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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 4, 26-34: Exponía la palabra, acomodándose a su entender.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 4,26-34: Exponía la palabra, acomodándose a su entender.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
-«El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega.»
Dijo también:
-« ¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas.»
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy nos encontramos con dos parábolas, una que nos habla de cómo crece la semilla del Reino, y otra, que nos presenta la semilla más pequeña.
En la primera, nos invita a descansar en el Señor, a acoger las palabras de Ntro Señor y creernos que: “Sin Mí no podéis hacer nada”. Nos deja ver que no es nuestro esfuerzo el que hace crecer el Reino sino la fuerza y la vida que ya está en él. A veces pensamos que nuestro esfuerzo de evangelización no está resultando y no da fruto. Sin embargo la acción escondida de Dios en el corazón de cada persona con la que compartimos la Palabra y nuestro testimonio cristiano va haciendo germinar en ellos la vida del Espíritu.
Y la del grano de mostaza, nos anima a no desanimarnos y valorar las pequeñas cosas, parecería que nuestro esfuerzo es muy pequeño, sin embargo ese pequeño grano, ese esfuerzo por hacer que Dios sea conocido y amado, crecerá con la gracia de Dios, hasta ser un gran árbol. Por lo que no debemos de desanimarnos; lo que Dios espera de nosotros es que ayudemos a esparcir la semilla y que tengamos fe en el poder que encierra en sí mismo el Evangelio y el testimonio cristiano. A confiar más en el Señor, a descansar más en Él que en nuestras fuerzas. Vivir de la Gracia, recordar que el Señor sigue obrando, sigue actuando y yo estaré con vosotros todos los días, nos recuerda el Señor.

Que tengas un buen día.

TomasAquino

EVANGELIO DEL DÍA: Mc 4,21-25: La medida que uséis la usarán con vosotros.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 4,21-25: La medida que uséis la usarán con vosotros.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre:
-«¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga.»
Les dijo también:
-«Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy se nos plantea un interrogante: ¿Se trae el candil para esconderlo? ¡No podemos esconder nuestra fe en Cristo! Estamos llamados a ser luz para los demás. Todas nuestras obras han de transmitir que creemos en el Señor. Pero no sólo se trata de crecer en la vida de fe, debemos conducirnos de tal manera que cuando lleguemos al final de nuestra existencia el Señor nos encuentre con la llama de la caridad encendida.

Qué máxima tan importante nos da para vivirla: “La medida que uséis la usarán con vosotros”, tratar a los demás como queremos ser tratados. No hace falta pensar mucho para descubrir cómo quisiéramos que nos trataran los demás, cómo nos gustaría que pensaran de nosotros, qué cosas nos gustaría que dijeran de nosotros, qué querríamos que los demás hicieran por nosotros,… No nos dice que hagamos a los demás lo mismo que los demás nos hacen, sino que nos insiste en hacer a los demás lo que quisiéramos que hicieran por nosotros. Si esto ya nos parece mucho, no lo es todo. Hasta amar al que no te ama, incluso amar a quien te desea el mal. Hay que hacer todo movidos por el amor a Dios. Sólo el amor a Dios nos da la fuerza para amar, solo Él puede capacitarnos para amar, como Él nos ama.

También hoy celebramos a Santo Tomás. Voy a valerme de algunas indicaciones dadas por el Papa Emérito en su audiencia del 2 de junio de 2010: “…Tomás de Aquino mostró que entre fe cristiana y razón subsiste una armonía natural..Los estudiantes, como se puede comprender, estaban entusiasmados con sus clases. Uno de sus ex alumnos declaró que era tan grande la multitud de estudiantes que seguía los cursos de Tomás, que a duras penas cabían en las aulas; y añadía, con una anotación personal, que «escucharlo era para él una felicidad profunda» …Tomás no sólo se dedicó al estudio y a la enseñanza, sino también a la predicación al pueblo. Y el pueblo de buen grado iba a escucharle. Es verdaderamente una gran gracia cuando los teólogos saben hablar con sencillez y fervor a los fieles. El ministerio de la predicación, por otra parte, ayuda a los mismos estudiosos de teología a un sano realismo pastoral, y enriquece su investigación con fuertes estímulos.

