Mt 9 18_26

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9,18-26: Tu fe te ha curado.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,18-26: Tu fe te ha curado.

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo:
-Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá.
Jesús lo siguió con sus discípulos.
Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría.
Jesús se volvió, y al verla le dijo:
-¡Animo, hija! Tu fe te ha curado.
Y en aquel momento quedó curada la mujer.
Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:
-¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida.
Se reían de él.
Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie.
La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy ahondamos y profundizamos en el gran tesoro de la fe. Si en el pasaje evangélico de ayer veíamos como Jesús entre los suyos, entre su gente, entre sus paisanos “no pudo hacer allí ningún milagro” por su falta de fe, hoy nos aparece dos milagros: la curación de la hemorroisa y la vuelta a la vida de una niña. En ambos milagros vemos la respuesta del Señor a la fe. Ante un padre, agobiado por el dolor, desesperado por la perdida de su hija, acaba de morir, se acerca al Señor, se arrodilla y con confianza le pide algo imposible, necesita que le ayude. Nos muestra como debemos acercarnos al Señor. Es muy importante que le presentemos nuestras necesidades, nuestros dolores, nuestras penas y preocupaciones. El Señor siempre pregunta: ¿qué puedo hacer por ti? Es muy común que siempre remita al interlocutor, que se haga según tu fe, si nos falta confianza, si dudamos, si no estamos convencidos es posible que nos ocurra como a sus paisanos que “no pudo hacer allí ningún milagro”. La fe nos lleva a la confianza, a abandonarnos en sus manos con absoluta seguridad, convencidos de que el Señor nos volverá a la vida, es decir, nos sostendrá y nos dará lo que nos conviene.

En el segundo milagro una mujer que arrastra una enfermedad muchos años y que hace todo lo que depende de ella para tocar al Señor, ¡Ánimo, tu fe te ha curado! Que importante es la fe, hace posible el milagro, no sólo la salud, le devolvió la paz, una vida social normal. ¡Tu fe te ha curado! Necesitamos confiar, fiarnos del Señor y solicitarle al igual que los discípulos que nos aumente la fe, que es muy débil, frágil, que dudamos, que es muy pequeña. Hoy Cristo está presente, podemos descubrir su presencia en medio de nosotros y acercarnos con confianza. Él quiere que le toquemos a través de la acogida de su Palabra, en la amistad de la oración, con la celebración de los sacramentos, con nuestro abandono en Él. ¡Dejemos que Jesús nos toque y nos transforme totalmente!

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 6,1-6: No desprecian a un profeta más que en su tierra.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 6,1-6: No desprecian a un profeta más que en su tierra.

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:
-« ¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?»
Y esto les resultaba escandaloso. Jesús les decía:
-«No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el Evangelio de hoy nos encontramos con una invitación a no cerrarnos a Dios. Nos aparece el mismo Señor experimentando un rotundo fracaso al comienzo de su misión. Sufrió la desconfianza, la incredulidad y el rechazo de sus contemporáneos. Sus paisanos se vieron bloqueados porque se resistieron a dar un paso en la fe ante la novedad de la predicación, creían conocerlo, saber todo sobre él, para ellos era solo el carpintero, el hijo de María, pretendían saber mucho sobre Jesús, es uno de los suyos, se resistieron a aceptar su transcendencia. Sigue siendo muy actual la dificultad para reconocer las cualidades, los méritos de los que tenemos a nuestro lado, nos cuesta reconocer al santo de la habitación de al lado.
Tenemos la dicha de contar con el comentario al pasaje del evangelio realizado por el Papa emérito, Benedicto XVI, en el ángelus del 8 de julio de 2012:
“El evangelista escribe que Jesús “sea admiraba de su falta de fe”. Al estupor de sus conciudadanos, que se escandalizan, corresponde el asombro de Jesús. También Él, en cierto sentido, se escandaliza. Aunque sabe que ningún profeta es bien recibido en su patria, sin embargo la cerrazón de corazón de su gente le resulta oscura, impenetrable: ¿cómo es posible que no reconozcan la luz de la verdad? ¿Por qué no se abren a la bondad de Dios, que quiso compartir nuestra humanidad? De hecho, el hombre Jesús de Nazaret es la transparencia de Dios, en él Dios habita plenamente. Y mientras nosotros siempre buscamos otros signos, otros prodigios, no nos damos cuenta de que el verdadero signo es él, Dios hecho carne; él es el milagro más grande del universo: todo el amor de Dios contenido en un corazón humano, en el rostro de un hombre”.
Recuerda que el Señor no pudo hacer muchos milagros entre los suyos porque le faltaba fe. Importante para cada uno de nosotros, confiar, fiarnos, descansar, abandonarnos en Él. ¿Encuentra fe en nosotros, en mí? Solo tu vida, tus obras, tus acciones podrán responder esta pregunta. ¡Ojala! Vayamos creciendo cada día en dejarle al Señor el sitio que le corresponde en nuestro corazón, hasta que lo ocupe todo y solo Él, para poder amar a los demás con su mismo corazón. Aprender a pensar con Cristo para tener los mismos sentimientos de Cristo.
Feliz domingo, feliz día del Señor. Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

