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EVANGELIO DEL DÍA Mt 10,16-23: El que persevere hasta el final, se salvará.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 10,16-23: El que persevere hasta el final, se salvará.

Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán. Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, el Señor envía a los discípulos y les da unos consejos bien precisos sobre lo que han de hacer, decir, y les habla de las dificultades que se encontrarán. El Evangelio provoca a veces, la oposición y la persecución. Han de ser cautos para no dejarse engañar por el mal, para reconocer a los lobos disfrazados de corderos, para distinguir a los falsos de los verdaderos profetas, y para no dejar pasar una sola ocasión de anunciar el Evangelio y de hacer el bien. Han de ser a la vez sencillos, porque solo quien es así puede ganarse el corazón de todos.

El Señor a sus apóstoles les da unas pautas a seguir,  ya nos avisa que no será fácil, nos recuerda una bienaventuranza «Dichosos»,  porque para el creyente la prueba, mas tarde o mas temprano,  aparece, y con ella, la oportunidad de mostrar el amor al Señor,  se brindará en múltiples  ocasiones, contar con que algunos les han plantado la guerra a los suyos, «dichosos cuando por causa mía os persigan», cuando llegue el sufrimiento por ser de los míos, «corderos en medio de lobos».

«Así daréis testimonio ante ellos», cuando uno vive desde el amor y agarrado al Señor, cualquier circunstancia o acontecimiento,  por apariencia de mal que se pueda presentar,  siempre será un reto,  que se nos brinda para corresponder al amor del Señor,  crecer en su amor y seguimiento. Por eso puede confesar S. Pablo que para los que aman al Señor todo ocurre para bien, no dudemos que Dios continúa haciendo su historia de salvación y sigue sacando bien,  incluso del mal. Es verdad que es en la prueba donde somos podados y tenemos la oportunidad de demostrar hasta donde llega el amor del Señor en nuestras vidas. ¿Qué estoy dispuesto a hacer por Él? ¿Hasta donde llega mi amor? Todavía no hemos llegado hasta la sangre nos recordará el Apóstol.

Cuando llegue el momento se nos invitará a confiar, «no os preocupéis», no estamos solos. » yo estaré con vosotros siempre». El Espíritu hablará por vosotros. Confía, abandónate y descansa en el Señor. Es la perseverancia y la fidelidad la que consigue el triunfo. No somos cristianos de un rato, de unas horas, ni para los días de fiesta, el amor es para siempre no es para un tiempo. Un cristiano lleva el uniforme de la bondad, la amabilidad, el cariño, la humildad, el perdón…, desde que inicia la jornada hasta que la remata, es cristiano las 24 horas.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 10,7-15: Gratis habéis recibido, dad gratis.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 10,7-15: Gratis habéis recibido, dad gratis.

Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis. No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludadla con la paz; si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no escucha vuestras palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudid el polvo de los pies. En verdad os digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquella ciudad.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, el Señor después de la elección les envía a proclamad el Reino de los cielos y les da unas instrucciones muy concretas a realizar. Les habla de la unidad del mensaje a unos signos que liberan y después les habla del estilo: gratuidad, desprendimiento, relación de paz… el Señor acentúa que el estilo de vida vaya de acuerdo con la proclamación.

En la Misa matutina de santa Marta el Papa Francisco, en la homilía del 11 de junio de 2019, aborda el tema de la gratuidad: “«Servicio» y «gratuidad» .Estas son las características fundamentales que deben acompañar al cristiano «en el camino», […] Es el «caminar» lo que debe caracterizar la vida, «porque un cristiano no puede quedarse quieto».

[…] las indicaciones de Jesús para los apóstoles que iban a ser enviados. Una misión que también es la de «los sucesores de los apóstoles» y de «cada uno de los cristianos que son enviados». Así que, en primer lugar, «la vida cristiana significa caminar, siempre. No os quedéis quietos». Y, ¿qué recomienda el Señor a los suyos en este camino? «Sanad a los enfermos, predicad que el reino de los cielos está cerca, resucitad a los muertos, purificad a los leprosos, expulsad a los demonios». Esto es, «una vida de servicio».

