y, de modo especial, a las de la Orden del Carmen, […] Que María ayude a todos los cristianos a encontrar a Dios en el silencio de la oración.”

En el Evangelio de hoy, nos sorprende la pregunta: «¿Quién es mi madre?». Parece en un primer momento que el Señor tenga una actitud despectiva hacia su madre, nada más lejano de la realidad. No es así. Lo que el Señor quiere dejar claro aquí es que ante sus ojos —¡ojos de Dios!— el valor decisivo de la persona se encuentra en la acogida de la voluntad de Dios. Y nadie como la Santísima Virgen Maria realizó el plan de Dios en su vida, con su HAGASE, con su disponibilidad al plan de Dios, con el deseo y el querer realizar la voluntad del Padre, con su SI sin condiciones. Necesitamos acudir a la escuela de Maria para dejarnos modelar por el Señor y entrar en su voluntad, aprendiendo el camino de la sencillez, de la humildad, del dejarnos hacer.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 11, 28-30: Venid a mí.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 11, 28-30: Venid a mí.

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos invita el Señor a aprender de Él y nos destaca dos virtudes: humildad y mansedumbre. Es el Señor el primero en vivirlas, la prueba más grande la tenemos en la Pasión, ningún gesto de ira, “insultado, no respondía con insultos”.

¿Quienes son los mansos? El predicador del Papa para explicar quienes son los mansos acude a las traducciones modernas de dicho vocablo: los italianos como los españoles la traducen por “mansos”; en francés por los “dulces”; en alemán por “no violentos”… cada una de estas traducciones evidencia un componente verdadero, pero parcial, hay que considerarlas en conjunto y no aislar ninguna, a fin de tener una idea de la riqueza originaria del término evangélico. La mansedumbre es situada por S. Pablo entre los frutos del Espíritu, entre las cualidades que el creyente muestra en la propia vida, cuando acoge al Espíritu Santo y se esfuerza por corresponder.

¿En que consiste la humildad? En hacerse pequeño, y hacerse pequeño para amar, para servir y agrandar a los demás. En verdad, humilde es sólo Dios, Dios no puede encumbrarse por encima, sólo puede descender, abajarse, la historia de salvación es la historia de los descendimientos y de las humillaciones de Dios. No se llega a ser humilde sino por el camino de las humillaciones.

El Evangelio de hoy contamos con la meditación realizada por el Papa Francisco, en la audiencia del 14 de septiembre de 2016 su meditación recorre el pasaje de ayer y el de hoy juntos, me centrare en las cualidades que se nos invita a aprender de Él (refiriendose a Jesucristo): “Estamos llamados a aprender de Él que significa vivir de misericordia para ser instrumento de misericordia. Vivir de misericordia es sentirse necesitado de la misericordia de Jesús, y cuando nosotros nos sentimos necesitados de perdón, de consolación, aprendemos a ser misericordiosos con los demás. Tener la mirada fija en el Hijo de Dios nos hace entender cuánto camino debemos recorrer aún; pero al mismo tiempo nos infunde la alegría de saber que estamos caminando con Él y que no estamos nunca solos. Ánimo, entonces, ¡ánimo! No nos dejemos quitar la alegría de ser discípulos del Señor. “Pero , padre, yo soy pecador, ¿que puedo hacer?” -“déjate mirar por el Señor, abre tu corazón, siente en ti su mirada, su misericordia, y tu corazón será colmado de alegría, de la alegría del perdón, si tú te acercas a pedir el perdón”. No nos dejemos robar la esperanza de vivir esta vida junto a Él y con la fuerza de su consuelo.”

Hoy también celebramos la memoria de S. Buenaventura, el Papa Benedicto XVI, le dedico tres catequesis de sus audiencias la del 3, 10 y 17 de marzo de 2010; en la del 17, se detiene en su teología; en la del 10, en sus escritos y en la del 3 de marzo nos hace una breve reseña biográfica: “Nació probablemente en 1217 y murió en 1274; vivió en el siglo XIII, […] hombre de acción y de contemplación, de profunda piedad y de prudencia en el gobierno.