mt 9 14-17

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9,14-17: A vino nuevo, odres nuevos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,14-17: A vino nuevo, odres nuevos.

En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercaron a Jesús, preguntándole:
-¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
Jesús les dijo:
-¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?
Llegará un día en que se lleven al novio y entonces ayunarán.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres: se derrama el vino y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy el Señor declara la necesidad de acoger su doctrina con un espíritu nuevo. Abiertos con la capacidad de dejarnos sorprender por el Señor. Siempre que los hombres han experimentado el encuentro con Él, algo ha surgido en ellos, rompiendo actitudes viejas y gastadas. El Espíritu Santo trae constantemente al alma un vino nuevo, la gracia santificante, que debe crecer más y más. “Nadie echa el vino nuevo en odres viejos…” Con esto el Señor nos indica que quiere que vivamos siempre un tiempo nuevo, una vida nueva, un continuo cambio y conversión. Nos recuerda la Sagrada Escritura que Dios hace nuevas todas las cosas. No debemos vivir un cristianismo sin ilusión, quedarnos en los ritos, en lo externo y superficial, sino que debemos de acudir a la fuente, a Cristo, dejarnos renovar por su espíritu, acoger su amor, estrenar ese mismo amor, corresponder con entrega, entusiasmo, y prontitud, unidos siempre a Él. Abrir campos de apostolado más amplios. El Papa Francisco no se cansa de recordarnos que tenemos que salir fuera.

No dejemos echar a perder los odres de la fe. Renovémosla constantemente. “La renovación antes de todo es en nuestro corazón, porque a veces pensamos que ser cristianos significa hacer esto o aquello. Pero no es así. Ser cristianos significa dejarse renovar por Jesús con esta vida nueva…”(Cf. S.S. Francisco, 6 de julio de 2013, homilía en Santa Marta).

Hoy es sábado, día donde se nos invita a vivirlo junto a nuestra Madre, la Santísima Virgen María, en la escuela de María. Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9,9-13: Misericordia quiero…

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,9-13: Misericordia quiero…

En aquel tiempo, vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
-Sígueme.
El se levantó y lo siguió.
Y estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos.
Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:
-¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?
Jesús lo oyó y dijo:
-No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa «misericordia quiero y no sacrificios»: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con un pasaje de los llamados vocacionales, con la invitación expresa al seguimiento de Mateo. Es de admirar como responde a dicha invitación al seguimiento, es con prontitud, es inminente.

Con la invitación realizada a S. Mateo, vemos como el Señor pone su mirada en una persona que no esta bien considerada entre los suyos, es un publicano. Se nos revela el corazón íntimo de Ntro. Señor, para Él nadie queda al margen, este modo de proceder despertará entre los que se creen buenos la critica y la intransigencia, aprovechará el Señor para corregir esa actitud y plantear dos temas cruciales para ser sus discípulos:

El primero, que ante el Señor todos andamos necesitados, todos estamos faltos de amor, de aquí la llamada a la conversión, “he venido a los enfermos” y cuando uno descubre ese amor tan inmenso de Dios, no merecido por nuestra parte, una vez acogido, este innumerable regalo, quien lo acoge, experimenta su pertenencia a Cristo y quiere corresponder con su vida, “como pagaré al Señor tanto bien” -como expresa el salmista. Por eso la llamada a los insatisfechos, los que buscan, los que desean más, los que aspiran a la plenitud, todos ellos, acogen con alegría la invitación, inician el camino de transformación, desean y aspiran a cambiar su corazón, y lógicamente, se termina expresando en su carácter, en su obrar, en sus acciones, en su vida.