«La vida cristiana consiste en servir». Y es muy triste ver «a los cristianos que al principio de su conversión o de su conciencia de ser cristianos, sirven, están abiertos a servir, sirven al pueblo de Dios», y luego, en cambio, «acaban sirviéndose de él». Esto hace mucho daño, muchísimo, al pueblo de Dios. La vocación del cristiano es, por tanto, «servir» y nunca «aprovecharse».

[…] “habéis recibido gratuitamente, dad gratuitamente”. La vida cristiana es una vida de gratuidad». El hecho de que «la salvación no se compra; la salvación se nos da gratuitamente, se desprende claramente de la recomendación de Jesús a los apóstoles que iban a ser enviados. Dios nos ha salvado, nos salva gratis. Él no nos hace pagar». […] No hay relación con Dios sin gratuidad».
«La gracia es gratuita. Todos los bienes de Dios son gratuitos. El problema es que el corazón se encoge, se cierra y no es capaz de recibir tanto amor, tanto amor gratuito». Por eso «todo lo que hagamos para obtener algo, incluso una promesa (“Si consigo esto, haré lo otro”) debe ensanchar el corazón, y no entrar en negociaciones con Dios…. No, con Dios no se negocia». Con Dios vale «simplemente el lenguaje del amor, del Padre y de la gratuidad».

[…] «La vida cristiana es andar. Predicar, servir, no “abusar”. Servid y dad gratis lo que habéis recibido gratis». «Que nuestra vida de santidad sea eso: ensanchar el corazón, para que la gratuidad de Dios y los dones de Dios que están ahí, gratis, y que Él quiere regalarnos, lleguen a nuestro corazón».”

Hemos recibido el encargo de llevar a todos el amor de Dios, anunciándolo no sólo con palabras, sino con el testimonio concreto de caridad delicada, abierta y universal. Concluye tu oración preguntándole a Cristo cómo puedes corresponderle y trabajar más por Él. A Cristo le basta tu pequeñez. Dale tu sí generoso y disponible; el resto lo hace Él.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 10,1-7: Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 10,1-7: Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos.

Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos presenta la elección de los Doce. El Evangelista se detiene en decirnos como se llamaban, es importante, nos pone los nombres, la llamada no es genérica, no se diluye en el grupo. El Señor sigue llamando al seguimiento y su llamada sigue siendo personal. Él es el que los capacita o capacitará para la misión encomendada, no van solos, ni depende de sus fuerzas, sigue resonando las palabras dichas a S. Pablo: “Te basta mi gracia”. Es cuestión más que nada de dejarse hacer, de permitir a Dios obrar, de confiar, de fiarnos, de ser instrumentos, de estar disponibles. El Señor sigue llamando, sigue contando con corazones generosos que le permitan obrar en sus vidas.

Creo que nos puede ayudar en nuestra meditación las palabras del Papa Benedicto XVI, pronunciadas en la Audiencia General, del 22 de marzo de 2006, nos resalta la misión de los Apóstoles como testigos y enviados de Cristo:

“[…] la llamada de los Apóstoles marcó los primeros pasos del ministerio de Jesús. […] El destino de estos «llamados», de ahora en adelante, estará íntimamente unido al de Jesús. El apóstol es un enviado, pero, ante todo, es un «experto» de Jesús. […] La aventura de los Apóstoles comienza así, como un encuentro de personas que se abren recíprocamente. Para los discípulos comienza un conocimiento directo del Maestro. Ven dónde vive y empiezan a conocerlo. En efecto, no deberán ser anunciadores de una idea, sino testigos de una persona. Antes de ser enviados a evangelizar, deberán «estar» con Jesús, entablando con él una relación personal.[…]  «A estos Doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones:  «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel». […] De este modo, los Doce, elegidos para participar en la misma misión de Jesús, cooperan con el Pastor de los últimos tiempos, yendo ante todo también ellos a las ovejas perdidas de la casa de Israel, es decir, dirigiéndose al pueblo de la promesa, cuya reunión es el signo de salvación para todos los pueblos, el inicio de la universalización de la Alianza. […] Después de la pasión y la resurrección de Cristo, ese signo quedará esclarecido:  el carácter universal de la misión de los Apóstoles se hará explícito. Cristo enviará a los Apóstoles «a todo el mundo», a «todas las naciones», «hasta los confines de la tierra». Y esta misión continúa. Continúa siempre el mandato del Señor de congregar a los pueblos en la unidad de su amor. Esta es nuestra esperanza y este es también nuestro mandato:  contribuir a esta universalidad, a esta verdadera unidad en la riqueza de las culturas, en comunión con nuestro verdadero Señor Jesucristo.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 9, 32-38: Rogad al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 9, 32-38: Rogad al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.