[…] Giovanni llamó a las puertas del convento franciscano […] y pidió ser acogido en la gran familia de los discípulos de Francisco. […] en san Francisco y en el movimiento que él inició reconocía la acción de Cristo. […] alrededor del año 1243 Giovanni vistió el sayal franciscano y asumió el nombre de Buenaventura. En seguida fue destinado a los estudios, y se matriculó en la Facultad de teología de la Universidad de París, […] estudió a fondo la Sagrada Escritura; […] podemos decir que todo su pensamiento fue profundamente cristocéntrico.

[…] en 1257, el capítulo general de la Orden lo eligió ministro general.[…] En 1273 El Papa Gregorio X lo quiso consagrar obispo y nombrar cardenal. Le pidió también que preparara un importantísimo acontecimiento eclesial: el II concilio ecuménico de Lyon, que tenía como objetivo restablecer la comunión entre la Iglesia latina y la griega. Se dedicó a esta tarea con diligencia, pero no logró ver la conclusión de esa asamblea ecuménica, porque murió durante su celebración. Un notario pontificio anónimo compuso un elogio de Buenaventura, que nos da un retrato conclusivo de este gran santo y excelente teólogo: «Hombre bueno, afable, piadoso y misericordioso, lleno de virtudes, amado por Dios y por los hombres… De hecho, Dios le había concedido una gracia tan grande, que todos los que lo veían quedaban invadidos por un amor que el corazón no podía ocultar.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 11, 25-27: Te doy gracias,Padre.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 11, 25-27: Te doy gracias,Padre.

En aquel momento tomó la palabra Jesús y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, el Señor nos da ejemplo de agradecimiento para que nosotros vivamos con la misma actitud. ¡Cuántos motivos tenemos para dar gracias a Dios! (detente un poco en la oración personal de hoy y aprovecha para ser agradecido con Él, piensa cuantos dones, acontecimientos, situaciones, personas… son una bendición y lo ves como normal porque gozas de ellos, aprovecha para darle gracias)¡Cuántas muestras recibimos de su amor! Qué diferente sería nuestra vida si gastáramos cada momento valorando lo que tenemos y diéramos gracias a Dios por todo lo que permite en nuestra vida, fácil o difícil, gozoso o arduo. Dios es bondadoso. Dios es rico en ternura. Dios es Padre. Dios es misericordioso.

En la catequesis del miércoles, en la audiencia del 27 de junio de 2018, el P. Francisco, aborda el tema del agradecimiento: “A menudo nuestras obras fracasan porque partimos de nosotros mismos y no de la gratitud. Y quién parte de sí mismo, ¿dónde llega? ¡Llega a si mismo! Es incapaz de hacer camino, vuelve a sí mismo. Es precisamente ese comportamiento egoísta que la gente define: “Esa persona es un yo, mí, conmigo y para mí”. Sale de sí mismo y vuelve a sí mismo. La vida cristiana es, ante todo, la respuesta agradecida a un Padre generoso. Los cristianos que solo siguen “deberes” denuncian que no tienen una experiencia personal de ese Dios que es “nuestro”. Tengo que hacer esto, esto, esto… Solo deberes. ¡Pero te falta algo! ¿Cuál es el fundamento de ese deber? El fundamento de ese deber es el amor de Dios el Padre, que primero da, después manda. Poner la ley antes de la relación no ayuda al camino de la fe. ¿Cómo puede un joven desear ser cristiano, si partimos de obligaciones, compromisos, coherencias y no de liberación? ¡Pero ser cristiano es un viaje de liberación! Los mandamientos te liberan de tu egoísmo y te liberan porque está el amor de Dios, que te lleva adelante. La formación cristiana no está basada en la fuerza de voluntad, sino en la acogida de la salvación, en el dejarse amar…la gratitud es un rasgo característico del corazón visitado por el Espíritu Santo; para obedecer a Dios , primero debemos recordar sus beneficios…¡cuantas cosas bellas ha hecho Dios por cada uno de nosotros! ¡Que generoso es nuestro Padre Celestial! Ahora quisiera proponeros un pequeño ejercicio, en silencio, que cada uno responda es su corazón. ¿Cuantas cosas hermosas ha hecho Dios por mí?”.