Los últimos meses de la vida terrena de Tomás están rodeados por una clima especial, incluso diría misterioso. En diciembre de 1273 llamó a su amigo y secretario Reginaldo para comunicarle la decisión de interrumpir todo trabajo, porque durante la celebración de la misa había comprendido, mediante una revelación sobrenatural, que lo que había escrito hasta entonces era sólo «un montón de paja». Se trata de un episodio misterioso, que nos ayuda a comprender no sólo la humildad personal de Tomás, sino también el hecho de que todo lo que logramos pensar y decir sobre la fe, por más elevado y puro que sea, es superado infinitamente por la grandeza y la belleza de Dios, que se nos revelará plenamente en el Paraíso. Unos meses después, cada vez más absorto en una profunda meditación, Tomás murió mientras estaba de viaje hacia Lyon, a donde se dirigía para participar en el concilio ecuménico convocado por el Papa Gregorio X. Se apagó en la abadía cisterciense de Fossanova, después de haber recibido el viático con sentimientos de gran piedad.

La vida y las enseñanzas de santo Tomás de Aquino se podrían resumir en un episodio transmitido por los antiguos biógrafos. Mientras el Santo, como acostumbraba, oraba ante el crucifijo por la mañana temprano en la capilla de San Nicolás, en Nápoles, Domenico da Caserta, el sacristán de la iglesia, oyó un diálogo. Tomás preguntaba, preocupado, si cuanto había escrito sobre los misterios de la fe cristiana era correcto. Y el Crucifijo respondió: «Tú has hablado bien de mí, Tomás. ¿Cuál será tu recompensa?». Y la respuesta que dio Tomás es la que también nosotros, amigos y discípulos de Jesús, quisiéramos darle siempre: «¡Nada más que tú, Señor!».

Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 4, 1-20: Salió el sembrador a sembrar

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 4,1-20: Salió el sembrador a sembrar.

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago. Acudió un gentío tan enorme que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y el gentío se quedó en la orilla. Les enseñó mucho rato con parábolas, como él solía enseñar:
-«Escuchad: Salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otro poco cayó entre zarzas; las zarzas crecieron, lo ahogaron, y no dio grano. El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno.»
Y añadió:
-«El que tenga oídos para oír, que oiga.»
Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas. Él les dijo:
-«A vosotros se os han comunicado los secretos del reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que «por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y los perdonen. «»
Y añadió:
-«¿No entendéis esta parábola? ¿Pues, cómo vais a entender las demás? El sembrador siembra la palabra. Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero, en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. Hay otros que reciben la simiente como terreno pedregoso; al escucharla, la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes y, cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, en seguida sucumben. Hay otros que reciben la simiente entre zarzas; éstos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril. Los otros son los que reciben la simiente en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

La parábola del sembrador, es el mismo Señor el que nos da la explicación de la misma. Él mismo nos hace pensar que tierra le estoy ofreciendo yo al Señor. Comienza comparando el Reino de Dios con una siembra al azar, no se detiene en la eficacia, no examina el terreno para ver cual es el más productivo. El sembrador siembra a voleo y la simiente cae en todas partes. Hasta los que están en el borde del camino también va la semilla, nadie queda excluido, nadie esta al margen para acoger la Palabra y que actué en su vida. Podemos ver como el Señor derrama en todos su gracia con mucha generosidad. Dios siembra en todos, da a cada hombre las ayudas necesarias para su salvación. Él mismo es quien esparce la semilla en las almas y quien da a su tiempo el crecimiento.

Y la otra cuestión para meditar es como es visto el fruto, unos treinta, otros sesenta… lo importante del fruto no es la cantidad, si es el que podamos dar el que estemos capacitados y aquí no es cuestión de compararnos con nadie, cada uno estamos llamados a responder de los talentos recibidos. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 3, 31-35: El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 3,31-35: El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

En aquel tiempo, llegaron la madre y los hermanos de Jesús y desde fuera lo mandaron llamar. La gente que tenía sentada alrededor le dijo:
-«Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan.»
Les contestó:
-«¿Quienes son mi madre y mis hermanos?»
Y, paseando la mirada por el corro, dijo:
«-Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Hay quienes quieren utilizar el pasaje del Evangelio de hoy para arremeter contra la virginidad de la Santísima Virgen, no lo ves, lo dice el Evangelio, Jesucristo tenia hermanos, por si vale para iluminar el texto, es importante saber que en el uso lingüístico hebreo y arameo aplicaba el termino “hermano” a los primos y parientes próximos, sabiendo esto no tenemos ningún ataque, ni se pone en tela de juicio el dogma de los católicos.