Y la segunda, nos la expresa con la petición: “misericordia quiero”, el Papa Francisco nos ha invitado con el año de la misericordia, recientemente vivido (comenzó el 8 de diciembre de 2015 y clausuro el 20 noviembre de 2016) a adentrarnos en la misericordia del Padre, tenemos que tener un corazón como el suyo, la misericordia es algo más que justicia. Es un amor comprensivo, dispuesto a perdonar que acoge a todos, que esta cerca del que más lo necesita, no da a nadie por perdido, ha venido a curar, a perdonar, a salvar. La iglesia con su misión de ser testimonio de la misericordia, con la alegría de redescubrir y hacer fecunda la misericordia de Dios, con la cual todos somos llamados a dar consuelo a cada hombre.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 9,1-8: Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 9,1-8: Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla.

En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico:
–¡Animo, hijo!, tus pecados están perdonados.
Algunos de los letrados se dijeron:
–Este blasfema.
Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo:
–¿Por qué pensáis mal? ¿Qué es más fácil decir: «tus pecados están perdonados», o decir «levántate y anda»? Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados –dijo dirigiéndose al paralítico–:
–Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa.
Se puso en pie, y se fue a su casa.
Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Tenemos la suerte de contar con la reflexión sobre este texto bíblico realizada por el Papa Emérito Benedicto XVI, comentando este pasaje nos dice que: «El paralítico es imagen de todo ser humano al que el pecado impide moverse libremente, caminar por la senda del bien, dar lo mejor de sí. En efecto, el mal, anidando en el alma, ata al hombre con los lazos de la mentira, la ira, la envidia y los demás pecados, y poco a poco lo paraliza. Por eso Jesús, suscitando el escándalo de los escribas presentes, dice primero: “Tus pecados quedan perdonados”, y sólo después, para demostrar la autoridad que le confirió Dios de perdonar los pecados, añade: “Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”, y lo sana completamente. El mensaje es claro: el hombre, paralizado por el pecado, necesita la misericordia de Dios, que Cristo vino a darle, para que, sanado en el corazón, toda su existencia pueda renovarse. También hoy la humanidad lleva en sí los signos del pecado, que le impide progresar con agilidad en los valores de fraternidad, justicia y paz, a pesar de sus propósitos hechos en solemnes declaraciones. ¿Por qué? ¿Qué es lo que entorpece su camino? ¿Qué es lo que paraliza este desarrollo integral? Sabemos bien que, en el plano histórico, las causas son múltiples y el problema es complejo. Pero la palabra de Dios nos invita a tener una mirada de fe y a confiar, como las personas que llevaron al paralítico, a quien sólo Jesús puede curar verdaderamente» (Benedicto XVI, Ángelus del 19 de febrero 2006).

En el Evangelio de hoy nos encontramos con una nueva curación, hoy la de un enfermo que es llevado al encuentro con el Señor, un enfermo con grandes limitaciones, estaba paralítico, necesitaba de la ayuda de otros. El paralítico no podría haberse encontrado con el Señor si no hubiera habido otros que le llevaran en la camilla. Cuanto es de agradecer poder contar con personas que nos acercan a Jesús con el ejemplo y testimonio de su vida; es reconfortante que otros recen por nosotros e intercedan ante Dios. La santidad personal arrastra, contagia, ayuda a otros a ser santos, también nosotros estamos llamados a ser instrumentos de Dios para acercar al encuentro con el Señor. Sorprende en el pasaje de hoy que el Señor no se queda en la curación física sino que le perdona los pecados, la mayor parálisis que puede padecer el hombre es la del pecado y Jesús se nos presenta como aquel que combate y vence el mal donde sea que lo encuentre. “Así Cristo combate los males y los sufrimientos del mundo: haciéndose cargo de ellos y venciéndolos con la fuerza de la misericordia de Dios… Para ser “imitadores de Cristo” ante un pobre o un enfermo, no tenemos que tener miedo de mirarlo a los ojos y de acercarnos con ternura y compasión, y de tocarlo y abrazarlo…un gesto de ternura, un gesto de compasión…Pero yo os pregunto: vosotros, ¿cuando ayudáis a los demás, los miráis a los ojos? ¿Los acogéis sin miedo a tocarlos? ¿Los acogéis con ternura? Pensad en esto: ¿cómo ayudáis? A distancia, ¿o con ternura, con cercanía? Si el mal es contagioso, lo es también el bien. Por lo tanto, es necesario que el bien abunde en nosotros, cada vez más. Dejémonos contagiar por el bien y contagiemos el bien”. (P.Francisco, Ángelus 15 febrero de 2015).