Entonces, ¿por qué no le agradecemos todo, absolutamente todo lo que permite en nuestra vida? Hagamos la prueba en el día de hoy. Esforcémonos por decir en todo momento: “¡Gracias Padre!”. Ante cualquier contratiempo, pena o alegría, digámosle: “¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien!”. Un corazón grande es un corazón agradecido, comencemos hoy a hacerlo más grande, como nos recuerda el prefacio de la Santa Misa, “en verdad es justo y necesario darte gracias siempre y en todo momento”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 11, 20-24: Se puso Jesús a recriminar … porque no se habían convertido.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 11, 20-24: Se puso Jesús a recriminar … porque no se habían convertido.

Entonces se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido: «¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, el Señor recrimina la dureza de corazón, la causa de su reacción le viene dada “porque no se habían convertido”. Se resisten, se oponen y estas dificultades ponen en evidencia que su predicación no ha tocado el corazón, no hay una acogida y una transformación en sus vidas. Muestran indiferencia ante Jesús, son espectadores de las acciones de Dios pero no se implican, su apatía y desinterés hace que resbale su predicación y no se dejan tocar, no hay conversión, no hay cambio ante lo que le hace mal. Continúan, con su frialdad e insensibilidad, dificultan con más de lo mismo, Dios no les sorprende. Ciegos, sordos… ante la Palabra. Si no creéis, eso, tiene consecuencias, las primeras son nocivas para uno mismo.

¡Cuántos milagros ha hecho ya Dios en nuestra vida! ¿Qué más señales necesitamos para convencernos? ¡cuánto nos cuesta descubrir lo grande que esta y ha estado Dios con nosotros! ¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida, ay de ti…(puedes poner tu nombre)… Ay de ti, cuya historia está repleta de milagros, de acciones de Dios sobre ti, y continuas con alguna dificultad para detectar su presencia, su cercanía, su ternura, su amor, y algunos prefieren mantenerse negando, resistiéndose, no terminan de fiarse, queriendo poner condiciones al obrar de Dios, quedándose en la indiferencia o pensando que tampoco es tan importante lo que tú puedas responder. En el Angelus del 23 de agosto de 2015, el Papa Francisco, comentando el pasaje evangélico del discurso del “Pan de Vida”, da razones para enraizarnos en Cristo y creer en él: “Todo lo que tenemos en el mundo no sacia nuestra hambre de infinito. ¡Tenemos necesidad de Jesús, de estar con Él, de alimentarnos en su mesa, con sus palabras de vida eterna! Creer en Jesús significa hacer de Él el centro, el sentido de nuestra vida…Cada uno de nosotros puede preguntarse: ¿quién es Jesús para mí? ¿Es un hombre, una idea, es solamente un personaje histórico? O ¿es verdaderamente esa persona que me ama, que ha dado su vida por mí y camina conmigo? Para ti, ¿quién es Jesús? ¿Estaá con Jesús? ¿Intentas conocerlo en su Palabra? ¿Lees el Evangelio, todos los días un pasaje, para conocer a Jesús? ¿Llevas el Evangelio en el bolsillo, para leerlo en cualquier lugar? Porque cuanto más estamos con Él, más crece el deseo de permanecer con Él. Ahora os pediré amablemente hacer un momento de silencio y que cada uno de nosotros en silencio, en su corazón, se pregunte: ¿Quién es Jesús para mí? En silencio, que cada uno responda en su corazón”.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DIA Mt 10, 34-11,1: El que os recibe a vosotros, me recibe a mí.