Segundo punto, la respuesta dada por Jesús a su propia pregunta no hay menosprecio por su madre, María, ni desinterés por su familia, sino que se evidencia la prioridad que ha de tener el reino de Dios incluso sobre los vínculos familiares. Al proclamar Jesús como familiar suyo a todo el que cumple la voluntad de Dios, muy lejos de rechazar a su propia madre María, está ensalzándola. Porque ella fue la primera que cumplió la voluntad de Dios en su vida con su “HAGASE”. Y nadie mejor que ella busco e hizo suya la voluntad de Dios. “Que se cumpla en mí tu palabra”.

¡Qué grande es el amor de Dios que nos considera como a sus hermanos, como a su madre! Sólo nos pide que le amemos. Que pongamos su voluntad en primer lugar. Sí, la voluntad de Dios debe ser nuestra norma suprema, por encima del ambiente, de las costumbres del mundo, de nuestros caprichos. Abrazar aquello que nos ayuda a cumplir la voluntad de Dios y rechazar lo que nos estorba para seguir esa voluntad. Ojalá nosotros tengamos como programa de vida no hacer la propia voluntad, no seguir las propias ideas, sino ponernos a la escucha de Cristo para cumplir la voluntad de Dios, de tal modo que sea Él mismo quien lleve nuestra vida. Que suerte poder entrar a formar parte de la familia de Dios cuando deseamos y buscamos su voluntad. Que dicha contar con la ayuda de Nuestra Madre para aprender de ella en el seguimiento de su Hijo. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 16, 15-18: Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 16,15-18: Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo:
-«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.
El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado.
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Hoy celebramos la fiesta de la “Conversión de san Pablo”, en ella se nos pone delante el gran mandamiento de Jesús de evangelizar, pero al mismo tiempo, el hecho de que no se puede dar lo que no se tiene. Para poder evangelizar es vital una experiencia del Dios vivo, un encuentro con Él.

Si hoy en el mundo se vive un paganismo práctico, a pasos agigantados se esta viviendo como si Dios no existiera, y esto termina cambiando o adaptando la escala de valores que nos propone nuestra cultura, o nos ofrece nuestra sociedad, se quiere hacer un humanismo sin dejar hueco a Dios, se piensa que es más “progre” construir sin Dios, como si el hombre fuera más libre y se independizara de no sé cuantas lacras, entre ella la religión, la fe…, esto va minando a muchos creyentes, provocando su paganización o debilitamiento, bien es verdad, que una minoría crece en identidad, se hace más fuerte y se agranda ante las adversidades, se reafirman en sus creencias cuando todo el mundo las quiere contrarrestar y empiezan a ir contracorriente. Dando gracias por los que los persiguen o cuestionan.

Muchos hoy día no conocen a Dios, nos puede hacer bien a nuestra meditación las mismas palabras del apóstol:¿pero, cómo creerán, si no hay quien les anuncie? Y cuando se les anuncia, ¿cómo creerán si la vida de los que predican no es conforme a lo que predican? Tenemos el ejemplo de los hombres y mujeres de Dios, cuantos santos y en especial la experiencia de San Pablo, un hombre tocado profundamente por el amor de Dios, recorrió todo el mundo conocido, hablando de Aquel que había cambiado su vida… Fue así como el mundo pagano se convirtió a la luz y al amor de Cristo. Déjate tocar por el amor de Dios, y responde con generosidad siendo portador del amor de Dios allí donde el Señor te ponga. Ten presente que Dios sigue tocando corazones e invitándoles a proclamad la Buena Nueva a todos, llevando un mensaje de salvación. Recuerda que Dios te sigue invitando a colaborar con Él. Puedes ser “pescador de hombres”, instrumento del Señor en sus manos. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar , sacerdote.