Estaban ellos todavía saliendo cuando le llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Y después de echar al demonio, el mudo habló. La gente decía admirada: «Nunca se ha visto en Israel cosa igual». En cambio, los fariseos decían: «Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios». Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia. Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». Entonces dice a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Comienza el pasaje evangélico con un hombre que sufre, un poseído, un endemoniado, una persona atrapada, zarandeada y sacudida por el maligno, herida por el mal, destrozada y sufriendo, en este caso, un mudo, -no es cuestión física- paralizado, incapacitado para comunicarse.

Además de liberar al endemoniado, nos revela el corazón del Señor “se compadecía”, el Señor advierte de la gran carencia espiritual de la gente y la urgencia de alguien que les ayude y los guie, pidamos porque no nos falten pastores con el mismo corazón del Señor. Las dos imágenes que emplea el Señor, ovejas y mies: “ovejas sin pastor”, y la imagen de la cosecha de la mies, viene a decirnos que hace falta pastores, hace falta segadores. El Señor nos pide trabajar por su Reino. Este mandato va dirigido a todos los cristianos. Todos los bautizados estamos llamados a extender el Reino de Cristo en el mundo. Hemos de oír el mandato misionero como dirigido a cada uno personalmente. Quien conoce a Cristo no puede guardarlo para sí, esta llamado a compartir y darlo a conocer a los demás. La fe en Cristo es un tesoro que se ha de compartir. ¡Hoy con más urgencia los Cristianos tenemos que predicar a Cristo! Vivamos una fe llena de fuerza evangelizadora. Finalizo recordando las palabras de la Constitución del Vaticano II en el capitulo primero de la G.S.: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón”.

También hoy la iglesia celebra la memoria de una joven, Maria Goretti, comparto algunos subrayados del mensaje de Juan Pablo II del 6 de julio de 2002: “María Goretti, bárbaramente apuñalada […] Por su historia espiritual, por la fuerza de su fe y por la capacidad de perdonar a su asesino se sitúa entre las santas más amadas del siglo XX. […] Santa María Goretti fue una muchacha a la que el Espíritu de Dios dio la valentía de permanecer fiel a la vocación cristiana hasta el sacrificio supremo de su vida. La joven edad, la falta de instrucción escolar y la pobreza del ambiente en el que vivía no impidieron a la gracia manifestar en ella sus prodigios. Más aún, precisamente en esas condiciones se manifestó de modo elocuente la predilección de Dios por las personas humildes.[…] María Goretti, nacida en Corinaldo, el 16 de octubre de 1890, tuvo que emprender muy pronto, junto con su familia, el camino de la emigración, llegando, tras varias etapas, a Le Ferriere de Conca, en el Agro pontino. A pesar de las dificultades de la pobreza, que no le permitieron ni siquiera ir a la escuela, la pequeña María vivía en un ambiente familiar sereno y unido, animado por la fe cristiana, […] En ese ambiente familiar, María asimiló una sólida confianza en el amor providente de Dios, confianza que se manifestó particularmente en el momento de la muerte de su padre, a causa de la malaria. «¡Ánimo, mamá, Dios nos ayudará!», dijo la niña en aquellos momentos difíciles, reaccionando con fuerza al grave vacío producido en ella por la muerte de su padre.[…] Merece también particular atención, en el testimonio heroico de la santa de Le Ferriere, el perdón ofrecido a su asesino y el deseo de volver a encontrarse con él, un día, en el paraíso. Se trata de un mensaje espiritual y social de extraordinaria importancia para nuestro tiempo. […] El perdón, en el pensamiento de la Iglesia, no significa relativismo moral o permisivismo. Al contrario, requiere el reconocimiento pleno de la propia culpa y la aceptación de las propias responsabilidades, como condición para recuperar la verdadera paz y reanudar confiadamente el propio camino hacia la perfección evangélica. Ojalá que la humanidad avance con decisión por la senda de la misericordia y del perdón. El asesino de María Goretti reconoció la culpa cometida, pidió perdón a Dios y a la familia de la mártir, expió con convicción su crimen y durante toda su vida mantuvo esta disposición de espíritu. La madre de la santa, por su parte, le ofreció sin reticencias el perdón de la familia en la sala del tribunal donde se celebró el proceso. No sabemos si fue la madre quien enseñó el perdón a su hija, o si el perdón ofrecido por la mártir en su lecho de muerte determinó el comportamiento de su madre. Sin embargo, es cierto que el espíritu del perdón animaba las relaciones de toda la familia Goretti y, por esta razón, pudo expresarse con tanta espontaneidad en la mártir y en su madre.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 9, 18-26: Tu fe te ha salvado.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 9, 18-26: Tu fe te ha salvado.