EVANGELIO DEL DIA
Mt 10, 34-11,1: El que os recibe a vosotros, me recibe a mí.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

«No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz: no he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy utiliza un lenguaje que nos cuesta trabajo atribuírselo al Señor, a primera vista diríamos que no, que no es su estilo: “no he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre…” cuesta mucho trabajo encajarlo en los mensajes de: “Dichosos los que trabajan por la paz…” -en las bienaventuranzas-, el Señor que es el príncipe de la paz, que es capaz de dar su vida perdonando, nos plantea todo un dilema, pero no vamos a dudar de lo que nos han transmitido la tradición cuando nos han entregado dichas palabras expresadas por el mismo Jesucristo, lo lógico es que las veamos en la totalidad de su mensaje y dentro de su predicación cuestionarnos a que se esta refiriendo cuando se nos expresa de este modo, ¿entonces? ¿que “paz” es a la que se esta refiriendo en el Evangelio? No será más bien, que paz no es igual que tranquilidad para un cristiano, que la paz que nace de la justicia lleva a combatir contra el mal, que paz no es lo mismo que ausencia de conflictos, el amor esta en conflicto contra el pecado y todos sus derivados de mal, entonces es muy lógico que nos chirríe el oído al oírle hablar de violencia, separación, ruptura,… pero entendible cuando la violencia y la ruptura es contra el mal, contra los poderes de este mundo que dificultan la instauración de su reino, el cristiano esta en combate contra el pecado, y no puede cruzarse de brazos, ni callarse, ante las manifestaciones del mal, la manipulación, el engaño, la confusión, el crimen, y un largo etcétera que es lo que engendra el maligno.

Otro punto para nuestra meditación: “el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí.” El Señor nos presenta como condición para el seguimiento el abrazar nuestra cruz, no huir de ella, y nos pide la entrega total a la causa del Reino. Esa es la única razón válida para Él. Por el Reino hay que dejarlo todo. Radicalmente. Totalmente

El Señor nos pide un amor por encima de todas las cosas, incluso las más preciosas y santas; a veces invita también a renunciar al amor de una familia con tal de seguirle. El Señor es claro: nos anima a negarnos en el uso egoísta de la libertad, en nuestros pecados de soberbia, de avaricia, lujuria, ira, gula, envidia o de pereza. ¡Para amar a Dios necesitamos aprender a renunciar a nosotros mismos! Pero la negación no es un fin en sí mismo, es la otra cara del amor y de la entrega. Para poder decir “sí” a Dios y a los demás, necesitamos decirnos “no” a nosotros mismos. Con este pasaje evangélico Jesús nos invita a considerar que la vida terrena es para luchar, para entregarse. No soñemos con una vida sin cruz, más bien pensemos en llevar la cruz con Cristo. Llevemos nuestras cruces con alegría, con amor, con la esperanza del cristiano.

Y otro punto: “El que os recibe a vosotros me recibe a mí”, el Señor se identifica con los suyos. Podemos tocar, servir, amarle en los otros, aprendamos a verlo en los que nos rodean, a desarrollar nuestra capacidad de acogida, podemos estar acogiendo al mismísimo Señor. Aprovecha la oportunidad que se nos brinda. “me recibe a mí”. “solo porque es mi discípulo, no perderá su paga”. Nada cae en el vacío, el Señor es generoso, nos da el ciento por uno y la vida eterna.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mc 6, 7-13: Llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos.

EVANGELIO DEL DÍA
Mc 6, 7-13: Llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos.

Llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y decía: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, en testimonio contra ellos». Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos presenta el envío de los apóstoles. Los apóstoles gozaron de una experiencia fuerte de encuentro con el Señor, primeramente fueron llamados para estar con Él y después, es cuando se le encomienda la gran tarea de evangelizar, vendrá la misión. Es importante que tengamos en mente el examen realizado a San Pedro, antes de enviarle a apacentar sus ovejas, aquel examen de amor, fundamental para todo evangelizador: También a ti, como le sucedió a San Pedro, el Señor nos lanza el interrogante: ¿Me amas? San Pedro le contestó: Señor, tu lo sabes todo, tu sabes que te quiero. Entonces, es cuando se le dio la misión, cuando confesemos nuestro amor al Señor iniciaremos nuestro proceso para la misión, empezaremos a estar preparado para apacentar el rebaño del Señor. Por eso, después de un tiempo con el Señor son mandados a testimoniar lo que han visto y oído, comenzando por su propias vidas, lo grande que ha estado el Señor con cada uno de ellos. Dar testimonio de la persona de Cristo y del poder de Su presencia. No es cuestión de teoría sino de la actuación y el poder de transformación llevado a cumplimiento en sus vidas.

En el ángelus del 15 de julio de 2018 el Papa Francisco nos comenta este pasaje evangélico: “El Evangelio de hoy narra el momento en el que Jesús envía a los Doce en misión. Después de haberles llamado por su nombre uno por uno, «para que estuvieran con él» escuchando sus palabras y observando sus gestos de sanación, entonces les convoca de nuevo para «enviarlos de dos en dos» a los pueblos a los que Él iba a ir. Son una especie de «prácticas» de lo que serán llamados a hacer después de la Resurrección del Señor con el poder del Espíritu Santo. El pasaje evangélico se detiene en el estilo del misionero, que podemos resumir en dos puntos: la misión tiene un centro; la misión tiene un rostro.

El discípulo misionero tiene antes que nada su centro de referencia, que es la persona de Jesús. La narración lo indica usando una serie de verbos que tienen Él por sujeto —«llama», «comenzó a mandarlos», «dándoles poder», «ordenó», «les dijo» —, así que el ir y el obrar de los Doce aparece como el irradiarse desde un centro, el reproponerse de la presencia y de la obra de Jesús en su acción misionera. Esto manifiesta cómo los apóstoles no tienen nada propio que anunciar, ni propias capacidades que demostrar, sino que hablan y actúan como «enviados», como mensajeros de Jesús.

Este episodio evangélico se refiere también a nosotros, y no solo a los sacerdotes, sino a todos los bautizados, llamados a testimoniar, en los distintos ambientes de vida, el Evangelio de Cristo. Y también para nosotros esta misión es auténtica solo a partir de su centro inmutable que es Jesús. No es una iniciativa de los fieles ni de los grupos y tampoco de las grades asociaciones, sino que es la misión de la Iglesia inseparablemente unida a su Señor. Ningún cristiano anuncia el Evangelio «por sí», sino solo enviado por la Iglesia que ha recibido el mandado de Cristo mismo. Es precisamente el bautismo lo que nos hace misioneros. Un bautizado que no siente la necesidad de anunciar el Evangelio, de anunciar a Jesús, no es un buen cristiano.

La segunda característica del estilo del misionero es, por así decir, un rostro, que consiste en la pobreza de medios. Su equipamiento responde a un criterio de sobriedad. Los Doce, de hecho, tienen la orden de «que nada tomasen para el camino, fuera de un bastón: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja». El Maestro les quiere libres y ligeros, sin apoyos y sin favores, seguros solo del amor de Él que les envía, fuerte solo por su palabra que van a anunciar. El bastón y las sandalias son la dotación de los peregrinos, porque tales son los mensajeros del reino de Dios, no gerentes omnipotentes, no funcionarios inamovibles, no divas de gira.

[…] También esto es pobreza: la experiencia del fracaso. La situación de Jesús, que fue rechazo y crucificado, prefigura el destino de su mensajero. Y solo si estamos unidos a Él, muerto y resucitado, conseguimos encontrar la valentía de la evangelización.
Que la Virgen María, primera discípula y misionera de la Palabra de Dios, nos ayude a llevar al mundo el mensaje del Evangelio en un júbilo humilde y radiante, más allá de todo rechazo, incomprensión o tribulación.”

Importante para el evangelizador que su vida hable de Dios, se vea acompañado por los signos, los mismos del Señor, cercano a los enfermos, a los que sufren, liberando de múltiples esclavitudes, luchando contra el mal, en pugna y batalla contra el demonio, contra el espíritu del mal, en combate al espíritu de nuestro mundo.