2016-01-24 10.23.16

EVANGELIO DEL DÍA: Lc 1,1-4;4,14-21: Hoy se cumple esta Escritura

EVANGELIO DEL DÍA:
Lc 1,1-4;4,14-21: Hoy se cumple esta Escritura.

Ilustre Teófilo:
Muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han verificado entre nosotros, siguiendo las tradiciones transmitidas por los que primero fueron testigos oculares y luego predicadores de la Palabra. Yo también, después de comprobarlo todo exactamente desde el principio, he resuelto escribírtelos por su orden, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea, con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas y todos lo alababan.
Fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el Libro del Profeta Isaías y, desenrrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
«El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque él me ha ungido.
Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres,
para anunciar a los cautivos la libertad,
y a los ciegos, la vista.
Para dar libertad a los oprimidos;
para anunciar el año de gracia del Señor.»
Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba, y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles:
-Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el pasaje evangélico de hoy, comienza con la confesión de san Lucas dejándonos claro lo que nos quiere transmitir, que se informó de todo y lo escribió ordenadamente para que conozcamos la firmeza del mensaje que hemos recibido. ¡Con cuánto respeto nos hemos de acercar a los evangelios! Ellos encierran el mensaje de Jesús y lo que Él ha querido revelarnos para nuestra salvación. Todo lo que es necesario para nuestra vida lo encontramos ahí.

La Palabra de Dios es rica y puede indicarnos muchas cosas, no quisiera limitarla al señalar algunos acentos, al proponer no estoy diciendo que sea lo único, ni lo más importante, también la brevedad de este medio me lleva a indicar, mostrar… para que cada uno en su meditación profundice y lo más importante lo lleve al diálogo de la oración con Dios. Dicho esto os invitaría a poner el acento en dos partes del Evangelio de hoy; primeramente, que contempláramos al mismo Señor acudiendo al templo (la sinagoga) y nos resalta “como era su costumbre”, el templo favorece el encuentro con Dios, el creyente necesita celebrar su fe, para que no se quede en el mundo de las ideas, el mismo Señor era algo -como nos resalta el evangelista -, que lo hacia con mucha frecuencia, acudida a orar, nosotros en la eucaristía dominical celebramos el día del Señor, el domingo, el día de la victoria, el triunfo sobre la muerte, y no solo escuchamos a Dios en su Palabra –que ya es importante-, sino que también se nos ofrece como alimento, “quien me come tiene vida eterna”, no podemos quedarnos en un cristianismo reducido a unos conocimientos o saberes, ya que de ser así podríamos desembocar con mucha facilidad en una ideología sin que tocara nuestras vidas, y no se logrará el encuentro con el Dios vivo.

Y segundamente, pondría el acento en las palabras con las que concluye Ntro. Señor después de haber proclamado el pasaje del profeta: “hoy se cumple esta Escritura”, podríamos decir que homilia más breve, pero que grande la palabra de Dios llevada a la vida, todo los cristianos estamos llamados a hacer vida la palabra de Dios, a que dicha palabra vaya modelando nuestras vidas y transformándola, a ser coherentes en nuestro actuar, en nuestro obrar con lo que profesamos con nuestros labios. A poder irradiar ese amor de Dios en nuestras acciones y mostrar que esta vivo en mí.

Feliz día del Señor, feliz domingo, que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 3,20-21: No los dejaban ni comer

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 3,20-21: No los dejaban ni comer

En aquel tiempo, Jesús fue a casa con sus discípulos y se juntó de nuevo tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Para las ideas para nuestra meditación del Evangelio tan breve de hoy, lo realizare con las palabras de la Beata Teresa de Calcuta:

«Jesús, un hombre que se deja “comer”.

Cuando Jesús vino a este mundo lo amó hasta tal extremo que dio la vida por él. Vino para satisfacer nuestra hambre de Dios. ¿Cómo lo hizo? El se convirtió en Pan de Vida. Se hizo pequeño, frágil, desarmado por nosotros. Las migajas de pan son tan pequeñas que incluso un bebé puede mascarlas, incluso un moribundo puede tragarlas. Jesús se convierte en pan de vida para apaciguar nuestra hambre de Dios, nuestra hambre de amor.