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un jefe de los judíos que se arrodilló ante él y le dijo:
«Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, impón tu mano sobre ella y vivirá».
Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.
Entre tanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orla del manto, pensando que con solo tocarle el manto se curaría.
Jesús se volvió y al verla le dijo:
«¡Ánimo, hija! Tu fe te ha salvado».
Y en aquel momento quedó curada la mujer.
Jesús llegó a casa de aquel jefe y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:
«¡Retiraos! La niña no está muerta, está dormida».
Se reían de él.
Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano y ella se levantó.
La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy ahondamos y profundizamos en el gran tesoro de la fe. Si en el pasaje evangélico de ayer veíamos como Jesús entre los suyos, entre su gente, entre sus paisanos “no pudo hacer allí ningún milagro” por su falta de fe, hoy nos aparece dos milagros: la curación de la hemorroisa y la vuelta a la vida de una niña. En ambos milagros vemos la respuesta del Señor a la fe. Ante un padre, agobiado por el dolor, desesperado por la perdida de su hija, acaba de morir, se acerca al Señor, se arrodilla y con confianza le pide algo imposible, necesita que le ayude. Nos muestra como debemos acercarnos al Señor. Es muy importante que le presentemos nuestras necesidades, nuestros dolores, nuestras penas y preocupaciones. El Señor siempre pregunta: ¿qué puedo hacer por ti?. Es muy común que siempre remita al interlocutor, que se haga según tu fe, si nos falta confianza, si dudamos, si no estamos convencidos es posible que nos ocurra como a sus paisanos que “no pudo hacer allí ningún milagro”. La fe nos lleva a la confianza, a abandonarnos en sus manos con absoluta seguridad, convencidos de que el Señor nos volverá a la vida, es decir, nos sostendrá y nos dará lo que nos conviene.

En el segundo milagro una mujer que arrastra una enfermedad muchos años y que hace todo lo que depende de ella para tocar al Señor, ¡Ánimo, tu fe te ha curado! Que importante es la fe, hace posible el milagro, no sólo la salud, le devolvió la paz, una vida social normal. ¡tu fe te ha curado! Necesitamos confiar, fiarnos del Señor y solicitarle al igual que los discípulos que nos aumente la fe, que es muy débil, frágil, que dudamos, que es muy pequeña. Hoy Cristo está presente, podemos descubrir su presencia en medio de nosotros y acercarnos con confianza. Él quiere que le toquemos a través de la acogida de su Palabra, en la amistad de la oración, con la celebración de los sacramentos, con nuestro abandono en Él. ¡Dejemos que Jesús nos toque y nos transforme totalmente!

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mc 6, 1-6: Se admiraba de su falta de fe.

EVANGELIO DEL DÍA
Mc 6, 1-6: Se admiraba de su falta de fe.