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8,28-34:El pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,28-34:El pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.
En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos.
Desde el cementerio dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino.
Y le dijeron a gritos:
-¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?
Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando.
Los demonios le rogaron:
-Si nos echas, mándanos a la piara.
Jesús les dijo:
-Id.
Salieron y se metieron en los cerdos.
Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua.
Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados.
Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy, todo el pasaje esta cargado de simbología: país pagano, posesión diabólica, cementerios como lugar de muerte, y traspaso de los demonios a los cerdos, los animales inmundos por excelencia para la cultura del tiempo. Refleja fuertemente la existencia y el poder del mal, nos revela que el que vence al mal es el Señor, quien devuelve la dignidad al ser humano, quien nos ayuda a salir de nuestro mundo de muerte, -de nuestros cementerios-, quien nos libera de nuestras esclavitudes, es el Señor.

En nuestra vida como cristianos tenemos muchos medios para alejarnos del mal y permanecer cerca de Dios. Entre estos medios podemos señalar la oración, todo lo que nos acerca a la amistad personal con Cristo, a crecer en intimidad con Él, la vida sacramental, destacando el sacramento de la Penitencia y de la Eucaristía, la protección de la Santísima Virgen María,…las practicas de piedad, la formación para crecer en su conocimiento y más amarlo, una vida cada vez más en consonancia y expresión de nuestras creencias, donde esa coherencia de fe-vida nos va transformando con los mismos sentimientos de Ntro. Señor.

Llama la atención como concluye el Evangelio, el Señor haciendo el bien y lo que recibe es rechazo, así se lo pagan, fruto del mal es la ingratitud, el seguidor de Cristo debe familiarizarse con ello y no permitir que dicha recompensa, le desaliente, le desanime o le cambie el carácter, esta llamado a amar aunque no le amen, servir aunque no le sirvan, a vencer al mal a fuerza de bien.

Contemplamos como al mismo Señor no solo no se lo agradecen, dichos ciudadanos no valoran que ha sanado a dos paisanos suyos que estaban muy mal, solo se detienen en la perdida material, ven la desgracia, les molesta su presencia, como consecuencia, la comunidad rechaza al Señor. El espíritu de nuestro mundo puede también herir a los seguidores de Cristo y vivir con un corazón mundanizado, como nos advierte continuamente el Papa Francisco, y ocurrirnos igual que estos gerasenos, valorar en clave económica incluso al ser humano.
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Jn 20,24-29: Señor mío y Dios mío.

EVANGELIO DEL DÍA:
Jn 20,24-29: Señor mío y Dios mío.

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
-«Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó:
-«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
-«Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás:
-«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás:
-«¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo:
-«¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Hoy celebramos la fiesta de un apóstol, Santo Tomás, siendo uno de los doce Apóstoles escogidos por el Señor es recordado por muchos como el discípulo que puso sus condiciones para creer –lo que dice la filosofía empírica que tan influenciada esta nuestra cultura y el hombre de hoy-, no aceptó el testimonio de los discípulos sobre la visita que recibieron del Señor resucitado. Tenemos la dicha que el Papa Emérito, Benedicto XVI, en las audiencias del año 2006 fue dedicándolas a los distintos apóstoles, concretamente la del 27 de septiembre de 2006, la dedicó a Sto. Tomás, destacaré algunos subrayados: “…algunos rasgos significativos de su personalidad. El primero es la exhortación que hizo a los demás apóstoles cuando Jesús, en un momento critico de su vida, decidió ir a Betania para resucitar a Lázaro, acercándose así de manera peligrosa a Jerusalén. En esta ocasión Tomás dijo a sus condiscípulos: “Vayamos también nosotros a morir con él”…Una segunda intervención de Tomás se registra en la última Cena. En aquella ocasión, Jesús, prediciendo su muerte inminente, anuncia que irá a preparar un lugar para los discípulos a fin de que también ellos estén donde él se encuentre; y especifica: “Y adonde yo voy sabeis el camino”. Entonces Tomás interviene diciendo: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?. En realidad, al decir esto se sitúa en un nivel de comprensión más bien bajo; pero esas palabras ofrecen a Jesús la ocasión para pronunciar la célebre definición: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”… Luego, es muy conocida, la escena de la incredulidad de Tomás,…en un primer momento, no había creído que Jesús se había aparecido en su ausencia,…El caso del apóstol Tomás es importante para nosotros al menos por tres motivos: primero, porque nos conforta en nuestras inseguridades; en segundo lugar, porque nos demuestra que toda duda puede tener un final luminoso más allá de toda incertidumbre; y, por último, porque las palabras que le dirigió Jesús nos recuerdan el auténtico sentido de la fe madura y nos alientan a continuar, a pesar de las dificultades, por el camino de fidelidad a él… Según una antigua tradición Tomás evangelizó primero Siria y Persia,…luego se dirigió hasta el oeste de la India…, desde donde llegó también al sur de la India… Que el ejemplo de Tomás confirme cada vez más nuestra fe en Jesucristo, nuestro Señor y nuestro Dios”.