No creo que nosotros habríamos sido capaces de amar a Dios si Jesús no hubiese venido a ser uno de nosotros. Ha venido a ser uno como nosotros, excepto en el pecado, para hacernos capaces de amar a Dios. Creados a imagen de Dios hemos sido creados para amar, porque Dios es amor. Por su pasión, Jesús nos ha enseñado cómo podemos perdonar por amor, cómo podemos olvidar con humildad. ¡Encuentra a Jesús y encontrarás la paz!» Hasta aquí las palabras de Teresa de Calcuta.

En el Evangelio vemos como las multitudes le aplauden, pero no le siguen, los apóstoles le siguen pero no le comprenden, los enemigos presumen de que le comprenden pero le interpretan mal. Ni siquiera sus familiares más directos se hacen cargo, se dejan llevar por las acusaciones que hacen de él, piensan que su proceder no es políticamente correcto y quieren impedirle que lo critiquen, que se burlen o consecuencias mucho peores. Sin embargo, el Señor nos sigue mostrando que su vida es para entregarla, «no le dejan ni comer,» y como recuerda la beata Teresa con las palabras con las que hemos comenzado, se hace comida, y sus seguidores tienen que aprender a no reservarse nada y entregarse por amor en su seguimiento y en la construcción del reino.

Y para terminar lo hago con las palabras del Papa Francisco en su homilia del 18 de agosto de 2013: “También entre los parientes de Jesús hubo algunos que a un cierto punto no comprendieron su modo de vivir y de predicar, pero su madre lo siguió siempre fielmente, manteniendo fija la mirada de su corazón en Jesús, el Hijo del Altísimo, y en su ministerio. Y al final, gracias a la fe de María, los familiares de Jesús entraron a formar parte de la primera comunidad cristiana. Pidamos a María que nos ayude también a nosotros a mantener la mirada bien fija en Jesús y a seguirle siempre, incluso cuando cuesta.”

Feliz sabado, feliz día consagrado a la Santísima Virgen. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mindéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 3,13-19: Fue llamando a los que él quiso, y se fueron con él

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 3,13-19: Fue llamando a los que él quiso, y se fueron con él.

En aquel tiempo, Jesús, mientras subía a la montaña, fue llamando a los que él quiso, y se fueron con él. A doce los hizo sus compañeros, para enviarlos a predicar, con poder para expulsar demonios. Así constituyó el grupo de los Doce: Simón, a quien dio el sobrenombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, a quienes dio el sobrenombre de Boanerges -Los Truenos-, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Celotes y Judas Iscariote, que lo entregó.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

Jesús llamó a los Doce para que estuvieran con Él y nos llama también a los cristianos a vivir ese estilo de vida, estar con el Señor, intimidad con Él. La vocación de ser discípulo es una iniciativa de Dios, es una gracia dada a quien se siente movido e identificado con la misericordia y la justicia del reino. Esto exige permanecer con el Maestro, escuchar su palabra, estar disponible para el seguimiento, exige iniciar un proceso de conversión y de fe que permita al discípulo dar testimonio del evangelio que ha vivido junto a Jesús. Conversión, fe, confianza, disponibilidad y testimonio son elementos que identifican al verdadero discípulo de Jesús; son un espejo en el que todo creyente puede mirarse; son un verdadero ejemplo de conversión y de fidelidad al Señor.

El Señor también te ha elegido a ti, cuenta con tu respuesta. Ya se lo dijo el Señor a los apóstoles: “no me habéis elegido vosotros a mí, he sido yo quien os he elegido”. La iniciativa siempre es del Señor. Agradece al Señor la invitación que te ha realizado a su seguimiento.

También hoy ponemos la mirada en un elegido, llamado por el Señor que entregó su vida en el martirio, me estoy refiriendo a S. Vicente, diácono de Zaragoza y mártir, que durante la persecución bajo el emperador Diocleciano hubo de sufrir cárcel, hambre, potro, láminas candentes, hasta que, en Valencia, en la Hispania Cartaginense (hoy España), voló al cielo a recoger el premio del martirio. Que el testimonio de entrega tan grande de estos hombres de Dios, te ayuden a fortalecer tu fe en la adversidad. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 3,7-12: Acudía mucha gente

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 3,7-12: Acudía mucha gente.