Saliendo de allí se dirigió a su ciudad y lo seguían sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?». Y se escandalizaban a cuenta de él. Les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa». No pudo hacer allí ningún milagro, solo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se admiraba de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos sorprende la reacción de los paisanos del Señor, pasan del asombro a la resistencia, al escándalo, a la murmuración, para ellos es muy difícil que ese al que conocen desde la más tierna infancia , -eso mismo pasa a ser la causa de su bloqueo- creían conocerlo, saber todo sobre él, para ellos era solo el carpintero, el hijo de María, pretendían saber mucho sobre Jesús, es uno de los suyos, se resistieron a aceptar su transcendencia. Sigue siendo muy actual la dificultad para reconocer las cualidades, los méritos de los que tenemos a nuestro lado, nos cuesta reconocer al santo de la habitación de al lado.

Tenemos la dicha de contar con el comentario al pasaje del evangelio realizado por el Papa Francisco, en el ángelus del 8 de julio de 2018:

“La página evangélica del día presenta a Jesús cuando vuelve a Nazaret y un sábado comienza a enseñar en la sinagoga. Desde que había salido de Nazaret y comenzó a predicar por las aldeas y los pueblos vecinos, no había vuelto a poner un pie en su patria.

Ha vuelto. Por lo tanto, irá todo el vecindario a escuchar a aquel hijo del pueblo cuya fama de sabio maestro y de poder sanador se difundía por toda la Galilea y más allá. Pero lo que podría considerarse como un éxito, se transformó en un clamoroso rechazo, hasta el punto que Jesús no pudo hacer ningún prodigio, tan solo algunas curaciones.

La dinámica de aquel día está reconstruida al detalle por el evangelista Marcos: la gente de Nazaret primero escucha y se queda asombrada; luego se pregunta perpleja: «¿de dónde vienen estas cosas?», ¿esta sabiduría?, y finalmente se escandaliza, reconociendo en Él al carpintero, el hijo de María, a quien vieron crecer.

Por eso, Jesús concluye con la expresión que se ha convertido en proverbial: «un profeta solo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio». Nos preguntamos: ¿Por qué los compatriotas de Jesús pasan de la maravilla a la incredulidad? Hacen una comparación entre el origen humilde de Jesús y sus capacidades actuales: es carpintero, no ha estudiado, sin embargo, predica mejor que los escribas y hace milagros.

Y en vez de abrirse a la realidad, se escandalizan: ¡Dios es demasiado grande para rebajarse a hablar a través de un hombre tan simple! Es el escándalo de la encarnación: el evento desconcertante de un Dios hecho carne, que piensa con una mente de hombre, trabaja y actúa con manos de hombre, ama con un corazón de hombre, un Dios que lucha, come y duerme como cada uno de nosotros.

El Hijo de Dios da la vuelta a cada esquema humano: nos son los discípulos quienes lavaron los pies al Señor, sino que es el Señor quien lavó los pies a los discípulos. Este es un motivo de escándalo y de incredulidad no solo en aquella época, sino en cada época, también hoy. El cambio hecho por Jesús compromete a sus discípulos de ayer y de hoy a una verificación personal y comunitaria. También en nuestros días, de hecho, puede pasar que se alimenten prejuicios que nos impiden captar la realidad. Pero el Señor nos invita a asumir una actitud de escucha humilde y de espera dócil, porque la gracia de Dios a menudo se nos presenta de maneras sorprendentes, que no se corresponden con nuestras expectativas. Pensemos juntos en la Madre Teresa di Calcuta, por ejemplo. Una hermana pequeña —nadie daba diez liras por ella— que iba por las calles recogiendo moribundos para que tuvieran una muerte digna. Esta pequeña hermana, con la oración y con su obra hizo maravillas. La pequeñez de una mujer revolucionó la obra de la caridad en la Iglesia. Es un ejemplo de nuestros días. Dios no se ajusta a los prejuicios. Debemos esforzarnos en abrir el corazón y la mente, para acoger la realidad divina que viene a nuestro encuentro. Se trata de tener fe: la falta de fe es un obstáculo para la gracia de Dios.

Muchos bautizados viven como si Cristo no existiera: se repiten los gestos y signos de fe, pero no corresponden a una verdadera adhesión a la persona de Jesús y a su Evangelio. Cada cristiano —todos nosotros, cada uno de nosotros— está llamado a profundizar en esta pertenencia fundamental, tratando de testimoniarla con una conducta coherente de vida, cuyo hilo conductor será la caridad. Pidamos al Señor, que por intercesión de la Virgen María, deshaga la dureza de los corazones y la estrechez de las mentes, para que estemos abiertos a su gracia, a su verdad y a su misión de bondad y misericordia, dirigida a todos, sin exclusión.”