Como Sto. Tomás la fe nos hace establecer con el Señor una relación personal y una amistad profunda con Él. Tomás pasó de ser un hombre incrédulo e inseguro, a un apóstol convencido de Cristo. No podemos guardar para nosotros mismos la Buena Nueva, debemos transmitir a los demás esta experiencia: “Hemos visto al Señor resucitado y creemos en Él”. Sólo la experiencia personal del amor de Cristo nos cambiará por dentro y si cada uno se deja transformar por Jesús, muy pronto el mundo se ira transformando.
Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8,18-22: Sígueme.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,18-22: Sígueme.

En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de atravesar a la otra orilla.
Se le acercó un letrado y le dijo:
-Maestro, te seguiré adonde vayas.
Jesús le respondió:
-Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.
Otro que era discípulo, le dijo:
-Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.
Jesús le replicó:
-Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos presenta dos breves relatos vocacionales. El lenguaje empleado por Ntro. Señor no es de “paños calientes”, desde un principio la claridad es evidente para no llevar a engaño desde el comienzo y origen del posible seguimiento, advierte que no es nada fácil, que debe contar con sacrificios, renuncias, hasta negarse a si mismo, le advierte de que :“el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza”. Estas peticiones pueden parecer demasiado duras, pero en realidad expresan la novedad y la prioridad absoluta del reino de Dios. Nos resalta la radicalidad del seguimiento, desea que desde el principio se cuente con las dificultades, ante el escriba que se le presenta diciéndole que le seguirá donde vaya, a este le resalta que quien quiera seguirlo debe estar dispuesto a todo y aceptarlo todo por amor, y el otro, que era discípulo, el que le presenta una necesidad, le dice que quien quiera seguirlo no debe poner condiciones en su seguimiento, el Reino de Dios tiene que ser su prioridad.

La vida en Cristo es siempre nueva, se basa desde la confianza, requiere abandono, entrega, solo en clave de amor y desde allí no se valora igual que el que lo percibe desde fuera, el que se implica nunca lo percibe como un espectador, – pensad en una pareja de enamorados- , ninguno se plantea que ha tenido que abandonar al resto de la humanidad por la persona que ha elegido, desde este prisma, la invitación al seguimiento, valora lo que se recibe, no se ve como perdida, renuncia, carga, lastre o peso.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

San Pedro 2

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 16,13-19: Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 16,13-19: Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
-«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron:
-«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó:
-«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
-«Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.»
Jesús le respondió:
-«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En nuestra diócesis celebramos este domingo, la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, también conocido por el día del Papa. Hoy la colecta va destinada al Papa, con el Óbolo de San Pedro. Esta limosna se hace llegar al sucesor de Pedro, y con esta limosna el Papa suele emplearlas en las necesidades que se presentan en todas las partes del mundo, sale al paso ante cualquier necesidad que surja, o catástrofe que se presente, allí esta la ayuda dada por el Papa y eso es posible, gracias a esta colecta que se hace.

Una misma fiesta para las dos grandes columnas de nuestra fe. Ambos –Pedro y Pablo- suponen dos estilos distintos para una misma vocación misionera. Pedro hombre sin estudios, vivía del trabajo de sus manos, era pescador; en cambio Pablo como él mismo nos narra en su vocación, persona docta, de la escuela de Gamaliel. Sin embargo el Señor es quien llama y cuenta con cada uno de ellos. Pablo no iba buscando al Señor, fue el Señor quien le salió al paso en su iglesia: “¿Por qué me persigues?” A partir de ese encuentro con el Resucitado, su vida se transforma, su vida cambia, y de perseguidor pasa a ser perseguido, a ir a la cárcel, a ser apaleado por formar parte de ese grupo de seguidores de Cristo. Tocados por el Señor, se convirtieron en dos enamorados de Él hasta el martirio en Roma.
Ellos nos dan ejemplo que la autoridad es servicio, a ejemplo de Cristo mismo, que no vino a ser servido sino a servir. Uno con el pueblo judío y el otro con los gentiles, con los no creyentes. Pero ambos necesarios.

