Mc 3, 20-21: No los dejaban ni comer

Llega a casa y de nuevo se junta tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí.
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
      El Evangelio de hoy es bastante breve, pero no por ello deja de ser inmenso y grande para nuestra vida,  se nos revela el proceder de Ntro. Señor, nos resalta que vivía en una disponibilidad total, no se reservaba para si nada, ni siquiera el tiempo de la comida, “no les dejaban ni comer”, su vida se va desarrollando en  una entrega total y sin reservas, siempre disponible para servir, quien lo buscaba, lo encontraba siempre dispuesto, no le decía vuelve más tarde, ahora no te puedo atender, como cambia nuestra vida cuando la intentamos vivir como una ofrenda agradable a Dios, y viendo siempre una ocasión, una oportunidad que se nos brinda de poder servirle en nuestros hermanos, y que dicha si quiere contar contigo y te solicita un poco de tu tiempo, de nuestra escucha, de una palabra de vida, de consuelo, de animo. Poder llevar la Palabra de Dios al corazón de nuestros hermanos, poder ser vehículo que Dios te utilice para llegar a sus hijos. ¡Que bonito! poder entregarle al Señor lo que eres , para que Él te utilice,  amando y sirviendo, a través de tu pequeñez.
Acudo a nuestras pistas de meditación de una reflexión de Santa Teresa de Calcuta, ”Jesús, un hombre que se deja “comer”:
     “Cuando Jesús vino a este mundo lo amó hasta tal extremo que dio la vida por él. Vino para satisfacer nuestra hambre de Dios. ¿Cómo lo hizo? El se convirtió en Pan de Vida. Se hizo pequeño, frágil, desarmado por nosotros. Las migajas de pan son tan pequeñas que incluso un bebé puede mascarlas, incluso un moribundo puede tragarlas. Jesús se convierte en pan de vida para apaciguar nuestra hambre de Dios, nuestra hambre de amor.
      No creo que nosotros habríamos sido capaces de amar a Dios si Jesús no hubiese venido a ser uno de nosotros. Ha venido a ser uno como nosotros, excepto en el pecado, para hacernos capaces de amar a Dios. Creados a imagen de Dios hemos sido creados para amar, porque Dios es amor. Por su pasión, Jesús nos ha enseñado cómo podemos perdonar por amor, cómo podemos olvidar con humildad. ¡Encuentra a Jesús y encontrarás la paz!» Hasta aquí las palabras de Teresa de Calcuta.
Jesús Aguilar Mondéjar
Jesús Aguilar Mondéjar

Consiliario del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Cartagena.

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