Recuerda que el Señor no pudo hacer muchos milagros entre los suyos porque le faltaba fe. Importante para cada uno de nosotros, confiar, fiarnos, descansar, abandonarnos en Él. ¿Asombraríamos nosotros también al Señor por nuestra falta de fe? Solo tu vida, tus obras, tus acciones podrán responder esta pregunta. ¡Ojala! Vayamos creciendo cada día en dejarle al Señor el sitio que le corresponde en nuestro corazón, hasta que lo ocupe todo y solo Él, para poder amar a los demás con su mismo corazón. Aprender a pensar con Cristo para tener los mismos sentimientos de Cristo.

Feliz domingo, feliz día del Señor. Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

Versión 2

EVANGELIO DEL DÍA Jn 20, 24-29: Bienaventurados los que crean sin haber visto.

EVANGELIO DEL DÍA
Jn 20, 24-29: Bienaventurados los que crean sin haber visto.

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo». A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros». Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Hoy celebramos la fiesta de un apóstol, Santo Tomás, siendo uno de los doce Apóstoles escogidos por el Señor es recordado por muchos como el discípulo que puso sus condiciones para creer –lo que dice la filosofía empírica que tan influenciada esta nuestra cultura y el hombre de hoy-, no aceptó el testimonio de los discípulos sobre la visita que recibieron del Señor resucitado. Tenemos la dicha que el Papa Benedicto XVI, en las audiencias del año 2006 fue dedicándolas a los distintos apóstoles, concretamente la del 27 de septiembre de 2006, la dedicó a Sto. Tomás, destacaré algunos subrayados: “…algunos rasgos significativos de su personalidad. El primero es la exhortación que hizo a los demás apóstoles cuando Jesús, en un momento crítico de su vida, decidió ir a Betania para resucitar a Lázaro, acercándose así de manera peligrosa a Jerusalén. En esta ocasión Tomás dijo a sus condiscípulos: “Vayamos también nosotros a morir con él”…Una segunda intervención de Tomás se registra en la última Cena. En aquella ocasión, Jesús, prediciendo su muerte inminente, anuncia que irá a preparar un lugar para los discípulos a fin de que también ellos estén donde él se encuentre; y especifica: “Y adonde yo voy sabéis el camino”. Entonces Tomás interviene diciendo: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?. En realidad, al decir esto se sitúa en un nivel de comprensión más bien bajo; pero esas palabras ofrecen a Jesús la ocasión para pronunciar la célebre definición: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”… Luego, es muy conocida, la escena de la incredulidad de Tomás,…en un primer momento, no había creído que Jesús se había aparecido en su ausencia,…El caso del apóstol Tomás es importante para nosotros al menos por tres motivos: primero, porque nos conforta en nuestras inseguridades; en segundo lugar, porque nos demuestra que toda duda puede tener un final luminoso más allá de toda incertidumbre; y, por último, porque las palabras que le dirigió Jesús nos recuerdan el auténtico sentido de la fe madura y nos alientan a continuar, a pesar de las dificultades, por el camino de fidelidad a él… Según una antigua tradición Tomás evangelizó primero Siria y Persia,…luego se dirigió hasta el oeste de la India…, desde donde llegó también al sur de la India… Que el ejemplo de Tomás confirme cada vez más nuestra fe en Jesucristo, nuestro Señor y nuestro Dios”.

Como a Sto. Tomás la fe nos hace establecer con el Señor una relación personal y una amistad profunda con Él. Tomás pasó de ser un hombre incrédulo e inseguro, a un apóstol convencido de Cristo. No podemos guardar para nosotros mismos la Buena Nueva, debemos transmitir a los demás esta experiencia: “Hemos visto al Señor resucitado y creemos en Él”. Sólo la experiencia personal del amor de Cristo nos cambiará por dentro y si cada uno se deja transformar por Jesús, muy pronto el mundo se ira transformando.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 9,9-13: “Misericordia quiero y no sacrificio”.

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 9,9-13: “Misericordia quiero y no sacrificio”.