San Pedro nos invita a confesar y testimoniar la fe. “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Tú eres nuestro único Redentor”. “El relato Evangélico de su profesión de fe y la consiguiente misión confiada por Jesús nos muestra que la vida de Simón, pescador de Galilea, -como la vida de cada uno de nosotros- se abre, florece plenamente cuando acoge a Dios la gracia de la fe. Entonces, Simón se pone en camino – un camino largo y duro- que le llevará a salir de si mismo, de sus seguridades humanas, sobre todo de su orgullo mezclado con valentía y con generoso altruismo. En este su camino de liberación, es decisiva la oración de Jesús: “Yo he pedido por ti” para que tu fe no se apague”. Tengamos presente hoy de una manera especial rezar por el sucesor de San Pedro, recemos por el Papa Francisco, acojamos la invitación de su suplica tan reiterada de “Rezar por mí”. Para que el Señor lo sostenga en su misión de servicio a la unidad de la Iglesia en la fe y en la comunión.

Recuerda es domingo, día del Señor, día donde los cristianos participamos del alimento de la Palabra y del Cuerpo de Ntro. Señor. Feliz día del Señor. Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.

Centurión

EVANGELIO DEL DÍA: Mt 8,5-17: El tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mt 8,5-17: El tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó diciéndole:
-Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho.
El le contestó:
-Voy yo a curarlo.
Pero el centurión le replicó:
-Señor, ¿quién soy yo para que entres bajo mi techo? Basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes: y le digo a uno «ve», y va; al otro, «ven», y viene; a mi criado, «haz esto», y lo hace.
Cuando Jesús lo oyó quedó admirado y dijo a los que le seguían:
-Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de Oriente y Occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el Reino de los Cielos; en cambio a los ciudadanos del Reino los echarán afuera, a las tinieblas.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
Y al centurión le dijo:
-Vuelve a casa, que se cumpla lo que has creído.
Y en aquel momento se puso bueno el criado.
Al llegar Jesús a casa de Pedro, encontró a la suegra en cama con fiebre; la cogió de la mano, y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirles.
Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él con su palabra expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías:
«El tomó nuestras dolencias
y cargó con nuestras enfermedades».

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con dos milagros, en favor de la petición de intercesión del centurión por su criado y de la suegra de Pedro. En el primer milagro, han pasado a la liturgia eucarística, las mismas palabras dichas por el centurión para prepararnos a recibir el Cuerpo de Cristo en la comunión eucarística. La eucaristía nos transforma en Cristo, la eucaristía nos alimenta, la eucaristía nos da la fuerza que necesitamos para vivir como hijos de Dios, la eucaristía nos salva, “quien me come tiene vida” -dice el Señor-. Vida, vida en plenitud, vida eterna.

Otro detalle, lo tenemos en el centurión romano, es un extranjero , vemos la apertura del Evangelio a los no judíos, se abre la puerta del reino a los paganos, la salvación de Dios no está reservada a unos pocos.

El centurión se acerca al Señor con humildad, con conciencia de ¿quién es él para merecer algo? La fe y la humildad van de la mano, los santos nos han dado ejemplo que cuando uno más se acerca a quien es la luz, cuanto más se acerca a Dios, más percibe la llamada a la conversión, porque se encuentra muy lejos con sus miserias de lo que agrada a Dios y no puede menos que exclamar como San Pedro: “apártate de mí que soy un pecador” o bien la aclamación del Evangelio de hoy: “¡Señor, yo no soy digno!”. El hombre percibe el profundo abismo que lo separa de Dios, “no soy digno”, nadie nos lo merecemos, es el inmenso amor de Dios, el que nos capacita para acoger la gracia.

Nos encontramos también con el gran poder de intercesión, este oficial no pide para él, tiene en cuenta el sufrimiento de su criado e intercede al Señor por él. La oración de intercesión consiste en pedir, suplicar y orar a favor de otro. Esta oración nos une y conforma con la oración de Jesús, que intercede ante el Padre por todos los hombres, en particular por los pecadores, y esta oración debe extenderse también por los que no nos desean bien, por nuestros enemigos.

Hoy sábado especial mirada a nuestra Madre la Santísima Virgen María y encomendarnos a ella para aprender en humildad, acoger el regalo de la fe y vivir para los demás en nuestra entrega y servicio.

Que tengas un buen día.
Jesús Aguilar Mondéjar (Chechu), sacerdote.