Es domingo, día del Señor. Que la Santísima Virgen María, la humilde Esclava del Señor, la que ha dicho “fiat” delante del misterio, nos conceda dar siempre nuestro “sí” y participar así de la gloria divina.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DIA Mt 10, 24-33: No tengáis miedo.

EVANGELIO DEL DIA
Mt 10, 24-33: No tengáis miedo.

Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro y al esclavo como su amo. Si al dueño de casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. ¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones. A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor quiere transmitirnos confianza pero a la misma vez es una advertencia a sus discípulos para que cuenten con las persecuciones. Si al Señor, el Maestro, pasó toda una pasión, burlas, injurias, mentiras… sus discípulos tienen que estar preparados para contar con ello, no son más que el Maestro, sin embargo, no estamos solos, valemos mas a los ojos de Él, no se desentiende de ninguno de nosotros, estamos en las manos del Señor, si Dios se preocupa hasta de los pájaros, cuánto más de sus fieles.

Comienza el pasaje evangélico de hoy con las palabras: “El discípulo no es más que el Maestro”, se nos advierte para que contemos con la cruz y con la persecución. “Es una invitación a seguir su ejemplo y su enseñanza para ser guías seguros y sabios.” (P. Francisco) “Dichosos cuando os persigan por mi causa -dice el Señor-…” “si a mí me han perseguido, lo mismo harán con vosotros”, Llegar a poder entregar la propia vida por la fe, no es fruto de uno sino que es un don grandísimo, es la prueba suprema de amor, “nadie ama más que aquel que da la vida…”, el cristiano se va configurando con el Señor, siguiendo sus mismos pasos, hasta hacer de su vida una ofrenda, hasta entregarlo todo por el Señor y el Evangelio. El ser amados de Dios suscita alegría y devolución de amor, ayuda a superar las dificultades, a no caer en las redes del mal y aplicar la misma moneda de Ntro. Señor: amor que se entrega amando y perdonando.

Otro punto, para llevar a la meditación, es la cantidad de veces que nos invita a no tener miedo. Es la frase que más se repite en el pasaje de hoy. El Señor nos avisó que contemos con las dificultades, no nos promete un camino fácil de éxitos, al contrario siempre en batalla contra el mal. Lo que nos debe preocupar es nuestra respuesta al Señor, Él no ve las apariencias, no se deja deslumbrar por el éxito delante de los hombres lo que cuenta ante Ntro Señor es nuestro esfuerzo, nuestra entrega, el amor que pongamos. Nos pueden perseguir, pero la fuerza del Espíritu de Dios nos asiste en todo momento. Sólo el amor de Dios nos da la posibilidad de perseverar día a día sin perder la esperanza en un mundo que por su naturaleza es imperfecto. No tengamos miedo de apostar por Cristo. De ponerlo como fundamento de nuestra vida. No nos cansemos, ni nos avergoncemos de dar testimonio de Cristo, y sigamos anunciando a plena luz, a los cercanos y a los lejanos, la buena noticia de la salvación que Dios nos ofrece. Varias veces se repite en el pasaje de hoy, no temáis, no dejéis lugar al miedo, en el amor no cabe el miedo, “no tengáis miedo”, fueron las primeras palabras que S. Juan Pablo II lanzó al mundo entero desde la Plaza de S. Pedro, cuando inauguró su pontificado, cuantas veces se las repitió a los jovenes en las Jornadas Mundiales de la Juventud: ¡No tengáis miedo a abrir de par en par las puertas a Cristo!

Hoy sábado, donde de una manera especial la iglesia nos invita a alzar nuestra mirada a Nuestra Madre, la Santísima Virgen María, que hizo de su vida una entrega a la voluntad de Dios, nos ayude a cada uno de nosotros a vivir para Él. Que podamos desear con Ella de ser todo y solo de Dios.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.