Al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó y lo siguió. Y estando en la casa, sentado a la mesa, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaban con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?». Jesús lo oyó y dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa “Misericordia quiero y no sacrificio”: que no he venido a llamar a justos sino a pecadores».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con un pasaje de los llamados vocacionales, con la invitación expresa al seguimiento de Mateo. Es de admirar como responde a dicha invitación al seguimiento, es con prontitud, es inminente.

Con la invitación realizada a S. Mateo, vemos como el Señor pone su mirada en una persona que no esta bien considerada entre los suyos, es un publicano. Se nos revela el corazón intimo de Ntro. Señor, para Él nadie queda al margen, este modo de proceder despertara entre los que se creen buenos la critica y la intransigencia, aprovechará el Señor para corregir esa actitud y plantear dos temas cruciales para ser sus discípulos:

El primero, que ante el Señor todos andamos necesitados, todos estamos faltos de amor, de aquí la llamada a la conversión, “he venido a los enfermos” y cuando uno descubre ese amor tan inmenso de Dios, no merecido por nuestra parte, una vez acogido, este innumerable regalo, quien lo acoge, experimenta su pertenencia a Cristo y quiere corresponder con su vida, “como pagare al Señor tanto bien” -como expresa el salmista. Por eso la llamada a los insatisfechos, los que buscan, los que desean más, los que aspiran a la plenitud, todos ellos, acogen con alegría la invitación, inician el camino de transformación, desean y aspiran a cambiar su corazón, y lógicamente, se termina expresando en su carácter, en su obrar, en sus acciones, en su vida.

Y la segunda, nos la expresa con la petición: “misericordia quiero”, el seguidor de Cristo esta llamado a tener un corazón como el suyo, la misericordia es algo más que justicia. Es un amor comprensivo, dispuesto a perdonar que acoge a todos, que esta cerca del que más lo necesita, no da a nadie por perdido, ha venido a curar, a perdonar, a salvar. La iglesia con su misión de ser testimonio de la misericordia, con la alegría de redescubrir y hacer fecunda la misericordia de Dios, con la cual todos somos llamados a dar consuelo a cada hombre.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA Mt 9,1-8: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

EVANGELIO DEL DÍA
Mt 9,1-8: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

Subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. En esto le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: «¡Ánimo, hijo!, tus pecados te son perdonados». Algunos de los escribas se dijeron: «Este blasfema». Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados —entonces dice al paralítico—: “Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa”». Se puso en pie y se fue a su casa. Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con una curación, la de un enfermo que es llevado al encuentro con el Señor, un enfermo con grandes limitaciones, estaba paralítico, necesitaba de la ayuda de otros. El paralítico no podría haberse encontrado con el Señor si no hubiera habido otros que le llevaran en la camilla. Cuanto es de agradecer poder contar con personas que nos acercan a Jesús con el ejemplo y testimonio de su vida.

Tenemos la suerte de contar con la reflexión sobre este texto bíblico realizada por el Papa Benedicto XVI, en el ángelus del 19 de febrero 2006: «un paralítico, al que cuatro personas llevan en una camilla a la presencia de Jesús, que, al  ver su fe, dice al paralítico:  «Hijo, tus pecados quedan perdonados». Al obrar así, muestra que quiere sanar, ante todo, el espíritu. El paralítico es imagen de todo ser humano al que el pecado impide moverse libremente, caminar por la senda del bien, dar lo mejor de sí.
En efecto, el mal, anidando en el alma, ata al hombre con los lazos de la mentira, la ira, la envidia y los demás pecados, y poco a poco lo paraliza. Por eso Jesús, suscitando el escándalo de los escribas presentes, dice primero:  «Tus pecados quedan perdonados», y sólo después, para demostrar la autoridad que le confirió Dios de perdonar los pecados, añade: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa», y lo sana completamente. El mensaje es claro:  el hombre, paralizado por el pecado, necesita la misericordia de Dios, que Cristo vino a darle, para que, sanado en el corazón, toda su existencia pueda renovarse.
[…] Sólo el amor de Dios puede renovar el corazón del hombre, y la humanidad paralizada sólo puede levantarse y caminar si sana en el corazón. El amor de Dios es la verdadera fuerza que renueva al mundo.»