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del lago, y lo siguió una muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacia, acudía mucha gente de Judea, de Jerusalén y de Idumea, de la Transjordania, de las cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una lancha, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. Cuando lo veían, hasta los espíritus inmundos se postraban ante él, gritando: «Tú eres el Hijo de Dios.» Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

El Evangelio de hoy nos resalta que Jesús era seguido por una muchedumbre y que todos los que padecían algún mal se le echaban encima para tocarlo. Incluso afirma que eran tantos los que lo seguían que estaban a punto de aplastarlo. Cristo sigue siendo la respuesta definitiva y completa a nuestros más profundos anhelos y aspiraciones, a nuestra hambre de felicidad. Sólo Cristo tiene palabras de vida eterna. Sólo Cristo es nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida. Es imposible no amar el bien, no amar la bondad misma, no amar la belleza misma, no amar a Aquel que se ha donado a nosotros totalmente. ¡Los hombres caeríamos de rodillas ante Cristo si realmente le conociéramos! He ahí nuestra misión: dar a conocer a Cristo. Predicar a Cristo.

Imitemos a aquellas gentes de las que nos habla el evangelio: ¡busquemos a Jesús! Se ha querido quedar con nosotros en la Eucaristía. No nos olvidemos que Cristo se ha quedado también en su Iglesia. Ella es la manifestación visible de su amor a la humanidad. Quien se adhiere a su Magisterio se une a Cristo. Finalmente, esforcémonos para que muchos se encuentren con Cristo por nuestro testimonio. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote.

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EVANGELIO DEL DÍA: Mc 3,1-6: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?

EVANGELIO DEL DÍA:
Mc 3,1-6: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?

En aquel tiempo, entró Jesús otra vez en la sinagoga, y había allí un hombre con parálisis en un brazo. Estaban al acecho, para ver si curaba en sábado y acusarlo. Jesús le dijo al que tenia la parálisis:
-«Levántate y ponte ahí en medio.»
Y a ellos les preguntó:
-«¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?»
Se quedaron callados. Echando en torno una mirada de ira, y dolido de su obstinación, le dijo al hombre:
-«Extiende el brazo.»
Lo extendió y quedó restablecido. En cuanto salieron de la sinagoga, los fariseos se pusieron a planear con los herodianos el modo de acabar con él.

PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:

En el Evangelio de hoy vemos como los fariseos espiaban a Jesús para tener algo con lo que acusarlo. Se fijaban en el cumplimiento de la regla más que en el amor a Dios. Cuantas veces expresa el Señor que el amor debe impregnarlo todo, que la ética, la norma, la ley deben ser una ayuda para el servicio del amor. No deben estar reñidas y mucho menos ser un obstáculo. El Señor rompe con sus esquemas y les llama a vivir una fidelidad nueva que ponga por encima de la ley, la caridad. De igual modo, Cristo nos invita a romper con nuestros modos de vivir y a empezar a hacer todo motivados por el amor a Él. Seguir a Cristo, predicarlo y transmitirlo significa pasar, como Él, haciendo el bien. «Permaneced en mi amor». Estemos atentos para no conformarnos con poco. Hay que dedicarse a trabajar por los demás con gran generosidad y entrega. ¡No nos cansemos nunca de hacer el bien!
Jesús le dijo al hombre de la parálisis: “Levántate… extiende tu mano…”. El enfermo sabía por propia experiencia que no podía hacer lo que el Señor le mandaba. Pero obedece y su fe opera el milagro. ¡Con Jesús todo es posible! La fe y el amor a Dios nos hacen alcanzar metas que antes considerábamos imposibles, problemas difíciles de resolver llegan a encontrar una solución cuando nos guiamos por la caridad. Hemos de impregnar de fe todas nuestras decisiones en la vida ordinaria, sean grandes o pequeñas. Se trata de vivir con espíritu sobrenatural, de descubrir la mano de Dios detrás de los acontecimientos, de ofrecerle con paciencia los sufrimientos y confiar en la presencia del Señor que nos acompaña. Que tengas un buen día.

Jesús Aguilar Mondéjar, sacerdote