También contamos con la catequesis del Papa Francisco dada en el ángelus del 15 de febrero de 2015: “el Evangelio nos muestra lo que hace Dios ante nuestro mal: Dios no viene a «dar una lección» sobre el dolor; no viene tampoco a eliminar del mundo el sufrimiento y la muerte; viene más bien a cargar sobre sí el peso de nuestra condición humana, a conducirla hasta sus últimas consecuencias, para liberarnos de modo radical y definitivo. Así Cristo combate los males y los sufrimientos del mundo: haciéndose cargo de ellos y venciéndolos con la fuerza de la misericordia de Dios.
[…] Para ser «imitadores de Cristo» ante un pobre o un enfermo, no tenemos que tener miedo de mirarlo a los ojos y de acercarnos con ternura y compasión, y de tocarlo y abrazarlo. He pedido a menudo a las personas que ayudan a los demás que lo hagan mirándolos a los ojos, que no tengan miedo de tocarlos; que el gesto de ayuda sea también un gesto de comunicación: también nosotros tenemos necesidad de ser acogidos por ellos. Un gesto de ternura, un gesto de compasión… Pero yo os pregunto: vosotros, ¿cuándo ayudáis a los demás, los miráis a los ojos? ¿Los acogéis sin miedo de tocarlos? ¿Los acogéis con ternura? Pensad en esto: ¿cómo ayudáis? A distancia, ¿o con ternura, con cercanía? Si el mal es contagioso, lo es también el bien. Por lo tanto, es necesario que el bien abunde en nosotros, cada vez más. Dejémonos contagiar por el bien y contagiemos el bien.”

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DIA Mt 8,28-34: Le rogaron que se marchara de su país.

EVANGELIO DEL DIA
Mt 8,28-34: Le rogaron que se marchara de su país.

Llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gadarenos. Desde los sepulcros dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí a atormentarnos antes de tiempo?». A cierta distancia, una gran piara de cerdos estaba paciendo. Los demonios le rogaron: «Si nos echas, mándanos a la piara». Jesús les dijo: «Id». Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo al mar y murieron en las aguas. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, todo el pasaje esta cargado de simbología: país pagano, posesión diabólica, cementerios como lugar de muerte, y traspaso de los demonios a los cerdos, los animales inmundos por excelencia para la cultura del tiempo. Refleja fuertemente la existencia y el poder del mal, nos revela que el que vence al mal es el Señor, quien devuelve la dignidad al ser humano, quien nos ayuda a salir de nuestro mundo de muerte, -de nuestros cementerios-, quien nos libera de nuestras esclavitudes, es el Señor.

En nuestra vida como cristianos tenemos muchos medios para alejarnos del mal y permanecer cerca de Dios. Entre estos medios podemos señalar la oración, todo lo que nos acerca a la amistad personal con Cristo, a crecer en intimidad con Él, la vida sacramental, destacando el sacramento de la Penitencia y de la Eucaristía, la protección de la Santísima Virgen María,…las practicas de piedad, la formación para crecer en su conocimiento y más amarlo, una vida cada vez más en consonancia y expresión de nuestras creencias, donde esa coherencia de fe-vida nos va transformando con los mismos sentimientos de Ntro. Señor.

Llama la atención como concluye el Evangelio, el Señor haciendo el bien y lo que recibe es rechazo, así se lo pagan, fruto del mal es la ingratitud, el seguidor de Cristo debe familiarizarse con ello y no permitir que dicha recompensa, le desaliente, le desanime o le cambie el carácter, esta llamado a amar aunque no le amen, servir aunque no le sirvan, a vencer al mal a fuerza de bien.

Contemplamos como al mismo Señor no solo no se lo agradecen, dichos ciudadanos no valoran que ha sanado a dos paisanos suyos que estaban muy mal, solo se detienen en la perdida material, ven la desgracia, les molesta su presencia, como consecuencia, la comunidad rechaza al Señor. El espíritu de nuestro mundo puede también herir a los seguidores de Cristo y vivir con un corazón mundanizado, como nos advierte continuamente el Papa Francisco, y ocurrirnos igual que estos gerasenos, valorar en clave económica incluso al ser humano.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.